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Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 37. La aceptación correcta y la aceptación incorrecta. La dignidad en la humildad

Saludos en el nombre del más alto Señor y Dios. Les traigo bendiciones a todos ustedes, amigos míos. Bendita sea esta hora.

¡Dichosa es la persona que se ha pronunciado a favor de Dios! ¡Pero qué pocas personas así hay en su mundo! Algunos de ustedes han llegado al lugar de la rendición en el largo camino ascendente. Otros creen que lo han logrado sólo porque han hecho ciertas negociaciones tibias.

¿Qué significa pronunciarse por Dios de todo corazón? Siempre implica renunciar a algo. Puede ser una opinión, un deseo, tal vez una forma de vida. Sin embargo, en realidad no renuncian a nada, pero el acto de “renunciar”, que es lo que esta rendición les parece, debe llevarse a cabo. Sólo después de que hayan demostrado su buena disposición y dado este paso descubrirán que en realidad reciben mucho más que aquello a lo que han renunciado: ¡descubrirán que no han renunciado a nada! Esta paradoja está cubierta por una nube de ignorancia, que automáticamente desaparece cuando la persona ha demostrado su buena disposición a sacrificar algo importante por Dios.

Muchas personas han interpretado equivocadamente la ley que gobierna una decisión así diciendo que lo que Dios quiere decir es que hay que renunciar al mundo y retirarse a un claustro. Estos ascetas muchas veces no renuncian a nada, mientras que otros permanecen en el mundo y verdaderamente entregan su vida. En el sincero pronunciamiento que han hecho en favor de Dios, Su voluntad y el cumplimiento de ésta se expresan en la obra, en la palabra, en la intención. El que otros individuos que rodean a esta persona nunca sepan esto es muy natural. A menudo Dios devuelve aquello a lo que uno ha renunciado antes. Si ustedes han demostrado que no están apegados a algo más de lo que lo están a Dios, Él verá que lo reciban otra vez, ¡de una manera nueva y mejor! Aquello a lo que tienen que renunciar no es necesariamente malo, equivocado o perverso. Basta con que se aferren a ello muy fuertemente y sean incapaces de soltarlo por el Señor. Ese es el punto, amigos míos.

¿Cómo pueden estar en este Pathwork, amigos míos, si no están dispuestos a permitir que Dios se haga cargo por entero? ¿Cómo pueden ser hijos de Dios si las consideraciones mundanas importan más mientras que las consideraciones de su purificación, su desarrollo y su relación con Dios se ven como algo secundario? No pueden negociar con Dios, aunque esto es a menudo lo que quieren hacer. Creen que orar y pensar un poco en sus errores es suficiente; y siguen adelante con su vida como si Dios y su llamado no existieran. No pueden pararse con un pie en este Pathwork y el otro en su antiguo estilo de vida. Ese estilo viejo no les ha traído nada salvo problemas.

La prueba básica de cualquier entidad en el cuerpo o fuera de él llega en la etapa de su desarrollo en que el mundo de Dios le pide que por fin ponga sus creencias en práctica. Pero primero, durante mucho tiempo, no hay creencias, no hay una visión de la verdad. El parteaguas ocurre cuando la entidad empieza a ver la luz, intuye la existencia de Dios y llega a creer en Él. ¡Entonces la creencia tiene que demostrarse! Los eventos ocurrirán de tal manera que Dios le hable claramente al buscador: “¿En realidad quieres saber? ¿Eres serio en tu creencia? ¿Te importo yo más que cualquier otra cosa?” Una oración ocasional no basta. Dios quiere que se den a Él por entero para que Él pueda darse a ustedes por entero. Sólo entregándose a Dios estarán en paz consigo mismos. La falta de paz siempre es señal de que no le han entregado a su Padre del Cielo una parte de su alma. Una parte de ustedes quiere a Dios, quiere experimentarse como hijo de Dios, quiere desarrollarse y purificarse. Pero con otra parte creen que saben más. Quieren acercarse a Dios en sus términos, no en los Suyos. En cierta manera, creen que sería desventajoso para ustedes rendirse completa y enteramente a Dios. De esta manera proyectan sus propias limitaciones en el Altísimo.

No malinterpreten estas palabras y crean que se pide de ustedes una pasividad completa. El acto de sacrificarse por Dios y vencer su voluntarismo es el tipo correcto de actividad. Ustedes emplean el tipo incorrecto siempre que luchan contra su Ser Superior.

En el curso de la Caída todos los aspectos divinos de la creación se convirtieron en su extremo opuesto. Esto es fácil de determinar. El amor se ha convertido en odio y resentimiento, la justicia en injusticia, la belleza en fealdad, la armonía en desarmonía, y así por el estilo. Para cualquier hijo de Dios y para cualquier ser creado que ya no esté sumido en la más profunda oscuridad, estos extremos no representan peligro. Sin embargo, hay un extremo equivocado oculto y distorsionado, enmascarado y cubierto por muchas capas, que se presenta como lo bueno y lo real. Ustedes, y muchas personas como ustedes, son incapaces de discriminar entre la bondad falsa y la genuina en la personalidad humana; concretamente, el Ser Superior, el Ser Inferior y el Ser de la Máscara. La misma coexistencia de la verdad y la falsedad acompaña a todas las fuerzas, aspectos o influjos divinos en esta Tierra.

Una de las corrientes divinas más incomprendidas es el amor. Muchas cosas se hacen pasar por amor que en realidad no lo son. El anhelo del ego de atravesar la barrera de la soledad se hace pasar por amor. También lo hace la posesividad. Seré más específico sobre este tema cuando les hable del amor erótico, su significado, su ideal perfecto y sus desviaciones. Sin embargo, ese no es mi tema esta noche.

Esta noche hablaremos de cómo estar a la altura de la ley divina de aceptar las adversidades de la vida sin volverse pesimista y negativo. Existe una gran confusión en torno de este tema generalmente en su mundo y particularmente entre ustedes, amigos míos. La aceptación de la vida es la manera divina; aceptar todo lo que traiga la vida, tanto lo bueno como lo malo... y conservar una actitud positiva. La distorsión está en la lucha del voluntarismo contra la aceptación de las cosas difíciles. La negativa a aceptar las condiciones de la vida puede estar en la superficie o estar oculta, como sucede con casi todo. También va contra la ley divina ser pesimista y negativo. A su naturaleza inferior, instigada por las fuerzas de la oscuridad, le gusta creer que ser pesimista y negativo significa aceptar las dificultades de la vida. Por otra parte, negar que puedan existir las dificultades es una distorsión de una actitud sana y positiva.

Encontrar la manera correcta no es fácil. El autoexamen y la meditación los abrirá a recibir las respuestas que necesitan; cada uno de ustedes llegará a saber dónde y cómo se desvía del camino correcto. Pero déjenme mostrarles en principio cómo puede practicarse la aceptación dentro de la propia alma.

Aceptar las adversidades de la vida no significa adoptar una visión sombría de todo. El camino verdadero y correcto es: “Espero que la vida me traiga tanto infelicidad como felicidad. No rehuiré las nubes de la vida. Sólo atravesando la adversidad valerosamente seré capaz de soportar la felicidad y dar felicidad”. Pueden llegar a tener aplomo espiritual sólo si no huyen de la infelicidad por un amor distorsionado a ustedes mismos, por autocompasión y por cobardía. Si aprenden de los tiempos difíciles y le preguntan a Dios en su hora más negra qué quiere que aprendan y qué hay en ustedes que causó ese infortunio, entonces tendrán la actitud correcta. Si no se permiten pensar que el sol jamás volverá a brillar para ustedes, podrán aceptar la oscuridad constructivamente y también encontrarán sus propias causas internas de las horas de oscuridad.

Aparte de todos los infortunios, hay ciertas lecciones generales que deben aprender todos por igual en cada hora de pruebas y dificultades acerca del orgullo, el voluntarismo y el miedo. ¿Acaso el buscador que patea y lucha contra la infelicidad no actúa por orgullo? ¿Acaso la personalidad no reacciona a menudo con explosiones emocionales: “¿Por qué debo ser infeliz? ¡No quiero ser infeliz!” Sólo un ser perfecto podría, con todo el derecho, hacer las demandas que ustedes hacen tantas veces, más o menos inconscientemente. ¿No es por lo tanto el voluntarismo lo que los hace debatirse en la infelicidad? Cada uno de ustedes puede aprender eso en los tiempos difíciles. Su miedo sólo podrá abandonarlos si aprenden a abrazar la infelicidad como una medicina necesaria, sin pensar que siempre estarán enfermos ni que en todo momento necesitarán esta medicina. Esta es la aceptación de la vida.

Su renuencia a aceptar la vida, o su lucha interna con la aceptación, puede manifestarse de muchas maneras. Como han absorbido ciertas enseñanzas con su intelecto, es posible que no admitan abiertamente su negativa a ser infelices. Por medio del desafío, de la autocompasión, del deseo de huir de la vida o escapar de sus problemas de un modo u otro, demuestran que emocionalmente no han aceptado todo lo que representa la vida. Cualquier sentimiento inarmónico que tengan en conexión con las adversidades de su vida personal les demostrará que dentro de ustedes no han aceptado las reglas de la vida, están rechazando la responsabilidad personal de sus infortunios y no están dispuestos a tomar la medicina. Traten de traducir sus sentimientos e investiguen lo que quieren decir, para que cobren una forma más clara en su mente y les ayuden a alcanzar una conciencia más profunda de ustedes mismos.

Pregúntense: “¿Qué significa que me sienta así? ¿Estoy luchando contra las realidades de la vida? ¿Significa mi lucha que rechazo, por orgullo y voluntarismo, la lección que la vida tiene que enseñarme? ¿Tengo miedo de esta lección, de esta señal de que me amo demasiado? ¿Tengo miedo de todas las pequeñas heridas y desventajas? Una búsqueda interior para responder estas preguntas no significa ser pesimistas, amigos míos, ni negativos. El pesimismo y la negatividad dirían: “Todo lo que puedo esperar es infelicidad; el sol nunca más brillará para mí”. Pueden demostrar esta desesperación con sus sentimientos aunque su intelecto no quiera aceptarla. Examinen estos sentimientos. La gente suele pensar que siendo negativa y pesimista puede demostrar que acepta las lecciones de la vida. En realidad, las actitudes negativas son sólo otra manera de patear y luchar... y rechazar las lecciones de la vida.

Otra distorsión de un atributo divino es la que concierne a la dignidad. La dignidad es un aspecto divino. Su distorsión es el orgullo. Con qué frecuencia notamos que los humanos se sienten orgullosos de su orgullo al confundir éste con la dignidad, que es inseparable de la humildad completa. El individuo cuyas corrientes del ego son tan fuertes que el voluntarismo lleva la ventaja, es necesariamente orgulloso y no puede tener dignidad al mismo tiempo. En la medida en que el voluntarismo, el orgullo, la vanidad y el egotismo están presentes en el alma, inevitablemente traen el miedo aparejado. El miedo y la dignidad no pueden coexistir. El alma que puede hacerse humilde cuando es apropiado conoce la verdadera dignidad. ¿Hay algo más digno que decirle humildemente a un prójimo: “Me equivoqué; perdóname”? Pese a lo que frecuentemente piensan y sienten, admitir un error jamás lesionará su dignidad. ¡Con cuánta frecuencia persisten tercamente en sostener un punto de vista sólo porque no quieren ceder! ¿Ypor qué no? Su concepto mal entendido de la dignidad no es otra cosa más que orgullo; exactamente lo contrario de la dignidad. Las personas espiritualmente dormidas confunden fácilmente los dos.

Tengan cuidado, amigos míos, con las corrientes divinas tergiversadas que pasan por lo que es verdadero, bueno y correcto. En su mundo, la tendencia a adherirse a semejantes distorsiones es ahora muy fuerte. En tiempos anteriores, las fuerzas de la oscuridad no necesitaban recurrir a estos medios. Cuando la Humanidad estaba en un estado primitivo de desarrollo, la mentira clara y abierta era suficiente para alejar a uno de lo divino. Hoy, la Humanidad ha progresado tanto que lo que es obviamente malvado no tentará a muchos; sólo la confusión y la distorsión del bien tendrán el efecto que constantemente buscan las fuerzas de la oscuridad. La nueva táctica de estas fuerzas sí vuelve más difícil que ustedes distingan, pero obviamente son lo bastante fuertes para dominar las sutilezas involucradas y descubrir las poses que pasan por la verdad.

Antes de que nos ocupemos de sus preguntas, hay dos cosas que deseo decirles. La primera es que hay una gran bendición para este grupo, así como para mi grupo en Suiza. El mundo espiritual ha planeado grandes cosas. Algunos de mis amigos pueden empezar a intuir esto. Ahora tenemos la alegría de contar con dos médiums en preparación, una aquí y otra en el extranjero. Esto permitirá la purificación simultánea de las médiums y de los espíritus que se manifiestan a través de ellas, y también de los seres humanos presentes. Anuncio este hecho esta noche para que todos los amigos que siguen las enseñanzas de este grupo puedan saber que encierra un gran significado.

Por razones prácticas, sugiero que las sesiones de preparación para nuestras dos médiums, incluidas las discusiones subsiguientes, especialmente en su relación con la purificación de los participantes, se graben y las cintas se intercambien entre ambos grupos. De esta manera aprenderán unos de otros. Debe haber un intercambio constante y regular. Esto es muy importante para los dos grupos. Lo que se ha iniciado en mi pequeño grupo de aquí será muy útil para mi grupo del otro lado del oceano.

Esta noche también quiero pedirles un favor a algunos de ustedes. Este grupo está bendito, y benditas son todas y cada una de las personas que forman parte de él. Sería una gran alegría para el mundo de Dios que todas las muy humanas animosidades y malentendidos, inevitables en un grupo de este tamaño, se aclararan y trataran con una actitud espiritual. Desde luego que ustedes tienen su libre albedrío y pueden decir “no”, pero si están dispuestos, vayan con la persona que no les gusta. Piensen cuidadosamente por qué no quieren a esa persona específica. Hagan un gran esfuerzo por ser objetivos y seguramente descubrirán que, de alguna manera, su visión es subjetiva; quizás su vanidad fue herida, o han lastimado inconscientemente la vanidad de la otra persona, y a eso siguieron reacciones emocionales. Uno siempre puede entonces racionalizar su propia antipatía. Si no hubo un incidente específico, sólo traten de encontrar el bien en el otro y busquen tranquilamente la razón objetiva de su reacción. Sólo un poco de buena voluntad puede establecer con frecuencia un vínculo de amor entre dos personas que se han enemistado. Traten de encontrar el común denominador. Hay un común denominador en todos ustedes. Construyan a partir de él y no con base en sus pensamientos y sus sentimientos, que probablemente han sido influidos por el orgullo lastimado. Muestren con sinceridad sus propios lados buenos; muestren la generosidad de su corazón que a veces parece estar oculta.

En los casos en que realmente haya habido incidentes, consideren los detalles con discreción y tacto. Cuándo debe discutirse el incidente, si es que de veras debe discutirse, depende de lo libres que se sientan de resentimiento y ceguera. En algunos casos sería benéfico que estos incidentes se llevaran al círculo interno. Llegará el tiempo en que sean capaces de hablar libremente con su “adversario” y de explicarle con calma lo que ustedes sienten que ha sido un malentendido, de qué maneras se sintieron los dos lastimados y por qué existe esta antipatía. Las dos partes siempre se sienten lastimadas. Si pueden ser honestos y al mismo tiempo desapegarse de ustedes mismos, escuchen tranquilamente y traten de entender el punto de vista de la otra persona sin dejar que la llamada dignidad se interponga. Verán que no hay motivo para que exista la desarmonía.

Todos los malentendidos y todas las heridas son solamente imaginarios, amigos míos. Son la consecuencia de esta esfera terrenal en la que viven, por lo menos en parte, en la oscuridad. Muchas veces creen que tienen motivos para sentirse lastimados, ¡pero no es cierto! Tomen su valor en sus dos manos y den ese primer paso hacia la persona misma a la que tal vez malinterpreten. Se purificarán de una mejor manera. Es posible que vean con apasionamiento sólo lo que no les gusta o lo que sienten que va dirigido contra ustedes de alguna manera, y por lo tanto no pueden ver con claridad. Intelectualmente pueden reconocer que la otra persona tiene cualidades maravillosas, pero emocionalmente no lo piensan así, o por lo menos no desean averiguarlo.

Si practican lo que les sugiero aquí, se harán un bien a ustedes mismos y también a la otra persona. Sin embargo, la razón por la que pido esto es que la energía de la reconciliación es importante para el grupo en su conjunto. Es muy benéfico, amigos míos, darle su corazón a la persona que ustedes piensan que los lastimó.

Los malos sentimientos y los malos pensamientos abonan a las fuerzas destructivas del universo. Si ustedes pudieran siquiera remotamente imaginar de qué manera cada uno de estos sentimientos y emociones van a dar a un receptáculo grande y feo, y finalmente son responsables de todas las heridas de este mundo, de los crímenes y la injusticia, y la perversidad de las guerras. Saber esto no debe hacer que se engañen y tengan pensamientos que no sean honestos. La distorsión jamás es la manera correcta. La manera siempre debe ser, en primer lugar, tener el valor de decir: “Éstos son mis sentimientos; sé que pueden ser incorrectos, pero así son”. Si pueden observar los sentimientos con desapego y reconocerlos, entonces han dado el primer paso hacia su propia purificación; los pensamientos y sentimientos incorrectos que no pueden evitar tener en el presente serán mucho menos contundentes, menos capaces de hacerles daño tanto a ustedes como al universo. La verdad es que su valeroso reconocimiento y su buena voluntad cambian y reducen su impacto. Éste es más fuerte cuando no se dan cuenta de su existencia, o cuando tratan de justificarlos.

Y ahora, mis queridos amigos, estoy listo para sus preguntas.

PREGUNTA: Yo había preguntado sobre los casos de la doble personalidad. Quisiera saber cómo se produce y cómo puede unificarse una persona de ese tipo, o si es posible una cura.

RESPUESTA: Sí es posible curar a personas así, pero todo depende de lo avanzado que esté el caso. Ya expliqué cómo se produce. Hay casos en que una integración o unificación parece realmente imposible. Entonces éste es un karma que debe atravesarse. Pero hay casos en que una unificación o cura puede ocurrir. Y, de hecho, ya ha ocurrido. Pero me gustaría añadir que cuanto más avancen la medicina, la ciencia y la psicología en el terreno espiritual, más éxito se tendrá en casos como éste. Si sus médicos entienden esta enfermedad, lo que significa en términos espirituales, y tratan de identificar las fallas internas y los principales hechos que originalmente causaron la enfermedad—ya sea en esta vida o en una anterior—entonces es posible una unificación. Y eso, desgraciadamente no se ha descubierto aún, o por lo menos muy superficialmente.

Si eso se hace en combinación con ejercicios de respiración, a fin de atraer los cuerpos sutiles más firmemente al cuerpo físico, entonces existe una mayor probabilidad de éxito, incluso en casos severos. Siempre que los cuerpos sutiles se extraen del cuerpo físico, la entidad no es consciente y las otras entidades suelen apoderarse de él. Pero si su propia conciencia puede ser afectada, entonces puede darse el trabajo necesario de autoexploración y de las enseñanzas adecuadas de las leyes de la vida y del universo. En los momentos en que la persona está lúcida puede emprenderse el trabajo de curación, pero sólo entonces. Sin embargo, como ya lo saben, hay casos en que no hay momentos de lucidez, en que la conciencia está completamente fuera de la personalidad. Entonces es un karma que debe atravesarse, como cualquier otra enfermedad incurable. Pero llegará el tiempo en que la ciencia reconozca las verdades y las leyes espirituales, la existencia de los cuerpos sutiles, en que se encuentren métodos para atraer estos cuerpos sutiles en constante fuga, en parte mediante ejercicios de respiración y en parte por medio de ciertos medicamentos. Entonces existirá una mayor probabilidad de que se haga el trabajo necesario, y en tiempos futuros los casos incurables serán más raros.

PREGUNTA: ¿Nos puede decir, por favor, qué constituye la feminidad desde un punto de vista espiritual?

RESPUESTA: La respuesta en realidad es muy larga—el tiempo que tarda la autoexploración de una mujer—, y sin embargo, también es breve. La verdadera feminidad significa en primer lugar la aceptación plena de ser mujer con todo lo que esto pueda significar en los aspectos más sutiles y ocultos de las reacciones emocionales. Hay muchas mujeres que en lo exterior son mujeres perfectas o parecen serlo. Empero, en algunos aspectos, se rebelan contra ciertas facetas de la feminidad. No me refiero a las manifestaciones más burdas en el ámbito físico, la emancipación y todo lo que la acompaña. Me refiero a las corrientes emocionales sutiles que no pueden describirse en unas cuantas líneas. En un sentido más elevado, la feminidad significa el estado de ser en algunas facetas de la personalidad, no en todas. En todas no existe, sino en ciertas direcciones, en ciertas corrientes del alma, en ciertas actitudes. Hoy, en especial, las mujeres suelen ser demasiado activas emocionalmente, y mediante esa actividad rechazan la feminidad.

En una mujer verdaderamente sana—y son tan raras como el hombre verdaderamente sano—debe existir también cierto tipo de actividad, así como debe existir cierto tipo de pasividad en el varón sano. Pero estas corrientes activas y pasivas se distribuyen de manera diferente. La feminidad completa significa dar. Significa calidez y la capacidad de amar de cierta manera, así como la verdadera masculinidad significa, entre muchas otras cosas, la caballerosidad que sólo puede surgir de la verdadera fuerza, no de la fuerza falsa nacida de la debilidad, en que la caballerosidad y la capacidad de protección—de una manera diferente de la capacidad de protección femenina—no tienen lugar. Tanto la masculinidad como la feminidad verdaderas deben ser capaces de aceptar la responsabilidad, cada una a su propio modo diferente. Si una mujer asume responsabilidades masculinas—no físicamente, pues eso puede ser una necesidad que no disminuirá para nada su feminidad—por su propia voluntad, nacida de su rechazo de la feminidad, deja de ser mujer en ciertos sentidos. Si un hombre rechaza sus responsabilidades masculinas, su capacidad de proteger y su caballerosidad—y ciertamente no sólo en un sentido económico—deja de ser hombre en ese aspecto. La feminidad significa decir sí a ciertos estados pasivos, y éste es un asunto tan sutil que puede malentenderse fácilmente. Podría expresarlo mejor afirmando que es decir sí a la humillación aparente y falsa. Esto no significa, de ninguna manera, ser masoquista, ser débil y fortalecer la naturaleza inferior del compañero. Eso sería un grave malentendido, una de esas desviaciones de las que hablamos antes. En estas palabras reside la esencia, pero hay muchas más cosas en ella que cada mujer debe encontrar en su propio camino y que no es posible generalizar. Estas palabras sólo representan una clave; pueden servir de mapa carretero, pero el camino tiene que encontrarse personalmente.

PREGUNTA: Me parece que toda la civilización de hoy, toda la tendencia de la competencia con los hombres va en contra de la ley. ¿Es así?

RESPUESTA: Sí, absolutamente.

PREGUNTA: ¿Implicará eso un peligro en las civilizaciones futuras?

RESPUESTA: Yo no diría que en el futuro, yo diría que existe el peligro para la civilización actual.

PREGUNTA: Pero también afectará al futuro, ¿no?

RESPUESTA: No, porque habrán encarnado almas nuevas que crearán condiciones también nuevas después de que las almas encarnadas ahora hayan desaparecido de este plano terrenal. Estas nuevas almas traerán consigo condiciones distintas. Tendrán problemas diferentes, karmas diferentes, y por esto establecerán circunstancias distintas en esta Tierra. Naturalmente, vemos eso en una escala más grande, en términos de algunos cientos de años. Una vez que la civilización actual decaiga—no por medio de la destrucción completa de esta Tierra, como temen ustedes; esto sucederá de maneras mucho más sutiles—surgirán nuevas condiciones de las almas que tienen otros problemas que resolver, hasta que el ciclo progrese y llegue a los mismos problemas que existen en este tiempo, cuando más o menos las mismas almas regresarán a la Tierra de nuevo para concluir la resolución de estos problemas específicos, aunque para entonces ya se habrá hecho algún progreso. Así que si te refieres a las siguientes generaciones como las “civilizaciones futuras”, sí.

PREGUNTA: Me gustaría saber por qué me siento tan mal esta semana.

RESPUESTA: Si, mi querido amigo, necesito un poco de tiempo. Pues verás, mi muy querido amigo, puedes creerme cuando te digo que, por extraño que parezca, es una señal de que estás mejorando. No hay mejora posible sin traer la llaga a la superficie, y eso siempre duele. Lo mismo ocurre con la enfermedad física. Si tienes una llaga llena de pus bajo la superficie de la piel, te duele constantemente, pero de alguna manera te has adaptado al dolor. Sin embargo, finalmente tomaste la decisión de operarte esta llaga para que pueda curarse. O te la operaste, o empleas ciertos métodos y medicinas para llevarla a la superficie. Se hincha, crece, se inflama. Aparentemente se pone peor, y antes de que se reviente, los dolores se vuelven infinitamente más fuertes que antes, cuando la llaga todavía estaba bajo la superficie y te envenenaba la sangre, afectando quizás otras regiones de tu cuerpo, pero con menos dolor. Como ser humano razonable, entiendes que la intensificación del dolor que sufres ahora es parte de la cura. Estás pasando por el mismo proceso, ya que el alma opera con las mismas leyes básicas. Te he dado la tarea de pensar en tus miedos. No podías pensar en ellos. Esa es una señal de que tu mente subconsciente sigue aferrándose a ellos. Algo en ti cree que si permites que estos miedos, impulsos y deseos se vuelvan conscientes, eso significa que tienes que ceder a ellos. Erróneamente crees, como muchos, que ser consciente de una corriente equivocada significa automáticamente que la exteriorizas. Así que tienes que tener muy claro en tu mente que no es así; al contrario.

Tus deseos ocultos, que temes, se manifestarán de otras maneras y controlarán tu vida, mientras que el conocimiento claro de tus corrientes indeseables jamás te obligará a ceder a ellas. Es importante que entiendas esto claramente para que puedas luchar contigo mismo, sacar a la luz lo que está oculto dentro de ti. Crees que ocultar ciertos impulsos y deseos a los que temes inmensamente es una medida protectora. Y por esta razón tu subconsciente aún se niega a dejarlos salir. Crees que esa es la única manera en que puedes evitar ceder a ellos. Como una parte de ti ha dado los pasos necesarios para traerlos a la superficie, otra parte de tu personalidad teme esto y experimenta ansiedad. Todos los seres humanos que están en el camino pasan más o menos, de una manera o de otra, por el mismo proceso. Tú no eres la excepción. Y sólo reconociendo libremente tus deseos, tendencias, corrientes hasta ahora tapados y ocultos, y el miedo que les tienes; sólo reconociéndolos, repito, podrás gradualmente cambiarlos—no de inmediato, sino gradualmente—de acuerdo con la ley espiritual. Eso es la purificación. La purificación no significa esconder lo enfermo y lo equivocado y obligarte a tener pensamientos que sabes que son correctos pero que aún no puedes hacer tuyos en tus emociones, y que cuando surjan en tu mente fragmentos de estos pensamientos los alejes con angustia pues quieres ser “bueno”. Éste nunca es el camino.

La Humanidad suele engañarse cuando piensa que este proceso es igual a la pureza. Alcanzar este tipo de perfección y pureza tarda un tiempo larguísimo, y mientras tanto te tienes que conformar con ser lo que eres, con aceptar tu condición aún imperfecta sin desesperarte, sino con valentía y buena voluntad para efectuar en ti un crecimiento espiritual gradual que no se base en el autoengaño.

El tipo de pureza que deseas y que te lleva a ocultarte de ti mismo tomará muchas encarnaciones para todos mis amigos. El máximo de pureza que real y verdaderamente puedes alcanzar en el presente es la autohonestidad que dice: “Éstos son mis deseos hoy. No les temo porque al verlos claramente puedo controlarlos. Sé que son incorrectos, pero en tal o cual aspecto todavía me siento así, aunque no me guste”. De esta manera, haciendo esto una y otra vez, gradualmente estas corrientes cambiarán, especialmente cuando empieces a entender sus motivos mejor, lo que sólo puede suceder después de que hayas dado el importante paso de dejar que salgan a la superficie. Si haces acopio de este tipo de valentía, si peleas esta batalla, tendrás revelaciones acerca de tu propio ser, tanto el Inferior como el Superior, y entonces serás libre. Todavía te falta este valor. Todavía te dejas llevar por tus emociones subconscientes, y por lo tanto, estás deprimido. Ese es el problema en pocas palabras, amigo mío, que tienes que atravesar, como también tienen que hacerlo todos mis amigos que están en el Pathwork. No es posible otra liberación más que el curso de acción que recomiendo. Mientras uno luche contra estos reconocimientos, se sentirá desgarrado, infeliz, lleno de angustia y desarmonía. Y su conflicto, el interno y por lo tanto a la larga el externo, aumentará. Los conflictos externos no son más que una imagen, la proyección, el símbolo de estos mismos conflictos internos que siempre son básicamente los mismos. La pregunta es: “¿Me encaro o no?” ¿Entiendes?

PREGUNTA: Sí. ¿Puede decirme a qué tipo de revelaciones se refiere?

RESPUESTA: Creo que lo he dicho muy claramente. Revelaciones acerca de tus propios temores y por qué tienes miedo, tus propias corrientes de deseos, discrepancias y contradicciones de éstas, y ciertas actitudes que pueden no corresponder a ciertas ideas éticas conscientes: éstas serán las revelaciones. Pero una vez que las hayas abrazado, reconocido y aceptado y quieras encarar lo que hay en ti, estas revelaciones no serán agobiantes, sino que constituirán la más grande y más liberadora victoria. Lee mis palabras atentamente. Quizás entonces entiendas más de lo que he dicho. Muéstralas a tu médico, trabájalo con él. Y la siguiente vez que vengas a una sesión personal, te ayudaré más. Pero mientras tanto piensa en ello. Te ayudará. No tienes por qué preocuparte, amigo mío. Como dije antes, ésta es una señal de mejoría. Si la llaga no sale a la superficie, no podrías alcanzar la meta de la libertad y la liberación. ¿Entiendes? No te preocupes. Tendrás protección y guía mientras no renuncies a esta lucha.

PREGUNTA: ¿El hecho de que haya dos veces más mujeres encarnadas en la Tierra hoy se debe a que debe aprenderse la feminidad?

RESPUESTA: Bueno, las cosas no son así de simples. Eso no sería muy lógico. Déjame expresarlo así: Hay varios factores responsables que interactúan y forman un todo. Como dijimos hace un tiempo, cuando la civilización alcanza cierto nivel que no está en consonancia con el progreso espiritual, las repercusiones son inevitables y destruyen gradualmente esta civilización específica. Esto puede suceder de muchas maneras. El desbordamiento del sexo femenino es parte del resultado mencionado aquí. También es el resultado de una corriente en las mujeres que rechazan su feminidad, cuestión que se examinó esta noche. Así pues, la verdadera feminidad ha sido grandemente pervertida, distorsionada. La mujer quiere imitar al hombre, quiere competir con él, no siempre hacia afuera, pero con enorme frecuencia emocionalmente. El resultado es un desbordamiento, pues las leyes y las lecciones son sabias no sólo en la medida en la que concierne a un individuo así, sino que esta sabiduría se extiende mucho más allá. De este modo, la comparativa escasez de hombres a final de cuentas le enseñará a la mujer a ser realmente mujer otra vez. Pero hay que llevar eso a una escala más amplia. En algunos casos, el efecto será temporalmente el opuesto, lo que puede compararse con la manifestación exterior de la llaga. En encarnaciones futuras, esto debe corregirse en el individuo así como en las mujeres en general y, por lo tanto, en toda la Humanidad. Sólo si la mujer en lo individual aprende lo que significa la verdadera feminidad en el sentido espiritual, no superficial sino profundamente, entonces y sólo entonces ocurrirá una nivelación. Lo mismo ha sucedido en civilizaciones anteriores de la manera contraria. La masculinidad estaba distorsionada, exagerada hasta un extremo equivocado: demasiado poder de una manera incorrecta, la subyugación de la mujer.

Luego ocurrió lo opuesto, demasiados hombres, insuficientes mujeres. Y por medio de la falsa concepción que tenía el hombre de la masculinidad, no sólo se dañó a sí mismo sino que provocó la reacción equivocada de la mujer que condujo a la declinación de la feminidad. Un extremo siempre conduce al extremo opuesto equivocado. La masculinidad pura ayudará a la feminidad pura, y viceversa. Si sigues la historia desde ese punto de vista, cuando hubo un desbordamiento del sexo masculino y luego del femenino, siempre descubrirás que en los siglos precedentes hubo un fuerte énfasis en el extremo equivocado, cualquiera de ellos, que luego resultó en un desbordamiento del sexo respectivo. ¿Está claro?

PREGUNTA: ¿Qué conexión existe con las tendencias de la naturaleza, de los animales, por ejemplo, en los que siempre hay más hembras?

RESPUESTA: Eso tiene una razón muy diferente. En el mundo animal, la poligamia no importa. Por lo tanto, un macho sería suficiente para varias hembras. La procreación no se ve obstaculizada por un desbordamiento del sexo femenino. Pero el ascenso del hombre en el camino espiritual exige que venza la naturaleza animal que lo hace polígamo, mientras que su naturaleza espiritual busca la monogamia, es decir, la unión con un compañero.

PREGUNTA: ¿Puedo hacer una pregunta relacionada con ciertos líderes espirituales, por ejemplo, Swedenborg, el doctor Steiner, la señora Eddy, Blavatsky, etc.? ¿Qué papel desempeñan en el espíritu? ¿Todavía trabajan para sus grupos?

RESPUESTA: No necesariamente. Algunos de ellos lo hacen; otros, no. Es imposible hacer aquí una afirmación general. Depende enteramente del caso. Puede haber algunos grandes líderes espirituales que han hecho mucho bien en esta Tierra, pero que pueden haber descuidado parte de su propia purificación. En algunos casos, esta purificación puede llevarse a cabo en el mundo espiritual donde aún permanezcan activos en su antiguo grupo; en otros casos puede ser necesario exactamente lo contrario. En estos últimos casos, se les pueden dar tareas completamente opuestas que no tengan nada que ver con el trabajo que han realizado, a fin de llevar armonía a su alma.

PREGUNTA: ¿Así que la conexión con la Tierra puede romperse?

RESPUESTA: Puede romperse y muchas veces se rompe. Desde luego, no tengo derecho de ser específico y decirles qué hacen estas almas ni dónde están. En la mayor parte de los casos, ni siquiera lo sé. Tendría que hacer pesquisas, y sólo lo haría si existiera un buen propósito para ello, que en este caso no existe. Sólo puedo decirles que cada caso se considera individualmente.

PREGUNTA: ¿Existe la organización llamada la “Hermandad Blanca”, o es sólo un nombre empleado por el hombre?

RESPUESTA: Lo que se conoce como la “Hermandad Blanca” no es otra cosa más que el mundo espiritual organizado de Dios. Puede existir cierta esfera dentro de una esfera que tiene como tarea la enseñanza de cierto tipo de verdad destinado a cierto tipo de humanos. Es posible que hayan tomado ese nombre con fines de identificación. Es muy posible. Hay innumerables espíritus y esferas que están activos en el plan de salvación, de muchas maneras y con muchas facetas diferentes. No es posible que yo tenga información acerca de todos ellos. También el nuestro es un mundo muy vasto, amigo mío. Pero, hablando en términos generales, uno puede suponer con seguridad que la “Hermandad Blanca” es lo opuesto de la Hermandad Negra.

PREGUNTA: Una buena amiga mía se suicidó hace poco. ¿Hay algo que pueda hacer por ella, además de orar?

RESPUESTA: Sólo la oración, amiga mía. Ha pasado demasiado poco tiempo para prestarle ayuda. La oración le llegará en su momento, si no ahora.

Mis queridos amigos, me retiraré ahora, y les digo a todos ustedes que sigan en el camino en el que están. No lo abandonen, por favor, amigos míos, no lo abandonen. Lo lamentarían muchísimo, y nada, nada vale la pena que lo hagan... ¡nada! Hagan lo que hagan, permanezcan en este sendero de autopurificación, pues allí reside la clave de su vida. Y si aún no emprenden este camino o lo han hecho sólo parcialmente, busquen la razón. Pidan a Dios en los términos más sencillos que les muestre cuál es su problema. Pídanle luz y visión para que entiendan por qué. Pídanle fortaleza, y si tocan a su puerta con un corazón sincero, Él les abrirá. Reciban bendiciones divinas, y hagan de estas bendiciones parte de la batalla que todas las personas que están en este camino o antes de entrar en este camino por completo tienen que librar. Tomen esta bendición y úsenla donde les resulte más importante. Pueden usarla si piensan en esta forma como el rayo dorado que es, amor y valor que fluyen a ustedes en este momento. ¡Queden en paz, amigos míos, queden con Dios!

Dictada el 26 de septiembre de 1958.