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Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 14. El ser superior, el ser inferior y la máscara

Saludos en el nombre del Señor. Bendita sea esta hora en que se me permite hablarles, amigos míos

Les he prometido hablar esta noche de la manera en que nosotros, en el mundo espiritual, vemos toda la personalidad humana, la unidad completa. Todos ustedes saben que tienen no sólo un cuerpo físico, sino también varios cuerpos sutiles, cada uno de los cuales representa algo diferente. También saben que sus pensamientos tienen formas espirituales definidas, y que estas formas son creadas no sólo por los pensamientos, sino también por los sentimientos, ya que un sentimiento es realmente sólo un “pensamiento no pensado” que aún no se vuelve consciente. Aunque el pensamiento crea una forma diferente de la que crea un sentimiento, de todas maneras ambos crean formas definidas y sustanciales. Cada cuerpo sutil, así como el cuerpo físico, tiene un aura: la vibración y emanación de ese cuerpo. Las formas-pensamiento o las formas-sentimiento reflejan su imagen en el aura. Estas formas realmente existen en el espíritu. Las auras, por lo tanto, no son las imágenes mismas, sino sólo reflejos de las imágenes. Estas formas crean las esferas en el mundo espiritual y, de acuerdo con la intensidad de los pensamientos o sentimientos, son vagas y débiles, o definidas, fuertes y duraderas. En otras palabras, todas estas formas fluctúan y cambian ya que todo en el espíritu está en movimiento perpetuo.

El aura del cuerpo físico muestra la enfermedad o la salud física, y todas las demás condiciones del ser físico. Las reacciones emocionales, intelectuales o espirituales aparecen en el aura del cuerpo sutil respectivo.

Cada ser vivo tiene un Ser Superior o chispa divina. Éste es el cuerpo más fino y más radiante de todos los cuerpos sutiles, el que tiene la más alta frecuencia vibratoria, porque cuanto más alto es el desarrollo espiritual, más rápida es la vibración. Desde la caída de los ángeles, el Ser Superior se rodeó lenta y gradualmente de varias capas de materia más densa, no tan densa como el cuerpo físico, pero infinitamente más densa que el Ser Superior. Así llegó a existir el Ser Inferior. Desde la perspectiva de ustedes, estas capas son de materia sutil que no puede verse con el ojo físico.

El propósito del desarrollo espiritual es eliminar al Ser Inferior para que el Ser Superior vuelva a liberarse de todas las capas externas que ha adquirido. En su propia vida, ustedes serán capaces de intuir con bastante facilidad, con ustedes mismos o con otros, que ciertas partes del Ser Superior ya están libres, mientras que otras están ocultas todavía. La medida en que el Ser Superior esté libre u oculto, y el grado de espesor que lo envuelve, dependen del desarrollo general de la persona respectiva. El Ser Inferior consta no sólo de las fallas comunes y de las debilidades individuales que varían con cada persona, sino también de la ignorancia y la pereza. Detesta cambiar y conquistarse; tiene una voluntad muy fuerte que no siempre se manifiesta fuera, y quiere salirse con la suya sin pagar el precio. Es muy orgulloso y egoísta, y siempre tiene mucha vanidad personal. Es el ego en todas sus manifestaciones. Generalmente, todas estas características son parte del Ser Inferior, independientemente de otras fallas individuales. Sin embargo, hay muchos matices y posibles formas en que el Ser Inferior puede exhibir estas tendencias generales. Estas manifestaciones dependen de varios otros factores, como las fallas personales que pueden tener distintos efectos sobre estos rasgos comunes del Ser Inferior. Las cualidades del Ser Superior, así como diversas otras circunstancias, también influyen sobre la manifestación externa, la intensidad, el grado y la dirección que estas tendencias generales pueden tomar.

Nosotros vemos tanto al Ser Superior como al Ser Inferior. Sin embargo, no todos los espíritus pueden ver todos los cuerpos sutiles de una criatura; sólo pueden hacerlo los que han alcanzado cierto grado de desarrollo. En otras palabras, el mero hecho de que un espíritu deje su cuerpo físico no indica que pueda ver necesariamente más que ninguno de ustedes. Un espíritu que ha alcanzado cierto grado de desarrollo podrá no sólo interpretar al Ser Inferior, sino que también será capaz de ver a través de él para descubrir al Ser Superior en todo su esplendor, porque la materia densa o física no representa un obstáculo para nuestros ojos y percepción espirituales. Así pues, podemos determinar muy bien qué formas-pensamiento proceden del Ser Superior, y cuáles del Ser Inferior. También podemos determinar qué deseos y esfuerzos del Ser Superior podrían estar mezclados con tendencias del Ser Inferior porque el matiz original se enredó, se falseó o se ensució.

Cuando los mensajes del Ser Superior se contaminan con motivos del Ser Inferior se crea un desorden en el alma que enferma emocionalmente a su portador. Todas las diversas tendencias tienen diferentes colores y, en muchos, casos, diferentes tonos u olores. Por ejemplo, una persona podría querer algo egoísta y como no quiere admitir que esto es egoísmo, empieza a racionalizar el deseo egoísta y a engañarse acerca de él. Podemos ver todo esto muy claramente, y, de hecho, este tipo de autoengaño es muy común entre los seres humanos. Las formas del Ser Superior tienen un carácter enteramente distinto de las del Ser Inferior.

Existe otra capa que, desafortunadamente, aún no se reconoce suficientemente entre los seres humanos en toda su importancia, y es lo que yo llamo el ser de la máscara. El ser de la máscara se crea de la siguiente manera: Cuando reconocen que pueden entrar en conflicto con su ambiente si ceden al Ser Inferior, es posible que todavía no estén dispuestos a pagar el precio que implica eliminar al Ser Inferior. Esto significaría, en primer lugar, que tendrían que encararlo tal como es, con todos sus motivos e impulsos, ya que sólo pueden conquistar aquello de lo que son plenamente conscientes. Esto significa tomar el camino estrecho, el camino espiritual. Muchas personas no quieren pensar en eso profundamente; más bien, reaccionan emocionalmente sin pensar en encarar al Ser Inferior. El subconsciente siente que es necesario presentar una imagen diferente del ser a fin de evitar ciertas dificultades, situaciones desagradables o desventajas de todo tipo. Así, las personas crean otra capa del ser que no tiene nada que ver con la realidad, ni con la del Ser Superior, ni con la realidad temporal del Ser Inferior. Es lo que ustedes podrían llamar fingido o falso; es irreal.

Regresaré al ejemplo anterior. El Ser Inferior le dicta a la persona que sea muy implacable con respecto a un deseo egoísta. No es difícil para nadie, aun de la más limitada inteligencia, darse cuenta de que, al ceder a este deseo, será relegada al ostracismo y nadie la querrá, resultado que ninguno desea. En vez de vencer su egoísmo mediante el lento proceso de desarrollo, las personas a veces actúan como si ya fueran generosas y desinteresadas. Pero en realidad son egoístas, y perciben su egoísmo. Odian la presión de su Ser Superior para que actúen contrariamente a los deseos de su Ser Inferior, pero se sienten obligadas a fingir, lo que perturba su paz interior, ya que ésta no va de la mano de sus aún predominantes sentimientos propios del Ser Inferior. Su desprendimiento y su generosidad son sólo una farsa.

En otras palabras, el acto correcto no está apoyado en absoluto por los sentimientos impuros, y por lo tanto la persona libra una guerra interior. El acto apropiado se vuelve un acto necesario, compulsivo y no el producto de la libertad de elección. Así, la bondad sobreimpuesta no cuenta en el verdadero sentido. Aunque es posible que estas personas den algo, detestan la sola idea de hacerlo. No sólo permanecen convencidas de que necesitan ser egoístas, sino que traicionan su naturaleza, violan su realidad y viven una mentira. De ninguna manera sugiero que sea aconsejable ceder a la naturaleza inferior; uno debe luchar por la iluminación y tratar de desarrollarse a fin de purificar sus sentimientos y deseos. Pero si esto no se logra, al menos debe no haber un autoengaño. Uno debe tener por lo menos una imagen clara y verdadera de la discrepancia entre los sentimientos y las acciones. De esta manera no podrá formarse un ser de la máscara.

No obstante, demasiado frecuentemente las personas tratan de creer en su desprendimiento y de esa manera se engañan acerca de sus verdaderos sentimientos y motivos al no mostrarlos y no querer verlos. Después de un tiempo, el mal se hundirá en el subconsciente donde se fermentará y creará formas que tienen su efecto y no pueden ser eliminadas, porque la persona no se da cuenta de ellas. El ejemplo del egoísmo es sólo un caso; hay muchos otros rasgos y tendencias que sufren el mismo proceso, amigos míos.

Cuando las personas están emocionalmente enfermas, siempre es señal de que, de una manera o de otra, se ha creado un ser de la máscara. No se dan cuenta de que están viviendo una mentira. Han creado una capa de irrealidad que no tiene nada que ver con su ser real. Así, no están siendo fieles a su personalidad real. Como dije antes, ser fiel a uno mismo no significa que deban ceder a su Ser Inferior, sino que deben ser conscientes de él. No se engañen si todavía actúan de acuerdo con la necesidad de protegerse y no porque tengan una visión más sabia y una convicción interna. Sean conscientes de que sus sentimientos todavía son impuros en tal o cual aspecto. Entonces tendrán una buena base de la cual partir. Les será más fácil encararse de esta manera cuando se den cuenta de que bajo las capas de su Ser Inferior vive su Ser Superior, la realidad última y absoluta que deberán alcanzar algún día. A fin de alcanzarla deben encarar primero a su Ser Inferior, o su realidad temporal, en lugar de taparla, porque eso pone una distancia aún mayor entre ustedes y la realidad absoluta, o su propio Ser Superior. Para encarar al Ser Inferior deben a toda costa desterrar al ser de la máscara. Pueden decidir hacerlo si visualizan los tres seres que les estoy presentando aquí.

Mentirse a uno mismo y no pensar en absoluto en las propias emociones y motivos verdaderos, sino simplemente dejar que las emociones reaccionen sin pensar, puede parecer adecuado en ocasiones, pero no lo es. La persona que desea ser feliz, sana y tener paz interior necesita, a fin de cumplir verdaderamente con esta vida presente y estar en armonía con Dios y, por ende, con el ser interno, encontrar la respuesta a estas preguntas de una vez y para siempre: ¿Cuál es mi yo real? ¿Cuál es mi Ser Superior? ¿Cuál es mi Ser Inferior? ¿Dónde puede haber una máscara, una falsedad?

Muchísimas personas usan una máscara, al menos en algunos casos. Este ser de la máscara nos presenta a nosotros, los espíritus, un color muy feo, mis queridos amigos. No es oscuro, negro o siniestro, como lo son las tendencias del Ser Inferior en sus diferentes variantes; los colores del ser de la máscara son asquerosamente dulces. Si alguno de ustedes es pintor o tiene tendencias artísticas sabe cómo determinar un buen color genuino o una coloración irreal y dulcemente artificial. Ustedes han creado una palabra para el arte y la coloración malos: lo llaman kitsch. Lo mismo pasa con los matices y el olor del ser de la máscara; son asquerosos y nauseabundos. Nosotros, los espíritus, preferimos la emanación y los efectos del Ser Inferior, por desagradables que sean para nosotros, pero al menos son honestos.

Es importante que todos ustedes traten de entrenar su visión interna para verse a sí mismos y a otros seres humanos desde ese punto de vista. Cuanto más despiertos estén espiritualmente, más fácil les será percibirse a ustedes mismos y a otros con precisión. Cuando entren en contacto con el Ser Superior una vez que su intuición haya despertado por medio de su desarrollo espiritual personal, sentirán una diferencia clara entre la máscara y el Ser Superior. Sentirán las nauseabundas manifestaciones del ser de la máscara, en primer lugar las suyas propias, no importa lo agradable que parezca ser esa máscara.

Si sus psicólogos, sus psicoanalistas y sus psiquiatras empezaran a ver a sus pacientes desde este punto de vista, lograrían mucho. Tendrían éxito allí donde todavía no lo tienen. Llegará el momento en que este conocimiento sea suyo. Cuando tengan la madurez y valentía suficientes para incluir la realidad espiritual en su pensamiento, descubrirán todo esto y demostrarán la verdad por su éxito con sus pacientes. Resolverán problemas con ellos, aunque no puedan ver lo que nosotros vemos, que hasta ahora han parecido imposibles de resolver. El mero conocimiento de estas tres partes de la personalidad humana marcará una tremenda diferencia en los resultados que obtengan, porque, después de algo de práctica y estudio, determinarán fácilmente con qué parte del ser lidian en cierta fase del tratamiento. Desarrollarán diferentes medios para ocuparse de los diferentes seres, y sabrán cómo instruir a la parte consciente y voluntaria de la persona en el uso de esta información. Esto marcará una diferencia enorme. Si una persona está lista para aceptar ayuda a ese respecto, la parte consciente y voluntaria del ser estará en el camino correcto. Lo que entonces quedará por lograr es penetrar también en las capas subconscientes de la personalidad con estas verdades, de modo que toda resistencia interior pueda vencerse. Esto sólo puede hacerlo la persona misma.

Si ustedes quieren recorrer este camino y curarse de su enfermedad emocional, es importante que entiendan todo esto. Incluso si no son lo que se llama neuróticos, y hay dentro de ustedes sólo unas desviaciones menores de la ley, les resultará muy útil entender todo esto y meditar en ello. Así podrían explicarse por qué sucede frecuentemente que una persona sometida a psicoanálisis con un médico que sigue rígidamente una escuela de pensamiento que no reconoce ninguna verdad espiritual, y que no es muy intuitivo acerca de estas cosas, puede sumirse en una crisis en la que su estado mental queda peor que antes del tratamiento. Desde luego, también puede haber médicos con buena intuición y un sentido correcto de la orientación, en cuyo caso el resultado indeseable puede no ocurrir tan frecuentemente ni con tanta fuerza. Pero cuando la máscara se ha derribado y el paciente es confrontado con el Ser Inferior, la experiencia puede ser tan demoledora que aquél sufrirá una crisis nerviosa total, abandonará la terapia y sufrirá consecuencias aún más graves. Por otra parte, si a esta persona se le dijera lo que yo les estoy diciendo aquí, y por lo tanto supiera qué esperar, podría evitarse mucho sufrimiento, y frecuentemente incluso una tragedia. Si un paciente supiera que tiene que enfrentarse al Ser Inferior que existe en todos los seres humanos, y también supiera que este Ser Inferior, por desagradable que sea, no es el “yo” definitivo o ser verdadero, y que el Ser Superior, que es la perfección que algún día surgirá de estas capas de imperfección, es el ser verdadero, entonces está conmoción no ocurriría. Por lo tanto, este conocimiento es importante para sus psicólogos y médicos de todo tipo, así como para todos los maestros y padres. Ayudará muchísimo. Tal vez tengan preguntas sobre este tema, mis queridos amigos.

PREGUNTA: ¿Cuál es la explicación metafísica de las alergias? Por ejemplo, las personas muchas veces son alérgicas a cosas que les gustan mucho.

RESPUESTA: Puede haber diferentes explicaciones. Por lo general, puede ser simplemente que no se permite a la verdadera personalidad evolucionar, que se pone una máscara sobre la personalidad y la reacción interior; o una sublevación por parte del Ser Superior puede crear ciertos síntomas físicos a fin de despertar a la persona para que descubra la razón. Esta es sólo una posibilidad; puede haber otras. Una posibilidad adicional es que muy frecuentemente el alma humana está desgarrada por deseos en conflicto; una parte quiere ir en una dirección, y otra parte en la dirección contraria. Estos deseos se jalonean alternadamente. Al mantener el conflicto en el subconsciente, el alma no ha hecho las paces consigo misma. Hay gran tensión y fricción. Mientras estas corrientes no se traigan a la conciencia para examinarse y resolverse, mientras su verdadero significado y motivo no se entienda, la pelea interna no podrá decidirse. Empero, el Ser Inferior actúa para que las cosas no se saquen a la luz. Y mientras el consciente y la voluntad de la personalidad no se hagan cargo, la pelea y la fricción internas continuarán. Como todo esto tiene lugar en el inconsciente, lo que sale son los síntomas, que pueden ser cansancio, alergias y varios otros síntomas físicos. Estos conflictos realmente crean un cortocircuito en el alma.

Una tercera alternativa es que puede haber una reacción de choque en la vida de la persona. Ella ha enviado el incidente original al subconsciente, y no lo recuerda conscientemente en absoluto. Un alimento, una planta, un animal o algo semejante podría haber estado involucrado, incluso indirectamente. Como la persona tiene esta asociación, actúa en concordancia. El incidente puede haber ocurrido en la niñez, o en la primera infancia, o quizás en una encarnación anterior. No siempre es necesario recordar el incidente real, aunque esto también puede ayudar. El punto importante es que la reacción interior equivocada que ha creado este mal debe erradicarse. Siempre que algo se reprime en el inconsciente, pueden estar seguros de que ha tenido lugar algún tipo de reacción interior equivocada.

Hablando en términos generales, cualquiera de estas alternativas o sus variaciones puede ser responsable de las alergias. También puede haber otras posibilidades, pero es imposible que entre ahora en todos los detalles. Te estoy dando sólo un panorama general.

PREGUNTA: Hay mucha hipocresía en este mundo, que desde luego es el ser de la máscara. Es propiciada por el mundo, porque el mundo quiere ver el bien. Desde el punto de vista de todo el mundo, ¿no es preferible obrar y actuar bien, aunque sólo sea una máscara, que permanecer en el Ser Inferior cuando uno no puede erradicarlo?

RESPUESTA: Todo el mundo puede erradicarlo si realmente lo desea. Es sólo cuestión de cuánto puede ser erradicado en la presente encarnación. Sin embargo, puedes erradicar una parte suficiente de manera que no cometas crímenes o hagas cosas dañinas a otros. Además, uno no tiene que escoger entre dar rienda suelta al Ser Inferior y crear un ser de la máscara. Como ya lo expliqué, aun si los sentimientos no pueden purificarse de inmediato, porque esto requiere mucho tiempo y una combinación de esfuerzo y paciencia, puedes darte cuenta de tus propias imperfecciones, deseos impuros y naturaleza inferior. Al mismo tiempo, sí puedes actuar en concordancia con las normas de tu sociedad sin creer que el ser de la máscara es tu verdadera naturaleza y ser real, engañándote así y creando una mentira interna. En otras palabras, no tienes que escoger entre convertirte en un caníbal, si éste es tu Ser Inferior, y ser hipócrita y engañarte. Aun si no puedes o no quieres hacer lo que se necesita para transformarte, debes ser consciente de tu Ser Inferior y saber que actúas de acuerdo con tu necesidad y tu conveniencia, pero que tus sentimientos todavía son impuros y no siempre van de la mano con tus acciones externas. Aunque estés siguiendo el camino de la purificación, no tendrás ningún grado de éxito hasta que estés dispuesto a esperar y trabajar, trabajar y esperar. Mientras tanto, la autohonestidad es absolutamente esencial como requisito necesario para tener éxito en esta tan maravillosa aventura. Pero incluso si no estás dispuesto a tomar este camino, es infinitamente mejor que no te hagas ilusiones acerca de tu persona a que optes por crear esta aura malsana y enfermiza.

PREGUNTA: ¿Cómo es posible deshacer lo que el Ser Inferior ha manifestado en forma de enfermedad física?

RESPUESTA: En primer lugar, mi querido amigo, no debes tratar de eliminar las consecuencias primero; eso sería demasiado fácil. Si tu Ser Inferior ha creado una enfermedad, ésta tiene que aceptarse primero. Debes ponerte a buscar las raíces o la parte de tu Ser Inferior que ha creado esta enfermedad. El Ser Inferior tiene que encararse y explorarse a fondo. Tu objetivo debe ser la purificación y la perfección por sí mismas. Lo haces por el amor del Dios que llevas dentro, y no con el fin de soportar una incomodidad. Es cierto que necesitas vencer muchas cosas y tener la fuerza interna necesaria para purificar los motivos primero, pero esos son los cimientos necesarios. Mientras haces esto, al mismo tiempo aprendes muchas otras cosas. Así, la fuerza espiritual crece mientras aprendes a aplicarte una autohonestidad absoluta. Una vez que tus motivos sean puros, la enfermedad no te importará ni la mitad que el estado de tu alma. En la medida en que el ego y la comodidad de todo lo que lo acompaña pierden importancia, habrás acatado una ley espiritual muy importante. Así, tu salud se restaurará gradualmente. Esta ley tiene que ver con la renuncia al ser del ego que Jesús enseñó. Sólo así ganaras tu vida.

Así que empieza por encarar tu Ser Inferior con valentía, optimismo, humildad y con un espíritu guerrero, por decirlo así. Una vez que descubras tu Ser Inferior y te arranques todas las máscaras y todas las capas que te ocultan, empezarás a trabajar en los diferentes aspectos del Ser Inferior. Harás esto observándote y poniéndote a prueba todos los días, examinando una y otra vez hasta qué grado tus corrientes internas aún se desvían de lo que deseas que sean. Y al hacerlo y llegar a dominar tu Ser Inferior, aprenderás la verdadera autohonestidad, y tus motivos para desarrollarte se volverán más y más puros. Tu visión se ampliará, se te dará iluminación y tu enfermedad desaparecerá gradualmente.

Así que ni siquiera pienses en tu enfermedad primero, sino en la raíz del problema. Ese será el único éxito duradero... ¡el único, querido mío! Si tu deseo se reconoce en el mundo espiritual, si verdaderamente quieres purificarte, no sólo librarte de las consecuencias desagradables que te son más visibles o notables, te llegarán la ayuda y la guía para que puedas librar la batalla con tu Ser Inferior, ya que nadie puede hacerlo solo.

PREGUNTA: Pregunté la vez pasada por qué la filosofía hindú no contempla la caída de los ángeles. Usted prometió que lo respondería esta noche.

RESPUESTA: Existen unas tres razones, y cada una es buena.

La primera razón es que la filosofía oriental da al progreso espiritual una importancia suprema, como debe ser. Todo lo demás que ha sucedido alguna vez en la Creación es de importancia sólo secundaria, y esto es muy cierto, amigos míos. Sin embargo, resulta útil en algunos casos arrojar luz sobre ciertos hechos que ocurrieron en un pasado lejano, porque para ciertas personas es necesario conocer la razón de la existencia en la Tierra, la razón del mal y las respuestas a otras preguntas. La comprensión de ciertos hechos, aun si sólo pueden transmitir un cuadro muy general y amplio, eliminará dudas que podrían interponerse en el camino cuando se toma la decisión de tomar el camino de la perfección y la purificación. En su mayor parte, las almas encarnadas en Oriente no sienten un impulso tan fuerte de explorar y buscar a este respecto como el alma occidental. Por lo tanto, dicen: No necesitamos saber nada más; lo importante es cómo nos desarrollamos.

La segunda razón es un poco más complicada de transmitir. Una vez dicté una conferencia sobre los dos aspectos principales de Dios: el aspecto activo o masculino y el aspecto pasivo o femenino. Expliqué que en Su parte activa Dios es personalidad: activo, pensante, planeador, es decir, el Creador. En su aspecto femenino, Dios se halla en un estado de ser. Por la explicación que les di en esa conferencia les será fácil reconocer que los maestros y filósofos orientales han experimentado a Dios en Su manifestación femenina y pasiva. Esa es una respuesta parcial a esta pregunta. La caída de los ángeles muestra los eventos de la Creación en que Dios se manifestó como Creador y, por lo tanto, en su aspecto masculino. En esta tragedia Dios estaba dictando y creando condiciones nuevas mediante las cuales se aseguraba finalmente a todas las criaturas el regreso a Él. Por lo tanto, es comprensible que una filosofía que experimenta a Dios en Su aspecto femenino tienda menos a recibir iluminación con respecto al aspecto masculino de Dios; mientras que la filosofía occidental, abierta a la experiencia del aspecto de la personalidad de Dios que es activo, estaría ciega a la experiencia del lado femenino de Dios y a la iluminación en el sentido oriental.

La tercera razón se refiere a que la caída de los ángeles tiene mucho que ver con el espíritu de Jesucristo. Él desempeña un papel de primera importancia en la caída de los ángeles. La religión oriental, que ha recibido emisarios propios —frecuentemente espíritus muy grandes, muy exaltados y muy altamente desarrollados— es renuente a reconocer que otros, en muchos aspectos no tan espiritualmente avanzados como ellos, puedan haber recibido uno aún mayor: de hecho, el más grande de todos los espíritus creados. Esto es comprensible y típico de la naturaleza humana. Las conclusiones lógicas de ustedes pueden ser muy limitadas, y entonces pierden de vista el cuadro completo.

Estas tres razones juntas constituyen la explicación principal, o por lo menos responden a tu pregunta de la mejor manera. No dudo de que también puedan encontrarse otras explicaciones, pero éstas son indudablemente las más importantes. ¿Te resulta claro?

PREGUNTA: Todavía no entiendo. Comprendo que una de las razones tiene que ver con Jesucristo, quien desempeñó este importante papel en la caída, pero ¿por qué no tienen algo similar a Él?

RESPUESTA: Esto es así porque, como dije, las otras razones cuentan también; porque no consideran muy importante saber de estas cosas; porque han experimentado a Dios de manera diferente y no en Su aspecto activo. Una razón influye en la otra, una apoya a la otra, y las tres hacen un todo.

PREGUNTA: ¿Es tal vez esa la razón por la que el aspecto femenino de Dios se reconoce más allí y el aspecto masculino más en Occidente, y eso es por lo que Oriente y Occidente deberían unirse?

RESPUESTA: Desde luego. También explica que en Oriente el desarrollo espiritual esté mucho más avanzado, y que sea generalmente la mujer la que está espiritualmente más despierta y es más fácil de guiar. En Occidente, el progreso técnico y material está mucho más avanzado porque esto, a su vez, es típicamente un aspecto masculino. Son de nuevo la creación y la actividad lo que se manifiesta. Y los dos deberían unirse, porque se complementan entre sí y se crearía una maravillosa integración si pudieran intercambiar el conocimiento que cada uno posee en mayor grado que el otro.

PREGUNTA: ¿Significa eso en general que las enseñanzas orientales han pasado por una fase diferente de Brahman y desean encontrar el Brahman donde todas estas cosas son una?

RESPUESTA: Sí. Y así debería ser. De nuevo a este respecto, en lo que se refiere a las enseñanzas espirituales y religiosas, los lados occidental y oriental deberían unirse, porque ambos lados ofrecerán el cuadro completo sólo cuando se junten. Cada uno tiene ahora una mitad, y cuando se unan y “se casen”, entonces la Humanidad tendrá una comprensión mucho más clara de la verdad espiritual, y a esto seguirá una mayor iluminación.

PREGUNTA: ¿Está la caída de los ángeles dentro de maya?

RESPUESTA: No. No. Maya es resultado de ella, amigo mío.

PREGUNTA: ¿Cómo aprenden el lenguaje los espíritus? Y ¿pueden usar lenguas no conocidas por el médium?

RESPUESTA: Responderé ambas preguntas. Los espíritus del mundo espiritual no usan lenguas humanas entre ellos, desde luego. No necesitamos hacerlo porque tenemos el lenguaje espiritual. Como he explicado, cada pensamiento crea automáticamente una forma y se vuelve aparente. Así que ese es nuestro lenguaje. Nosotros, los espíritus, aprendemos lenguas sólo con un propósito definido y bueno. En otras palabras, si tenemos una tarea que realizar con los seres humanos, necesitamos el conocimiento de sus lenguas humanas sólo en conexión con la mediumnidad. Cuando un espíritu tiene la tarea de guiar a un ser humano que no es médium, de todas maneras tiene que aprender la lengua que conoce su protegido, aunque vemos el pensamiento del ser humano respectivo también. Ahora bien, puede ocurrir, desde luego, que un espíritu es escogido como guardián que, por recordar su última lengua en la Tierra, no tiene que aprenderla desde el principio, y le será asignado a una persona que habla esa misma lengua. Pero hay casos especiales en que se vuelve necesario el aprendizaje de una lengua, y para eso tenemos escuelas, así como ustedes las tienen también. Tenemos escuelas para muchas, muchas materias, y las lenguas son una de ellas. Pero las aprendemos más fácilmente porque, aquí de nuevo, la materia no se interpone en nuestro camino y eso se aplica también a las lenguas. Es imposible que te imagines la manera en que se aplica, y no tengo palabras para describirlo. Tendrás que usar tu intuición, tus sentimientos, y tal vez deduzcas lo que quiero decir con esto. Pero es más fácil para nosotros que para los seres humanos aprender lenguas.

En lo que se refiere a tu segunda pregunta —que si un espíritu puede hablar a través de un médium en una lengua que éste no conozca—, la respuesta es sí. Y ha sucedido muchas veces. Pero se necesita un tipo muy definido y claro de mediumnidad para eso. Hay muchos tipos diferentes de mediumnidad, incluso de mediumnidad con trance tan sólo, por no hablar de todos los demás. Puede haber “mediumnidad de voz directa”, cuando escuchas la voz del espíritu mismo en una parte diferente de la habitación. Puede haber materialización, levitación y muchos otros fenómenos que no puedo ni siquiera enumerar aquí. Uno de estos fenómenos es —y la Biblia se refiere a él también, y usa la frase “hablar en lenguas”— que una lengua se habla a través de un médium que no la conoce. Pero para todos estos tipos diferentes de mediumnidad es necesaria una capacitación especial del médium, así como de los espíritus en conexión con el médium. Es una forma diferente de materialización o transfiguración. Hay, por ejemplo, médiums cuyos rostros adoptan una forma enteramente diferente, incluso una estructura ósea distinta. Esto es lo que podría llamarse “transfiguración”. Hablar lenguas extranjeras es una transfiguración auditiva. Pero, como dije, tienen que satisfacerse condiciones diferentes con cada uno de estos tipos de mediumnidad.

El mundo espiritual de Dios es un mundo de orden. Cuando se reconoce que un ser humano puede realizar una tarea como médium, primero se determinará para qué tipo de mediumnidad es mejor el talento específico de esta persona; cuál podría ser la tarea más importante para las condiciones de vida y el ambiente de esa persona en particular; y, de acuerdo con todas estas consideraciones —y la más importante desde nuestro punto de vista es siempre lo que es óptimo para el desarrollo espiritual, lo que sirve al Gran Plan de la manera más eficiente y no lo que puede ser sensacional y espectacular—, se ponen en movimiento fuerzas para entrenar a este médium específico para su tarea. Una vez que se ha escogido esta tarea y trabajado para ella, es poco probable que haya cambios en el tipo de mediumnidad, a menos que haya una razón real, buena y espiritual para ello. Así funciona el mundo de Dios que, como ya dije, es, sobre todo, un mundo de orden.

PREGUNTA: Quisiera saber lo que piensa el mundo espiritual de este planeta nuevo, Sputnik.

RESPUESTA: Eso, querido mío, depende de la actitud espiritual, moral y ética de todos los interesados. La cosa misma no tiene importancia, en cuanto a nosotros se refiere. Nada en sí tiene, desde nuestro punto de vista, ninguna importancia. La única importancia es la que ustedes, los seres humanos, le atribuyen.

Y con eso, amigos míos, los dejo con las bendiciones del Señor. Sigan su camino en paz; sepan que Dios está presente dentro de ustedes y traten de encontrarlo. No permitan que las nubes de los poderes de la oscuridad destruyan su visión y su sentido de la verdad, que de vez en cuando toca su corazón. Queden con Dios.

Dictada el 11 de octubre de 1957.