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Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 26. Encontrando los propios defectos

Saludos en el nombre de Dios y Jesucristo. Les traigo bendiciones, mis queridos amigos.

La última vez hablé sobre la dificultad de este Pathwork y sobre los peligros de acercarse a él con la ilusión de que unas cuantas meditaciones y una fórmula mágica harán que sus dificultades terrenales desaparezcan. También se alejan de la verdad si sobrestiman las dificultades de este camino. Puedo ver que a algunos de mis amigos les ha entrado un poco de miedo, y este miedo injustificado sirve de pretexto al Ser Inferior que siempre quiere evitar la purificación y el mejoramiento.

Ahora bien, mis queridos amigos, examinemos los temores que tienen. Ciertamente el Pathwork es difícil, pero Dios es sabio y justo y no les dará más de lo que puedan cargar y lograr. Eso, desde luego, varía con cada individuo. Cuanto más alto es su desarrollo, más fuertes son y, por lo tanto, más puede esperarse de ustedes. Pero si todavía son débiles, tal vez un esfuerzo pequeño sea suficiente. Como quiera que sea, ninguno podrá alcanzar en verdad la felicidad en esta vida si no logra, espiritualmente hablando, lo máximo de acuerdo con su destino. Con mi instrucción y guía, este Pathwork debería de ayudarles a alcanzar este fin. Por lo tanto, la actitud apropiada que deben tomar, si temen que este camino resulte demasiado arduo para ustedes, es ponerse en las manos de Dios y preguntarle a Él. Dejen que Él decida por ustedes. ¡Pero qué pocas personas hacen esto cuando las asaltan las dudas! Entonces se apresuran a tomar su propia decisión, aunque sea una decisión temporal en muchos casos, de que este Pathwork es demasiado para ustedes, y ni siquiera se les ocurre preguntarle a Dios cuál es Su voluntad a este respecto.

Otro gran malentendido es la idea equivocada de que seguir el camino que yo les muestro implica descuidar su vida en otros sentidos. Ya saben, mis queridos amigos, que puedo observar las formas de sus pensamientos y sentimientos. Puedo ver a su Ser Inferior luchar constantemente en contra de las decisiones correctas, presentándoles todo tipo de excusas y pretextos, mientras ustedes no se dan cuenta de por qué tienen estos pensamientos y qué hay en realidad detrás de ellos. Algunos de ustedes podrían creer que cierta cantidad de tiempo y esfuerzo dedicada a su desarrollo espiritual les restaría mucho tiempo a sus esfuerzos profesionales y, por ende, su economía se vería afectada. Otro puede creer que no le quedaría tiempo suficiente para disfrutar de la vida, y así por el estilo. Pero esta manera de pensar es muy equivocada, porque el desarrollo espiritual en general, y este Pathwork en particular, no es una actividad extra en su vida que simplemente agregarían a sus demás actividades, lo que disminuiría en consecuencia la fuerza, el tiempo, el esfuerzo y el entusiasmo que de otro modo tendrían a su disposición para todos sus demás deberes y placeres. En realidad es todo lo contrario, amigos míos.

La verdad es que este Pathwork de purificación representa los cimientos de su vida. ¡Es el suelo sobre el que caminan, hablando simbólicamente! Cuando deciden emprenderlo, simplemente encauzan los rieles de su vida, si me permiten decirlo así, en distintos canales. Después de un tiempo, aunque sus problemas más importantes no desaparecerán de un día para el otro, esto tiene el efecto de despertar en ustedes una nueva chispa de vida que los proveerá de una inusitada fuerza, sagacidad, vitalidad y capacidad de disfrutar de la vida como jamás habían podido hacerlo. Entonces trabajarán mejor en su profesión; recibirán más beneficios de su tiempo de ocio; obtendrán más placer de la vida hagan lo que hagan, mientras que en este momento la vida de todos ustedes todavía es más o menos plana. Estos son los resultados que puedo prometerles si trabajan espiritualmente de la manera en que les muestro. No serán obvios de inmediato, sino sólo después de cierto tiempo, después de algunas victorias internas. Entonces verán que bien vale la pena emprender este Pathwork, incluso desde su egoísta punto de vista, y aunque sus conflictos principales no hayan desaparecido todavía.

Esto se debe a que en este camino llegarán a encontrar dónde, en sus sentimientos, reacciones y pensamientos más profundos, si no en sus obras, han violado muchas leyes espirituales. Esta comprensión les permitirá cambiar gradualmente sus corrientes internas y sus reacciones emocionales, y esto liberará de manera automática una energía y una fuerza vital que antes estaban cerradas o bloqueadas. Así que no les prometo un milagro que les bajará como recompensa del Cielo, sino que les enseñaré simple y lógicamente que este camino sí funciona porque se basa en la ley de causa y efecto, que opera muy natural e impersonalmente. Así que les pido que no consideren la decisión de emprender este camino como una actividad adicional en su vida, semejante a tomar algún tipo nuevo de lecciones que podrían robarles el tiempo y el esfuerzo que querrían dedicar a otras cosas necesarias o deseables. Consideren más bien este Pathwork como los cimientos de su vida; tiene el objetivo de hacer de ustedes un todo bien integrado. Si pueden resolver sus problemas y errores internos, como sólo pueden hacerlo en este Pathwork, finalmente resolverán también sus problemas externos. Como han desperdiciado a menudo muchas vidas, y porque los hábitos incorrectos de pensar y sentir se han implantado más y más profundamente en ustedes de una encarnación a otra, los nudos se han vuelto más apretados y enredados. Por lo tanto, debe tomar tiempo disolver estos nudos, aflojarlos, entender el funcionamiento de todas sus corrientes internas en relación con la ley y la verdad espirituales. No obstante, si logran esto en cierto grado, y cuando lo logren, sus problemas externos necesariamente cesarán. Desde luego que esto no sucederá si sólo dedican más esfuerzo y concentración al problema externo por sí solo, en vez de buscar el problema interno correspondiente que siempre es la causa del externo.

De igual modo, sacarán mucho de todas las cosas buenas de la vida —felicidad, alegría, placer— si su alma se sana, si sus reacciones internas pueden cumplir con la ley espiritual. Sólo entonces serán capaces de tener felicidad. ¿Cuántas personas son capaces de sentir felicidad? Muy pocas, amigos míos. A la mayoría de las personas les asusta tanto la felicidad como la infelicidad. Ustedes desean tener una gran felicidad, todos ustedes, pero cuanto menos alcanzable es, más deseable les parece; mientras que si de vez en cuando parece haber una oportunidad de experimentar en efecto esta felicidad, ustedes entonces huyen de ella. Sí, amigos míos, así es. Piensen en su vida pasada; examinen sus sentimientos en esos raros momentos; analícenlos desde este ángulo y verán que tengo razón. Esto, desde luego, es un síntoma de que el alma está enferma y se ha desviado de una o más leyes espirituales. Sólo los que acatan una ley espiritual muy importante abrazan la vida de todo corazón, sin miedo, sin autocompasión, sin temor de ser lastimados. Y sólo los que pueden hacerlo son capaces de experimentar la verdadera felicidad.

Así que todo lo que hagan en la vida tendrá más sabor, más conciencia y más chispa vital si siguen el camino del autoconocimiento y la perfección, y hacen lo que Dios quiere que hagan. No les quitará más tiempo del razonable de acuerdo con sus circunstancias de vida. Todos ustedes sin excepción son capaces, con un poquito de fuerza de voluntad, determinación y organización adecuada de su tiempo, de dedicar un promedio de media hora al día a su desarrollo espiritual. Ustedes dedican tiempo a su cuerpo físico, lo alimentan, lo hacen descansar y lo limpian; ciertamente no piensan que esto les resta algo a sus demás deberes y placeres. Dan por sentado que todo esto es una parte necesaria y evidente de la vida. Sin embargo, cuando surge la cuestión de hacer lo mismo por su alma —y se necesita menos tiempo que para el cuerpo— entonces se interponen los miedos, las dudas y las preguntas. Pero no sería así si se tomaran el trabajo de pensar razonablemente sobre este asunto del desarrollo espiritual, amigos míos. Sin embargo, no piensan razonablemente en él porque no evalúan si estas dudas son fundadas o infundadas. En vez de ello, las tienen porque están inspirados por su propio Ser Inferior. Mientras no reconozcan cómo funciona el Ser Inferior, cómo se manifiesta y de qué manera taimada se esconde detrás de excusas hábiles, no podrán dominarlo, independientemente de lo sincero que sea su amor a Dios.

El amor a Dios es maravilloso si se manifiesta en hermosas oraciones y meditaciones. Pero también tiene que hacerse el trabajo. ¿Cuál es el trabajo? Éste es el trabajo, amigos míos. Dominar su Ser Inferior es el trabajo al que Jesús se refería principalmente. Hacer el bien a otros es también parte de él. Pero, ¿de veras pueden hacer el bien a otras personas mientras sus corrientes impuras los obliguen a pensar cosas que no están de acuerdo con la verdad? No. Pueden ser capaces de realizar un acto bueno y considerar esto una obra buena. Pero en realidad no es una obra buena si no está respaldada por sentimientos purificados. Y los sentimientos purificados son su meta en este Pathwork, para el que no necesitan más de cierta cantidad de tiempo todos los días, cierta cantidad de fuerza de voluntad y cierta cantidad de sentido común desapegado y razonable.

Algunos de ustedes han tomado esta decisión sin reservas. Otros, no. Pero en ambos casos, es importante que entiendan como lidiar con el Ser Inferior que opera en la mente subconsciente y envía sólo subterfugios a la superficie. Incluso aquellos de ustedes que están sinceramente dispuestos a recorrer este sendero de purificación tendrán muchas peleas con este Ser Inferior suyo a lo largo del camino. Quizás ya no en lo que se refiere a seguir este Pathwork, sino en lo que atañe a sus corrientes y tendencias individuales de las que el Ser Inferior no quiere apartarse. Así que es importante que aprendan a entender lo que hay debajo de estas dudas y temores que quieren alejarlos del camino, o al menos hacerles más difícil adquirir la autocomprensión necesaria.

Así que éste es un factor, mis queridos amigos, con el que tienen que lidiar en primer lugar, y tener en mente todo el tiempo. Aprendan a ver a través de sus dudas y titubeos; aprendan a ver el significado real de una obstinación ocasional cuando no quieran entender algo. Y cuanto más lleguen a conocer su personalidad total, lo que realmente son y quiénes son, más fácil les resultará superar lo que esté en su Ser Inferior, que constantemente los aparta de este trabajo interno.

He aquí los pensamientos que pude observar en algunos de mis amigos entre la última conferencia y esta noche: “¿No basta que sea yo una persona decente? Dios nos ama a todos, y si trato de ser bueno y comportarme bien, eso debería bastar. ¿Por qué tengo que pasar por todo esto?” No, queridos míos, puede ser suficiente para algunas personas, pero no olviden jamás que cualquiera que es guiado a escuchar esto tiene también una obligación. Y esta obligación significa que se espera más de ustedes que sólo ser lo que se considera comúnmente una persona decente que no daña a otros. El hecho de que el cumplimiento de esta obligación resulte en su propio bien, porque al vencer a su Ser Inferior se liberan ustedes de sus propias cadenas, es otra cosa. Pero quedémonos por el momento con el argumento que he observado entre algunos de ustedes de que debería bastar para el desarrollo espiritual que sean buenos y no dañen a otros. ¿Qué constituye “el daño a otros”? Dañar a otros no es sólo robarles, o decir cosas feas a sus espaldas, o matarlos, o cualquier cosa de esta naturaleza. Pueden dañar a otra persona si no la aman lo suficiente. Y ninguna bondad exterior y forzada para compensar esta carencia alterará el hecho de que este amor todavía está ausente de su alma. O bien pueden dañar a otro si no lo comprenden en forma suficiente, si son ciegos; ya que si son ciegos a ustedes mismos, por fuerza son ciegos a quienes los rodean. Y cada defecto individual de ustedes es un obstáculo al desenvolvimiento del amor puro, la perspicacia y la comprensión. De esta manera dañan a los demás.

Pero no es tan sencillo, amigos míos. Imaginen el amor de Dios, esta maravillosa luz que vive en el alma de cada individuo. E imaginen cómo se interpone el Ser Inferior entre ustedes y esta luz y el benéfico efecto que ella puede tener en su ambiente. Causan daño no sólo por medio de obras malas reales, malos pensamientos y sentimientos impuros, sino también por carecer del amor y la comprensión que serían capaces de tener si realizaran su máximo potencial en esta encarnación. Esto significa seguir el Pathwork del autodesarrollo.

No sólo los rasgos que comúnmente se llaman defectos son un obstáculo para ustedes, y por lo tanto directa o indirectamente dañan a otros, sino también sus temores, que en general no se consideran defectos. Ustedes no se dan cuenta de que sus miedos provocan mucho daño, no sólo en su propia vida, sino también en la de otros. Sus temores también ocultan su luz de amor, de comprensión y de verdad. Así pues, estar en este Pathwork no sólo es un asunto de superar sus debilidades de carácter. Vencer sus propios miedos tiene la misma importancia, pues mientras haya temor en su corazón, dañan a otras personas. En realidad emiten ciertos rayos que tienen un efecto muy indeseable. ¿Sabían ustedes que, para el espíritu, el miedo tiene un olor muy desagradable? ¿Y sabían que su espíritu, su mente subconsciente, huele el miedo de otros todo el tiempo y se ve afectado por él constantemente? Sólo pueden defenderse de esta emanación del miedo de otros y de sus propias reacciones negativas consiguientes si eliminan su propio miedo, ya que entonces entenderán conscientemente el miedo de otros y ya no los dañará. Convertirán la conciencia instintiva de su miedo en una intuición que abarcará toda su conciencia. Pero mientras vivan instintivamente, y por lo tanto inconscientemente, no se darán cuenta de todos los temores, se verán gravemente afectados por ellos, y así, a su vez, producirán efectos malos en otros. Así se pone en movimiento un círculo vicioso que sólo puede romperse si se adquiere suficiente comprensión y conciencia de sí mismo acerca de estos hechos. Si no hacen esto, los temores de otros que llegan hasta ustedes incrementarán sus propios temores; esto crea una pared sólida entre ustedes y sus congéneres que elimina todos los aspectos divinos que podrían difundirse desde su propia alma, así como desde el alma de otros. No hay nada tan contagioso como las corrientes internas, positivas o negativas.

Así que no crean que es suficiente ser sólo una persona decente. Este término varía mucho de acuerdo con el desarrollo espiritual general de una persona y lo que es capaz de dar en términos de realización y purificación. Quiero decir que Dios evalúa a cada individuo de manera diferente. Además, no se imaginen que no dañan a nadie simplemente al abstenerse de hacer las obras malas más obvias. Mientras exista miedo en su corazón sí hacen daño de maneras sutiles que no son evidentes pero sí igual de dañinas.

Ahora bien, mis queridos amigos, quiero que piensen en todo lo que les he dicho. Y si realmente desean emprender este Pathwork, no es suficiente que lean esta conferencia una sola vez. Descubrirán que tienen que releer ciertas oraciones varias veces y meditar en ellas para adquirir una iluminación y una comprensión más profundas. No se limiten a leer la conferencia una vez y la olviden. Algunas de estas oraciones tienen un sentido profundo para ustedes personalmente, y por eso es importante que trabajen con ellas. A menudo puede ser muy importante que regresen a algunas cuantas conferencias anteriores, en caso de que haya algún punto en particular que no hayan podido digerir completamente y sobre el que aún necesiten deliberar. Ustedes mismos sabrán cuándo es necesario esto.

He prometido mostrarles cómo proceder para comenzar este Pathwork. Hay muchas maneras, y cada individuo reacciona a ellas de forma diferente. Desde luego, en estas conferencias generales no puedo ofrecerles una guía individualizada o personal para la manera en que cada uno de ustedes puede trabajar en este Pathwork. Pero les daré cierta información básica para que se orienten cuando hagan su propio plan. No tienen que trabajar siguiendo mis palabras al pie de la letra; ciertos detalles con respecto al método y los tiempos podrían variar para cada uno de ustedes. Esto puede estar bien siempre que tengan en mente la estructura básica.

Todos ustedes saben que llegar a conocerse es de una importancia imperativa. Entonces, ¿cómo puede hacerse esto? El primer paso será pensar en ustedes de la manera más objetiva posible, en todas sus buenas cualidades y todos sus defectos. Escriban una lista, como lo he aconsejado muchas veces, porque escribir les ayuda a concentrarse y condensar lo que han descubierto hasta ahora, y evitará que pierdan el contacto con este conocimiento. Las palabras escritas en blanco y negro pueden arrojar una luz nueva de comprensión, y promover un poco de desapego en su consideración. Más adelante, cuando hayan adquirido un mayor conocimiento sobre ustedes y sus tendencias subconscientes, podrán combinar ciertos factores del primer conocimiento que adquirieron, con la condición de que se expresen clara y concisamente.

Después de que hayan hecho esto a conciencia, el siguiente paso sería pedir a otra persona, alguien que los conozca muy bien, que les diga qué piensa honestamente de ustedes. Sé que se necesita valor para hacer eso. Consideren que éste es su primer esfuerzo para vencer un poco de su orgullo. Al hacerlo, habrán alcanzado cierta victoria que los liberará de una pequeña cadena interior.

Les sugiero, amigos míos, que todos los que están aquí, y todos los que lean estas palabras y no puedan estar presentes en estas sesiones personalmente, pero también estén dispuestos a recorrer este camino, que se junten con uno u otros dos amigos a quienes les interese alcanzar el mismo objetivo. Algunos de quienes lean estas palabras podrían no pertenecer a este grupo. Si están solos en esta búsqueda espiritual, y se preguntan cómo podrían encontrar a la persona adecuada con la cual trabajar, les aconsejo que oren pidiendo guía. Verán lo que pasa. Cualquiera que necesite ayude y llame a la puerta, sabiendo cómo pedir, recibirá la respuesta. Les prometo que si su deseo es sincero, serán guiados.

En lo que se refiere a mis amigos que están aquí, no deberían tener problemas porque siempre pueden hacer arreglos para reunirse con otra persona de las que están aquí, y tal vez juntarse una vez a la semana para hablar de las cosas que tienen que ver con este Pathwork. En muchos sentidos, es muy importante no hacer este trabajo completamente solo. En primer lugar, al hacerlo juntos, se alinean ustedes con una ley espiritual, amigos míos. Realmente abrir el corazón a otra persona trae una ayuda espiritual que no podrían recibir solos. Esto se debe a la ley de la hermandad. Las personas que siempre están solas, no importa lo duro que trabajen, no importa lo inteligentemente que lean o estudien, no importa cuánta autohonestidad traten de tener, se encierran en cierto vacío que impide una comprensión y evaluación completas de su ser, comprensión que automáticamente fluye a ellos si pueden abrirse a otra alma. Al quedarse solos, ustedes violan la ley de la hermandad de una manera sutil.

No aislarse requiere cierta cantidad de humildad que no se adquiere fácilmente muy al principio, pero que después de un tiempo se vuelve casi automática a través de una cooperación fructífera con otra persona. Pronto podrán hablar abiertamente sobre sus dificultades, sus debilidades y sus problemas, y recibir críticas. Estas últimas son, desde luego, igualmente saludables para el alma. Aquellos de ustedes que ya hayan tratado de abrirse confirmarán que el solo hecho de discutir un problema que se han guardado sin oír consejos buenos hará que de repente ese problema pierda sus dimensiones exageradas y algunos de sus aspectos temibles. Ser como realmente son por lo menos con una persona, con el mínimo de máscaras y defensas posible, les brinda una medicina muy saludable. Al mismo tiempo ofrecen un acto de amor a la otra persona, a quien ayudan más mostrando sus propias debilidades humanas que tratando de parecer superior. Su compañero o colaborador hará lo mismo por ustedes. Así que traten de organizar esto entre ustedes. Verán después de un rato lo útil y fructífero que puede ser. Les dará temas de reflexión; se ayudarán entre sí y aprenderán mucho en términos de hermandad, humildad y comprensión desapegada.

Preguntar a otros cuáles son sus defectos podría no ser posible siempre con la persona a la que han escogido como colaborador espiritual, porque no todas las personas que vienen aquí se conocen muy bien. Sus propios amigos o familiares podrían no compartir su interés en este trabajo, pero de todas maneras los conocen muy bien y pueden decirles más acerca de ustedes que los nuevos amigos que han encontrado aquí. Les aconsejo que pregunten a las personas que los conocen muy bien. No importa lo que crean, los respetarán por su sincero esfuerzo de mejorar, de saber qué defectos tienen y por escucharlos. Pueden preguntarles de la manera correcta, explicándoles que cuatro ojos suelen ver más que dos, y que ustedes quieren mejorar y no se van a enojar ni a sentir heridos, incluso si les dicen algo que pueda parecerles injusto. Amigos míos, sepan ustedes que haciendo tan sólo esto, pueden abrir una puerta hacia las personas mismas a las que habían esperado convencer de este trabajo y cuyo corazón no podían tocar con sermones para tratar de demostrarles una verdad que todavía no podían ver.

Cuando sus amigos o familiares les digan sus defectos, piensen en ellos con tranquilidad. Alguien podría decir algo que a ustedes les parecerá al principio enteramente injusto y doloroso. También podrían sentirse aún más lastimados si les dicen una verdad. Aun cuando tengan la sincera convicción de que la crítica es una injusticia, de todos modos traten de evaluarla. Podría haber un grano de verdad en ella; la otra persona podría verlos de manera un poco diferente o sólo en un nivel superficial. Podría no tener una comprensión completa de lo que hay debajo, de por qué reaccionan ustedes de esta manera y de todos los complicados mecanismos del funcionamiento del alma. Podría no escoger las palabras más adecuadas. Pero el grano de verdad en lo que se dice puede abrirles a ustedes una nueva puerta de comprensión. Puede incluso no ser algo enteramente nuevo para ustedes, pero a veces resulta necesario considerar el mismo defecto o rasgo desde ángulos nuevos, bajo una luz distinta, para poder entender los diversos efectos que esta misma falta puede tener en el ambiente que los rodea. Cuando digan sus oraciones diarias y hagan su meditación, en esto deben concentrarse.

Quizás es mejor para ustedes ahora que dediquen menos tiempo y concentración a las deliberaciones generales y mejor pidan ayuda a Dios para poder reconocerse en la verdad, sin la visión distorsionada que el ser generalmente reserva para sí. Pidan a Dios que los inspire para que reaccionen correctamente a la información que reciban acerca de ustedes; pidan ayuda para recibir una verdad desagradable de los demás de manera productiva. Si empiezan de esta manera, habrán hecho un muy buen comienzo. Si llevan a su meditación diaria todos los defectos que están empezando a reconocer más y más claramente, y si su deseo es en verdad sincero, harán hecho el mejor comienzo imaginable.

Y, queridos amigos míos, si hacen esto, entrénense para observar sus reacciones internas cuando lidien con lo desagradable dentro de ustedes. Esto tiene la mayor importancia. He empezado esta conferencia diciendo que el Ser Inferior se resiste constantemente a sus esfuerzos. Aquí tienen una maravillosa oportunidad para observar a su Ser Inferior no disfrazado, para ver cómo trabaja y reacciona. Traten de observarlo como lo harían con una tercera persona. Traten de involucrarse un poco menos con él. Traten de poner un poco de distancia entre sus facultades de autoobservación y la reacción de su Ser Inferior, su ego, su herida y su vanidad que entran en juego cuando se ocupan del lado desagradable de su personalidad. Al reconocer y entender así sus propias reacciones, tal vez siguiéndoles un poco la corriente y no tomándose tan en serio a este respecto, subirán otro peldaño de la escalera. Pero les advierto que no esperen que esta conciencia se produzca de un día para otro. Significa trabajo constante, y después de un tiempo de trabajo regular todos los días, digamos durante sólo media hora, harán progresos. Llegarán al punto en que sentirán con bastante claridad la distancia que hay entre su ser real y su pequeño ego lastimado, y podrán seguirle un poco la corriente sin estar tanto en él. Una vez que hayan logrado esto se les abrirá la puerta hacia una mayor autocomprensión.

Éste podría ser una manera muy buena de empezar, queridos amigos. Aquellos que no hayan encontrado todavía al colaborador adecuado, como podríamos llamarlo, pueden rezar en busca de guía y se les ayudará. Luego reúnanse una vez a la semana y cuéntense lo que han logrado hasta el momento, dónde tienen aún dificultades, cuáles son sus reacciones internas y tal vez planeen juntos qué preguntas pertinentes podrían hacer en la próxima sesión general aquí. Esto también les dará un gran gozo.

Así pues, empiecen por hacer su propio inventario de defectos. Cuando hayan hecho todo lo que puedan a este respecto, y también le hayan preguntado a alguien que los conoce realmente bien qué fallas tienen, comparen sus observaciones con sus propios hallazgos. Complementen las dos listas, trabajen con ellas. En sus oraciones diarias, lleven los resultados a Dios para recibir ayuda adicional. Estos esfuerzos son un maravilloso comienzo para todos. Les prometo que no serán en vano. Si todos los días hacen un poco de trabajo de autoobservación y meditan en algunas de las palabras pertinentes que les doy aquí, ciertamente tendrán éxito, mucho antes de que los resultados reales puedan manifestarse en su vida. Con frecuencia los invadirá un sentimiento de profundo contento y paz, que sólo pueden tener los que trabajan en sí mismos de acuerdo con la voluntad de Dios. En un día en que se sienten fuertes, vivos y llenos de entusiasmo es más fácil entrar en contacto con Dios y Su verdad dentro de ustedes. Consideren estos días como una fuente de fuerza que pueden reunir para los tiempos más difíciles que puedan seguir. Sin embargo, son más importantes los días en que se sienten abatidos, desalentados y dudosos. Entonces se vuelve imperativo que sepan cómo luchar para no ceder a estos estados de ánimo. Escojan estos días para releer lo que les digo aquí y considérenlo otra vez, y llévenle su problema a Dios. Es sumamente difícil para los seres humanos formar los pensamientos correctos en el momento oportuno. La práctica de esto es un adiestramiento en sí mismo. Tener los pensamientos correctos en el momento oportuno no es más que un hábito que tiene que formarse. Así, si se sienten abatidos y desalentados, no cedan tan fácilmente a su estado de ánimo. Pidan a Dios que les dé comprensión y luz en este momento. Quizás podrían poner una marca en su copia de la conferencia y guardarla en cierto lugar donde puedan encontrarla fácilmente. Luego, si todavía tienen dudas, pregunten a Dios cuál es Su verdad y Su voluntad para ustedes; pidan a Cristo que les ayude a ser receptivos a ellas. Oren: “¿Padre, cuál es tu verdad? ¿Es ésta tu voluntad para mí? Estoy abierto a recibir tu respuesta”. Nada más se les pide cuando dudan, amigos míos. Pero si hacen esto sinceramente, con todo el corazón, y hacen caso omiso de la resistencia de su Ser Inferior, que siempre está al acecho en tales momentos, entonces habrán obtenido una victoria importante. Deseo hacer hincapié en esto; llévenselo consigo esta noche como el primer paso real y concreto en este Pathwork.

Antes de ocuparme de sus preguntas, quiero decir una vez más que todo lo que sufren en su vida, amigos míos, resulta directa o indirectamente de sus defectos y de sus temores. Si no tuvieran defectos, no tendrían temores. Es este miedo lo que los hace sufrir, el mismo miedo que los ciega a las alegrías de la vida. Está en sus propias manos. Si desean tener este poder, lo recibirán. No importa lo ocupados que estén en su vida, tendrán el tiempo, no sólo de cumplir con sus deberes como lo han hecho antes, sino de cumplir con ellos infinitamente mejor. Y tendrán tiempo para disfrutar de la vida infinitamente más también cuando pierdan el temor y la inseguridad constantes que anidan en su alma. Éstos les echan a perder todo, queridos míos. No crean que les va a faltar la fuerza para llevar a cabo el trabajo necesario en este Pathwork. La fuerza se les dará gota a gota para todas sus necesidades, espirituales y materiales, cuando decidan escoger este camino y confiar en que Dios les dará lo que necesitan para recorrerlo. Y ahora, amigos míos, estoy listo para sus preguntas.

PREGUNTA: ¿Podría explicarnos lo que quiso decir Jesús con las palabras “los mansos heredarán la Tierra?”

RESPUESTA: Por “mansos” se entiende todos aquellos que no tienen odio, resentimiento, voluntarismo ni miedo. Serán lo suficientemente comprensivos, amorosos y humildes para no tener que demostrar todo el tiempo que tienen razón. A muchas personas podría faltarles el valor de poner esto en práctica, pero en su interior se sienten frustrados cuando no son capaces de hacerlo. Ser así es tener un alma muy sana, porque esto significa tener fuerza, poder e independencia. Una persona así vive con la ley divina que le funciona, en vez de nadar contra la corriente de la ley, lo que luego crea corrientes muy inarmónicas.

Por otra parte, debe entenderse claramente que la mansedumbre en el sentido en que Jesús se refiere a ella no significa que ustedes deban permitir el triunfo del Ser Inferior de su prójimo. Oh, no. Jesucristo mismo no lo hizo. Jesucristo ha peleado muchas veces, y a menudo con gran fuerza. Combatir el mal en la otra persona, así como en ustedes mismos, también incluye ser capaces de aceptar una herida, y tal vez aprender de ella. Pero no deben permitir que la naturaleza inferior de otros se aproveche de su mansedumbre.

Encontrar el camino correcto entre estas maneras de proceder aparentemente contradictorias no es tan difícil como podría parecer a primera vista. Examínense primero para saber dónde está involucrado su ego, su orgullo tal vez, o su voluntarismo; en ese preciso momento deben aprender a aceptar humildemente que su ego les impide ver la verdad. El espíritu combativo que surge entonces debe frenarse y sólo permitírsele funcionar si el ego puede ser neutralizado. Después de un tiempo, con un autodesarrollo correcto, se alcanzan la objetividad y el juicio imparcial. Si pueden sentir con claridad cómo desaparece gradualmente su ego, y ya no están en el centro de su propio universo, serán capaces de defender un principio correcto y saber cómo pelear de la manera correcta. Desde luego, esto no puede suceder mientras permitan que cualquier cosa que los afecte personalmente influya en su manera de proceder. Cuando su pequeño ego está en el centro, su juicio siempre será parcial. Hasta que puedan distinguir claramente si su ego está involucrado todavía y hasta qué grado, tendrán que seguir trabajando en este camino. Durante un buen tiempo descubrirán que sus reacciones, sus sentimientos y sus opiniones, incluso sobre temas muy generales, están matizados a veces por los intereses de su propio ego personal. Ya no tener este ego en el primer plano es poseer la humildad de la que siempre estamos hablando. Esta es la mansedumbre que Jesús mencionó. Sólo esta humildad los hará realmente fuertes y les dará el poder para distinguir cuándo conservar la calma después de una injuria o una injusticia personal y perdonar calladamente, y cuándo ponerse de pie y pelear contra el mal, afecte o no su vida. Para llegar hasta allí deben convertirse en detectives agudos de sus sentimientos más ocultos y de la verdadera naturaleza de éstos; tienen que adiestrarse para adquirir el talento de la autoobservación más estricta.

PREGUNTA: ¿Cómo continúan sus actividades en el mundo espiritual las principales religiones? ¿Se pelean unas con otras? Y ¿hasta dónde pueden influir en los seres humanos?

RESPUESTA: En todas las esferas, y en cada gradación entre ellas, de la más alta a la más baja, están representadas las principales religiones. No hace falta decir que trabajan en forma diferente en cada esfera, de acuerdo con su grado de desarrollo. Empecemos con las esferas más altas. Allí, las diferentes denominaciones religiosas también tienen su propia organización, pero de una manera muy diferente de lo que suelen imaginar los seres humanos. Los de la esfera más alta conocen la verdad de la unidad de todo, así como las falsedades y las verdades tanto de sus propios grupos religiosos como de los otros. Siguen trabajando para el Plan de Salvación dentro de su propio grupo, porque tienen sus tareas que cumplir. Si los espíritus de las esferas más altas no vinieran también a la Tierra dentro de las diferentes organizaciones vía ciertas personas de una iglesia específica, el Plan de Salvación no podría funcionar adecuada ni eficientemente.

Del mismo modo, hay espíritus muy elevados que también trabajan e inspiran a grupos, naciones e individuos que no están ligados a ninguna religión. Hay tantas cosas que realizar en este gran plan, que muchas veces hay que realizarlas a través y alrededor de las condiciones y cegueras existentes. Sin estas encarnaciones en distintas iglesias y grupos sería imposible derribar las falsedades. La verdad tiene que crecer lentamente. Por lo tanto, cualquier religión de la Tierra tendrá emisarios que nazcan en ella de todas las esferas que pertenecen a esta denominación específica. Se les organiza de acuerdo con el desarrollo y el deseo del individuo en cuestión, y también de acuerdo con su grado de apertura a la verdad. Así, la medida de la inspiración siempre depende de la persona.

Ustedes siempre son inspirados de acuerdo con sus objetivos y actitudes. En las esferas más altas los espíritus planean con una visión a largo plazo, pues saben que su inspiración tiene un propósito final que rara vez puede ser entendido por los seres humanos. Los espíritus no pueden vencer los dogmas humanos; a menos que esas personas escucharan la verdad de boca de espíritus encarnados altamente desarrollados de su propia religión, no estarían abiertos a ninguna inspiración, porque su mente tiene ideas demasiado fijas. Siempre que sucede así, las puertas se cierran a la inspiración que viene del mundo espiritual. No obstante, puede existir una cantidad suficiente de sincera buena voluntad para permitirle al mundo espiritual hacer un bien. El mundo espiritual de Dios necesita trabajadores en todos los grupos, en todas las religiones, para alcanzar el gran propósito de la unidad final. Sabemos que esta unidad no puede lograrse todavía, pero trabajamos de la mejor manera por este objetivo si no tratamos de destruir, sino de desarrollar lo que cuenta. En el mundo de Dios, por lo tanto, las diferentes religiones no pelean. Todas tienen el mismo objetivo. Conocen las limitaciones de los espíritus de desarrollo inferior, y tratan de eliminar lentamente estas limitaciones desarrollando lo que es constructivo.

Sin embargo, en las esferas que no pertenecen todavía al mundo de Dios, las condiciones son distintas. Allí, las diversas religiones tampoco pelean, sobre todo porque no tienen la oportunidad de hacerlo. Podría haber una excepción en un caso individual que es demasiado complicado para explicarlo aquí, pero como grupos tienen sus propias esferas y permanecen allí.

Muchas veces les he dicho que en el mundo espiritual viven entre espíritus de su propia clase. Eso disminuye la fricción, pero también la posibilidad de avanzar. Tomemos el caso de seres humanos que han creído fervientemente en una religión específica. En muchos sentidos todavía son imperfectos y, por lo tanto, no pueden alcanzar las esferas superiores después de desechar el cuerpo. Cuando entren en el mundo espiritual siempre estarán rodeados de espíritus, tanto superiores como inferiores, que son compatibles con ellos que y, por lo tanto, pertenecen a este grupo religioso. Los espíritus superiores pueden tratar de dar ciertos consejos o pistas acerca de errores personales, así como sobre los errores de sus convicciones. Pero si estas personas resultan ser obstinadas, muy adoctrinadas en sus propias creencias, no estarán abiertas a estas palabras y rechazarán todos los consejos y las pistas por considerarlos falsos. Como el libre albedrío jamás se viola, estos individuos son libres de irse con los espíritus que no han cambiado sus propias creencias. Lo harían aun menos en el mundo espiritual que en la Tierra; en este último caso tenían al menos el conocimiento y la oportunidad de conocer otras maneras de llegar a Dios y de aprender algo de eso. Pero en el más allá viven en su propio mundo, y podrían tardar muchísimo tiempo en cambiar sus puntos de vista, especialmente si, debido a sus convicciones personales, encarnan de nuevo en el mismo ambiente.

Algunos espíritus de estas esferas podrían decepcionarse un poco de que su mundo no sea más bello; pero también podrían darse cuenta, y con razón, de que esto se debe a su propia imperfección y no tiene nada que ver con su creencia religiosa. Sólo en un estadio posterior de purificación se les ocurre pensar que la testarudez y la estrechez de mente están en el centro de su Ser Inferior, y que a estos rasgos, entre otras cosas, se debía su unilateralidad. Mientras exista esta testarudez, ninguno de ustedes puede recibir inspiración para considerar algo que pudiera ser contradictorio a sus propias convicciones obstinadas, a menos que sea por medio de un acto de la gracia de Dios, cosa que sólo llega en contados casos. Esta gracia tiene que ganarse de otras maneras.

Como lo he dicho en muchas ocasiones, en todas las religiones es posible que se desarrolle una persona o un espíritu. Sólo cuando se alcanza cierto punto de desarrollo llega la comprensión de que toda la verdad se encuentra finalmente en una forma universal. Cuando ustedes hayan alcanzado esta conciencia, verán que no existe división alguna entre las religiones; ya no existirá la actitud de “sólo esta forma es la correcta y todas las demás están equivocadas”. Verán entonces los muchos errores de las religiones específicas, y de todas maneras trabajarán con la verdad.

PREGUNTA: ¿Qué pasa después de la muerte con una persona que era atea, por ejemplo?

RESPUESTA: Hay esferas para todas las posibilidades. Sabes muy bien que el tema no es tanto en qué religión crees, sino si cumples con lo mejor que puede esperarse de ti en tu encarnación. Si las personas son ateas, serán juzgadas de acuerdo con sus logros; lo mismo se aplica a todos, naturalmente. Estos logros se miden individualmente de acuerdo con las encarnaciones anteriores, los méritos, las omisiones, y así por el estilo. Las personas pueden haber sido ateas y de todos modos haber logrado algo; tal vez superaron una debilidad específica o un odio contra alguien que compartió su encarnación anterior, y esto cuenta en su favor. Así que estas personas estarán en la esfera que les pertenece. Han construido con sus sentimientos, con sus pensamientos, y con sus actitudes generales y particulares. Tienden a olvidar, amigos míos, que las esferas no están allá afuera y que ustedes no son puestos en ellas. Las esferas son sus propias creaciones. Ustedes las construyen, y lo que han construido es su esfera, su hogar temporal.

PREGUNTA: Yo siempre pensé que los ateos permanecían en la oscuridad porque están separados de la luz divina.

RESPUESTA: Sí, así es en la mayor parte de los casos. Pero aquí tampoco se puede generalizar. Puede haber un caso en que un ateo no esté en la oscuridad. Ciertamente no podrá vivir en una esfera de dicha, belleza y armonía divina, pero tampoco tiene que vivir en una situación de espantoso sufrimiento. Depende de muchas consideraciones, amigos míos, ya que el juicio o la evaluación de un caso específico es enteramente relativo. Se espera mucho menos de los seres que están aún muy subdesarrollados. Tomemos por ejemplo a las almas que son todavía muy jóvenes, que han tenido sólo algunas encarnaciones. Sus instintos son todavía bajos y burdos. Estas personas pueden tener la tentación de ceder a estos instintos y quizás matar a alguien. Si logran vencer esta tentación, aun cuando no crean en Dios y tengan sólo cierto sentido de la decencia, su alma habrá alcanzado un gran mérito. Esto puede estar más a su favor y ser de un mérito infinitamente mayor del que adquieren las personas de un desarrollo más alto.

Lo que cuenta es el esfuerzo por vencer al propio Ser Inferior. Es irrelevante si el Ser Inferior de un espíritu más joven aún contiene semejantes tendencias oscuras, o si el Ser Inferior simplemente contiene los defectos, las debilidades y las corrientes enfermas que cualquiera de ustedes posee. Lo que cuenta es el esfuerzo. Por lo tanto, las almas ateas como las que mencioné aquí tendrán algo de luz en su esfera, un punto brillante que significa un estímulo abierto o cierta fuerza que fluirá a ellos en sus siguientes encarnaciones. En el mundo espiritual la evaluación nunca es general. Siempre es estrictamente personal, y el juicio se hace con base en todas las consideraciones personales. Todo se toma en cuenta, y por lo tanto el juicio siempre es completamente justo. Para los seres humanos es difícil imaginar esto, ya que ustedes tienden mucho a sobresimplificar y generalizar.

Ahora me retiraré a mi mundo y los dejaré con las bendiciones amorosas de Dios para cada uno de ustedes. La semana próxima celebrarán la Pascua. Esta fecha señala el tiempo del mayor sacrificio que se ha hecho jamás, queridos míos. Piensen en ese sacrificio en estos días con una gratitud especial. Fue hecho por cada uno de ustedes sin excepción. Llévense la fuerza que se les dio esta noche. Que los fortalezca y los llene de amor y valor. Vayan en paz; ¡queden con Dios!

Dictada el 28 de marzo de 1958.