J

Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 63. Preguntas y respuestas

Saludos, les traigo saludos, mis queridísimos amigos. Bendita sea esta noche.

En su esfera terrenal este día reviste una importancia especial. Señala un punto cumbre específico en que el más alto de todos los espíritus creados realizó el acto de amor más grande. Pensemos en Él con todo nuestro amor. No podemos honrarlo mejor que llevando a cabo este trabajo en el que todos tenemos el privilegio de participar; ustedes de su lado y nosotros del nuestro. De esta manera, Jesucristo, que mostró el camino, habrá realizado este gran acto de amor verdaderamente para todos ustedes, pues sólo mediante el camino de purificación podrán beneficiarse de su amor, su verdad, su presencia. Sólo de esta manera podrán seguir sus pasos. No deben hacerlo por un sentido del deber, sino por la convicción cada vez mayor de que el amor y la verdad los hacen libres. El amor debe ser siempre la palabra clave. Ojalá que penetre en la región más profunda de su alma.

Y ahora, amigos míos, estoy listo para responder a sus preguntas lo mejor que pueda.

PREGUNTA: Aquí se nos enseña que la salvación llega a través del trabajo, la autobúsqueda, el esfuerzo y el descubrimiento de las imágenes que hay que disolver. Hoy, un hombre que se hace llamar “cristiano renacido” me preguntó si yo aceptaba a Jesús como mi salvador personal, pues, a menos que lo hiciera, no encontraría la salvación. Mi pregunta es: ¿cómo debemos reconciliar esta doctrina de fe en la salvación a través de otro, tal como lo proclama esta iglesia, con nuestro trabajo en el Pathwork? Y además, ¿es suficiente esta fe en un ser celestial que se hizo hombre para participar, mediante ritos misteriosos, de su divina vida? ¿Es esta fe más los sacramentos suficiente para redimirnos de las cadenas de la culpa y la muerte terrenales, y para despertarnos a una vida nueva que significaría la existencia y la bienaventuranza eternas?

RESPUESTA: En primer lugar, quisiera hacer hincapié en que es un absoluto malentendido de parte de muchos seres humanos creer que cualquier acto, incluso el más grande acto de amor, podría ser suficiente para liberarlos de sus cadenas interiores. Quienes gustan de creer eso lo hacen a menudo porque sería muy cómodo, efectivamente. Desde luego que no es así, ni era esa la intención de las palabras de Jesús.

Expliqué con detalle de qué manera el acto de Jesucristo constituyó la salvación para todos los seres caídos, cuál fue su contribución y cómo abrió la puerta y mostró el camino. No tengo que repetir eso ahora, pues todo está ya registrado y no tiene sentido usar el tiempo disponible para repetir las cosas. Al releer la conferencia verás que nunca se dio a entender eso ni se dijo que la venida de Cristo exentaba al individuo de esforzarse y hacer su trabajo personal. Lo cierto es todo lo contrario.

Es muy posible que las personas alcancen la salvación, la libertad interior y la liberación de la falsedad aunque no acepten a Cristo. Sin embargo, eso no cambia los hechos. Los hechos son que Jesucristo es el más alto de todos los seres creados, que vino a la Tierra y que su venida fue el punto decisivo en el desarrollo general de los espíritus caídos. Cuando el desarrollo personal alcanza el punto óptimo, uno se abre a la verdad en todos los sentidos. Uno es capaz de liberarse de prejuicios e ideas preconcebidas, y nada se le interpondrá en el camino de experimentar la verdad en todos los niveles.

En otras palabras, una persona puede emprender el camino del autodesarrollo y, aun así, albergar ciertas ideas que no van de acuerdo con la verdad, se trate de este tema o de cualquier otro. Sin embargo, en algún momento la verdad penetrará como resultado de una experiencia interior, y no por una aceptación exterior de una doctrina o una creencia. Y es igualmente posible que las personas crean y acepten esta verdad—o cualquier otra—y aun así retengan en el alma las mismas obstrucciones que no les permiten liberarse. Las personas se aferran a ciertos prejuicios de acuerdo con su crianza, su ambiente y sus conceptos equivocados o imágenes personales internos. La resistencia interna bloquea el camino a la verdad. Asimismo, uno puede tener emociones muy distorsionadas y abrazar una verdad por coincidencia, por decirlo así. Entonces esta verdad será ineficaz porque los motivos están equivocados y los sentimientos subyacentes son malsanos. Uno puede incluso oponerse a una falsedad por sus bloqueos internos y su subjetividad, y no gracias a su libertad y objetividad. En suma, pueden oponerse a una falsedad por emociones malsanas, así como aceptar una verdad también por emociones malsanas. El requisito debe ser siempre y ante todo la purificación de las emociones. La intención correcta es lo que importa, y no lo que uno acepta y cree hacia afuera. Lo que importa, a final de cuentas, es por qué y cómo ha surgido una creencia, en qué motivos internos se basa.

Este camino que están transitando traerá a un primer plano todos los motivos distorsionados, sin importar lo profundamente ocultos e inconscientes que sean. De este modo, su alma llegará a ser libre y sana. Esto, a su vez, les permitirá experimentar la verdad que necesitan tener y conocer, en vez de aceptarla sólo con el intelecto.

La verdad de Jesucristo finalmente será parte de la experiencia interna para todas las personas que desarrollen su alma. Con algunos, esta verdad llega más pronto y otras verdades llegan más tarde. Con otras personas es al revés. Pero decir: “Tienes que aceptar a Jesucristo” es tan erróneo como decir: “Tienes que creer en Dios”. Esto sólo crea reacciones perjudiciales, como la compulsión, la culpa, la resistencia o la rebelión. Todos los “debes” crean situaciones que provocan resistencia a la verdad. Se abusa de la verdad convirtiéndola en herramienta para el principio de gobierno en el hombre. La otra persona lo siente y entonces proyecta su resistencia en lo divino en lugar de la persona. Con frecuencia, la resistencia es tan incorrecta como aquello a lo que uno se resiste. Ambas alternativas son incorrectas.

La fe en Dios, la fe en Cristo, la fe como tal, es, desde luego, una clave importante. Pero no puede ser ordenada. La fe llega naturalmente cuando se eliminan las obstrucciones. Todos los seres humanos poseen un almacén de fe, amor, verdad, sabiduría, pero éstas se encuentran bajo llave debido a las obstrucciones y las desviaciones. Todos estos atributos divinos se liberan automáticamente en la medida en que las desviaciones interiores se enderezan por medio del trabajo en este camino. Esto llega siempre como un efecto. Es un crecimiento natural que nunca puede ser forzado directamente. Cuando sus maestros religiosos terrenales les machacan que deben tener fe, no logran nada. En el mejor de los casos, será una fe sobreimpuesta. Y cuanto más fuerte sea la sobreimposición, más fuerte será la rebelión interna e inconsciente contra la propia fe sobreimpuesta, adoptada solamente porque se esperaba y se exigía que lo fuera. Lo mismo ocurre con el amor. No pueden ordenarse amar, pero en este profundo trabajo finalmente aprenden y entienden por qué no tienen fe o amor, y cuáles son las conclusiones internas que los llevan a cerrar la puerta a sus manantiales internos de fe y amor… inconscientemente en la mayoría de los casos. No obstante, antes de llegar a este punto, muchas veces tienen que volverse conscientes del hecho de que no tienen fe ni amor debajo de los niveles sobreimpuestos de seudofe y seudoamor.

Sólo después de entender las causas interiores, los conceptos equivocados y las desviaciones con todas sus ramificaciones y reacciones en cadena, se convertirán en parte de su ser la fe real, el amor real, la verdad real, la sabiduría real y cualesquiera que sean todos los demás atributos divinos.

Desde luego, la fe es una clave, así como el amor es una clave, como la verdad es una clave. Cada una de ellas, en su esencia pura, contiene todos los demás atributos. Uno es todo, y todo es uno. La pregunta no es si deben tenerlos o no. No puede haber duda acerca de esto. La pregunta es cómo pueden obtenerlos, por qué carecen de ellos, qué hay en ustedes que bloquea el camino. Entonces lo divino en ustedes podrá desplegarse. Entonces es una clave; la clave de la vida, la clave del universo.

PREGUNTA: Todavía hay una parte de mi pregunta que no contestó usted, y es: ¿Puede o no una persona ser salvada por intercesión de un salvador, o debe salvarse sus propios esfuerzos?

RESPUESTA: Ya lo contesté. Dije que no se puede. Tienes que hacer el trabajo tú mismo.

PREGUNTA: Dijo usted que cuando se eliminan las obstrucciones, llega la fe. Pero conozco personas que tienen fe y todavía tienen muchas obstrucciones.

RESPUESTA: En primer lugar, en lo que se refiere a cualquier atributo divino, siempre es cuestión de grado para cualquier ser humano. No puede decirse que ningún humano tenga completa fe o completo amor. La falta de ellos suele esconderse en el inconsciente. En el nivel consciente, la mayor parte de la personalidad puede ser efectivamente sana, mientras que la porción faltante permanece en el inconsciente. En este camino, las carencias ocultas, así como las conclusiones equivocadas, siempre se traen a la superficie. Una persona puede tener una fe muy sana, pero otros atributos divinos están inactivos y afectan a la personalidad predominantemente. Nunca se puede sobresimplificar. A veces es complicado por la posibilidad de que la fe de alguien sea compulsiva o escapista, y entonces no es una fe real, sino una seudofe. Todo eso tiene que descubrirse, investigarse y entenderse honestamente. Sólo entonces se puede poner orden en el alma.

PREGUNTA: Me gustaría preguntar algo sobre la autorresponsabilidad. ¿No existe la posibilidad de que la autorresponsabilidad lleve a la irresponsabilidad hacia otros? Si soy responsable sólo de mí mismo, ¿cómo puedo ser entonces el guardián de mi hermano? ¿No conduce esto al egoísmo, a ser responsable sólo de mi vida y de mi bienestar? Yo buscaría lo que es mejor y más adecuado para mí primero, y sólo después consideraría a la otra persona. Aunque reconocería para el otro la igualdad de derechos, pensaría en mí primero.

RESPUESTA: Querido mío, tu pregunta está basada en tantas premisas equivocadas que es difícil siquiera empezar a responderla. La autorresponsabilidad no sólo es completamente incompatible con la irresponsabilidad, sino que es justo lo opuesto. Al hacer esta pregunta, es evidente que para ti existen sólo dos alternativas: “O soy responsable de mi, o soy responsable de la otra persona”. No es así. Cuando eres o debes ser responsable de otra persona, sólo puedes cumplir verdaderamente con esa responsabilidad si por lo menos has entendido el significado real de la autorresponsabilidad. De lo contrario, tu responsabilidad hacia otros siempre se quedará corta. Será una farsa y un autoengaño.

Suele suceder que las personas se sientan exageradamente responsables de otros, y se engañen así sobre su propia falta de autorresponsabilidad. Y ahora llegamos a la parte del egoísmo. Éste es en sí un tema importante, al que dedicaré parte de una conferencia en un futuro cercano. Toca una imagen colectiva que dice: “El egoísmo es agradable. No debemos tenerlo porque se le considera malo, pero en realidad seríamos más felices si pudiéramos ser egoístas. Por otra parte, la generosidad se considera virtuosa, pero en realidad es una carga y no nos hace felices”. Esta es una imagen colectiva muy común, y hasta cierto grado es parte de casi todos los seres humanos. Es sumamente importante volverse consciente de esta parte, no importa lo “pequeña” que pueda ser. La existencia de esta imagen colectiva inevitablemente causa compulsiones, rebelión y culpa por la rebelión. Causa todo tipo de desviaciones y errores internos. Lleva a la gente a la confusión.

No es egoísta tener el derecho de ser lo que eres. Esto no significa que cedas a tu naturaleza inferior. Tu ser real no deseará realizar actos perjudiciales. Este trabajo hará aflorar a la persona real, oculta bajo las capas de seudoprotección que siempre son soluciones equivocadas a la vida. Una vez que la persona real aflora, entenderá qué obras, pensamientos o tendencias son poco constructivos como tales. Si dañas a alguien con tu egoísmo, te dañarás tú también. Esto es verdad, y el ser real es capaz de entender la verdad, ésta o cualquier otra. Con esta percepción, la generosidad ya no será una carga compulsiva contra la que luchas inconscientemente, sacrificando tu “felicidad”. Si eres feliz, harás felices a otros. De hecho, sólo entonces podrás realmente brindar felicidad, ayuda o cualquier otra cosa constructiva a tus congéneres. Si eres “bueno” o “generoso” debido a la compulsión basada en este concepto erróneo, jamás podrás contribuir de una manera constructiva al bienestar de otros, por lo menos no a la larga.

No es verdad que la autorresponsabilidad tenga algo que ver con el egoísmo. Si encuentras a tu ser real y le eres fiel, desplegarás todo lo constructivo que hay en ti, basado en motivos sanos y no en los malsanos. Otras personas seguramente se beneficiarán de eso. Tú mismo te beneficias volviéndote una persona más feliz y disfrutas del derecho de ser tú sin entrar en conflicto con tu ambiente. Si, por otra parte, te conviertes en mártir y sacrificas tus deseos más íntimos y legítimos—no los deseos burdos, subdesarrollados y destructivos—y los subordinas a causa de estos conceptos erróneos, entonces actúas desde motivos equivocados y malsanos de los que nadie puede beneficiarse verdaderamente. A muchos seres humanos les convendría explorar sus actos buenos y generosos bajo esta luz. Superficialmente, estos actos ciertamente parecen ser generosos, pero no traen nada más que insatisfacción. Esta es una señal reveladora de que hay motivos equivocados debajo de estos actos, probablemente basados en este concepto erróneo de responder compulsivamente y no por libre elección.

Si eres fiel a ti mismo, no puedes ser egoísta, sino que serás generoso en el sentido sano y libre, reservándote la consideración a la que tienes derecho.

COMENTARIO: ¿Puedo agregar algo? Hay una frase en el Talmud que dice: “Si yo no soy para mí, ¿entonces quién lo será? Si soy para mí solo, ¿entonces qué soy?”

COMENTARIO: Y la autorresponsabilidad significa sólo que somos responsables de nuestra elección y también de sus consecuencias. No tiene nada que ver con el egoísmo o la generosidad.

RESPUESTA: Lo sé, pero también sé lo que nuestra amiga quiso decir. Ella lo dijo en otro sentido, pero desde luego que tienes razón. La autorresponsabilidad no significa que hagas las cosas sin considerar a nadie. Como se señaló ahora, significa, ante todo, descubrir cómo causaste ciertos efectos en tu vida y responsabilizarte de ellos.

PREGUNTA: Me gustaría hacer una pregunta sobre la discrepancia. En la última sesión de preguntas y respuestas, la pregunta fue: “¿Es finito el número total de espíritus encarnados y desencarnados, y, en caso afirmativo, permanece constante el número o hay adiciones y sustracciones?” La respuesta fue: “No existe una destrucción de espíritus creados; por lo tanto, no puede haber sustracciones. Pero la creación de espíritus nuevos sigue adelante”. La pregunta fue: “¿Constantemente?” La respuesta fue: “En efecto”.

Ahora me gustaría leer algo de la conferencia de febrero de 1958, en la que una de las preguntas fue: “¿Se están creando espíritus nuevos?” Y la respuesta fue: “Por ahora no se están creando espíritus nuevos; no hasta que haya concluido el Plan de Salvación”.

RESPUESTA: No hay contradicción, aunque puedo ver muy bien que parece haberla. Lo verán en un momento. Sin embargo, sé que habría sido más claro si hubiera usado una terminología diferente. Distingamos entre una entidad espiritual y la cualidad o sustancia espiritual. Estas dos cosas son lo mismo en esencia, y no exactamente lo mismo en manifestación. La segunda es conciencia pura, está viva, piensa, siente, tiene voluntad, está dotada de todas las cualidades de la vida como tal. Hace algún tiempo dicté una conferencia en la que expliqué que todos los seres que han alcanzado el estado más alto de desarrollo, o que nunca han participado en la Caída, pueden existir—a falta de una palabra mejor—en el estado de ser en el que son cualidad o sustancia espiritual; o pueden retraer sus fluidos a voluntad y volverse una entidad espiritual, similar en forma a la humana, que es una reproducción de la forma de una entidad espiritual. Estarán entonces en un estado activo. Sin embargo, esto no significa que el estado de ser sea enteramente inactivo; la actividad, sin embargo, es de un tipo diferente. Esto es sumamente difícil de transmitir y entender. Cuando la entidad espiritual decide desprenderse de los fluidos, expandiéndolos, dejándolos fluir hacia fuera, por decirlo de alguna manera, alcanzará otra vez el estado de ser y su sustancia espiritual se volverá parte de la gran fuerza cósmica. Muchas veces este estado no se entiende bien, pues hay la creencia de que la conciencia cesa, de que la voluntad individual cesa. Esto no es verdad. La sustancia espiritual del ser en cuestión es parte del gran receptáculo y está verdaderamente en unión con el universo.

Si distingues entre estas dos formas de existencia, verás que no hay contradicción. Es cierto que mientras el Plan de Salvación no llegue a su conclusión, los espíritus creados permanecen en el estado de ser y, por lo tanto, no son entidades espirituales ni asumen la forma en la que ha sido moldeado el ser humano, si bien la materia es de una cualidad infinitamente más sutil y la frecuencia vibratoria es infinitamente más alta. Sólo después de que se complete el Plan de Salvación será posible que retraigan sus fluidos a voluntad y, con ciertos fines, volverse entidades, seres espirituales, cuando decidan hacerlo, por lo menos durante un tiempo. Porque ninguno de ellos desea permanecer en ese estado todo el tiempo.

Así que es verdad que las entidades espirituales con forma, tal como puedes concebirlas, no se crean hasta después de que concluya el Plan de Salvación. Y también es cierto que se están creando constantemente espíritus nuevos: sustancia espiritual, cualidad espiritual, espíritus en el estado de ser. No podría ser de otro modo, porque el mundo espiritual es el mundo de la vida. Donde hay vida debe haber creación. El espíritu es vida y la vida es creación. Sólo lo que está muerto no crea. La vida sólo puede crear vida; no puede crear algo que no esté vivo. Todo lo que está vivo es espíritu, y todo lo que es espíritu crea. Es un proceso constante. No puede detenerse porque la no creación es básicamente ajena y contraria al espíritu y a la vida. Sin embargo, esta vida creada permanecerá en el estado fluido de ser para que haya un equilibrio hasta después de que se haya cumplido el Plan de Salvación. La vida espiritual recién creada no afectará ni participará activamente en el Plan de Salvación. Indirectamente, sí, pero no en calidad de una entidad cerrada y retraída. ¿Me entiendes?

PREGUNTA: Sí, gracias. ¿Se usó la misma terminología en ambos casos para simplificar las cosas?

RESPUESTA: Debes entender que tenemos muchas dificultades que vencer. La limitación del lenguaje humano es, en sí, una tremenda obstrucción. Hay muchas menos palabras en el lenguaje humano de las que necesitaríamos para transmitir la verdad de la Creación. Agrégale a eso las obstrucciones del instrumento humano, no necesaria ni únicamente a causa de los bloqueos que hay en su subconsciente, sino también porque las palabras que habrían sido más adecuadas en una ocasión específica estaban ausentes del subconsciente del instrumento. Si yo hubiera tratado de explicar todo esto en ese momento, me habría extendido demasiado y quizás los habría confundido más, porque el conocimiento que ahora tienen les faltaba entonces. No era muy importante que ustedes entendieran estas difíciles cuestiones entonces. Habríamos invertido la fuerza de que disponemos en asuntos que tal vez habrían llevado a malentendidos. Estas cuestiones se aclaran fácilmente cuando ya hay más comprensión.

También hay otra cosa: la posibilidad de que no recuerdes el material que doy. Si hubieras tenido presente la conferencia sobre el estado de ser de un espíritu y la posibilidad que tiene de retraer sus fluidos y convertirse en una entidad, habrías visto que no hay ninguna contradicción. Habrías entendido esto con claridad al pensar en ello, o por lo menos lo habrías intuido vagamente. Desde luego que no culpamos a ninguno de ustedes. Nos damos cuenta de que esto es humano. Muchas cosas parecerán contradicciones, y sin embargo no lo son. De hecho, muchas veces hablo de las aparentes contradicciones de las corrientes psicológicas y de cómo llevan a extremos en los que las diversas religiones basan sus doctrinas. Esto representa una de las principales dificultades que enfrenta el ser humano. Sólo la salud interior y la objetividad, la autohonestidad y la eliminación de las desviaciones personales le permitirán al individuo encontrar la verdad entre dos extremos, o entre dos verdades que aparentemente se anulan, y que sin embargo son igualmente válidas. El asunto que presentaste aquí es sólo uno de muchos ejemplos. Esto no es importante para ti ahora. Pero hay muchas otras aparentes contradicciones, en relación con las tendencias del alma, en las que estos malentendidos pueden resultar muy confusos para una persona, por lo menos durante un tiempo. Sólo el camino de la autobúsqueda eliminará estas confusiones temporales y dañinas.

PREGUNTA: ¿Qué tenemos que hacer para aumentar nuestra creatividad?

RESPUESTA: Sólo hay una respuesta: encontrar los obstáculos internos, es decir, emprender el camino del autorreconocimiento. La creatividad está bloqueada por errores internos. Muchos de mis amigos que han transitado este Pathwork durante un tiempo han visto que, en algunos casos gradualmente, y en otros de pronto, han encontrado un talento nuevo o un aumento de su creatividad en un talento conocido. El camino de la autobúsqueda trae una liberación interior. Entre muchas otras ventajas, también trae un aumento de la creatividad. Significa el desarrollo máximo del que es capaz una persona. No existe ni una llave mágica ni un atajo. Esos, si existieran, no funcionarían en realidad, no a largo plazo. La única respuesta duradera y real es encontrar lo que está petrificado en el alma, lo que está atorado, por así decirlo. Y esto existe en todas las almas humanas, sin excepción.

PREGUNTA: ¿Sería posible que un biólogo experimentara y aplicara los métodos científicos para entender a la médium, de manera que pudiera relacionar las verdades relativas del mundo material al mundo espiritual?

RESPUESTA: Sí, claro que es posible. Pero aquí de nuevo, so pena de resultar monótono, debo dar la misma respuesta: la llave, por extraño que parezca en este caso específico, reside de nuevo en el autodesarrollo. Si todos los participantes hicieran eso, se producirían percepciones muy extrañas y maravillosas por medio de un enfoque que podría no ser siempre del tipo comúnmente conocido entre la Humanidad, sobre todo en el campo de la ciencia. Aunque algunas veces diferentes, estos enfoques nuevos serán entendidos y aceptados por la ciencia, y ya no se considerarán poco científicos. Entonces podrán hacerse descubrimientos maravillosos. Entonces serán ustedes capaces de relacionar más y más las verdades relativas del mundo material con la verdad absoluta de la realidad espiritual. Tendrá lugar una integración a este respecto.

PREGUNTA: ¿Puedo preguntar algo que se refiere a la pregunta sobre la creatividad? Como usted sabe, yo mismo he experimentado la aparición repentina de un talento y una creatividad nuevos. Pero hay tantos artistas, especialmente los pintores, que no han superado ninguna obstrucción psicológica y sin embargo producen obras hermosas.

RESPUESTA: Desde luego. Eso no tiene nada que ver. No dije ni quise dar a entender que la creatividad existe sólo en la persona sana o relativamente sana. Muchas personas tienen un gran talento y, sin embargo, son seres humanos profundamente perturbados. Lo que sucede es que han liberado una parte específica del alma—quizás en encarnaciones anteriores—de modo que fluye de ellos la creatividad en una dirección especial. Pero esto no quiere decir que la eliminación de sus obstrucciones no aumentaría su creatividad. También podría hacer aflorar un talento adicional, que realce y complete el que ya se ha manifestado, o que armonice o eleve el talento manifiesto a nuevas alturas. De hecho, suele suceder que el alma perturbada que, por otro lado, tiene un gran talento creativo, esté particularmente desequilibrada por esta desarmonía. Lo que dije antes no debe llevarte a deducir que el talento creativo sólo es posible dentro del alma sana. Simplemente deseo afirmar que cuanto más sana es un alma, más puede aflorar una creatividad oculta, y también que la manera en que un talento se manifiesta depende de la libertad interior.

PREGUNTA: Estoy pensando en nuestra actitud hacia la enfermedad. Aprendemos que en la enfermedad deberíamos tratar de encontrar los médicos y los tratamientos correctos. Uno lucha por estar bien, no sólo en lo físico, sino también mental y espiritualmente. ¿Cómo reconciliamos eso con el pensamiento de que la enfermedad es el resultado de la violación de una ley espiritual y de que, en ese sentido, es un castigo? ¿Acaso no deberíamos decirnos que está bien que suframos?

RESPUESTA: ¡No, no, no! Desde luego que no. No debes tomar eso así, que se te está castigando porque rompiste una ley. Hay que enfocar esto de una manera completamente diferente. Yo diría que la manera más sana de enfocar esto es que encuentres en ti una emoción que, en un momento u otro, era realmente consciente, o casi. Esta emoción es que deseabas estar enfermo. Claro que no deseabas las consecuencias negativas: recibiste mucho más de lo habías previsto. Sin embargo, sí deseabas la enfermedad como solución de un problema. No necesito decir que ésta no es una solución real, pero tú pensabas o sentías que sí lo era. Elegiste la enfermedad como salida. Luego este deseo se perdió en el subconsciente, y lo desagradable predominó. Luego vino el reconocimiento de que la solución resultó ser falsa y el deseo de tener salud permaneció en la superficie. Pero en realidad dos deseos contradictorios luchan entre sí en lo más profundo de tu ser: el deseo consciente de tener salud y el deseo inconsciente de enfermar. En esta parte de tu psique todavía esperas que lo que deseas pueda suceder a través de tu enfermedad, o que puedas escapar de ciertas facetas desagradables de la vida eligiendo inconscientemente estar enfermo. O te castigas por diversas culpas usando la enfermedad como salida, y pensando así que te salvas de un castigo mayor, que otros te infligirán y no tú mismo.

El mejor enfoque es encontrar y volver consciente esa parte de ti en la que escoges la enfermedad como solución a algo que te aqueja o te preocupa. Cuando lo encuentres, podrás lidiar con él. Si puedes reconstruir el pasado y tratar de recordar el momento en que el deseo de enfermarte era casi consciente, habrás realizado una parte importante de esta porción del trabajo. Al mismo tiempo, podrás eliminar entonces la razón interior de tu enfermedad. Pero debes encontrar este deseo contrario a tu deseo consciente, y darte cuenta de él. Éste es el primer paso y el único enfoque constructivo. No es cierto que seas víctima de fuerzas intangibles dentro o fuera de ti, sobre las que no tienes ningún control. Por el contrario, siempre puedes encontrar esa parte de ti que deseó la enfermedad como solución, si bien no deseaste los problemas que la enfermedad trajo consigo y que el niño que hay en ti no pudo prever.

PREGUNTA: ¿Entonces es correcto buscar ayuda por todos los medios posibles?

RESPUESTA: Absolutamente. Debes buscar toda la ayuda física posible, así como la mental, la espiritual y la psicológica. Todas operan de la mano. Un nivel se entreteje y se conecta con otro. Uno debe combatir la enfermedad en todos los frentes.

PREGUNTA: ¿Podría explicarnos el significado de santificar el domingo en vista de las obligaciones que tenemos hoy en día?

RESPUESTA: Esto tiene muchos significados en muchos niveles. Cuando se dijo originalmente, el nivel exterior tenía un significado muy distinto del que podría tener hoy. En la época en la que se dio este mandamiento, la gente estaba en general en una etapa mucho más burda de su desarrollo. Si no se les hubiera hecho conscientes de la existencia de Dios, a quien deben dedicarse el pensamiento y el sentimiento, al menos hasta cierto grado, su naturaleza inferior los habría controlado más de lo que los controló. Cualquier ley exterior es un deber y, por lo tanto, no es espiritualidad verdadera. Pero la ley exterior es una necesidad para aquellos cuyas tendencias son todavía burdas.

En un nivel más profundo, este mandamiento significa un equilibrio de las propias actividades. Parte de la vida de uno debe dedicarse a los deberes, a las responsabilidades, cualesquiera que éstas sean, y a ganarse el sustento. Parte de la vida debe dedicarse al desarrollo espiritual. Y parte de ella al placer y al descanso. En otras palabras, tu vida debe ser armoniosa también en el intento de distribuir tus actividades en partes iguales, y no cargarse de un solo lado. Esto es saludable para el cuerpo y el alma.

Hoy, esta ley no puede tener el mismo significado. “Debo guardar el domingo” sería una compulsión. No sería un acto libre y nada se lograría. Todos ustedes deberían ser capaces de manejar su vida de la manera más razonable desde este punto de vista. Ahora son capaces de usar su criterio y su sentido común para encontrar el equilibrio adecuado entre el trabajo, el desarrollo espiritual, el descanso y el placer. Todos deberían poder lograr este equilibrio individualmente y no apegarse a reglas y reglamentos. No debe haber rigidez en ninguna dirección, sino una elección libre y sabia. Uno puede trabajar mucho y de todas maneras guardar el domingo. Uno no debe santificar el domingo en el sentido interior y faltar a sus obligaciones. No hay que pensar en Dios sólo en un día específico. Nada debe ser un deber, y menos aún Dios.

PREGUNTA: ¿Qué piensa su mundo de que el hombre vaya a la Luna y a otros planetas?

RESPUESTA: Como puede aplicarse a muchos asuntos, rara vez la cosa en sí es buena o mala, aconsejable o desaconsejable. Las preguntas siempre son: ¿Cómo se hace? ¿Cuáles son los motivos? ¿De qué manera se usará, si se logra? ¿Qué dirección toma la Humanidad con el nuevo conocimiento que adquiere? Todo está contenido en las respuestas a estas preguntas. No podemos decir que sea algo bueno o malo. La respuesta siempre reside en la dirección, los motivos, el propósito, los porqués y el cómo.

PREGUNTA: ¿Qué opina usted de que sigamos adelante con las pruebas de energía atómica?

RESPUESTA: Nosotros, en nuestro mundo, estamos muy en contra de eso, desde luego. Es una indicación clara de que la Humanidad no ha aprendido todavía a dar a estos descubrimientos un uso constructivo. Aún le interesa usarlos destructivamente. Mientras siga siendo así, su uso mismo será su propia ruina. Si la misma inventiva, las mismas facultades de inteligencia y el mismo material se emplearan para desarrollar esta energía en una dirección constructiva, podría ser de enorme beneficio para la Humanidad; pero no así.

PREGUNTA: Quisiera saber si el dolor físico tiene un valor espiritual, y si no, qué tipo de valor puede tener, especialmente en el caso de las personas que mueren en agonía. ¿Pueden aplicar esta experiencia en su forma espiritual a un mayor desarrollo?

RESPUESTA: Desde luego que es posible que el espíritu de un ser humano use una experiencia terrenal en el ámbito del mundo espiritual. Sucede constantemente en todos los sentidos. En lo que se refiere al dolor en particular, depende de la actitud. El dolor en sí no es necesariamente benéfico si la actitud es poco constructiva, por lo menos no mientras prevalezca esta actitud. Cuando uno cambia su actitud, la experiencia pasada se volverá entonces valiosa retrospectivamente. Si una persona tiene un enfoque sano y constructivo del dolor—o de cualquier otra experiencia desagradable—el valor es tremendo. La experiencia será la medicina, como lo he dicho tan a menudo. Le dará al individuo la comprensión de las causas internas de esta experiencia. De esta manera lo hará libre y promoverá su crecimiento, su independencia y su felicidad.

PREGUNTA: ¿Me podría decir qué se les puede preguntar a ustedes, los espíritus, en relación con los pensamientos de otros seres humanos? Hay alguien de quien me gustaría saber más, a quien me gustaría entender. ¿Pueden los espíritus ver qué está pasando y decírnoslo para que entendamos mejor?

RESPUESTA: Claro que sí podemos ver, pero decírselo a ustedes iría completamente en contra de la ley espiritual. Una razón es que violaría la privacidad y el libre albedrío de la otra persona. Esa persona podría no desear ser entendida por otro ser humano y sí querer esconderse detrás de una pared. Esta podría no ser una decisión sabia, pero tiene que respetarse. Otra razón es que no contribuiría a tu propio crecimiento. Tú puedes acrecentar tu intuición, tu sensibilidad y tu capacidad de entender sólo mediante tu propio desarrollo. Esta es la única manera sana y buena de tener acceso a otras personas, de derribar el muro de la separación. Debe suceder por medio de tus propios esfuerzos. Si los espíritus hicieran lo que sugieres, no sólo serían poco éticos, sino que también te debilitarían. Hay ciertas excepciones, pero cómo, cuándo y por qué ocurren estas excepciones es algo demasiado complicado para abordarlo ahora. Pero si llega a suceder, debe haber una razón buena y válida para ello. Entonces sería enteramente constructivo.

PREGUNTA: Hay dos teorías en el mundo hoy. Representan un dilema. En el mundo científico se dice que el hombre es un animal evolucionado; que evolucionó a partir de los peces, de allí pasó a ser anfibio, luego reptil, hasta llegar al estado mamífero de la actualidad, y aquí está la raza humana hoy después de dos mil millones de años de vida en desarrollo en la Tierra. La otra teoría, que aún defienden las personas religiosas ortodoxas, es que Dios creó cada especie por separado en la Tierra.

RESPUESTA: El camino de la evolución es lo correcto. La evolución transita por los minerales, los animales inferiores, las plantas, los animales superiores, el ser humano, el ser espiritual. Ya expliqué eso muchas veces a mis amigos. Desde la Caída, los seres creados se escindieron en muchas partes. Cuanto mayor fue la escisión, más bajo fue el desarrollo. Cuando más avanza el desarrollo, menos queda de la escisión del ser original; las partículas del alma se funden. Pero hay espíritu en todos los seres creados. Sólo hay menos espíritu-materia en las formas inferiores. A este respecto, la ciencia está más cerca de la verdad, aunque la ciencia la interpreta de una manera un poco diferente. Deja fuera muchos ángulos importantes.

COMENTARIO: Quisiera agregar que a este respecto es cierto que originalmente, antes de la Caída, cada espíritu fue creado por separado. Pero los humanos encarnados están evolucionando en un lento y nuevo ascenso desde la Caída. ¿Es así?

RESPUESTA: Es correcto.

Mis muy queridos amigos, sean todos benditos este día en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo. Sigan sus pasos tal como se entienden correctamente, encontrando su verdad interior, enfrentándose a su ser interno, liberándose de las falsedades, para que lleguen a ser personas libres y felices, capaces de dar libertad, felicidad y amor a otros. Porque así quiere Dios que sean y que vivan, no en el sufrimiento, no en el dolor, sino en la verdadera felicidad. Sean benditos, mis queridísimos amigos, ¡queden con Dios!

Dictada el 15 de abril de 1960.