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Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 24. Preguntas y respuestas

Saludos en el nombre del Señor. Les traigo bendiciones, amigos míos.

Nuevamente responderé a sus preguntas esta noche, en vez de dictar una conferencia. Reanudaré las conferencias habituales después de responder a la mayor parte de sus preguntas. Es muy buena señal que mi pequeño grupo tenga preguntas, pues esto es prueba de que su mente está activa, produce y busca. Éste es siempre el primer paso hacia el desarrollo espiritual, hacia un despertar interno. Y por lo tanto consideramos importante satisfacer sus inquietudes lo mejor posible y aplazar las conferencias regulares. Sin embargo, quiero advertir esto: Habrá preguntas que no responderé tan meticulosamente como algunos de ustedes querrían, pues vemos que tomar tiempo para estas cuestiones no sería verdaderamente importante para su desarrollo, al menos en este momento. En las preguntas que tienen verdadera trascendencia e importancia nos detendremos más tiempo. También deseo informarles que planeo una nueva serie de conferencias después de que estas preguntas —o algunas nuevas que pudieran surgir— se hayan respondido. Esta serie representará un curso de desarrollo. Muchos amigos que vienen aquí desean con sinceridad progresar espiritualmente y no saben bien cómo empezar ni qué hacer; me refiero a los amigos que no acuden a sesiones privadas. Es importante que tengan una idea clara de cómo proceder en la práctica. Así que trabajaremos juntos en esa dirección. Así pues, la siguiente serie se ocupará del desarrollo sistemático del espíritu y el alma. Les ayudará a resolver sus problemas psicológicos lo mejor que puede hacerse sin tener un maestro personal. Les mostraré exactamente cómo proceder. Entre una cosa y otra, podría impartirles una sola conferencia sobre un tema específico, como lo he hecho en el pasado. Al principio podría parecerles que esa conferencia no tiene nada que ver con este curso de desarrollo, pero a la postre descubrirán que sí tiene una estrecha relación con él.

Antes de ocuparme de sus preguntas, me gustaría decir que reconozco en esta habitación un corazón triste. Oh, hay algunas personas aquí que tienen problemas. Hay aquí una tristeza, una tristeza muy específica. Todos los tipos de tristeza o pesar sólo pueden existir porque ustedes, los seres humanos, desconocen la perfección de la Creación, la perfección de la ley divina. Y cualquier cosa que pase debe ser para bien. A la larga debe resultar en una solución feliz. Esta es la manera en que se hace la ley divina. Así, dondequiera que haya tristeza o pesar —o desarmonía—, éstos sólo pueden existir debido a su ignorancia. Y cuánto más frecuentemente vienen aquí, más aprenden y, sobre todo, en mejores personas se convierten. Cuanto más se desarrollen espiritualmente, más se alzará la cortina y más cuenta se darán de que no hay ninguna causa de tristeza. No existe nada que pueda separarlos de Dios y de todos aquellos a quienes aman, no importa lo que pueda pasar ahora. La verdad real, la verdad absoluta, sólo puede darles motivos de regocijo. Sé que es difícil que entiendan esto. Y si pueden entenderlo, es sólo en su intelecto, donde quizás puedan asir esta verdad. Pero tendrán que llegar a conocer esta verdad en su ser más íntimo, para que la sientan de la cabeza a los pies sin ninguna duda en su mente, sin ninguna duda. Y si todavía no han alcanzado esta meta, ya saben lo que tienen que hacer. Si llega a su vida la tristeza, o la decepción, o cualquier falta de comprensión, la razón es que tienen que usar estos eventos para subir otro escalón más.

Y ahora, amigos míos, estoy listo para sus preguntas.

PREGUNTA: ¿Está bien si hacemos primero las preguntas sobre “Pistis Sophia?”

RESPUESTA: Sí, sugiero que hagan primero las preguntas sobre “Pistis Sophia” y luego nos ocupemos de las otras preguntas generales que tienen, hasta donde se pueda esta noche.

PREGUNTA: ¿Es el plan o el esqueleto de “Pistis Sophia” acerca de las esferas un concepto fáctico o un concepto gnóstico —la división de los diferentes mundos—, de lo Inefable a la Oscuridad Exterior? Si no, no tiene sentido profundizar mucho en la discusión.

RESPUESTA: Déjame responderlo así: Hablando en términos muy generales, es correcto con desviaciones menores, con errores y omisiones menores. Quiero decir que hay más y parte de él es un poco diferente, pero en su conjunto es bastante correcto. Pero los nombres, desde luego, no son necesariamente los que usamos. Nosotros, en el mundo espiritual, tenemos un lenguaje de imágenes, como ya lo sabes. Nosotros no prestamos demasiada atención a los nombres reales, pero en su esencia, en su significado, es más o menos correcto. Sin embargo, quiero decir que en este momento no es importante que profundicemos mucho en esto. Tal vez, amigo mío, cuando hayas terminado tus conferencias sobre “Pistis Sophia”, te daré en un momento o en otro un poco más de información sobre este tema.

PREGUNTA: ¿Por qué necesitó Jesús la reinvestidura de sus ropajes de gloria —hay tres— antes de poder hablar abiertamente, cara a cara a los discípulos?

RESPUESTA: Todos ustedes saben, amigos míos, que los objetos espirituales, ya sean paisajes, ropa o cualquier otra cosa —siempre les parece tan increíble a los seres humanos que todo esto exista en el espíritu o en la materia sutil— son sólo una expresión del estado de ánimo o del estado de cosas. Estos objetos no son, como podrían ustedes pensar, sólo símbolos que expresan un significado para ustedes, los seres humanos, sino todo lo contrario. Los objetos de ustedes, cualesquiera cosas que tengan aquí en esta esfera terrenal, no son más que símbolos de lo que existe en el mundo espiritual. En otras palabras, es al revés. Ahora, debido a la serie de conferencias que he dado sobre la Caída y la Salvación, comprenderán que Jesús, cuando vino a la esfera terrenal y fue después a las esferas de la oscuridad, tuvo que hacerse en cierto sentido como otros humanos. Tuvo que dejar atrás, por decirlo así, mucho de su conocimiento. Pese a ello, es tan grande ese conocimiento que una cantidad considerablemente mayor se quedó con él que con cualquier otro ser. Con todo, no pudo llevarse consigo su conocimiento más grande, el último, su luz. Ahora bien, estos ropajes son la expresión —los símbolos, podrían decir ustedes— de su conocimiento, su gloria y su exaltación, que él no podía llevarse consigo mientras lidiaba con la esfera terrenal y las esferas inferiores en relación con su tarea. Como fácilmente lo entenderán ahora, de habérselos llevado consigo, su tarea de salvación no habría podido cumplirse. Sólo después de terminada la tarea pudo regresar y reasumir su estado anterior de suma perfección, o reasumir lo que había dejado atrás. Y sólo entonces pudo regresar a él el conocimiento pleno.

El mismo principio rige cuando los seres superiores del mundo de Dios visitan ocasionalmente a las criaturas que habitan esferas de menor luz y desarrollo con el fin de ayudarlos. Cuando se manifiestan, se aparecen a estos seres no como los ángeles de Dios que son, sino que tienen una apariencia exterior similar a la de aquellos que visitan. Con raras excepciones —y estas excepciones existen también— no se manifestarán en toda su gloria, en su luz, en su belleza, que también significa la belleza de los ropajes espirituales. A menos que se tomen medidas especiales con propósitos también especiales, en el momento en que los seres superiores descienden a mundos más oscuros, su aspecto automáticamente se modifica y asimila los aspectos del ambiente. A través de este proceso, parte del conocimiento se queda atrás; no todo, pero sí una parte. Tiene que ser así por la sencilla razón de que si los seres menos desarrollados vieran a un espíritu obviamente superior —un ángel, por ejemplo—, sin la menor duda se irían con él y lo seguirían. Estas criaturas obviamente no son felices, y buscan la salvación. Y al igual que ustedes, los humanos, desean la salvación por medios externos. Dirían: “Ah, éste es un ángel de Dios. Y por lo tanto esto es bueno”. Pero la salvación real sólo puede residir en el autorreconocimiento y la autopurifación, en cualquier mundo en el que vivan. Por lo tanto, un ser tiene que aprender primero que nada a discriminar independientemente, a pensar y escoger libremente, por su propia voluntad. No puede hacer esto si existe la influencia de una aparición gloriosa. Y ésta es la razón por la que, por ejemplo, también en esta esfera terrenal, viven juntas personas de un desarrollo más alto y más bajo, con todas las gradaciones intermedias, sin tener ninguna marca exterior que indique su posición espiritual. Las personas tienen que aprender a hacer sus propias elecciones en cuanto a qué influencia están dispuestas a aceptar, sopesando los significados de las diversas influencias. La elección tiene que hacerse libremente por medio de la discriminación apropiada e independiente. Como dije, hay casos en que un ángel de Dios puede manifestarse en su mundo, así como en el más allá, pero éstas son situaciones específicas que justifican estas medidas. Sin embargo, como regla, siempre que un ser superior se manifiesta a seres de desarrollo inferior, se muestra en su aspecto exterior como esos seres por razones muy buenas. Y fue el mismo principio con Jesús antes de que terminara su tarea. ¿Está claro? [Sí]

PREGUNTA: ¿Son los discípulos de Jesús poderes que no tienen que reencarnar otra vez, y representan en forma simbólica aspectos psicológicos de tipos humanos?

RESPUESTA: Hay dos preguntas aquí. A la primera respondo: Hay algunos entre los discípulos que no tienen que regresar más y otros que sí tienen que hacerlo, pero ahora están muy altamente desarrollados y tienen grandes tareas que cumplir en esta Tierra. Les ruego explícitamente, amigos míos, que no me pregunten cuáles de los discípulos ya no tienen que reencarnar y cuáles podrían estar vivos ahora. Tengo muy buenas razones, razones específicas, para no querer hablar de esto. Y no es importante para su desarrollo que lo sepan.

En lo que se refiere a los aspectos psicológicos, me gustaría decir esto: Toda la Biblia, tanto el Viejo como el Nuevo Testamento, puede interpretarse en muchos niveles. El nivel más bajo sería el histórico. Hay, desde luego, muchos errores y muchas omisiones históricas, lo cual es de esperarse. Luego está el nivel de la espiritualidad y el simbolismo, el nivel que podrían llamar metafísico. Y está también —y éste es, quizás, el más útil para los seres humanos en su estado actual de desarrollo— el nivel psicológico. Todo lo que se menciona en las Sagradas Escrituras también tiene este nivel, además de los otros. Un nivel no excluye la validez del otro. Y aunque muchas de las personalidades de las Escrituras fueron personas reales —no todas, pero sí muchas—, ellas, al mismo tiempo, representan aspectos psicológicos. Por la existencia simultánea de estos distintos niveles, las Sagradas Escrituras son un documento magnífico, sobresaliente y único. En cada uno de estos planos ha de encontrarse un sentido. Es algo inconcebiblemente “astuto” —por usar esta palabra— que la Biblia se haya construido de esta manera. Nunca sabrán con cuánta fuerza y recursos participó el mundo espiritual de Dios en la creación de esta maravilla, previendo ya los muchos errores humanos que inevitablemente se cuelan con el paso del tiempo. Pese a estos errores, la Biblia es algo que jamás se ha duplicado, pero poquísimas personas, en efecto, entienden la Biblia desde este punto de vista. Muchas perciben un nivel, quizás unas cuantas hasta dos niveles, pero difícilmente se encuentra una persona que pueda comprender todos los niveles contenidos en ella.

PREGUNTA: Los nombres —creo que ya contestó eso— del I.A.O, Sabaoth, Barbelo, etc. de “Pistis Sophia”, ¿es importante hablar de ellos?

RESPUESTA: No, no en este momento. Quizás en una fecha posterior.

PREGUNTA: En la última conferencia nos explicó usted que la existencia física en esta esfera terrenal para los espíritus caídos no se escogió de manera arbitraria, sino que es, de hecho, resultado del grado de densidad que tenían en esa época. ¿Hubo un procedimiento inverso de esto cuando la Caída ocurrió, o fue repentino?

RESPUESTA: No, no fue repentino. No puede ser repentino. Incluso dije que la Caída fue también un proceso muy gradual. Pero la esfera terrestre no llegó a existir en el proceso de la Caída. Su existencia es resultado del redesarrollo. Las diversas etapas de la Caída se manifestaron en otras formas. Al explicar parte de esto, me ocuparé de otra pregunta de la agenda. Algunos de ustedes se han preguntado si un espíritu, antes de estar listo para la encarnación, tiene que pasar por estas diversas etapas.

Aquí está la verdad, lo mejor que puedo transmitírsela, por lo menos en forma condensada: He dicho que en la Caída llegó a existir una pluralidad a partir de una unidad. En otras palabras, ocurrió una escisión. No es sólo que el ser, el ser dual, se dividiera a la mitad, sino que, al continuar la Caída, la escisión se multiplicó y se mutiplicó. Y algunas de estas almas parciales se convirtieron, como expresión, en vida mineral, vegetal y animal. Antes de que existiera la esfera terrenal, estas expresiones existieron en otros mundos o en otras formas, y cuando el mundo de la materia llegó a existir, estas almas parciales encarnaron en estas diversas formas.

En otras palabras, la vida mineral, vegetal y animal en la Tierra son, al menos hasta cierto grado, expresiones de manifestación en la curva descendente hasta que lleguen a la etapa en que estén listas para la encarnación humana, con periodos intermedios más largos o más breves —esto varía con los individuos— de existencia en mundos inferiores a la esfera terrenal. Cuanto más asciende la curva, más vuelven a unirse estas almas-partícula. Por ejemplo, la escisión es más fuerte en el reino mineral que en el reino vegetal, y este útimo es una escisión más que el reino animal. El alma parcial no siempre tiene que pasar por las mismas formas de existencia en la curva descendente que en la curva ascendente, pero a veces debe pasar por los mismos tipos de encarnación. Esto varía y ocurre perfecta y minuciosamente de acuerdo con la ley.

Ahora bien, ustedes podrían dudar de esto pues existen hermosas expresiones de vida mineral, vegetal y animal, y preguntarse por qué estas formas de existencia están en muchos casos todavía en la curva descendente y, por lo tanto, están más rezagadas en su desarrollo que algunas almas que se hallan obviamente en un estado menos armonioso. A esto, mi respuesta es: No todos los seres son igualmente culpables en la Caída. Y además, nunca fue la personalidad total de los seres unificados la responsable de la Caída, sino ciertas tendencias de personalidad que se prestan a la desviación de la ley divina. Sin embargo, el ser entero cayó.

Así pues, las manifestaciones bellas y armoniosas de la naturaleza —ya sea que estén en la curva descendente o en la ascendente— son expresiones de las partes del espíritu que no estuvieron —o estuvieron en un grado menor— involucradas en la desviación de la ley divina. Todos ustedes saben que ciertos animales, por ejemplo, se han extinguido o se están extinguiendo, y que otras formas de vida animal llegan a existir. Lo mismo se aplica a la vida vegetal y mineral. Esto se debe al hecho de que la expresión de manifestación también es influída por otros seres que, como ustedes saben, pueden crear mundos y tipos de fuerza de vida manifiesta. Cuanto más purifican ustedes sus deseos y sus metas, más contribuyen automáticamente y al mismo tiempo a la creación, y pueden, por lo tanto, cambiarla para bien, incluso en lo que atañe a las almas parciales que están en la curva descendente. ¿Puedes comprender lo que digo? [Sí.]

PREGUNTA: Esto es terriblemente difícil de entender, pero creo inferir que esas almas tienen que recogerse después a fin de encarnar como humanos.

RESPUESTA: Sí. Los fluidos de las varias partículas se conectarán cuando alcancen una forma más elevada de existencia, así como cuando los seres duales, una vez que han alcanzado ese estado de perfección, se unirán y serán uno. En principio, es el mismo proceso.

PREGUNTA: Sí. Y mi pregunta era: ¿Los espíritus que están en la oscuridad tienen que pasar por todas estas etapas y después...

RESPUESTA: No tienen que pasar por todas estas etapas otra vez, sino sólo por algunas de ellas. Esto, de nuevo, depende de características y consideraciones individuales. No puedo entrar en todos los detalles de lo que se considera, cómo opera esto, etc. Jamás lo entenderían.

PREGUNTA: Entre encarnaciones, ¿es la densidad allí indicativa del desarrollo? ¿Puede uno volverse de pronto tan elevado o tan bajo que no pueda verlos?

RESPUESTA: En circunstancias ordinarias, a menos que se tomen medidas especiales, como ya dije, sólo puedes ver a los de tu tipo; en el espíritu también, a menos que alcances cierta etapa de desarrollo. Entonces puedes ver a los que son de menor desarrollo. [¿Significa eso que existe un equivalente de densidad espiritual para la densidad encarnada?] Desde luego. Como lo expliqué la última vez, tu materia física con esta clase de densidad es un tipo. Y la materia espiritual, de acuerdo con las diversas esferas, es de otro tipo. Todo es materia en diferentes grados de densidad. Sólo en tu concepto humano piensas que ésta es física y luego imaginas sólo otra categoría más: la espiritual. Pero esto es un error. Hay muchos grados diferentes. ¿Responde eso tu pregunta? [Sí. Gracias.]

PREGUNTA: ¿Cómo puede revivirse un poder latente de concentración?

RESPUESTA: Esto es muy individual, pero en tu caso quisiera darte un consejo especial y necesitaré un poco de tiempo... un momento, por favor. Esto es lo que tengo que decir: Tienes tanto una gran fuerza como un poco de fuerza tensa. Mientras no alivies esa tensión, será difícil que despiertes la fuerza. A fin de hacer eso, necesitarás tomar ciertas medidas. Y cuando lo hagas, empezarás a sentir esta tensión, y cuando la sientas, estarás un paso más cerca de liberar este coágulo que tienes en el alma.

Mientras no lo sientas claramente, no podrás eliminarlo, ya que no puedes manejar algo de lo que no estás consciente. Podrías estar consciente ahora de su existencia por sus síntomas, pero todavía no sabes de qué consta. Y por esto debes averiguarlo. Tus esfuerzos pasados de concentración iban en la dirección equivocada, amigo mío. Tendrás que cambiar el sentido de tu búsqueda, es decir, tienes que explorar tu propia alma para conocerte a fondo. Por el momento, olvida tu incapacidad de concentrarte de una manera general y empieza a buscar tu propia alma, tus sentimientos y motivos más íntimos. Esta es la única manera en que podrás disolver el nudo que hay en ti. Esta es la única manera en que empezarás a sentir el coágulo casi físicamente aparente que hay en ti. Y cuando lo encuentres, no lo empujes para alejarlo, pensando que puedes eliminarlo de este modo. Por el contrario, dale la bienvenida como lo harías con un amigo al que hace mucho tiempo que no ves, y tráelo a la conciencia.

Podrías preguntar: ¿Y cómo lo hago? Esto no te lo puedo decir ni en una conferencia entera, pero encontrarás la manera, amigo mío, si sigues mis instrucciones en la serie de conferencias que empezaré a dictar en breve. Dije antes que iniciaré este curso a través del cual todos mis amigos que no asisten a sesiones privadas podrán proceder paso a paso en la dirección correcta del autodesarrollo interno, de volver conscientes las emociones, miedos o problemas ocultos y lidiar con ellos apropiadamente. La pregunta que me has hecho toca sólo un síntoma de un bloqueo psicológico entero y esto no puede resolverse con una respuesta o un simple consejo que pudiera darte ahora. Debes entender esto.

Lo único que te puedo decir ahora es que has estado buscando en la dirección equivocada. Debes buscar más cerca, dentro de ti. Tienes que emprender el camino del autorreconocimiento de una manera mucho más profunda. Es una nueva manera de vida y podrás empezar realmente cuando comencemos el curso. Éste significará mucho incluso para aquellos amigos que trabajan conmigo en forma privada. Esto no será una pérdida de tiempo para ellos, sino una ayuda adicional, aunque algo de lo que voy a decir no resulte del todo nuevo para ellos. Entonces sabrás, amigo mío, exactamente cómo proceder para disolver este coágulo o bloqueo, paso a paso. No puedes hacerlo mediante una sola medida, mediante cierta fórmula prescrita, porque es una forma nueva de vida, como lo verás también. Tu base espiritual es buena y esto ayuda. Pero hay algo psicológico que te obstaculiza. Pretendo concentrarme en esto en el curso que empezaremos. Mientras no se disuelvan los bloqueos psicológicos, el desarrollo espiritual no puede proseguir; o si prosigue de alguna manera, no es una manera rigurosa ni eficiente. Entonces siempre hay una discrepancia que tienes que resolver más tarde o más temprano. Si no lo haces, finalmente se volverá en tu contra. Tiene que haber armonía entre los niveles espiritual y emocional. Por lo pronto, es importante que entiendas que no puedes disolver este bloqueo psicológico de ninguna otra manera más que aquella en la que te guiaré en este grupo; que hasta ahora has buscado en la dirección equivocada y tienes que corregir el rumbo haciéndote preguntas sobre ti mismo y dándote respuestas sumamante honestas. Medita en esto. Descubre cuáles son tus miedos, qué deseas realmente, quién eres realmente.

Esto te encauzará en el camino. Si logras descubrir algo de ti mismo mientras tanto, si puedes responder algunas preguntas que no has contestado hasta ahora y empiezas así a adquirir mayor autoconocimiento, podrás llegar a sentir ocasionalmente este bloqueo en forma muy clara y saber cuál es su significado real. Este bloqueo no consta simplemente de una cosa, sino de cierto número de tendencias, temores y resistencias subconscientes. Éstos agotan tu fuerza interna y, entre otras cosas, te impiden poder concentrarte tanto como lo deseas.

No estás satisfecho con mi respuesta; lo sé, amigo mío. No es lo que te habría gustado oír. Te habría gustado que te diera yo una receta establecida que disolviera tu dificultad de un plumazo. Pero, desafortunadamente, nunca puede hacerse así. Sólo a través del largo camino del autoconocimiento y el autodesarrollo tomarán forma gradualmente las respuestas, respuestas que tú mismo tienes que encontrar. Todo lo demás no es la verdad y, por lo tanto, no puedo decirlo. Pero para lo que los humanos sí necesitan ayuda es para saber cómo proceder, y eso lo aprenderás gradualmente tomando este curso. Tienes muchas posibilidades, espiritualmente hablando, pero están bloqueadas por tendencias psicológicas subconscientes que sólo pueden disolverse de la manera antes mencionada. No existe una fórmula preestablecida. Esa es la verdad, amigo mío, y sé que no te gusta escucharla. Te hago mucho más bien diciéndote la verdad que diciéndote algo que te complacería. Y tienes a tu disposición los medios para descubrir que es así.

PREGUNTA: Primero, me gustaría saber si usted puede ver mis pensamientos.

RESPUESTA: No mientras estoy en la médium. Cuando me manifiesto a través de un ser humano, se interpone la misma materia que se interpone entre ustedes cuando están en el cuerpo. Pero cuando estoy fuera del cuerpo, sí puedo ver pensamientos. Pero casi nunca voy a dar una indicación de esto. Hay ocasiones, otra vez de acuerdo con la ley, en que podría hacer algunas insinuaciones, y sólo la persona misma lo sabría. Pero casi nunca lo hago, porque tenemos que ser discretos en esto. No podemos violar su libre albedrío. Si ustedes deciden mencionar algo, entonces es otra historia. Pero mientras ustedes decidan mantener algo en secreto, yo no tengo el derecho de violar su libre albedrío.

PREGUNTA: Me preguntaba qué pasa fuera del Plan de Salvación. ¿Se están creando espíritus nuevos, y todavía caen los espíritus puros, y los ya purificados vuelven a caer?

RESPUESTA: Un espíritu repurificado no puede caer. Eso es imposible. Y no sé, amigos míos, si los espíritus que no han caído hasta ahora o los que van a crearse después caerán en el futuro. Y nadie sabe eso. Pero si caen, allí está el Plan de Salvación y no tendrán que pasar de nuevo por ciertas etapas que ya se han cumplido de una vez por todas. Por ahora no se están creando espíritus nuevos, no hasta que concluya el Plan de Salvación.

PREGUNTA: ¿Quiénes son mayoría actualmente? ¿Los espíritus puros o los caídos?

RESPUESTA: Realmente no hace falta que lo sepas.

PREGUNTA: El Libro del Éxodo dice que se indicó a la gente que recogiera maná sólo para un día, y el Sábado, para dos días. Si recogían para dos días en cualquier otro día que no fuera Sábado, se pudriría, pero en el Sábado, no. ¿Cuál es el significado de esto?

RESPUESTA: El maná es el símbolo de la fuerza espiritual, la verdad espiritual, la bendición divina, todo el material que necesitas para progresar espiritualmente, para encontrarte a ti mismo y a Dios. Con las personas de las mejores intenciones —los trabajadores más diligentes del viñedo de Dios— lo más importante es el sentido de la oportunidad: la distribución correcta, por ejemplo, de las fuerzas activas y pasivas. Pronto les ofreceré una conferencia sobre este tema. Ambas fuerzas tienen que utilizarse armoniosamente en el alma humana para que cada una cumpla su función en forma apropiada. Con frecuencia, un lado de su naturaleza tiende a ser hiperactivo de la manera incorrecta, mientras que su otro lado es excesivamente pasivo, también de la manera equivocada. Cuando están espiritualmente activos, tienden a acumular la fuerza que podrían necesitar para el día de mañana, o el conocimiento que podrían necesitar para el día de mañana. Esto no puede hacerse. El texto que citaste dice, con palabras diferentes, que tienes que vivir en el momento, o lo que ustedes llaman el Eterno Ahora. Cada momento tiene sus propios requerimientos, y para satisfacerlos hay que vivir completamente en este momento. También dice: no deben comer más de lo que pueden masticar en el momento presente.

Sin embargo, sí necesitan una pequeña reserva en ciertos momentos para los periodos en que no pueden hacer acopio de fuerzas para tener actividad interior o exterior. El Sábado, como saben, significa, entre otras cosas, el día de inactividad, el día de descanso. En la vida, todas las personas tienen que pasar por periodos en los que no pueden reunir la fuerza para ser activas. Están cansadas, tienen que descansar. Y esto también puede ser bueno espiritualmente. Todo lo que se absorbe en el periodo de actividad tiene que asimilarse en el periodo de pasividad. Y para estos momentos necesitan una pequeña reserva, pero normalmente, si sienten toda la fuerza de la vida activa, espiritual, física y emocionalmente, en todos los niveles, es imposible que acumulen. Los seres humanos suelen hacer eso, de nuevo en todos los niveles. Están tan ansiosos, tan llenos de miedo que no confían en Dios, no confían en que la armonía de su ser más íntimo se adaptará al plan de la ley divina, fluirá con la corriente. Creen que tienen que ocuparse del futuro. Con esto no quiero decir que deban ser descuidados. Ningún extremo es bueno. Pero vivan en el ahora y aprovechen al máximo cada momento. Entonces su maná estará siempre fresco y les será dado de nuevo todos los días. Y simplemente porque viven de esa manera, cuando llegue el siguiente periodo pasivo cuidarán con tranquilidad de lo que ha crecido tan bellamente durante el periodo activo. Instintivamente intuirán que han recibido lo suficiente. Pero esto sucederá sólo cuando vivan en armonía con el movimiento de las corrientes activas y pasivas de su vida personal, sólo cuando hayan refinado sus sentidos internos tanto que sientan claramente lo que significa cada periodo: el activo o el pasivo; el día de la semana o el Sábado. Esta analogía se aplica también a la duración de los periodos: los activos tienen que ser más largos que los pasivos, aunque estos últimos siempre tienen que repetirse regularmente.

PREGUNTA: La ley dice que hay que renunciar a lo que se desea ganar. ¿Cómo podemos estar seguros de que hemos renunciado tan completamente que la idea de la ganancia no está oculta en algún lugar como motivo subconsciente?

RESPUESTA: El hecho de que preguntes y pienses en esta cuestión ya es el primer paso para asegurarte de que estás en el buen camino. Siempre hay que estar vigilantes de estos motivos ocultos. Ponte a prueba, revísate todos los días en tu rato de oración, meditación y revisión diaria, cuando surja algo así. “Oh, aquí está mi ego de nuevo. Tengo que renunciar a mi deseo de ser reconocido por los demás”... o lo que sea. Luego pregúntate: “¿Estoy verdaderamente dispuesto a renunciar a mi deseo, o lo hago porque espero ganar algo?” En otras palabras, ve si la verdad es que no puedes renunciar a tu deseo para nada.

Si de verdad quieres conocer la verdad acerca de ti, siempre puedes descubrirla. Se trata sólo de si realmente deseas saber la verdad sobre ti, o no. Si no estás dispuesto a enfrentarte a ti mismo con la verdad, y más bien crees que vives y sientes y piensas en este sentido o en otro de acuerdo con la ley, entonces no encontrarás la verdad. Pero si te das cuenta de eso, es mucho mejor. En efecto, es la única manera de reconocer tu incapacidad presente de renunciar a algo. Es la única manera, por ejemplo, de aceptar tu imperfección a este respecto, con humildad, pero con el deseo sincero de poder cambiarla, dándote cuenta de que necesitas tu propia buena voluntad para hacerlo —tu propia y constante autohonestidad— y de cuánto te desvías todavía del rumbo correcto. Date cuenta al mismo tiempo de que no puedes hacerlo sin la ayuda de Dios, la cual debes pedir específicamente cada vez que reconozcas tu incapacidad en éste o en cualquier otro sentido.

El conocimiento de que todavía no renuncias a lo que quieres ganar, aunque una parte de ti lo desee, es la mejor medicina. Si puedes reconocer eso una y otra vez, y luego pides a Dios que te ilumine, que te dé fuerzas y una mayor comprensión, que te ayude a desear con cada partícula de tu ser purificar tus motivos, entonces a la postre lo lograrás, poco a poco. No va a suceder de un golpe, sino en una medida pequeña al principio, ocasionalmente, y si al transcurrir el tiempo tú no cejas en tus esfuerzos —que jamás deberán ser tensos— te será más fácil y finalmente será tu reacción natural.

En el curso de este Pathwork serás guiado a situaciones en las que tendrás la oportunidad de hacer esto, de demostrarlo mediante una acción. No tiene que ser algo grande e importante. A menudo, cuanto más pequeño sea el acto, mejor para ti. Cuanto menos se den cuenta las personas de ello, mejor cumplirá su función. Nadie debe saber salvo tú y tu maestro espiritual. Y si realmente puedes renunciar sin hacérselo saber a la otra persona involucrada, entonces, una vez que lo hayas intentado, la siguiente vez será mucho más fácil. Esta es la manera en que gradualmente encuentras la ley. Nada de esto puede lograrse de repente ni con un solo acto. Sólo puede crecer mediante los esfuerzos constantes. Nada puede lograrse de ninguna otra manera, nada que sea duradero y realmente sólido, y menos que nada la seguridad espiritual, la armonía y un punto de apoyo firme.

PREGUNTA: ¿Cómo debemos sentirnos o reaccionar frente a los agravios —por ejemplo, la difamación, el chisme, los comentarios maliciosos— con una actitud verdaderamente espiritual?

RESPUESTA: Ya lo saben ustedes, la respuesta es perdonar. Pero hacerlo, ser realmente capaz de hacerlo, es otra historia. Siempre existe el peligro de que, en sus buenas intenciones, se convenzan de que han perdonado, cuando en realidad no lo están haciendo. Y eso, desde luego, es mucho más dañino que saber que todavía no pueden perdonar, saber que tienen esta imperfección. Así que el primer paso es, de nuevo, la autohonestidad. Compara tus sentimientos reales con lo que sabes que es correcto. En todos los asuntos, ésta es siempre la base de la purificación, el primer paso sin el cual no puedes dar otro paso.

Luego pide a Dios que te ayude a tener la visión suficiente para poder perdonar con todo el corazón. Y trata de orar por la persona que te ofendió. Esto puede provocarte al principio una resistencia interna, pero si lo intentas de nuevo, finalmente podrás hacerlo sin resentimiento interno. Además, pregúntate: ¿”Realmente quiero perdonar?” Entonces verás que una parte de ti desea hacerlo, pero otra parte disfruta no perdonar. Si reconoces eso, tendrás una pista adicional acerca de la verdad de tu naturaleza inferior, y éste es un conocimiento invaluable en el camino de la purificación. Acude con esta resistencia al Padre y pídele que te ayude. Date cuenta de que no puedes lograr la menor cosa sin Su ayuda. Tu parte siempre debe ser la buena voluntad, la diligencia y la más absoluta autohonestidad.

Otra cosa que es igualmente importante, no sólo para perdonar, sino para tu desarrollo completo, es la comprensión de que nada puede suceder jamás que no se base en la ley de causa y efecto. Con esto no quiero decir que la otra persona involucrada tenga justificación o razón. Su falta podría ser aun mayor que la tuya. Y la tuya podría no tener nada que ver con el incidente cuyo resultado te afecta en este tiempo presente. La relación puede ser indirecta y difícil de precisar. Pero necesitas entender que debe de haber algo en ti que, en un tiempo u otro, causó esto; alguna corriente o actitud equivocada, alguna imperfección en tu alma que es la responsable del evento. Aun si la relación es indirecta, no deja de estar de acuerdo con la ley de causa y efecto. Y si realmente deseas averiguar la causa —sin rehuir la verdad— y le pides a Dios con todo tu corazón que te ayude, recibirás la respuesta. Sabe que hay algo que debes aprender y lo aprenderás.

No puedo insistir demasiado en que el deseo tiene que ser sincero, no sólo pedirle a Dios una vez mecánicamente. Debes estar lleno del deseo de encontrar la causa en ti. Si vences la resistencia a descubrirla, si te mantienes despierto a lo largo de los días en espera de una respuesta, sin tensión, alerta, la respuesta puede llegarte a través de otras personas o por medio de algo que leas o de algo aparentemente inconexo. De pronto sentirás un eco interno y sabrás: ésta es la respuesta de Dios. Por desagradable que sea, constituirá una gran liberación, un gran paso adelante; y esto en sí te hará mucho más fácil perdonar verdaderamente. Entonces serás capaz de abrazar el incidente, sabiendo que te ayudó a ir hacia arriba, hacia delante, más cerca de Dios, de la perfección, de la felicidad que jamás nadie puede robarte. Sin este incidente no habrías descubierto tu imperfección y, por ende, te habrías quedado en un estado mucho más bajo de conciencia, de desarrollo y, por lo tanto, también de felicidad personal. Todo esto no se aplica sólo a los incidentes que has mencionado, sino a todos los contratiempos. Cuando llegues al punto en que abraces el incidente antes desagradable porque has entendido su naturaleza sanadora para tu mente, tu cuerpo, tu alma y tu espíritu, entonces habrás logrado mucho.

PREGUNTA: ¿En qué relaciones existe una situación kármica, como, por ejemplo, entre padres e hijos, esposos y esposas, hermanas y hermanos? ¿Van más allá las relaciones kármicas?

RESPUESTA: No hay reglas al respecto. En la mayoría de los casos hay lazos kármicos en la familia inmediata, pero no siempre. Bien puede ser que no exista una relación kármica con algunos miembros de la familia. Pueden ser relaciones nuevas que se dieron porque cumplen con el propósito de la vida de todos los involucrados. Y puede haber cierto número de relaciones kármicas que no están dentro de la familia de uno. Pueden existir con personas a las que uno conoce en el curso de su vida, a veces incluso en forma muy tardía. Hay una buena razón y propósito en todo ello.

PREGUNTA: El significado de la pregunta fue éste —no me expresé bien—: ¿existe una obligación kármica fuera de las relaciones parentales y conyugales?

RESPUESTA: No existen “obligaciones kármicas”. La obligación es una ley de amor que se aplica a todo el mundo. No debe haber ninguna diferencia en tu actitud, sea la relación kármica o no. Ni siquiera tienes que saberlo. Debes actuar de acuerdo con las leyes de Dios con todos por igual. No hay ninguna diferencia aquí.

Con esto, amigos míos, los dejo otra vez. Y quizás en la próxima ocasión no haya tantas preguntas, para que pueda yo impartirles por lo menos una conferencia breve sobre un tema que elegiré como principio del curso.

Queridos míos, quiero decirles a cada uno de ustedes, sobre todo a los que están pesarosos, que lo que ven ahora es una perspectiva muy borrosa, ya que están en medio de un nube pesada y espesa. Pidan a Dios que les dé fuerzas para penetrar esta nube, que les dé por lo menos una visión pequeña de la verdad. Pero la dificultad es que, cuando están en esta nube, su pensamiento y sus esfuerzos en esta dirección se paralizan. Muchas veces es difícil reunir la fuerza, la voluntad de pensar estos pensamientos, para que puedan penetrar, con ayuda de Dios, las nubes en las que se encuentran ocasionalmente. Pero sepan que no tienen nada que temer y nada por lo cual sentirse tristes. Los ángeles de Dios siempre están cerca de cada uno de los hijos de Dios que quieren ir hacia arriba con un deseo verdaderamente sincero. Por lo tanto, regocíjense con este conocimiento, regocíjense por su deseo sincero de progresar. Regocíjense de que Dios está mucho más cerca de ustedes, de que la felicidad puede estar mucho más cerca de lo que ustedes creen si solamente voltean y buscan en otra dirección, si buscan dentro y no fuera. ¡Queden en paz, queridos míos, sean benditos, queden con Dios!

Dictada el 28 de febrero de 1958.