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Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 48. La fuerza vital en el universo

Saludos en el nombre del Señor. Les traigo bendiciones, mis muy queridos amigos.

Esta noche hablaré de la fuerza vital en el universo. La fuerza vital universal está contenida en todas las esferas o mundos, en todos los objetos inanimados, en las ideas abstractas y en los seres humanos vivientes. Nada existe sin ella. No hablaré de su manifestación en otros reinos, en las altas esferas que están fuera de su alcance y comprensión. No tendría sentido hacerlo, pues ustedes no podrían entenderlo, amigos míos. En mi conferencia emplearé términos que ustedes puedan aplicar a su vida cotidiana.

Un objeto inanimado es fuerza vital petrificada. Una idea bella, una verdad, es fuerza vital fluida. La fuerza vital es eterna, y por lo tanto toda la vida es eterna. La muerte es sólo una ilusión. Un objeto inanimado al que consideran muerto lo está sólo temporalmente. Toda la vida, de cualquier manera en que se manifieste, debe existir eternamente, pues la vida no eterna no es vida y, por lo tanto, es una contradicción sin sentido. La fuerza vital contiene todos los atributos divinos. Es, no ha llegado a existir, no hace, no trabaja, ni tiene. Simplemente es. Traten de entender la trascendencia y el significado de estas palabras. La fuerza vital está alrededor de ustedes y dentro de ustedes.

Un ser humano que viviera en completa y total armonía con la fuerza vital no moriría, pero tampoco permanecería en el cuerpo físico. Su materia es fuerza vital petrificada y existe sólo donde el campo de la fuerza vital es perturbado de alguna manera. Como lo han escuchado decir por varias fuentes de enseñanza, la muerte no es necesaria en principio y un día será eliminada. Las personas plenamente realizadas transformarán gradualmente su cuerpo en una forma espiritual. Así es, aunque esta posibilidad se encuentra en un futuro muy distante si se le mide con el tiempo de la Tierra. Pero en principio ciertamente es posible.

Allí donde la fuerza vital no se ha violado, la felicidad—es decir, la armonía y la paz completas—puede ser suya sin la inquietud y el temor de perderla de nuevo que acompañan a la felicidad temporal para ustedes los humanos.

Todos ustedes saben por las enseñanzas que han recibido hasta ahora que violan la ley espiritual constantemente dentro de su alma; si no de acción, palabra o pensamiento, por lo menos en sus emociones inconscientes. Siempre que esta violación ocurre, tuercen la fuerza vital que podría fluir a través de ustedes. Impiden que la fuerza vital los reavive. Lo que les enseño en este camino de autodescubrimiento es una manera gradual, lenta—y no existe una manera más rápida—de disolver todas las paredes, rocas y petrificaciones interiores y permitir así que la fuerza vital opere en ustedes. Quien ha experimentado aunque sea una victoria leve, ha vencido una resistencia, ha encontrado una verdad o ha tenido un reconocimiento, incluso uno desagradable—o, mejor dicho, exactamente éstos—ha disfrutado de una sensación de paz, fuerza y vibrante vitalidad… hasta que hace frente a la siguiente obstrucción. Estos raros momentos deben ser para ustedes una prueba viviente de que lo que yo les digo no es sólo un hermoso cuento o una teoría remota y abstracta sin relación alguna con el ahora. Es una realidad absoluta, accesible a ustedes en cualquier momento si deciden asomarse a su interior.

Las obstrucciones dentro de su alma existen sólo porque han violado la ley divina de alguna manera. Cuando la ley divina se viola, la fuerza vital no puede operar. Dense cuenta de que la palabra “ley” muchas veces tiene una connotación equivocada para ustedes. La mayoría de los seres humanos, cuando oyen esta palabra, reaccionan a ella emocionalmente de un modo que no tiene nada que ver con el sentido en que la empleo yo. La ley significa para ustedes—a menudo inconscientemente—algo que están forzados u obligados a obedecer, una autoridad que es más fuerte que ustedes. Esbocé esto en una conferencia entera recientemente. Este tipo de asociación emocional con el concepto de la ley es completamente contrario a su verdadero significado. La ley en su sentido real y divino no tiene nada que ver con la fuerza o la compulsión; muy al contrario. En cuanto se establece la fuerza o la compulsión—ya sea del exterior o de su propio interior—en ese momento se viola la ley divina, pues ésta es libertad interior.

Ustedes sólo pueden adquirir la libertad interior liberándose de sus errores. Como primer e inevitable paso deben traerlos a la conciencia. Sólo después de eso pueden liberarse de ellos. Así que en vez de hablar de violar la ley divina, tal vez sería mejor decir que se viola la verdad divina. La verdad es la fuerza vital, y la verdad es ciertamente la ley divina. Todos ustedes saben, mis queridos amigos, que el camino por el que los conduzco les muestra la verdad acerca de ustedes mismos.

La fuerza vital es regeneración. La fuerza vital petrificada significa degeneración. En sus imágenes, sus conclusiones equivocadas, su ignorancia y sus errores conscientes e inconscientes, no viven en la verdad, y por lo tanto se prohíben la experiencia de la fuerza vital que, aunque tiene muchos otros atributos, siempre es una fuerza sanadora; para su cuerpo, su mente, su alma y su espíritu. Por lo tanto, crean que toda enfermedad física es sólo una reacción en cadena, una manifestación extertna final de la fuerza vital obstruida.

Siempre que tengan obstrucciones dentro de su alma, la única manera de curar la enfermedad es prepararse primero para recibir adecuadamente la fuerza vital. El primer paso es enfrentarse a la falsedad, y eso, desde luego, no es agradable. Esto lleva a muchas personas a creer que nuestro camino no puede ser el correcto. Creen eso porque lo divino es bello, armonioso y dichoso; experimentar lo contrario es una indicación de que algo opuesto a lo divino está teniendo lugar. ¡Qué malentendido, amigos míos! ¿Cómo es posible que crean que simplemente pueden pasar de largo junto a toda la desarmonía que han sembrado en su alma y luego experimentar directamente la armonía divina?

Tienen que entender las causas equivocadas que han puesto en movimiento antes de poder comprender la verdad divina. Si han sembrado una planta venenosa en su jardín, que ha echado a perder todas las plantas buenas, ¿cómo pueden deshacerse de la planta mala sin cogerla y arrancarla? Este trabajo no es agradable, ya que el veneno puede incluso afectarlos temporalmente mientras lo tocan, pero esto no puede evitarse. Es mejor que dejar la planta venenosa invada su jardín.

Tienen que tolerar el dolor de una u otra manera antes de que puedan liberarse de aquello que está en ustedes y les causa y les ha causado constantemente dolor. Deben aprender a distinguir entre dos tipos básicos de dolor, amigos míos, el que degenera y el que regenera. También tienen eso en el reino físico. Existe el tipo de dolor de enfermarse, de sentir los síntomas de una enfermedad inminente. Uno está entonces en la curva descendente. Y luego tenemos un tipo distinto de dolor, a menudo más agudo, que acompaña al proceso de sanación: el dolor que regenera. Éste suele ser—de hecho siempre es—necesario antes de que pueda tener lugar una cura o sanación completa. Este dolor se halla en la curva ascendente. Antes de someterse a una operación, por ejemplo, primero sienten el tipo de dolor de enfermarse, a menudo mucho antes de que sepan cuál es el problema. Y luego su médico descubre lo que anda mal y los opera. En el proceso de sanación toleran un tipo completamente diferente de dolor. Todos ustedes saben que la herida no puede sanar antes de que haya salido el pus y, ya limpios, los tejidos puedan unirse de nuevo. Ese es el dolor que regenera.

Lo mismo puede decirse del alma. No pueden escapar de esta realidad, amigos míos. Tienen la opción ya sea de quedarse en la curva descendente, en el estado en el que sufren los síntomas, negándose a ir a la raíz del mal, o hacer acopio de valor, enfrentando el problema, abriendo la herida, y por lo tanto, permitiendo que las fuerzas sanadoras de la naturaleza intervengan. Después de dejar salir el pus—sus errores, sus conclusiones equivocadas—necesitan tolerar durante un tiempo el tipo de dolor que regenera. La operación misma sería el desagrado de enfrentar lo que está mal en ustedes. Es el punto alto, o podríamos decir el punto bajo, antes de que pueda empezar la curva ascendente.

Si visualizan esto podría resultarles más fácil salirse de la trampa en la que ahora se encuentran. No necesitan tolerar la negrura y la desesperación. Den la vuelta, queridos míos, y traten de entender lo que digo aquí y de enfocar la verdadera aflicción, en vez de fijar su atención continuamente en los síntomas tan sólo. Hasta mis amigos que están muy adelantados en este camino sienten la tentación de mirar los síntomas del mal, y no la causa, debido a su miedo inconsciente del dolor más agudo de la “operación”. Entiendan que una vez que tengan el valor de atravesar la “operación”, el tiempo de dolor será muy breve. Si, empero, se quedan en la curva descendente, concentrándose en los síntomas pero desviando la mirada de su origen dentro de ustedes mismos, el sufrimiento durará. El dolor perdurará hasta que decidan enfrentar el problema real y someterse a la “operación”.

Este consejo no sólo se aplica al hecho de emprender este camino en su conjunto, sino que debe aplicarse a todos los pasos que tiene. Pueden estar muy encaminados en este Pathwork y de todos modos pasar por alto deliberadamente ciertos puntos enfermos de su alma, y buscar el remedio en el mundo exterior. Esto, de nuevo, es apegarse a los síntomas. Cuanto más disuelvan las obstrucciones internas, las petrificaciones, haciendo frente a sus conceptos equivocados y a la falsedad que vive en su alma, más permitirán que la fuerza vital fluya a través de ustedes. Cuanto más hagan eso, más pronto se reavivarán en todos los niveles de su ser.

Como dije al principio de esta conferencia, la perfección es ilimitada y eterna, no sólo en el sentido del tiempo, sino también en el sentido del alcance. Pueden sentir y experimentar una parte infinitesimal de todo esto, aun estando todavía en la Tierra. Quien se acerque al sendero pedregoso y empinado del autodescubrimiento experimentará gradualmente, poco a poco, cambios que son increíbles, o que serían increíbles para cualquiera que no desee invertir en este esfuerzo. No les prometo milagros, amigos míos. Los milagros en ese sentido no existen. Quien quiera creer en ese tipo de salvación lo hace porque no entraña un esfuerzo personal. ¡Qué fácil sería! Pero no, esa salvación no existe. Este camino es de una realidad absoluta; no hay cuentos de hadas. La realidad que les muestro puede ser experimentada por todos, con la condición de que no rehúyan el trabajo y estén dispuestos a pagar el precio. Sí, sí ocurren milagros en este Pathwork, pero sólo si se ganan de la manera más dura. Y así debe ser, de la manera en que puedan creer con seguridad porque tiene sentido creer. Y no olviden otra cosa, que los cambios sutiles de personalidad se manifiestan primero dentro, así que otros no los notan ni se manifiestan en un cambio de circunstancias. La primera manifestación debe ser que se sienten y reaccionan de una manera diferente por dentro. El resto viene después.

Así pues, mis queridos amigos, permitan que la fuerza vital entre en su alma. No pueden hacer esto simplemente deseándolo, tratando de ponerse en un estado de ánimo de santidad, aunque esto puede ayudar un poco. Una oración puede darles la fuerza necesaria para hacer su parte. Pero tienen que efectuar el trabajo. Esa parte del flujo viviente que en un momento o en otro han destruido tienen que regenerarla mediante sus propios esfuerzos de autoconfrontación, venciendo su resistencia, su pereza y su autocompasión. Nunca deben creer ni por un instante que lo que experimentan es injusto, no importa lo mucho que pueda parecerlo. A final de cuentas, con absoluta verdad y realidad, ustedes se lo han causado. Tienen que buscar la causa y encontrar una manera de salir de ello distinta de la dirección que han tomado hasta ahora, el estado en el que han permanecido demasiado tiempo. Piensen en ello, mis queridos amigos.

Y ahora, un consejo más para su trabajo de la búsqueda de imágenes. Lo que he dicho en las conferencias sobre este tema seguramente les ha mostrado que varios temas y conceptos generales desempeñan un papel en la psique humana. Por lo tanto, las actitudes generales necesitan investigarse. Una actitud frente a un concepto o una idea general se vuelve muy personal en la mente y el alma humanas porque todos los seres humanos se encuentran con experiencias personales en su vida que se aplican a estos temas. El método que he presentado hasta ahora abarca, en breve, las diversas listas que no necesito enumerar otra vez, la historia de la vida del individuo y la práctica de la revisión diaria. Con este material en las manos, ciertamente pueden tener éxito—y lo han tenido—en sus hallazgos. Ahora me gustaría darles otro elemento más para que lo añadan al método. Algunos de ustedes lo han usado de todas maneras, sin darse bien cuenta de ello. Pero ahora deben incorporar este elemento como parte integral del trabajo. Es éste: Tomen todas las ideas, conceptos y principios y hagan una lista de todos los que son importantes en la vida de una persona. De algunos ya he hablado, como el amor, el eros y la sexualidad, o la autoridad; de otros hablaré en el futuro. Piensen en el dinero, el trabajo, las diversas emociones, las relaciones humanas, más muchos otros temas generales que pueden examinar sucesivamente, según cuál sea el problema más apremiante de la persona. Encuentren cuál es la actitud de cada individuo hacia ese tema. Dejen que las personas les digan primero su idea general, su concepto sobre el tema con el que aparentemente tienen dificultades. Luego empiecen a cuestionar a la persona acerca de su vida desde este punto de vista específico, abarcando su niñez, su adolescencia, su vida de adultos jóvenes, y así sucesivamente.

Permitan que esa persona les diga cuál fue la actitud, o aparente actitud, de sus padres sobre ese tema. Podrían entonces descubrir que, en nueve de cada diez casos, el concepto intelectual es completamente diferente de la conducta y la actitud emocionales. Esto debe de brindar una importante pista para las imágenes y las conclusiones equivocadas. Incorporen esta óptica al método global y úsenla cuando les parezca llegado el tiempo. Conviértanla en un programa definitivo. Sin embargo, no debe haber un sistema rígido; ustedes saben que tienen que trabajar con su intuición y de acuerdo con la personalidad. En un caso, un tema debe abordarse primero; en otro podría ser apropiado un tema diferente. Y en otro más podría ser mejor esperar con este tipo de investigación.

A su debido tiempo hablaremos de muchos temas generales de este tipo desde el punto de vista de la interpretación equivocada en el inconsciente, y cuál podría o debería ser la reacción correcta.

Y ahora, mis queridos amigos, antes de ocuparnos de sus preguntas, me gustaría hacerles una propuesta que debería resultar extremadamente interesante para todos. Hay mucha fricción entre ustedes, y esto es inevitable en cualquier grupo humano. También están llenos de buena voluntad y no desean fricciones. La pregunta siempre es cómo eliminarlas. Existen varias maneras. Han intentado algunas, otras no, o las han olvidado.

Permítanme ahora hacerles una sugerencia que debería ser muy fructífera, si la usan. Todos ustedes saben que los abogados pueden defender un caso desde dos lados enteramente diferentes. Pueden representar primero el caso desde un punto de vista y ser completamente convincentes. Luego pueden enfocarlo desde el lado opuesto y ser igualmente convincentes. Cualquier abogado les confirmará esto. Muchos lo practican como parte de su preparación.

Si hay fricción entre ustedes y uno de sus hermanos y hermanas, mi consejo es que se conviertan en su abogado defensor. Tomen el caso y traten de ver cómo lo ve el otro y preséntense el caso primero ante ustedes mismos. Eso será lo más fácil. Luego acudan con una tercera persona objetiva, desapegada del conflicto, quizás la persona con la que trabajan, y repitan este proceso en su presencia. Éste sería el segundo paso. Y si realmente desean alcanzar el peldaño más alto en este asunto específico, vayan con la persona con la que tienen el conflicto y sean su abogado defensor. Tal vez él o ella haga lo mismo. Para esto se necesita valor y humildad, los dos atributos indispensables para alcanzar cualquier éxito en este Pathwork. Pero si no logran dar el último y más importante paso, intenten el primero y quizás después el segundo.

Emprendan esta tarea con seriedad; no hagan un intento tibio. Traten de olvidarse ustedes mismos. Traten de actuar en nombre de su adversario como si en realidad fueran un abogado y su reputación estuviera en juego. Al defender mal, porque en un rincón de su ser todavía quieren demostrar cuánta razón tienen, no realizan su trabajo en absoluto. Jueguen un juego, imaginen que su vida depende de presentar argumentos convincentes en favor de la otra persona. Cuanto mejor lo representen, mejor para ustedes; y no, como podrían seguir creyendo, cuanto mejor lo defiendan, peor librados saldrán ustedes. Después de que el otro los haya escuchado primero, como su “cliente” que es les dará material adicional para que puedan defenderlo mejor. Escúchenlo para poder extender y fortalecer los argumentos en favor de su “cliente”.

¿Saben lo que esto hará por ustedes, queridos míos? Les abrirá nuevos panoramas de comprensión. Están tan acostumbrados a representar sólo su propio caso. En eso son perfectos. Allí no necesitan mejorar ni practicar. Aprendan ahora a ver el otro lado. Sean el abogado del otro, en vez de serlo para ustedes. Ese es mi consejo. Será un ejercicio excelente, la manera más segura y rápida de eliminar la fricción o de reducirla al mínimo, siempre que lo lleven a cabo en su totalidad. También puede ser una buena tarea para el trabajo grupal. Primero expongan brevemente sus propios argumentos y luego conviértanse en el abogado del otro. Dejen que los demás juzguen si ustedes son un mejor abogado cuando se representan a sí mismos que cuando representan a la otra persona.

Y ahora, amigos míos, estoy listo para sus preguntas. ¿Desean preguntar algo relacionado con los temas que vimos esta noche?

PREGUNTA: La ciencia dice que la vida es luz y conciencia. ¿Corresponde eso a lo que usted dijo esta noche? ¿Inteligencia y luz?

RESPUESTA: Naturalmente. Sólo que es mucho más que eso. La inteligencia y la luz son sólo dos detalles. La fuerza vital es todo lo que existe. Todo lo bueno. Y todo lo negativo o perjudicial es fuerza vital petrificada: la verdad divina o la ley divina que no se han acatado.

PREGUNTA: ¿Cuáles son las calificaciones y los requisitos para ser trabajadores de equipo, y después de cuánto tiempo de preparación y de autopurificación, generalmente hablando, deben empezar a trabajar en equipo?

RESPUESTA: Esto, desde luego, es muy difícil de responder en términos generales. Pero lo intentaré. Una de las calificaciones generales es cierto talento psicológico. Ni siquiera tengo que decirlo. Muy pronto se notará quién lo tiene y quién no. En la mayor parte de los casos, hasta la persona misma se dará cuenta de si tiene este talento o no. Desde luego que no tenerlo no es nada de lo cual deba uno avergonzarse. No todo el mundo tiene los mismos talentos. Cualquiera que sea medianamente honesto consigo mismo sabrá si tiene o no cierto número de calificaciones que, todas juntas, son los talentos que requiere este trabajo específico. Por ejemplo: capacidad perceptiva, intuición, poderes de deducción, de observación, un interés cálido en otras personas, sentimientos positivos, y también cierto desapego básico.

Es imposible determinar el elemento del tiempo. Éste varía. Algunas personas pueden ser capaces de hacer este trabajo más pronto que otras. Depende de ellas. No es un prerrequisito que todas las imágenes se encuentren y disuelvan antes de que uno pueda trabajar con otros. Eso no es necesario, aunque deben haberse hecho algunos descubrimientos y deben haberse alcanzado algunos resultados en la búsqueda de imágenes. Pero un prerrequisito absoluto es haber realizado exitosamente cierto trabajo en este camino, haber sentido el alivio de los reconocimientos y experimentado cambios internos.

Antes de esta experiencia y esta sensación de alivio, una persona no podría ayudar a otra. Debe haber tenido esa sensación para saber lo que es; sólo entonces puede ayudar con convicción. Mientras no hayan tenido lugar cierto alivio y victoria, estarían tan envueltos en la oscuridad, tan atrapados en sus propias dificultades, que jamás tendrían los ojos abiertos para otro. Faltarían el desapego y la intuición necesarios. Así que ese es el criterio por el que pueden proceder y juzgar.

Cada uno de ustedes debe saber mejor si está listo o no cuando se pregunte: “¿He tenido esa experiencia? ¿Estoy completamente convencido? ¿He superado ciertos problemas básicos propios? ¿Entiendo de verdad qué hay en mí que causa mis principales problemas?” Lo repito, las imágenes no tienen que haberse disuelto, pero el alivio que es el resultado inevitable de entender ciertas causas y efectos en la propia vida debe haberse experimentado.

PREGUNTA: Al releer la última conferencia sobre “la pared”, me pareció entender que cuando debemos encontrar “la pared”, también debemos darnos cuenta de que esta pared está casi físicamente presente. ¿Es correcto?

RESPUESTA: No entiendo lo que quieres decir con “físicamente”. Yo quise decir que debes visualizarla, que debes sentirla como algo concreto en tu alma. Después de un tiempo llegarás a este punto. Pero no puedes verla físicamente. Es sólo que sientes una dureza en ti, algo que te impide estar completamente vacío y en un estado de flujo.

PREGUNTA: Creo que ocasionalmente se le puede ver en un estado de ensoñación y antes de despertar.

RESPUESTA: Es posible. También puede verse en un sueño.

PREGUNTA: ¿Sólo después de que haya desaparecido “la pared” puede tener lugar nuestro renacimiento espiritual? ¿Ocurre esta desaparición cuando uno se ha vuelto consciente de todo lo que estaba detrás de “la pared”, o sólo después de que se ha purificado?

RESPUESTA: El renacimiento espiritual puede ocurrir sólo después de que te has vuelto completamente consciente de todo lo que estaba oculto detrás de “la pared”. Entonces las fuerzas regeneradoras de la naturaleza pueden empezar a actuar. Pero trata de entender lo que significa estar completamente consciente. Eso entraña aplicar tus hallazgos en todo momento a tus reacciones, y eso desde luego no es fácil.

PREGUNTA: ¿Puede uno ser completamente consciente de todas sus tendencias equivocadas?

RESPUESTA: Debe llegar el tiempo. No digo que tenga que llegar en esta vida para todos ustedes. Quizás haya poquísimos para quienes esto sea posible, pero a la larga debe llegar para todos. Hasta que lleguen a ese punto, deben seguir encarnando. Pero pueden recorrer una buena distancia en esta vida, y así acelerarán todas las vidas subsiguientes porque su psique se impregna del proceso de autobúsqueda. Éste se vuelve automático y permanece en el alma, de manera que la entidad se beneficiará de este hábito en encarnaciones futuras.

PREGUNTA: En la última conferencia se dijo que el aura puede ser vista por los clarividentes, pero un ser humano no siempre lleva la imagen de su esfera con él. ¿Cómo puede ser?

RESPUESTA: ¿Qué es lo que no entiendes?

PREGUNTA: Bueno, lo que uno hace y lo que uno es siempre se refleja afuera, y eso crea su esfera.

RESPUESTA: Cada persona tiene muchas esferas. No puedes vivir en todas las esferas al mismo tiempo. Por lo tanto, no la “llevas” contigo, por así decirlo. Esto es en un sentido simbólico. Hablando en términos generales, tienes tu Ser Superior y tu Ser Inferior con todos sus diferentes grados; tienes todas estas etapas intermedias. Cada una crea una esfera diferente. De acuerdo con la vida que vives, la ocupación de tu mente y de tu corazón, resides, simbólicamente hablando, en la esfera que es el reflejo de esas actitudes y tendencias. Y por lo tanto las otras esferas se borran por el momento. Están en un segundo plano, pero son tuyas también. Pueden aparecer en primer plano en un periodo diferente de tu vida. Es muy difícil que yo te haga entender esto, pero no tengo otra manera de explicarlo.

PREGUNTA: ¿A la larga todas las esferas de una entidad se convierten en una?

RESPUESTA: Absolutamente. Sólo mientras la personalidad está dividida—por favor, no entiendan la palabra “dividida” en el sentido médico—cada parte de ella tiene una esfera. Ninguna persona no purificada es una sola, ya que ustedes tienen muchas corrientes diferentes y contradictorias, y éstas son divisiones o escisiones. La purificación significa unidad.

PREGUNTA: El mundo espiritual nos envía algunos de nuestros sueños para enseñarnos una lección. ¿Por qué entonces están tan envueltos en simbolismo?

RESPUESTA: En primer lugar, no digamos que un sueño se “envía” Realmente no es así. Es difícil que mis amigos humanos entiendan esto, pero hay una clara diferencia entre el llamado sueño psicológico y el sueño espiritual. El sueño que da el mundo espiritual es en realidad un recuerdo de tu estancia en el mundo espiritual mientras tu cuerpo dormía. Tú sabes que a menudo experimentas eventos en una esfera. Se te enseña o aconseja acerca de algo, y luego te llevas un recuerdo para ayudarte a manifestar aquello que se imprimió en tu alma. Incluso sin este recuerdo, a la larga esta impresión en el alma de una experiencia espiritual afectará tu vida, tus esfuerzos, tus actitudes.

Sin embargo, suele ser útil y más eficaz si esto se fortalece con un recuerdo. Estos recuerdos se representan entonces en un sueño. Las razones por las que vienen envueltos en símbolos complicados que los vuelven confusos son muchas; no puedo explicar esto minuciosamente con una simple respuesta. Se necesitaría por lo menos una conferencia sobre este tema, que tal vez dicte en un futuro. Pero por ahora sólo quiero decir que la personalidad humana tiene muchos niveles, como todos ustedes lo saben. Todos estos niveles tienen sus diversos mensajes que transmitir. Uno vuelve borroso a otro. Esa es una de las razones por las que hay distorsiones.

La segunda razón es que el lenguaje del mundo espiritual es un lenguaje de imágenes. Cuando estás en el mundo espiritual, no encuentras esto confuso. Pero en el estado humano, en el que estás acostumbrado a un estilo completamente diferente de expresión, este simbolismo de las imágenes es algo que tienes que traducir. Esta, incidentalmente, es una de las razones por las que a un espíritu le resulta muy difícil expresarse en el lenguaje humano. Éste constituye una limitación. Imagina que no conoces muy bien una lengua extranjera y que tienes que traducirla laboriosamente a una lengua que te es conocida. A veces será una tarea difícil. Exige mucho esfuerzo. Tienes que pensar; tal vez tengas que buscar palabras en un diccionario. Así es como se traduce de una lengua a otra. Ahí está la dificultad. El lenguaje de imágenes en sí no es confuso. De hecho, es mucho menos confuso que tu lenguaje humano, que es mucho más limitado.

Y una tercera razón, pero desde luego no la menos importante, es que, de nuevo, todas las personas se resisten a descubrir la verdad acerca de ellas mismas. Esa parte resistente se manifiesta en las ocasiones en que tu alma quiere transmitirte un mensaje. Una parte de tu ser quiere darle y mostrarle libremente a tu conciencia cuál es el problema interno. Te muestra estas imágenes, ya sea de la parte de tu personalidad que desea avanzar y volverse más consciente, o de recuerdos del mundo espiritual que desean servir el mismo propósito, sólo que de una manera diferente, con un método distinto que muchas veces no sabes distinguir. Ni siquiera es importante que lo hagas en cuanto recibas el mensaje en sí. Pero entonces interviene esa otra parte tuya que trata de volver menos claros estos mensajes. Esta parte resistente desea tapar, camuflar todos estos mensajes que te conducen al autorreconocimiento y al cambio interno. Eso es lo más que puede hacer si tu voluntad es lo suficientemente fuerte. Incluso si la voluntad externa todavía está paralizada, no puede prohibir al Ser Superior intervenir, hablar, trabajar y mostrarte el camino. Esto sucede a menudo a través de los sueños. Pero siempre está la interferencia del Ser Inferior, que envía perturbaciones. Se puede interferir en los mensajes de radio de una manera similar. A todos estos elementos se debe la dificultad de interpretar el lenguaje de los sueños.

PREGUNTA: ¿Estas razones que acaba de dar son en cierto sentido similares a las razones por las que Jesús habló en parábolas, y por las que la Biblia es simbólica?

RESPUESTA: Son parte de la razón, pero no toda. También son muchas las razones por las que Jesús habló en parábolas. Por ejemplo, la Humanidad en ese tiempo estaba menos desarrollada. La mentalidad de la especie humana en general era más bien la de un niño. Cuando tú le explicas cosas a un niño, lo haces más en un lenguaje de imágenes, en términos simplificados. Cuando el niño crece, se intelectualiza y se abre más a las ideas abstractas. Un adulto es capaz de entender una idea o un concepto en términos abstractos. Si deseas transmitir una idea a un niño, si quieres contarle un cuento, lo haces con un libro de ilustraciones. Lo mismo puede decirse de la Humanidad en su conjunto. Ha crecido un poco desde entonces. Por lo tanto, es más receptiva a las ideas abstractas. Incidentalmente, Jesús no hablaba así a algunos de sus discípulos ni a algunos de sus amigos cercanos. A ellos les hablaba muy abstractamente y no en parábolas. Era más fácil que las masas entonces entendieran éstas, y menos probable que las malinterpretaran, ya sea voluntariamente o por ignorancia. El lenguaje de imágenes que se usa para los niños o en las parábolas no tiene nada que ver con el lenguaje de imágenes del mundo espiritual. Este último es infinitamente más sutil y tiene un horizonte mucho más amplio que el del lenguaje humano. Por otra parte, el lenguaje de imágenes humano es más limitado que el lenguaje humano ordinario. Debes distinguir la diferencia entre los dos tipos de lenguajes de imágenes. El que experimentas en los sueños sólo te parece más limitado, pero en realidad no lo es.

Me retiraré a mi mundo y los dejo a todos con las bendiciones y la fuerza divinas. Ojalá que los amigos nuevos que se han abierto paso hasta aquí se tomen la molestia y tengan la paciencia para averiguar si pueden encontrar las muchas respuestas que ofrece este Pathwork. No se apresure ninguno de ustedes. Reciban por lo menos las partículas de la fuerza vital que encierran todas las bendiciones. Lo mucho o poco que puedan absorber depende enteramente de su propia disposición de ánimo. La amargura, el enojo y la autocompasión bloquean la fuerza vital. Recuerden eso y traten de abrir sus puertas. Sean benditos, queridos míos, queden en paz, ¡queden con el Señor.

Dictada el 13 de marzo de 1959.