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Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 27. También es posible el escape en el Pathwork

Saludos en el nombre del Señor. Traigo bendiciones para todos ustedes, amigos míos.

Como la mayoría de los seres humanos tienen de alguna manera básica una actitud equivocada —psicológica o espiritualmente hablando—, una de las primeras cosas que suceden cuando empiezan ustedes a recorrer este camino es pensar que automáticamente debe tener lugar un cambio en su vida. Además, suele suceder que ni siquiera se dan cuenta de esta actitud básicamente equivocada. Sin embargo, debido a su sincero deseo de emprender el camino del autodesarrollo, el autorreconocimiento o la purificación, o cualquier otro nombre que decidan darle, la guía empieza, por parte tanto de sus espíritus guardianes como de su propio Ser Superior, que desea atraer su atención a esta actitud equivocada. Esto es válido no sólo para las personas que recién llegaron al Pathwork. De hecho, a menudo observamos a seres humanos que están sinceramente deseosos de recorrer este camino, que están abiertos en muchos sentidos, que buscan genuinamente la verdad, pero que están ciegos en uno o dos sentidos a su propia estructura interna. Esto se aplica incluso a las personas que han descubierto muchas verdades y que están avanzadas en algunos sentidos, pero en las que hay un punto ciego, una resistencia obstinada a encarar sus dilemas externos e internos.

Oh sí, los conflictos externos siempre se notan, pero todos ustedes saben que el conflicto externo es sólo un reflejo del interno. Sin embargo, las personas tienen muy a menudo la actitud equivocada; de una manera muy sutil creen que si están tratando de progresar de cierta manera, el conflicto externo finalmente cesará, y esperan que las condiciones cambien de acuerdo con sus propias ideas, las ideas preconcebidas que se han formado debido a esta actitud básica equivocada. Así que pasan por alto el simple hecho de que primero deben cambiar sus ideas antes de que las condiciones problemáticas tengan la oportunidad de cambiar también. Así pues, se encuentran en un círculo vicioso en cierto punto crucial de este Pathwork: esperan un cambio en sus condiciones, mientras las condiciones esperan que ustedes cambien sus ideas.

Quiero llamar su atención a esto, queridos amigos. Esto se aplica no sólo a los amigos que recién empiezan este Pathwork, sino también, y aun más enérgicamente, a los que han estado en este camino durante bastante tiempo y han sido sinceros en sus esfuerzos. Amigos míos, deben procurar ya no evadir el tema, y sin embargo esto es lo que hacen todo el tiempo. Siéntense tranquilamente, amigos míos, y consideren con calma cuáles son sus preocupaciones, sus conflictos. Éstos pueden ser numerosos. En un caso, puede ser un problema de relaciones humanas; en otros casos, otra cosa. Pero cualquiera que sea el problema, dense cuenta de que tiene una conexión directa con una actitud interna equivocada de parte suya y oren para reconocerla, para recibir una guía, para que se les ilumine a este respecto. Si buscan en esta dirección y si están realmente abiertos a encontrar su respuesta específica y a ver la conexión entre su problema externo y el interno, recibirán una guía; o más bien, les llegará el reconocimiento, pues muchas veces la guía está allí y ustedes se niegan a verla. Se niegan a ver las señales, las muchas señales directas, que se les dan constantemente. Y siguen dando la espalda a este tema en particular. Buscan de otra manera; se inventan excusas; tratan de convencerse de que su problema externo tiene otras conexiones.

Ahora bien, amigos míos, estar en este camino no garantiza en sí que no se convierta en un escape. Todos ustedes saben que cualquier cosa puede ser un escape. ¡Esto es cierto de las religiones e incluso de este Pathwork! Por ejemplo, si toman las palabras que les doy aquí y las interpretan de una manera incorrecta, de una manera que convenga a su propio autoengaño, entonces el Pathwork se usa como escape. Si están ciegos a esa parte de las enseñanzas que podría abrirles los ojos, porque hay algo en ustedes que se esfuerza por no escuchar la verdad, así que se afanan por no oír lo que podría resultarles útil, mientras siguen impresionándose con cosas que pueden ser verdaderas y bellas pero son menos importantes en su caso específico, entonces estas enseñanzas son un escape. No crean que simplemente estando en este Pathwork, simplemente siguiendo algunos de mis consejos, simplemente leyendo estas conferencias o simplemente meditando y orando todos días tienen la garantía de que pueden enfrentarse a sí mismos, o de que no escapan de algo que todavía no resuelven dentro de ustedes. Esto puede sorprenderlos, amigos míos, pero es importante entenderlo. Todo lo que hacen va acompañado siempre de la cuestión de cómo lo hacen. El hecho de que estén haciendo tal o cual cosa todavía no es suficiente ni les garantizará jamás que los sacará de su propia oscuridad. Así que esto depende enteramente de cómo proceden en este Pathwork y de qué están dispuestos a encarar.

Ahora bien, amigos míos, quiero decirles esto: Lo que muchas veces evitan encarar no es necesariamente algo que esté profundamente oculto en su subconsciente. Oh, no. Con frecuencia está frente a su nariz. Es tan obvio y tan simple que no quieren verlo. A menudo buscan respuestas en lugares demasiado lejanos. Se esmeran en alcanzar cosas que podrían ser mucho más difíciles de encontrar, pero siguen haciendo caso omiso de lo que tienen frente a ustedes.

Es cierto que muchas personas que no están muy avanzadas espiritualmente parecen salirse con la suya en muchas cosas. Pero una vez que ustedes han alcanzado cierto nivel en su desarrollo espiritual, aun cuando se escapen de algunos de sus conflictos internos, deben hacer frente a repercusiones más fuertes si siguen tercamente con su actitud de evasión. Así que podrían no salirse con la suya como lo hacen otros. Y ésta puede ser una muy buena dirección para ustedes, pues esto, en cierta manera, puede ser una confirmación de dónde están y de que algo que no han visto anda mal con la manera en que trabajan espiritualmente. Pero si mantienen esta posibilidad a la vista, mientras luchan con ustedes mismos y vencen su resistencia reconociéndola y orando para recibir ayuda, el reconocimiento llegará. ¡Debe llegar! Y todas las señales exteriores que apuntan a la solución de pronto tendrán un sentido claro para ustedes; la respuesta será muy lógica y formará un cuadro completo. Y ese sentimiento de una actitud equivocada que habían esperado cambiar de alguna manera, de acuerdo con sus propias ideas, desde el exterior, empezará a cambiar por primera vez desde el interior porque han hecho un cambio interno y, por lo tanto, actuarán de manera diferente en una situación externa como resultado de su cambio interno. Una vez que hayan descubierto esto, verán que su libre albedrío es muy poderoso y, sin embargo, por sí solo, sin la ayuda de Dios y la guía que Él les presta con la condición de que ustedes escojan la actitud adecuada, no es nada. Esta comprensión les llegará, pero tienen que permitirlo haciendo un cambio en ustedes.

Mis queridos amigos, algunos se preguntarán cómo empezar. Aquí les digo: no es tan difícil como podría parecer. Traten de formular sus ideas y empiecen con su propio problema en los términos más sencillos. Simplifíquenlo; no lo hagan muy complicado. Cualquiera que sea el problema exterior que tengan, traten de conectarlo con sus diversos defectos. A primera vista, esto podría parecer imposible y totalmente desconectado. Pero les aseguro que no lo está. Jamás lo está. Por lo general no es sólo un defecto el culpable, porque un defecto siempre está conectado con otro. Hay todo un núcleo: todos los defectos interactúan. Si logran conectar estas diversas fallas con su problema, habrán ganado la mitad de la batalla.

Si todavía no pueden entender claramente la conexión, si tal vez intuyen o sienten algo, pero no acaban de hacer la conexión, oren sincera y abiertamente para que les llegue esta comprensión. La respuesta estará entonces muy cerca, amigos míos. Cualquiera que esté realmente abierto y deseoso de encontrar una respuesta, haciendo caso omiso de toda resistencia, necesariamente la recibe, no importa qué, sin excepción. Así que traten hacer eso, queridos míos. Cada uno de ustedes tiene algo con lo que no está enteramente satisfecho en su vida: tal vez un deseo no cumplido, o un problema grande o pequeño. Tomen sus defectos y sopésenlos; deliberen sobre ellos. ¿Qué factor podría ser directa o indirectamente responsable? Luego den otro paso. Todos ustedes saben que cada defecto es una violación de alguna ley espiritual. Quizás podrían presentarme un defecto en una sesión de conferencias; pregúntenme, y yo les mostraré qué ley espiritual violan con este defecto. Y esto les dará entonces el tema adecuado para que mediten en cómo manejar el defecto. Y entonces podrán hacer mayores conexiones si empiezan a meditar sobre la violación de cierta ley espiritual a través de este defecto suyo que es responsable de su problema inmediato.

Les prometo resultados si proceden de esta manera. Entonces este Pathwork no será otra forma de escape. Será la realidad, como debe serlo, y pondrá a su alcance lo más importante que representa esta vida terrenal, es decir, enfrentarse a ustedes mismos. Traten de recordar esto; no tomen mis palabras de manera superficial. Reléanlas atentamente; pregúntense si están dispuestos a hacerlo. Esto puede ser algo nuevo para ustedes. Tal vez hayan intentado otras cosas de otras maneras, pero inténtenlo de esta manera ahora.

Y entonces, amigos míos, traten de observar desde cierta distancia y con un poco de desapego su propia reacción cuando hacen esto. Ese debería ser un fenómeno muy interesante para ustedes, pues podría darles algunas pistas sobre las corrientes contradictorias de su alma. Hay una parte de ustedes que verdaderamente desea avanzar y sacrificar la comodidad del autoengaño. Pero también hay otra parte de ustedes que lucha violentamente contra esto. Si logran ver estas partes conflictivas de ustedes mismos como un espectador objetivo, por lo menos por el momento, entonces sabrán lo que ocurre en ustedes y en qué medida estas partes resistentes son responsables de sus penas y tribulaciones en la vida. Eso es muy importante. Cuando procedan de la manera en que acabo de aconsejarles, no den por sentado que, debido a su buena voluntad exterior y a sus buenas intenciones a veces superficiales, pueden minimizar estas partes resistentes que tienen. De hecho, hay que verlas como un adversario poderoso. También tienen que hacer frente a esa parte de ustedes, no sólo al defecto en sí. Deben darse cuenta de que hay una parte de ustedes que no desea lo mismo que la otra. Reconocer esta discrepancia es el factor más importante de todos. Hasta ahora siempre han racionalizado la parte conflictiva o contraria. Estaban tan afectados por este lado negativo de ustedes que el lado bueno o positivo que desea lo correcto y lo sabio resultaba dominado. Racionalizaban esta derrota con todo tipo de explicaciones. Y entonces, amigos míos, hasta el más inteligente de ustedes, incluidos los sabios, se cegaron y perdieron su inteligencia a este respecto debido a la evasión. La evasión es ceguera, y la ceguera es lo contrario de la luz o iluminación.

Hay tres partes importantes del ser con las que éste debe lidiar en el camino de purificación: la mente consciente, el inconsciente y el subconsciente: los dos últimos no son lo mismo en modo alguno. El inconsciente es aquello que podría ser consciente si ustedes optaran por mirar en la dirección correcta. No se dan cuenta de esto porque su mirada interna está dirigida a otra parte. Pero en el momento en el que cambian la dirección de su mirada, se vuelve consciente. Está ahí, muy en la superficie. Tienen que hacer esta distinción muy claramente.

Cuando empiezan a recorrer este Pathwork, como les he explicado muchas veces, primero lidian con el consciente; y les he dado varias tareas y consejos sobre cómo proceder y cómo formular sencillamente, de una manera concisa y organizada, lo que ya es consciente. Pero antes de ahondar en el subconsciente tienen que enfrentarse al inconsciente. Lo que les he explicado hasta ahora en esta conferencia es el inconsciente, y les he mostrado aquí como lidiar con él. Sólo después de que hayan eliminado algunos de estos problemas consideraremos como acceder a las capas subconscientes que es importante que entiendan.

Puede haber muchas imágenes que se formaron durante sus primeros años y que afectan su vida ahora. Algunas de estas imágenes las traen de encarnaciones anteriores, desde luego, pero, debido a la existencia de ellas en su alma, han ocurrido incidentes en su vida que las trajeron a la superficie. En el tipo correcto de progreso espiritual, todo lo que atañe a su crecimiento será llevado a la conciencia en el momento y la manera más oportunos. La frontera entre estas tres divisiones —consciente, inconsciente y subconsciente— no siempre puede definirse claramente, pero, en general, deben tener presente esta división, así que les doy esta tarea, amigos míos. Los que han procedido de acuerdo con mis consejos en relación con la primera capa consciente, traten de ver ahora el inconsciente, esa parte de la que no se dan cuenta pero que está frente a su nariz. Tomen sus sufrimientos o problemas inmediatos y manéjenlos de la manera en que les he enseñado.

Ahora haré mención de tres defectos principales del carácter humano. Estos tres defectos principales, de los que proceden directa o indirectamente todas sus diversas fallas individuales, son el voluntarismo, el orgullo y el miedo. Es muy importante que se den cuenta de esto, amigos míos. Pueden no creer que el miedo es un defecto, pero yo les digo que lo es; una persona sin defectos no tendría miedo. Todos ustedes saben que lo opuesto del miedo es el amor. Pero este conocimiento en sí no será suficiente para que entiendan por qué el miedo es un defecto. Primero deben entender que estos tres defectos se conectan entre sí. Sería casi imposible que tuvieran uno o más de estos defectos sin el tercero. Pero lo que sí sería posible es que, de los tres, uno o dos fueran inconscientes, mientras que el tercero fuera muy aparente, incluso para ustedes. Así pues, es muy importante que escriban su revisión diaria y revisen sus reacciones a todo lo que sintieron durante el día en respuesta a incidentes que muchas veces parecen insignificantes. Si tratan de formular concisamente una de sus reacciones internas desagradables, siempre llegarán a la conclusión de que la mayor parte del tiempo hay un elemento de miedo involucrado; miedo de que tal vez otras personas no hagan lo que ustedes desean o no reaccionen de acuerdo con lo que a ustedes les gustaría. En otras palabras, si hay un voluntarismo fuerte, surge automáticamente el miedo de que este voluntarismo no sea gratificado, o de que su orgullo pueda salir lastimado. Si no tuvieran orgullo, no tendrían que temer que fuera lastimado. Si no tuvieran voluntarismo, no tendrían que temer que no fuera gratificado. Así que pueden ver la conexión. Estos miedos latentes y sutiles son infinitamente más frecuentes y también más dañinos que los miedos obvios y pronunciados.

Si empiezan a revisar sus diversas impresiones del día y sus reacciones, podrán ver dónde entra el elemento del miedo y si está conectado con el voluntarismo y el orgullo, y hasta qué grado. Así que empiecen a observar estas reacciones internas suyas y analícenlas en estos términos sin tratar de cambiarse inmediatamente, porque los sentimientos no pueden cambiarse con un simple acto de la voluntad, pero cambiarán si aprenden primero a observarlos. Pongan un poco de distancia con respecto a ustedes mismos y vean el funcionamiento oculto de sus reacciones y el comportamiento de las diversas corrientes de su alma. Tan sólo haciendo esto en forma constante durante algún tiempo, finalmente estas reacciones, deseos y presiones internos fuertes se debilitarán. No cesarán de inmediato, pero se volverán más débiles y se presentarán menos frecuentemente. A la larga, si siguen haciendo esto además de orar de manera suficiente y pertinente, cambiarán y los liberarán a ustedes.

Hay otras dos cosas en las que quiero insistir ahora, que no están enteramente conectadas con lo anterior. Muchos de mis amigos que están aquí desean sinceramente llevar a cabo una tarea en el viñedo de Dios. Pero ¿se han preguntado si están realmente listos para ello? Cuando les pregunto si están listos, no quiero decir que tienen que tener mucho conocimiento, porque este conocimiento intelectual se les dará de una manera u otra hasta donde sea necesario. Pero en otros sentidos, ¿están realmente dispuestos a sacrificarse cuando es necesario el sacrificio? Pregúntense por qué quieren hacerlo. Oh, sí, hay una parte de ustedes que es muy sincera, que desea esto por razones o motivos puros. Sin embargo, traten de descubrir la otra parte que se mezcla, la parte que puede no estar tan dispuesta a pagar el precio necesario y que, por lo tanto, sólo busca la gratificación del ego. Esta parte desea realizar una tarea sólo para recibir reconocimiento y aprecio, o tal vez, para convertirse en héroe. No, amigos míos. Primero tienen que trabajar de maneras muy pequeñas antes de ser dignos de cumplir con semejantes tareas. No deben esperar que el mundo de Dios sea indulgente a este respecto. Puede ser indulgente de otras maneras, pero aquí la responsabilidad es demasiado grande. Si realizan una tarea, deben darse cuenta de que ya no les concierne sólo a ustedes. Hay otras personas involucradas, y si las decepcionan de alguna manera, esto contará mucho contra ustedes. Tienen que saber que trabajarán durante muchos años sin reconocimiento; deben aprender realmente a sacrificarse. No sólo tienen que renunciar a su comodidad y a parte de su tiempo, sino a otras cosas, amigos míos. No son cosas externas, pues eso sería mucho más fácil. Son cosas internas. Comprenden con enorme frecuencia lo que es más difícil para ustedes: renunciar a su orgullo, a su miedo, a su voluntarismo, a su egotismo o a un resentimiento o resistencia específica a una persona.

Realizar una tarea exige una gran severidad con el ser y por parte del ser. Significa que deben contar, no con el reconocimiento de ningún humano durante un tiempo largo, sino con personas que, en el mejor de los casos, no los valoran, y en el peor, estarán contra ustedes. Durante mucho tiempo deben tomar en cuenta que nadie salvo Dios y ustedes sabrán lo que están haciendo. Si todavía están dispuestos a seguir adelante en estas circunstancias, se les pondrá a prueba. Y si reconocemos que están listos, podríamos hacer un intento con ustedes, pero podría ser sólo un intento... pues son muchos los llamados y pocos los escogidos.

Amigos míos, he aquí otro consejo sobre un detalle exterior. Cuando se sienten aquí o cuando mediten, les aconsejo que se relajen por completo y también que no crucen las piernas ni los brazos. Sostengan las manos con las palmas hacia arriba, pues en una buena meditación, sea una sesión de trance o simplemente una meditación, están presentes fuerzas poderosas. Ustedes son más receptivos en las palmas de las manos, y estas fuerzas pueden entrar mejor en ustedes a través de ellas. Podrían estar presentes fuerzas sanadoras psíquicas, o alguna fuerza espiritual que ustedes necesiten, y tal vez una fuerza que les ayudará a superar algunos de sus problemas psicológicos. Como quiera que sea, es importante para ustedes. Sin embargo, si cruzan las extremidades, interrumpen esta corriente. Por eso les aconsejo que no lo hagan. Estar sentados de esta manera todo el tiempo podría parecer muy difícil al principio, pero si aprenden a relajarse bien, podrán sentarse así durante horas y no sentirlo. Casi sentirán las manos alzadas; ni siquiera tendrán que apoyarlas ya en el regazo. Se alzarán por voluntad propia, como si actuara sobre ellas un poder exterior. No sentirán que les pesan. Si logran hacer esto, sin demasiada concentración forzada, deberían estar enteramente relajados y deberían sentir un efecto muy benéfico. Y ahora, queridos míos, estoy listo para sus preguntas.

PREGUNTA: ¿Puedo hacer una pregunta acerca de la Biblia? ¿Cuál es el verdadero significado espiritual de la afirmación: “A los que tienen, se les dará más, y los que no tienen, serán despojados de lo que sí tienen”? ¿Se refiere esto a la fe, o a qué se refiere?

RESPUESTA: Se refiere a todas las cualidades espirituales. Tomemos el amor, por ejemplo. A los que tienen amor se les dará más amor, ya que la naturaleza de todas las cualidades espirituales puras es regenerar la misma cualidad a partir de sí mismas. Si tienes amor, te llega mucho más, y puedes darlo a muchos. Pero si tienes muy poco, y este poco es diluido por corrientes impuras, perderás lo poco que tienes. Se consumirá. Lo mismo se aplica a todos los demás aspectos divinos, no sólo a la fe y el amor. Así que debes romper el círculo vicioso. Todo procede en ciclos, como siempre digo, tanto negativos como positivos. Los ciclos negativos operan mientras estás en el estado anímico en que violas la ley espiritual respectiva. Entonces las corrientes negativas que tienes son tan fuertes que pierdes la pequeña cualidad positiva que posees. Pero si rompes este círculo negativo y estableces uno positivo, entonces la cualidad positiva se vuelve inagotable. Cuanto más des, más saldrá de ti.

PREGUNTA: ¿Significa esto entrar en el gran ciclo del amor?

RESPUESTA: Sí.

PREGUNTA: Leí en el periódico que el Papa se opone a la exploración del subconsciente con el argumento de que puede ser dañino.

RESPUESTA: Bueno, puede ser dañino si lo hacen personas que no sepan cómo manejar esto. Desde luego. Hasta los médicos calificados han hecho mucho daño. También he dicho esto. Si se analiza el subconsciente sin conocer la existencia de la ley espiritual y de ciertos hechos y verdades espirituales, una persona puede tener una crisis nerviosa. Es como si desmontaras una máquina y luego no supieras cómo volverla a armar. Puede ser la cosa más útil, la más maravillosa, pero también puede ser muy peligrosa, como sucede con tantas otras cosas. Tomemos, por ejemplo, la mediumnidad: puede ser la joya más preciosa, y puede ser muy dañina. Lo mismo ocurre con el subconsciente. Sólo depende de cómo se le examine.

PREGUNTA: Parece ser que muchas personas tienen una interpretación diferente de la palabra “amor”. ¿Nos podría dar su interpretación? ¿Qué cualidades debe tener una persona para poder darlo y recibirlo?

RESPUESTA: Creo que la mejor manera en que puedo responder esto es con una oración breve: el amor verdadero debe estar completamente desprovisto de ego, orgullo, vanidad y voluntarismo. Esa es la respuesta. Así que te darás cuenta de que pocos seres humanos son capaces del amor divino. ¿Responde esto tu pregunta?

INTERROGADOR: Sí, gracias.

PREGUNTA: Me gustaría saber algo de un amigo mío que murió. Todo el tiempo pienso en él y me pregunto si esto significa algo. ¿Por qué sigo pensando en él?

RESPUESTA: Necesitaré un poco de tiempo. Un momento, por favor. Sigues pensando en él porque muchas veces está cerca de ti. Muy cerca. Quiere ayuda y tú lo puedes ayudar, no sólo orando por él, sino también enseñándole ciertas cosas. Piensa en él, en su vida, en sus opiniones, y compara esto con el conocimiento espiritual que estás adquiriendo ahora, y ve qué aspectos de este conocimiento le faltan a él. Debido a eso, puede estar necesitando algo. Y como hay un vínculo entre ustedes —y él confía en ti— tú eres quien podría ayudarle. Puedes hacer esto enseñándole en tu pensamiento. Pero primero piensa qué aspecto del conocimiento espiritual podría estar haciéndole falta ahora, y entonces podrás enseñarle. Tal vez, un día, de pronto te llegue un pensamiento en forma de pregunta. Así que él podría inspirarte y, entonces, tendrían los dos una especie de conversación. Eso será muy útil.

PREGUNTA: Pero no entiendo muy bien cómo puedo ayudarle.

RESPUESTA: Como dije, si piensas en sus puntos de vista, sin duda comprenderás que él tenía algunas ideas equivocadas acerca de la verdad espiritual. Esta carencia es un obstáculo para él ahora. Esto es lo que podrías enseñarle si tienes una conversación con él en el pensamiento.

INTERROGADOR: ¿Tengo que seguir pensando en él?

RESPUESTA: No tienes que hacer eso constantemente. Basta con que descubras de qué manera su falta de verdad espiritual puede ser un obstáculo para él ahora. Después de todo, tú lo conociste y supiste de algunas de sus opiniones y actitudes que indicaban cuál era su sustento espiritual. Eso te dará una pista de dónde residen sus dificultades. Y luego tómate todos los días cinco minutos, siempre que lo desees, y háblale de estas cosas, tal como si estuviera vivo. No tienes que hacerlo en voz alta. Explícale ciertas cosas que estás aprendiendo y que él quizás todavía no crea. Eso le ayudará porque confía en ti y es más probable que acepte algo de ti que de ciertas otras personas a las que tiene acceso, también en el mundo espiritual.

Bueno, amigos míos, es suficiente por esta noche. Y así los dejo con las bendiciones del Señor para cada uno de ustedes. Que Él les dé la fuerza y el valor y la luz para enfrentarse a sí mismos, para abrirse, para que puedan redirigir su vida y encauzarla en el canal adecuado, para que puedan crecer en armonía. Nunca se sientan solos porque Dios está aquí y en todas partes. Y Él los ama mucho a cada uno de ustedes. Vayan con alegría y paz. ¡Queden con Dios!

Dictada el 11 de abril de 1958.