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Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 8. La canalización. Cómo establecer contacto con el mundo espiritual de Dios

Saludos en el nombre de Dios. Les traigo bendiciones divinas.

Mis queridos amigos, la última vez les hablé de la primera puerta que conduce al camino de la perfección. Abordé el problema de tomar la decisión y comprometerse con ella sin reservas. Expliqué cómo vencer las dificultades. Desde entonces los he observado, amigos míos, y puedo decirles que para los espíritus de Dios es una gran alegría ser testigos de cuando se ha dado el primer paso y se ha tomado la decisión. Hoy quisiera decirles algunas palabras acerca de lo que ocurre después.

Primero, empero, me gustaría añadir que vemos también cuando nuestros amigos que escuchan y leen estas palabras evitan tomar la decisión y creen que no tiene nada que ver con ellos. Ni siquiera intentan comprometerse. Esta reacción se graba en el alma y, por ende, tiene sus consecuencias para el destino individual. Luego tenemos también algunos amigos que creen que ya han estado en este camino durante mucho tiempo, sólo porque de vez en cuando dicen una oración, o porque se esfuerzan por ser seres humanos decentes. Sin embargo, yo no me refería a esto. La decisión a la que aludo significa más. Por lo tanto, les digo a estos amigos específicamente —y no sólo a los que están presentes—: consideren cuál es su postura. Tomen en cuenta la posibilidad de que podrían no estar exactamente en el lugar donde desearían estar.

Quienes han tomado la decisión y se han puesto en las manos de Dios, inmediatamente intuyen lo que está pasando en su interior. La primera reacción es un gran alivio y una alegría interna que durante un tiempo toman posesión de uno. Este maravilloso sentimiento, empero, no se queda con ustedes para siempre. Al escuchar esto, ustedes podrían fácilmente concluir, por lo menos en sus sentimientos, que si la pesadez y lo desagradable probablemente volverán, no tiene sentido tomar la decisión. Pero yo les digo que no es así. Después de cruzar el primer umbral, están apenas al principio de su Pathwork. Les he dicho antes que el trabajo espiritual comienza sólo después de este cruce, y que estar en el Pathwork consiste en no renunciar, sino en perseverar y ser constantes. Éste tiene que ser el precio.

Hoy no les hablaré mucho acerca de qué hacer cuando entran en el camino de la perfección, la felicidad y la liberación, porque ya lo hice en el pasado. Más bien hablaré de algo de lo que no he hablado mucho: las cosas buenas y bellas que pueden esperar en este Pathwork. Ya saben de las dificultades, de cómo llevar a cabo las resoluciones y perseverar en ellas —aun cuando en ocasiones parezca difícil hacerlo—; también les he hablado de cómo no perder su determinación, sino volver a comprometer tanto su tiempo como su fuerza de voluntad una y otra vez. Si hacen esto, la hermosa recompensa se volverá más y más tangible. Esto sucederá muy lentamente, no como experiencia repentina.

Cuando el mundo espiritual reconoce que un ser humano toma en serio la decisión y no se queda sólo con la buena intención, sino que la traduce en acción pese a las inevitables recaídas y ocasionales fracasos, entonces le brindará más protección espiritual. Esta, también, es una ley espiritual. Quien emprende este arduo camino necesita un tipo diferente de ayuda espiritual que la persona que no lo hace. La persona que está en el Pathwork recibirá una ayuda espiritual adicional, más elevada y más poderosa, o tendrá lugar un intercambio de espíritus guardianes. El espíritu anterior, después de cumplir con su obligación de ayudar al ser humano a cruzar el umbral, ya está listo para otra tarea.

De hecho, este intercambio podría haber tenido lugar antes de pasar por esta puerta en particular. Cuando se otorga una mayor protección espiritual, la persona estará absolutamente segura de su presencia. El reforzamiento de la protección puede darse varias veces durante una vida, siempre que tengan que pasarse pruebas importantes o tomarse decisiones espirituales, ya sea antes o después de cruzar el umbral. Hay varias encrucijadas en la vida de un individuo. Sin embargo, aun si han tenido claramente la experiencia del reforzamiento de la protección espiritual, no lo tomen como prueba de que han cruzado definitivamente el umbral de entrada al camino de la perfección.

Deben entender exactamente lo que es en realidad este Pathwork. Es un trabajo intensivo y continuo en el propio desarrollo; es llegar a conocer al ser; es, ante todo, la aceptación de las propias imperfecciones. Luego sigue la integración interna de las leyes espirituales, que, con el tiempo, afectarán y alterarán las corrientes emocionales imperfectas del alma. Quien no trabaja de esta manera todos los días, con ayuda y consejo externos sin los cuales el trabajo no puede progresar al principio, no recorre este camino. Debo hacer hincapié en esto una y otra vez para ciertos amigos.

Además, los seres humanos que gozan de la protección reforzada recibirán, cuando traten de establecer contacto con el mundo espiritual de Dios —que, después de todo, es de lo que se trata todo esto— conocimientos significativos o revelaciones intuitivas del reino espiritual. Esta guía ya no llegará en vislumbres inconexos que ocurran aquí y allá a lo largo del camino, incluso antes de que se haya cruzado este umbral en particular, sino que se convertirá en una parte comprensible de un todo mayor a medida que la interconexión de su sistema y su orden se entienda cada vez más. Estas personas entenderán cada día con mayor claridad cómo debe proceder su camino espiritual, cómo deben trabajar en ellas mismas, qué tratar de resolver primero. Percibirán cuáles son las alternativas reales en su vida. Llegarán a ver la voluntad de Dios en general, así como el significado y el propósito de las pruebas para ellos personalmente.

Este hallazgo es muy importante porque marca un gran punto decisivo en la vida humana. Antes de este punto, los pequeños y grandes infortunios de la vida eran incomprensibles y eso hacía muy difícil la vida. Después de pasar un punto decisivo es como si un velo se hubiera levantado, y la persona es capaz de superar sus dificultades más fácilmente. Además, los individuos recibirán ayuda con sus problemas y dificultades estrictamente mundanos; algo que antes no era posible. Puedo decirles, mis queridos amigos, que la felicidad, la alegría, la liberación interna por cada victoria ganada en esta lucha no puede compararse con nada que los humanos puedan experimentar jamás.

Como el objetivo de mis enseñanzas es hacer posible el contacto con el mundo espiritual de Dios para cada individuo, en este momento me volveré muy específico acerca de cómo establecerlo. Si ustedes efectivamente continúan este trabajo, el resultado será una conexión de muchas maneras distintas: uno verá, otro oirá, un tercero sentirá, y así sucesivamente, en muchas formas diferentes. Son múltiples las modalidades en que puede ser una realidad el contacto con el mundo espiritual de Dios.

Algunas personas, como saben, reciben esta fuerza especial antes de entrar en este Pathwork. Es lo que ustedes llaman la capacidad de canalizar. Cuando un ser humano es bendecido con esta capacidad —y titubeo al usar la palabra “bendecido”—, puede tratarse de una gran prueba. Cuando la fuerza espiritual se da a una persona que desconoce cuál es su propósito, para esa persona este don será una carga y una prueba. El mundo espiritual tiene la intención de que esta fuerza espiritual sea una señal para que el individuo encuentre la realidad de Dios y de su mundo espiritual más fácilmente. Esto, desde luego, significa encontrar el camino de la perfección. Desafortunadamente, esto suele no entenderse. Cuanto más actúen y se manifiesten estas fuerzas, más infeliz será el médium. Cuanto más obstinadamente insista esta persona en su manera vieja de pensar, más bajos serán los espíritus que lo utilicen. Esta, desde luego, es una consecuencia legítima de la actitud del médium.

También es posible que la persona no sepa de “estas cosas” y sí cultive su poder de canalizar en ciertos aspectos —yo diría que meramente los aspectos externos—, pero no recorra personalmente el sendero de la perfección. De nuevo, como en el primer caso, este tipo de conexión con el mundo espiritual es un peligro para el médium, así como para las personas que lo rodean.

Sin embargo, cuando la fuerza se manifiesta después de que la persona ha entrado en el camino de la perfección, del desarrollo, de la autoexploración, de la autodisciplina, de la humildad, cuando cruza el primer umbral y usa el contacto tan sólo con este fin, en ese caso la canalización evolucionará de la manera más maravillosa. Entonces no tendrá lugar ninguna de las tribulaciones muy específicas y difíciles —en cuyos detalles no entraré ahora— que llegan cuando un médium cree que puede ayudar a otros sin entrar en este camino. Sí quiero insistir, empero, en que el contacto espiritual debe tener un único propósito: el desarrollo espiritual. Cuando esta verdad se reconoce, la ayuda llega. Y sólo entonces puede el médium ayudar a otros, y pueden otros ser ayudados por él. Hablaré más de esto después.

Cuando las personas están tan evolucionadas que reciben respuestas a sus preguntas en relación con su propio desarrollo, entonces su fe se ve inconmensurablemente fortalecida. La fe que solía tambalearse ahora será sólida.

Ahora bien, si me preguntaran: ¿“Cómo puedo empezar? ¿Cuál debe ser mi siguiente paso en este Pathwork?”, yo respondería que todo el mundo tiene que empezar en forma diferente. Un problema espiritual que necesite resolverse primero podría, si no se resuelve, obstruir el siguiente trecho del camino. Puede ser un prejuicio rígido que volvería imposible abrirse a las palabras de alguien más. Uno debe identificar el problema y pedir ser abierto a ese respecto. Sin embargo, ninguna respuesta llegará a menos que se abran de manera que puedan decir: “Estoy dispuesto a aceptar la respuesta si es la verdad de Dios, aun cuando hasta ahora haya creído lo contrario”. En este camino siempre se debe tener la mente abierta. Una persona tiene que dedicar mucho trabajo, fuerza de voluntad y tiempo a alcanzar este estado mental. Si no han invertido todo eso, entonces necesitan preguntarse: ¿“Cuáles son mis imperfecciones? ¿Dónde están mis fallas? ¿Cuál es mi mayor defecto, el cual podría ser el obstáculo más grande a mi ascenso espiritual? ¿Cuáles son las fallas que ya he reconocido, pero de cuyas consecuencias y grado no me he dado cuenta clara? ¿Y cuáles son los defectos con los que me han confrontado mis congéneres?” Piensen en ellos. Se encontrarán diciendo: “Esto es injusto, no es verdad que tenga estos defectos”... y hasta podrían tener razón. Pero debe de haber un grano de verdad en tales opiniones, y quizás la única diferencia radique en la manera en que les fueron expresadas o en como ustedes las entendieron. Considérenlas con honestidad y con absoluta buena voluntad para llegar a la verdad. Cuanto más se resistan, más probable será, queridos míos, que se encuentren el grano de levadura en aquello que les han reprochado y que hasta ahora no han reconocido.

Hagan una lista de estos defectos para tenerlos presentes y así impedir que desaparezcan de nuevo de su pensamiento. Esto los ayudará mucho. Luego lleven la lista a sus amigos espirituales personales —encarnados o no—, y al abrirse, recibirán una respuesta, una comprensión más profunda, y percibirán conexiones. Quien esté dispuesto a escuchar aun lo que es desagradable, diciendo: “Padre, que se haga Tu voluntad, deseo la verdad acerca de mí mismo y no retrocederé ante ella por cobardía, vanidad e hipersensibilidad”, recibirá efectivamente la verdad.

Su felicidad será mayor cuando la verdad que les llegue sea una verdad que se resistían a aceptar, porque será una confirmación mayor de la realidad de la experiencia que escuchar una respuesta que en realidad tenían la esperanza de escuchar. En el segundo caso, es posible que se dijeran que la respuesta obedecía sólo a un pensamiento fantasioso. Sin embargo, cuando algo a lo que uno se ha resistido llega, entonces, mis queridos amigos, verdaderamente sienten la presencia de sus amigos espirituales, y eso confirma la presencia de ese otro mundo, de cuya existencia tanto se duda, el mundo que no pueden ver ni tocar. Una respuesta así fortalecerá su débil fe. Considérenla como la primera respuesta de Dios, brindada sólo cuando un ser humano está dispuesto a dar el primer paso, el de vencer su resistencia al cambio. La recompensa es grande, porque la seguridad que procede de recibir respuestas personales y conocer la realidad del mundo espiritual a través de la propia experiencia directa no puede obtenerse de ninguna cantidad de palabras, escuchadas o leídas. Pero las palabras “exteriores” también son necesarias; les dan el ímpetu para hacer lo que se necesita.

Éste debe ser el principio de su Pathwork. Después de eso notarán cosas pequeñas todos los días y entonces pueden pedirles a sus amigos espirituales: “Por favor, ayúdenme a reconocer el significado y el propósito de esta experiencia en particular, y a ver cómo podría ésta promover mi desarrollo”. De nuevo, recibirán respuestas. Empero, deseo advertirles que prepararse y finalmente escuchar algo que les resulte incómodo debe tener lugar una y otra vez, no mecánicamente, sino con una disposición siempre renovada. De ninguna manera basta hacer esto una sola vez. Si la puerta está cerrada, la verdad no puede entrar, y la puerta está cerrada cuando uno no está completamente dispuesto a aceptar lo que es incómodo y poco halagüeño, pero cierto. Si reconocen y siguen esta pauta, entonces una y otra vez recibirán respuestas por medio de reconocimientos o de un conocimiento interno repentino.

La respuesta puede llegarles, tal vez unos días después, por medio de las palabras de otro ser humano que está inspirado. Esta es una de las maneras en que el mundo de Dios los ayuda. Por lo tanto, necesitan abrir los ojos y los oídos para estar atentos a un mensaje. Esta es una prueba, una oportunidad para aprender a ser humildes abriéndose a esta ayuda y escuchando a otra persona que tenga algo que decirles. Éste es entonces el segundo paso que deben dar. Cuando pasen esta prueba seguirá una experiencia nueva y maravillosa de reconocimiento profundo que otra vez confirmará la realidad del mundo espiritual. Semejante experiencia tiene la misma validez que cuando la respuesta llega directamente de su interior. Se percatarán con más y más claridad de la manera tan maravillosamente organizada en que son guiados en su Pathwork.

Me gustaría agregar que aquel que continúe en este camino y alcance cierta solidez en el trabajo llegará un día a sentir la necesidad de devolver a Dios algo en señal de gratitud. Al principio, les parecerá que se les está pidiendo un sacrificio; un sacrificio de tiempo, desde luego, pero además un compromiso que parece pesado. Se siente como sacrificio soltar algo, superar algo con un gran esfuerzo. Ustedes ven esto al principio sólo como una privación. Se enfocan en el precio que tienen que pagar, en lo que tienen que dar. La felicidad que les llegará de esta victoria sobre ustedes mismos parece al principio sólo una promesa cuyo significado no entienden. Sin embargo, aquel que esté listo para empezar a pagar el precio pronto reconocerá que se recibe cien veces más que lo que se da.

Sé que éstas son sólo palabras para aquellos que no están tan avanzados en su desarrollo. Pero recuerden mis palabras porque descubrirán que son ciertas. Entonces estarán listos para ofrecer su servicio al gran plan de Dios, para convertirse en Su colaborador. Lo único que necesitan es estar dispuestos; el cómo deben dejárselo a Dios. Serán guiados para encontrar la mejor manera de ayudar. De nuevo, se volverá evidente para todos los que tomen esta decisión que la voluntad de ayudar y servir no es un sacrificio sino la mayor alegría imaginable.

Veo, para dos de mis amigos que se encuentran aquí, tareas muy definidas en conexión con esto. Veo para ti, amigo mío [un hombre que ha sido investigador psíquico, que ha colaborado con círculos científicos y ha tenido mucha experiencia con médiums] que tendrás la oportunidad en este camino de capacitar a médiums. Les enseñarás a establecer contacto con el mundo espiritual de Dios y a conocer los requerimientos, las condiciones y las leyes que gobiernan tal contacto. Serás capaz de ayudar a muchos, de llevar su práctica a un nivel más alto y, así, ayudar en el Plan de Salvación. Te espera una tarea maravillosa, pero antes de emprenderla necesitas satisfacer otras condiciones.

Me gustaría añadir que el bien ya creado por algunos médiums al convencer a ciertos círculos de la realidad del mundo espiritual no se verá en modo alguno disminuido por el contacto con el mundo de Dios en vez del contacto con espíritus no enlistados aún en el Plan de Salvación. Exactamente el tipo de prueba que los escépticos quieren ver puede ser provisto también por el mundo de Dios, aunque de una manera diferente, con otras condiciones, si bien el investigador tiene que aprender que no puede especificar la manera exacta en que algo debe demostrarse. Sin embargo, cuando un individuo está dispuesto a esperar pacientemente —y uno puede explicarles esto a las personas que quieren comprobaciones—, entonces las pruebas que vienen de los espíritus enlistados de Dios son incomparablemente más eficaces y duraderas que las que proveen los espíritus aún ciegos, que podrían producir fuertes impresiones momentáneas pero cuyo poder pronto se disipa. La gente generalmente cree que los escépticos no pueden ser convencidos a menos que los espíritus que son como los humanos actúen e influyan en estos últimos a su manera. No obstante, esto no tiene que ser así. La ciencia podría obtener más conocimiento de este tipo si los observadores no impusieran sus propias condiciones a los espíritus, sino que aceptaran las condiciones para la comunicación establecidas por el mundo espiritual. Esto no es en modo alguno tan difícil. Todo lo que se necesita es instruir a las personas sobre las distintas condiciones que exigen las leyes espirituales.

Además, veo otra tarea más para ti, amigo mío. Poco a poco empezarás a ver el aura de las personas. Al principio ésta se manifestará ocasionalmente, primero de manera confusa y sólo parcial. Cuando sigas cultivando la percepción, tu talento se desarrollará más. Verás no sólo los colores del aura sino que distinguirás formas. El aura humana presenta formas variables, algunas de los cuales pueden reconocer los seres humanos; por ejemplo, las enfermedades, las actitudes del alma y los pensamientos no pronunciados. Todo esto, desde luego, tiene que aprenderse, y recibirás ayuda para desarrollar esta habilidad.

Podrías preguntar cuál es el propósito de un talento así. Recuerda que nada se da sin un propósito. Más adelante en el futuro se te darán poderes de sanación. Cuando percibas el aura de una persona, tal vez veas formas de una enfermedad y así sepas de qué enfermedad se trata. Recibirás el poder correspondiente para sanarla. Todavía te aguarda esta tarea maravillosamente satisfactoria. Dios la dirige de una manera tan admirable que será para ti la alegría más grande sin interferir en tus deberes normales. Confía y déjate guiar. De hecho, ofréceselo a Dios.

Les pido a todos ustedes que adopten la misma actitud hacia todos los aspectos del trabajo. Pregunten: “¿Cuándo debo dejarme guiar? ¿Cuándo debo actuar por mí mismo?” También pueden hacer estas preguntas acerca de su conexión personal con el mundo espiritual.

He recibido estos dos mensajes para transmitírselos a ustedes. Seguirán otros mensajes que les llegarán a través de mí o de un contacto personal. Ahora bien, aquellos de ustedes para quienes no era el momento de recibir mensajes similares no deberían pensar: “¿Por qué yo no?” Todo tiene sus buenas razones. Confíen, aun si no siempre pueden entender la razón. Así es como todos ustedes deben tratar de establecer contacto con el mundo espiritual. Éste está al alcance de todos y cada uno de los seres humanos. De todos. ¿Creen ustedes que Dios hace posible el contacto sólo a personas específicas? No. No es así.

Todos los esfuerzos conscientes e inconscientes de la Humanidad tienen el objetivo de penetrar la pesadez de la materia. Después de todo, ¿qué significa su progreso tecnológico? Piensen en ello. ¿Acaso no es para conquistar la materia? Cada logro tecnológico no es otra cosa sino la superación de la materia que ahora es un obstáculo para ustedes. La tecnología, sin embargo, logra esto con fuerzas externas, mientras que la persona que recorre el sendero de la perfección utiliza fuerzas internas. Ahí está toda la diferencia. El segundo método es incomparablemente más eficaz.

Y ahora trataré de responder a sus preguntas lo mejor que pueda.

PREGUNTA: Me gustaría saber por qué, en nuestros tiempos, es tan difícil establecer una conexión con el mundo espiritual.

RESPUESTA: En general, la conexión con el mundo espiritual no es algo que se haga deliberadamente difícil. Son los humanos quienes la obstaculizan con su orientación general. La mayoría de las personas no creen en estas cosas ni se abren a ellas. Los poderes de canalización se hallan latentes en muchas personas y, lejos de ser utilizados, permanecen estériles.

Pero tal vez no te refieras en realidad a una conexión general con el más allá, sino de manera especial con el mundo espiritual de Dios. Este tipo de conexión siempre fue difícil de establecer porque, obviamente, es el don más precioso que un ser humano puede recibir. No se le puede entregar a los humanos de manera fácil y sencilla, sin ningún esfuerzo de su parte. El mundo espiritual de Dios debe probar a un médium una y otra vez, para ver si es digno y capaz. El médium debe no sólo ser moralmente irreprochable, sino que su actitud debe ser la mejor, como corresponde a un alma libre y sin restricciones. Muchas personas buenas satisfacen el primer requisito y tienen el deseo y la voluntad de ayudar a otros, incluso hasta el grado de emprender el camino de la perfección. Pero muchos no perseveran en este camino y quedan atrapados en una falla que no reconocen y que, por lo tanto, no conquistan. Para un médium, la gran tentación después de haber alcanzado cierto nivel de éxito es sucumbir al orgullo en vez de dominarlo. La humildad completa es un requisito. Considera lo difícil que debe de ser para un médium no identificarse con el espíritu que se manifiesta, y, por ende, no elevarse por encima de los demás. Relativamente muchos tienen éxito hasta cierto punto y después se atoran.

Como ya expliqué en esta conferencia, nadie puede ayudar a otros a menos que esté recorriendo activamente este sendero de perfección y tenga sólidas raíces en él. Por lo tanto, conviene poner a prueba a todos los médiums desde este punto de vista. La mayoría dirán que rezan y se esfuerzan por ser personas decentes. Sin embargo, no se desarrollan continuamente en el sentido necesario para sanar las corrientes enfermas del alma que están presentes más o menos en todas las personas. Cada emoción no reconocida e inconsciente, cada falta no reconocida en la que la persona no trabaje, cada prejuicio, es un obstáculo insuperable para los espíritus de Dios. No es que se les prohíba manifestarse porque el médium no lo merezca. Es que no pueden hacerlo. Lo que las personas no reconozcan en sí mismas, lo que se desvíe de las leyes espirituales, no puede ser penetrado por nosotros, los espíritus. Cada opinión rígida es uno de estos obstáculos.

Nosotros no podemos forzar la aceptación de una verdad cuando la persona no está abierta a la posibilidad de que esa verdad pudiera ser lo opuesto de lo que cree de manera inflexible. No me refiero al requisito básico de que un médium debe comprometer su talento sólo con la voluntad de Dios y no reclamar ventajas personales, ya sean materiales o espirituales. Incluso una persona que satisfaga los requerimientos lo mejor posible puede desviarse ligeramente de la ley espiritual, y por lo tanto nos presentará un obstáculo. Así, casi nunca se encuentra un instrumento completo y perfecto. Es difícil hacerles entender esto porque el reino del espíritu, sus movimientos, emociones y pensamientos son para ustedes como el aire, pero para nosotros son formas sólidas, muros construidos de granito.

Empero, cuando un médium satisface la mayor parte de los requerimientos, cuando se desarrolla continuamente y no cree haber alcanzado la meta de una vez y para siempre —porque eso no existe— entonces esos pequeños obstáculos no importan. Uno puede darles la vuelta, si se me permite expresarlo así. Además, un obstáculo puede servir de prueba valiosa que sólo beneficiará a la persona, ya que cada prueba es benéfica cuando se pasa con éxito. Después de alcanzar cierto nivel, los pequeños obstáculos no impedirán ni al médium ni al auditorio llegar a la verdad, pese a las imperfecciones que aún existan en el primero. Ayudar a alcanzar la perfección personal por medio de la superación de los obstáculos es, después de todo, el único objetivo del mundo espiritual de Dios, la única razón de la conexión.

PREGUNTA: Varias filosofías religiosas hacen una fuerte distinción entre el dualismo y el monismo. ¿Es el dualismo un nivel determinado que conduce al monismo, y es el monismo la verdad más elevada?

RESPUESTA: Uno puede ver el dualismo como un nivel. Explicar esto es una empresa interminablemente difícil, y para los seres humanos es muy complicado entenderlo. Pero la dificultad ahora es que a este respecto no puedo manifestarme a través de la médium. Éste es un ejemplo de las limitaciones de la canalización. Ella está lo suficientemente abierta para que yo pueda comunicar estas palabras a través de su persona. Yo no podría decir esto a través de muchos médiums, pero en su caso hay apertura, al menos hasta este grado. Sin embargo, su desarrollo no ha progresado tanto que yo pueda comunicar la explicación completa. Tal vez dentro de algunos meses, o años, quizás en menos tiempo, esto será posible. No lo sé ahora. Responderé a la pregunta cuando su desarrollo esté lo suficientemente avanzado para eliminar el bloqueo.

PREGUNTA: ¿Significa esto que uno depende mucho del estado del médium?

RESPUESTA: No. Cuando las personas han llegado al estado de desarrollo en que puede establecerse una conexión con el mundo espiritual de Dios, éste se asegurará de que las personas que utilizan este contacto siempre reciban el alimento que necesitan, a pesar de sus imperfecciones. La comunicación siempre promoverá su desarrollo y los acercará más a Dios y al estado de dicha suprema. Como ya lo dije, es posible que nosotros, los espíritus, eludamos los bloqueos que estorban. Por lo tanto, todo el mundo puede recibir lo que necesita para alcanzar el nivel más alto del que sean capaces. Esto es en realidad lo único que necesitan, ya que la meta del contacto no puede ser otra. Ustedes son capaces de distinguir entre los espíritus que pertenecen al orden divino y pueden ayudar y enseñar, y otros tipos que no pueden. Todo lo demás es mero detalle y carece de importancia.

Un espíritu de Dios siempre insistirá en que todas las personas establezcan una conexión independiente con el mundo de Dios en cuanto esta conexión se vuelve posible. El espíritu ayudará y dará instrucciones. Naturalmente, muy al principio del trabajo de un médium, cuando todavía existe la necesidad de que se le ponga a prueba, algunas falsedades se colarán ocasionalmente debido a los bloqueos que aún hay. Pero esto no es importante, mis queridos amigos. Todo el que esté totalmente decidido a desarrollarse siempre mirará en su interior y meditará sinceramente en si un mensaje personal es acertado o no, y en si puede aprender algo de él. El factor más importante es conocer bien las condiciones básicas, estipuladas en todas las filosofías religiosas: acatar la voluntad de Dios, purificarse superando las propias faltas y cultivar el autoconocimiento.

En cuanto a las grandes preguntas existenciales de la Creación, tendrán ustedes la actitud correcta si entienden que no es tan importante conocer completamente las respuestas. Esperen con humildad hasta que el conocimiento se vuelva accesible, hasta que hayan progresado lo suficiente para merecerlo. Simplemente hagan lo que dice la Biblia: “Pongan todo a prueba y quédense con lo bueno”. Acepten calladamente lo que sirve a la voluntad de Dios. Acepten el mensaje con una actitud humilde y pacientemente desapegada, sin querer saber todo a la vez.

La actitud correcta también incluye no depender del médium y nunca de los espíritus. Cuando es así no pueden ser dañados, aun cuando el médium se halle aún en un estado de capacitación y transición. No pongan todos sus huevos en una canasta. Lo que importa es el pensamiento claro y la humildad. Después de todo, ¿no es falta de humildad suponer que ustedes, los seres humanos, ya merecen que se les den las respuestas a las más grandes preguntas, suponer que pueden tener contacto directo con el mundo de Dios sin haber demostrado algo primero?

Lo que digo se aplica no sólo a los médiums, sino a todos ustedes. Mi advertencia de que uno no debería aceptar los mensajes del médium ciegamente puede ser malinterpretada por aquellos que no desean ver un área sensible que está oculta de la conciencia dentro de ellos. Aceptar o descartar palabras inquietantes también puede ser una prueba. Cuando no pueden encontrar un eco interno a un mensaje que los incomoda, tengan mucho cuidado antes de rechazarlo. Pidan a Dios una y otra vez la verdad interna. Podrían entonces reconocer que las palabras mismas que han tratado de descartar son, de hecho, la verdad. Esta revelación les producirá una gran alegría interna. Siempre que tengan una pregunta personal, necesitan enfocarla con esta actitud. Sin embargo, con una pregunta general, es sabio adoptar una actitud pacientemente desapegada y humilde, porque todos los conocimientos relativos a esa área son un don de gracia que tiene que ser ganado por todos. Cuando el médium y los participantes pasen exitosamente las pruebas —y esto puede hacerlo cualquiera que esté dispuesto—, entonces, con el tiempo, se les dará más y más. En lo que se refiere a las grandes preguntas generales, la respuesta completa suele estar mucho más allá de la capacidad de la comprensión humana. Ustedes tienen demasiadas opiniones falsas —no sólo los que están aquí, sino la Humanidad en general— acerca de cosas que pueden explorar fácilmente en su propio mundo, sin ayuda de un espíritu. El que sepan menos o más sobre los grandes temas relativos a la Creación, el que tengan más o menos ideas falsas no es lo importante, pues ya tienen demasiados conceptos erróneos en asuntos puramente terrenales. Lo importante aquí es que se desarrollen espiritualmente y acepten el consejo de los espíritus cuando saben sin duda que es acertado. Si están dispuestos a hacer esto, inevitablemente recibirán más y más confirmación de que están en el camino correcto. Esto fortalecerá su confianza y su conexión con el mundo de Dios, ya sea personal o a través de un médium.

Quiero que quede claro que este contacto tiene bases sólidas, y prueba de ello es el hecho de que este mensaje se está transmitiendo. Obviamente, la médium está lo suficientemente abierta y carente de vanidad. Cuando pongan a prueba a varios médiums —y deben probarlos a este respecto en particular— se convencerán de que rara vez encuentra uno un médium que esté tan libre como ésta. Precisamente esta evaluación debe servir de prueba de la confiabilidad de esta conexión y del buen progreso de la médium en la dirección correcta.

Para volver a la pregunta del monismo y el dualismo que hizo nuestro amigo, lo único que puedo decir es esto: Tanto el monismo como el dualismo existen. Dios es persona y también es el Uno. No puedo transmitir nada más ahora.

PREGUNTA: Lo que quiero preguntar es difícil y quizás tonto.

RESPUESTA: Íntentalo.

PREGUNTA: Batallo con este problema una y otra vez. Si Dios tiene un Plan de Salvación para nosotros, y si nos hemos apartado de Él porque tomamos el camino equivocado, no el divino, ¿por qué hizo Dios su Plan de Salvación tan complicado y tan terriblemente difícil para nosotros? Entiendo que es necesario para nuestro desarrollo, pero, aun así, parece muy difícil.

RESPUESTA: Sólo te parece así. Las dificultades surgen porque los seres individuales no habrían podido hacer las cosas de un modo diferente. Mi querido amigo, antes de que plano terrenal se creara en su forma actual, se intentaron otras formas, pero no tuvieron éxito. Por lo tanto, Dios creó las condiciones actuales. Desafortunadamente, el desarrollo sólo puede tener lugar por medio del camino del sufrimiento. Esto es desafortunado, efectivamente. Hubo un intento de organizar las cosas de una manera diferente.

Para ti, personalmente, deseo agregar lo siguiente: Trata de aplicar las palabras que les di al principio de la conferencia de hoy. Cuando crees un contacto con el mundo de Dios de la manera en que lo he sugerido, te fortalecerás. Entenderás lo que significan estas palabras: la gracia de la fe. Esta te será dada cuando satisfagas las condiciones. Estudia las palabras y recibirás una respuesta.

Lo que te pasa a ti es lo mismo que les pasa a muchos otros. La gente dice: “Dios tiene que mostrarme Su justicia, y entonces estaré dispuesto a reconocerlo”. Queridos míos, un día, cuando hayan alcanzado el conocimiento, llegarán a entender lo insensata que es esta actitud, lo errada que está tanto en el pensamiento como en el sentimiento. Es mucho mejor empezar con la idea preconcebida de que los seres humanos son imperfectos, y no así Dios y Su Creación. Ustedes creen lo contrario. Aun cuando no lo razonen claramente, sus emociones contienen esta actitud. No les reprocho esto. Muchas personas simplemente piensan de esa manera. Todavía está presente la misma mala voluntad que originalmente condujo a la Caída. Es una ausencia de pensamiento sano y lógico. Es necesaria una revisión del pensamiento. Examinen las manifestaciones de la Creación que pueden ver y, hasta cierto grado, incluso entender. Observen la manera tan maravillosa en que todo embona, todos los detalles más pequeños que son visibles para ustedes. Luego piensen en que le exigen a Dios que les demuestre Su gran amor y justicia antes de permitirle que entre en su corazón. ¿Puedes entender eso?

PREGUNTA: Sí, pero muchas veces es tan difícil conocer la voluntad de Dios. Me gustaría mucho obedecerla, pero no sé en qué dirección caminar.

RESPUESTA: Ése es un ejemplo de lo que deberías lograr mediante el contacto con el mundo espiritual. Cualquiera que desee usar ese contacto con el fin de conocer la voluntad de Dios ciertamente obtendrá una respuesta. Al que toque se le abrirá la puerta. Quien esté decidido a hacer la voluntad de Dios recibirá la respuesta. Pero ustedes siempre mantienen abierta una pequeña puerta trasera como salida de escape, como reserva; están dispuestos, pero al mismo tiempo también tienen miedo de que Dios les pida algo desagradable. Esto equivale a recorrer la mitad del camino hacia Él, precisamente de lo que hablé en nuestra última sesión. Recorrer todo el camino hacia Él significa: “Que se haga tu voluntad, Dios, aun si es desagradable para mí, aun si todavía no la entiendo, porque tú eres Justicia y Amor. Eso es claro, es el único terreno que puedo pisar, mi único punto fijo; no conozco otro”. Desde luego, estos pensamientos tienen que alimentarse para que penetren los sentimientos; tienen que formularse una y otra vez; las formas del pensamiento tienen que construirse y reconstruirse. Con el tiempo, afectarán los sentimientos. Quien tenga esta actitud y pida conocer la voluntad de Dios, sin reservas y sin mantener abierta una puerta trasera, recibirá la respuesta cada vez. ¿Entiendes?

RESPUESTA: Sí; sí entiendo.

PREGUNTA: ¿Qué puede decirme de la conexión entre lo material y lo espiritual, Dios y Mamón? ¿Cuál es la integración correcta de ambos?

RESPUESTA: De nuevo, con el dinero ocurre lo mismo que con todas las demás cosas. El principio es el mismo. Cuando el dinero se usa como medio para alcanzar un fin, no como una meta en sí, entonces la integración es correcta. Cuando una persona decide no estar ligada a la materia por medio del dinero, sino usar éste como todos los demás dones de Dios, por ejemplo, la salud o cualquier talento, con un espíritu de gratitud, para aprovechar la ausencia de preocupaciones que el dinero puede dar con el fin de intensificar su desarrollo espiritual, entonces la integración es correcta. Esto es muy difícil para muchas personas. Les parece más fácil emprender el camino hacia Dios cuando se hallan en una crisis, mientras que la ausencia de preocupaciones los haría desviarse del camino espiritual. Sin embargo, esto no significa que sea necesario que la persona que tenga bienes materiales los regale para que no le estorben las posesiones. Ustedes pueden disfrutar de la riqueza cuando conquistan la tentación que trae el dinero, más que otra cosa. Sería fanático decir que una persona tiene que deshacerse de todo y vivir en la pobreza para ascender espiritualmente. A veces podría pedírsele a una persona esta tarea, pero sólo excepcionalmente. Por ejemplo, podría pedirse a esa persona que diera un ejemplo a otros, a aquellos que dicen que no es ninguna hazaña desarrollarse espiritualmente cuando uno no tiene preocupaciones materiales, pero que cuando uno se preocupa por el pan de cada día es imposible ocuparse de esas cuestiones. También ocurre que a un espíritu muy desarrollado se le confíe esta misión especial durante su vida terrenal. Si es así, se le revelará en meditación. Pero, más frecuentemente, una persona cuya vida está marcada por la ausencia de preocupaciones materiales es puesta a prueba para que demuestre que seguirá el camino de Dios pese a la tentación, y que no está dominada por el espíritu que gobierna el mundo de la materia.

No es posible establecer una regla generalmente válida para determinar el punto medio correcto; todo depende del carácter del individuo. Si una persona se inclina a la avaricia, la integración correcta necesita proceder de un modo distinto del de otro individuo que gaste sin ton ni son. Todo el mundo debe encontrar su punto medio, y ustedes ciertamente encontrarán el suyo en este Pathwork.

PREGUNTA: En otras palabras, para quienes se esfuerzan espiritualmente, la pobreza no es una condición necesaria, aunque esto se da por sentado en muchas filosofías.

RESPUESTA: De ninguna manera tiene que ser así, aunque es posible en casos individuales. Cuando diferentes filosofías establecen esto como un principio general, lo hacen porque, una y otra vez, resulta que la gente no maneja correctamente el dinero y siente más fácil el camino cuando es pobre. Lo que no se considera aquí es que todas las entidades, en el ciclo de sus encarnaciones, deben demostrar que son capaces de mantenerse firmes en cualquier circunstancia.

PREGUNTA: Percibo un gran conflicto en lo que dice la Biblia acerca de que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza y también le dio dominio sobre la Tierra. Si se me ha dado dominio sobre la Tierra, también debo tener dominio sobre mí, mi salud y todo. En consecuencia, soy capaz de empezar conmigo mismo primero y después obtener supremacía sobre la Tierra. Debería ser capaz, ya que fui creado a imagen de Dios, de crear lo que yo quiera. ¡Pero entonces ya no es la voluntad de Dios!

RESPUESTA: En este Pathwork llegarás a conocer la voluntad de Dios, y llegarás a querer lo mismo que Él.

PREGUNTA: ¿Por medio del intento de establecer la conexión con Dios?

RESPUESTA: Sí, en el camino de la perfección debes desarrollar la conexión con el mundo de Dios. Se volverá siempre más sólida; tus reconocimientos aumentarán continuamente. Llegarás a conocer la voluntad de Dios no sólo por lo que un espíritu te diga, sino también por tus propias percepciones internas, por tu propio crecimiento. Tu espíritu se volverá cada vez más ligero, más fuerte, más consciente. Tu centro espiritual se desarrolla, rompe las cáscaras, las costras que rodean tu perfección interna, y sabe así cuál es la voluntad de Dios y no quiere nada más.

PREGUNTA: Pero es un camino muy largo.

RESPUESTA: Es el mismo camino del que hablo y que todos ustedes pueden seguir. Significa sólo felicidad, cada vez más felicidad, cada vez más liberación de todas las ataduras, sean éstas terrenales, psíquicas o espirituales.

Queridos míos, ya les di bastante por hoy. Piensen en lo que he dicho. Vayan en paz en este camino. Que la bendición de Dios fluya a través de ustedes, brille a través de ustedes, y les permita progresar más y más y alcanzar más y más felicidad y alegría. Esta bendición alcanza a todos mis amigos, cercanos y lejanos. Sean con Dios.

Dictada el 1 de julio de 1957.