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Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 74. Confusiones y motivaciones vagas

Saludos, mis queridísimos amigos. Dios bendiga a cada uno de ustedes. Bendita sea esta hora.

Las personas de este país acaban de celebrar el Día de Acción de Gracias. En esta ocasión me gustaría decirles, amigos míos, que nosotros, en nuestro mundo, damos las gracias a cada ser humano que hace un esfuerzo de purificación y desarrollo. Todos los esfuerzos en esta dirección son importantes en el plan total de evolución para el universo entero. Cada problema que resuelven, cada autorreconocimiento honesto que hacen es, en cierta medida, fundamental para cambiar el curso de las fuerzas universales y cósmicas. No tienen idea de lo importantes que son los esfuerzos y los empeños de cada uno de ustedes. Si esta verdad se entendiera, muchas más personas redoblarían sus afanes.

Todo sufrimiento surge de la ignorancia, de la falta de deseo de enfrentar la verdad. Por lo tanto, quienes hacen este trabajo honestamente deben, a final de cuentas y de una manera u otra, afectar a aquellos que todavía están sumergidos en la inconsciencia acerca de ellos mismos y de su relación con todo el universo. Aquellos de ustedes que recorren este camino tan valientemente deben saber que todos nosotros, en el mundo espiritual, les agradecemos sus esfuerzos, no sólo en nuestro nombre, sino en el nombre de todos los demás seres.

Y ahora, amigos míos, me gustaría decir algunas palabras que pueden resultar útiles para quienes luchan y se esfuerzan, pero siempre encuentran dificultades nuevas dentro de sí mismos. Estas palabras pueden ayudarles a vencerlas y a darles una visión general más clara. Muchas veces es necesaria esta clarificación en ciertas etapas de su Pathwork.

Una de las cosas más importantes en el curso de este trabajo es reconocer cuando se hallan confundidos acerca de un tema en particular. Tal vez exista en ustedes una confusión y ni siquiera saben sobre qué. Veo que es muy necesario ahondar en este tema.

Saben, por nuestras pláticas anteriores, que cualquier problema interior, de una manera u otra, se manifiesta como problema exterior tarde o temprano. El problema exterior es el resultado del interior y, al mismo tiempo, puede convertirse en la herramienta con la cual corregir las actitudes equivocadas que crean tanto el problema interior como el exterior. Cuando ocurren manifestaciones exteriores que los hacen sentirse inarmónicos, molestos, angustiados o enojados, suelen olvidar que hay algo de confusión en ustedes. No saben exactamente cuál es la confusión ni qué es lo que está mal en su pensamiento consciente o inconsciente.

No puedo insistir demasiado en que primero tienen que encontrar cuál es exactamente la confusión. Cuando algo les molesta, ya sea simplemente un estado de ánimo, una reacción interna desagradable o un evento exterior real aparentemente causado por otras personas, traten de descubrir cómo están confundidos; cómo están embrollados sus pensamientos; cómo les falta claridad acerca de una idea, una reacción supuestamente correcta, un principio de conducta general. Averigüen si hay una contradicción de principios correctos. Escriban concisamente esta confusión: “Estoy confundido porque no sé…” lo que sea. Dividan esto en varias preguntas. Cuanto más concisas sean éstas, más cuenta se darán de cuál es exactamente su confusión.

Escribir contribuye muy constructivamente a eliminar la confusión, incluso mucho antes de que sean capaces de encontrar las respuestas exactas a sus preguntas. Si después oran para recibir las respuestas y trabajan con las preguntas—y al mismo tiempo identifican su resistencia interna a recibir las respuestas—harán grandes progresos y se prepararán para tener percepciones nuevas e importantes que les darán una libertad nueva. Amigos míos, nunca olviden la importancia de volverse conscientes de sus preguntas con respecto a una complejidad, un problema o una confusión específicas. En el momento en que tengan la pregunta concisa claramente cristalizada, ya sentirán alivio. Habrán allanado el camino hacia una clarificación completa.

Ustedes, que han progresado un poco en este Pathwork, deben detenerse un momento y voltear para adquirir una visión global, así como lo hace ocasionalmente el montañista cuando asciende. Mientras caminan hacia adelante, su mirada está dirigida a una meta particular o parcial en el camino. Al hacerlo, pueden olvidar la distancia ya cubierta, los obstáculos sorteados, y perder la visión panorámica del cuadro entero. Es muy útil voltear ocasionalmente y hacer una inspección general del terreno.

Digo esto ahora con un propósito particular. Deben investigar una vez más cuáles son sus problemas principales en la vida, pero con una visión más amplia. Escriban los problemas en forma concisa, describiendo con palabras claras el área de su vida en la que se presentan. Con los hallazgos que han hecho hasta ahora, pueden estar ya en mejor posición que cuando empezaron el Pathwork para determinar que allí donde su objetivo sea confuso y su meta de vida esté embrollada con motivaciones mixtas, allí es donde encontrarán el área problemática de su vida. Este reconocimiento contribuirá mucho a ayudarles a avanzar.

Las reacciones emocionales arraigadas que salen a la luz siempre muestran al niño que actúa en ustedes. Y ese niño es egocéntrico e ignorante. De este egocentrismo e ignorancia surgen motivos egoístas, inconscientemente o a veces incluso medio conscientemente. No saben con claridad qué quieren en la vida, o en un área particular de su vida. Van a la deriva, y todas las metas están envueltas en una bruma de confusión e inconsciencia. Ni siquiera los motivos genuinamente generosos se expresan con claridad en su pensamiento. Siempre que exista una situación así, tendrán dificultades, insatisfacciones y frustración. Las dificultades pueden ser los obstáculos exteriores, o si éstos no aparecen todavía en el horizonte, podrían sentirse a disgusto, culpables, tensos, llenos de ansiedad o impaciencia. En otras palabras, aun si por el momento las cosas van bien exteriormente, les falta paz interna en esta área de su vida.

Siempre que existe una condición así, sus motivos deben de estar revueltos con motivos egoístas inconscientes que producen el resultado negativo. Investiguen su vida otra vez. Vean exactamente dónde tienen problemas manifiestos o sentimientos interiores de angustia o desarmonía. Luego investiguen cuáles son en realidad sus motivos. Vean detrás de las apariencias exteriores aparentemente positivas. Usen sus hallazgos, sus imágenes y sus conclusiones equivocadas. Traten de cristalizar a partir de ellas cualesquiera motivos negativos o confusos y aplíquenlos al área problemática. O determinen si tal vez se han dejado llevar por cierto rumbo sin saber siquiera si deseaban esta meta específica ni por qué la deseaban. Esta indeterminación suele ser más dañina que los motivos negativos claros y puede aplicarse a cualquier área de la vida, como la realización profesional, el matrimonio o la amistad. La indeterminación puede crear tensión y conflicto en una relación personal particular.

Revisen cuáles son sus motivaciones reales detrás de las conscientes. Revisen si tienen o no un objetivo claro. Revisen cuál es su razón para vivir. ¿Cuál es su propósito en la vida? ¿Cómo quieren que sea, aparte de desarrollarse hasta el máximo de su capacidad? Luego vean qué quieren realmente. ¿Por qué lo quieren? Cuídense del error de pensar que una motivación necesariamente excluye a otra. Ya saben que no es así. Traten de ser honestos consigo mismos, en este sentido así como en cualquier otro. El alivio y la recompensa que obtendrán de sus respuestas honestas a sus propias preguntas serán enormes, independientemente de lo negativas que resulten ser las respuestas.

Una de las características más sobresalientes de este procedimiento será que en el momento en que reconozcan su falta de motivaciones claras, o la presencia de motivaciones destructivas, verán cómo opera la ley de causa y efecto en su propia vida. De este modo perderán instantáneamente el sentimiento de injusticia, que puede ser consciente en algunas personas, pero tal vez inconsciente en la mayoría. Cuando hablamos del miedo general a la vida, del miedo a lo desconocido, aprendieron que siempre es la imagen de Dios distorsionada la culpable de ese miedo. Tal vez inconscientemente teman que hay un dios arbitrario que reparte castigos y recompensas caprichosamente. Y aun si no creen en un dios así, ese es su concepto de la vida y de su papel en él. Si se consideran perdidos, impotentes, presa de circunstancias más allá de su control, se aferran a la “casualidad” y a la “suerte”. Se sienten como un barquito perdido en un gran océano. A veces las aguas son turbulentas y las olas los llevan contra la corriente, lo que significa que la vida produce infelicidad, y otras veces las olas pueden ser suaves y los llevan a “circunstancias afortunadas”. Ustedes dicen: “No hay nada que yo pueda hacer al respecto”. Éste es un sentimiento muy arraigado en casi todo el mundo, y es sumamente importante volver conscientes estos conceptos de la vida. Algunos de ustedes han logrado hacerlo, pero todavía no encuentran la salida. Tal vez digan: “Muy bien, ¿y ahora qué?

Encontrarán la respuesta reconociendo sus metas vagas o mixtas, que son las culpables de cualquier cosa de la que carezcan. Esta confusión y esta falta de motivación específicas son directamente responsables de su insatisfacción o falta de éxito, si quieren llamarla así. Si luego se dan cuenta de que son ustedes quienes la han causado, y no un universo caótico o Dios, automáticamente perderán parte de su miedo e inseguridad. Sabrán que son capaces de producir condiciones favorables, aun ni todavía no lo hacen. Por lo menos verán el camino. Empezarán a pensar en aclarar sus motivos y establecer los que realmente quieren, y no los que están de acuerdo con lo que creen que deberían desear. Al trabajar hacia sus metas, mantengan conscientes y claramente definidas estas motivaciones establecidas. Aunque tal vez no sean capaces aún de despojarse de los motivos egoístas, el reconocimiento mismo de que existen, la honestidad y la visión claras acerca de ustedes mismos liberará, por una parte, una fuerza y una energía interiores enteramente nuevas, y, por la otra, verán su propia responsabilidad en su destino. Entonces dejarán de tenerle miedo a un destino desconocido, sean sus miedos conscientes o inconscientes.

Amigos míos, es muy importante que todos ustedes consideren estas cuestiones en estos momentos. Lo que dije hoy puede no ser enteramente nuevo para aquellos de ustedes que han seguido estas enseñanzas, pero tal vez ahora entiendan mis palabras bajo una luz diferente y hagan mejor uso de ellas. Ahora penetrarán en ustedes más profundamente y les permitirán trabajar más constructivamente

¿Hay preguntas sobre este tema?

PREGUNTA: Si se está confundido, es muy difícil hacer preguntas. Como uno está confundido, no sabe de qué se trata. Éstos son meramente sentimientos.

RESPUESTA: Formula los sentimientos. Trata de traducirlos a pensamientos concisos. Esa es seguramente la parte más difícil e importante. Sólo de esta manera puedes llegar a la raíz de la confusión. No es tan difícil como te imaginas. Tienes que tranquilizarte para querer hacerlo. Aclara tus preguntas concisamente. No importa si las primeras preguntas son insuficientes. De estas primeras preguntas podrás sacar otras, hasta que sean más precisas y te acerquen más a la raíz. Entonces podrás eliminar las preguntas con las que empezaste porque sólo se ocupaban de la circunferencia del problema; a medida que avances te acercarás más al centro.

PREGUNTA: Pero, ¿acaso no se confunde uno porque no puede identificar lo que le perturba?

RESPUESTA: No existe el “uno no puede”. La manera en que lo dices da a entender que no crees que haya solución. Puedes pensar esto inconscientemente. Puedes, de nuevo inconscientemente, esperar que la solución se te dé, porque tú no puedes encontrarla. Eso es incorrecto. Como tú mismo produjiste tu confusión en un momento dado, tú eres el único que puede resolverla.

PREGUNTA: Uno puede intentarlo, pero sólo con cosas pequeñas.

RESPUESTA: Exactamente. Empieza por las cosas pequeñas. No puedes acceder a los problemas realmente grandes de tu vida de inmediato, porque están demasiado profundamente sumergidos. Sin embargo, las confusiones exteriores, pequeñas son los síntomas de las más grandes y ocultas. Por lo tanto, uno necesita que los eventos exteriores apunten a la condición interior. Así pues, las pequeñas confusiones cotidianas, las cosas en sí insignificantes o “poco importantes” son las mejores para empezar. Las que puedes asir y en las que puedes concentrarte. Puedes formular tus pensamientos y preguntas sólo acerca de lo que puedes identificar con precisión. Las cosas pequeñas, aparentemente insignificantes, que te confunden sirven para hacer aflorar la confusión más profunda. Siempre verás, cuando analices una de estas cosas pequeñas, que hay algo más vital en juego, algún principio importante subyacente acerca del cual estás confundido y ofuscado. Así que la mejor manera, de hecho la única posible, de hacer esto es, como lo he dicho tan a menudo, tomar los incidentes diarios y trabajar con ellos. Eso no es tan difícil.

PREGUNTA: Cuando dos personas están involucradas en una manifestación exterior, y no en una manifestación pequeña sino en una importante, si uno busca autoconocerse y autorreconocerse y el otro no lo hace, ¿realmente puede cambiar la situación? ¿O sólo para una persona?

RESPUESTA: La situación cambia considerablemente, aun si sólo una persona hace este trabajo. Desde luego, es mejor si los dos lo hacen. Pero aunque lo haga una sola persona, muchas cosas pueden cambiar. Mientras estés bajo la compulsión de tu pensamiento y tus emociones confusos, tiendes a afectar las corrientes problemáticas de la otra persona. Nada hay más contagioso en este mundo que las emociones, los pensamientos, las reacciones y las actitudes. Puedes observar eso en tu vida diaria. Cuanto más practiques la autoobservación, más consciente te volverás de esta verdad. Por ejemplo, cuando otra persona muestre un fuerte espíritu de competencia ante ti, algo despierta en ti inmediatamente aunque en otras circunstancias no te inclines a ser competitivo. Quieres competir con la persona que hace surgir esto en ti. O consideremos la jactancia, o la lucha por la aprobación. Si la otra persona lo hace, la tendencia mucho más suave que hay en ti se ve afectada y aflora, de modo que tú también deseas hacer la misma cosa. Esto sucede con cualquier tipo de emoción, positiva o negativa, buena o mala.

Tus conflictos, tus imágenes y tus errores conceptuales son contagiosos y afectan a la otra persona de inmediato. No obstante, la persona que trabaja en el camino de autopurificación se vuelve más y más inmune a ser afectada de esta manera. No sólo empiezas a disolver estas imágenes y conflictos, sino que tú también te vuelves extremadamente consciente de la ley del contagio, y esta conciencia misma te inmuniza. Así pues, cada vez te afecta menos la influencia negativa de la otra persona en tu inconsciente. Al mismo tiempo, al resolver tus propios problemas, afectarás cada vez más la parte sana y positiva de la personalidad del otro. Este trabajo incrementa la conciencia, y ésta es la única arma contra los males del mundo. En la inconsciencia, dos personas crearán un círculo vicioso que opere de uno al otro, y que empeorará constantemente al transcurrir el tiempo. Sin embargo, basta con que una persona haga el trabajo de autorreconocimiento, y así crezca interiormente hasta su máximo, para establecer un círculo benigno entre las dos personas involucradas.

No puedo insistir demasiado en que este trabajo afecta a todo el ambiente en el que te mueves. Cualquiera que esté cerca de ti se beneficiará de él. Si analizas los dichos de todos los grandes espíritus que alguna vez vivieron en esta Tierra—Jesucristo, el Buda o cualquiera de los grandes maestros—descubrirás que la necesidad de tener conciencia está encarnada en sus enseñanzas, si bien quizás expresadas en ocasiones de diferentes maneras. Saber que tus emanaciones tienen un efecto directo sobre la otra persona es muy importante para el universo entero. Cuando hay conflictos entre las personas, se produce un choque de energías fuertes. En este sentido específico, la energía de cada persona es la expresión del voluntarismo. Cada una está convencida de que lo que quiere es correcto y es para bien. Pero todos ustedes viven en su mundo cerrado en el que no ven al otro, sólo sus propias motivaciones obvias, que incluso pueden ser buenas en sí mismas, pero no representan todo el cuadro.

Como sólo están conscientes de la superficie de sus propias motivaciones, y por lo tanto no las entienden por completo, ni se entienden a sí mismos, no pueden entender las motivaciones reales de la otra persona que son tan diferentes en su manifestación como las suyas propias. Cuanto más se convenzan de que “tienen la razón” y de que el otro está “equivocado”, más producirá la energía de su voluntarismo una resistencia cada vez más fuerte en la otra persona, junto con un voluntarismo o corriente forzante aún más fuertes, que ustedes a su vez resistirán. Esta batalla totalmente fútil y agotadora no puede eliminarse a menos que una persona cambie el procedimiento, no sometiéndose exteriormente a demandas injustificadas por debilidad y miedo, sino mediante el trabajo constructivo de autoanálisis y crecimiento interior para entender las motivaciones y reacciones inconscientes.

PREGUNTA: ¿Cómo se puede averiguar si alguien a quien uno ama le es infiel? El amor genuino y maduro es amar sin preguntar. ¿Es maduro seguir amando a alguien que también está enamorado de otra persona?

RESPUESTA: Esta pregunta no puede responderse con una simple oración. Pero tratemos de analizar sus varios componentes.

¿Cómo puedes averiguar si alguien te es infiel? Quiero decir antes que nada que aquí se infiere el mismo y viejo malentendido que da una importancia exagerada al acto exterior y a menudo disminuye la importancia del estado interior. Aquí no condeno ni condono. A mí no me interesa la manifestación exterior, que es poco importante y secundaria cuando queremos considerar la raíz del problema. Es posible que una persona nunca cometa un acto de infidelidad, pero las motivaciones de su “fidelidad” pueden ser tan enfermizas e inmaduras como las motivaciones que llevan a una persona a ser infiel. La fidelidad exterior puede no ser una fidelidad real. Así que, ya lo ves, el acto exterior, fuera de contexto y por sí mismo, no puede evaluarse correctamente.

Ahora bien, ¿cómo determinamos las motivaciones exteriores e interiores? No puedes hacerlo a menos que logres cierto desapego de ti mismo y una conciencia de tu egocentrismo infantil e inmaduro que impide un verdadero reconocimiento de la situación en cuestión y de los sentimientos reales de tu pareja. Seré más específico. Si una persona es infiel, esto suele tomarse como un insulto personal o un rechazo. Desde luego que no es así. Es cierto que si éste es un patrón que se repite, entonces semejante conducta indicaría cierto aspecto de inmadurez. Puede ser una búsqueda y un anhelo de algo, sin saber qué es. Muchas veces es una búsqueda de autoexpresión, canalizada de forma incorrecta, o un anhelo de autoafirmación, también canalizado de forma incorrecta. Es una búsqueda ciega, lo opuesto de una búsqueda madura y consciente. Pueden existir muchas motivaciones que expliquen semejante conducta; no podemos considerar todas las alternativas posibles.

Si la persona involucrada reconoce esto, el dolor personal desaparecerá; el sentimiento de rechazo personal disminuirá, al menos hasta cierto grado. Pero puedes reconocer los motivos reales de esta conducta verdaderamente—no sólo en teoría—con la comprensión interior que por sí sola es válida y constructiva. En esa medida entenderás a la otra persona. Y muy bien puede ser que mediante esa comprensión misma la situación cambie de manera que el compañero ya no necesite ser infiel. Tal vez no deje de serlo de la noche a la mañana, pero el deseo de serlo puede disminuir continuamente.

Luego hay algo más que, asimismo, puede no ser necesariamente la única razón. Bien puede ser que muchos factores de los dos miembros de la pareja contribuyan a producir esta infidelidad. Si una persona se ve traicionada—si quieres usar esta palabra—a menudo puede ser que él o ella se quede corto en su capacidad amatoria. En este compañero la expresión libre y espontánea del amor puede estar paralizada e inhibida. Sin embargo, como él o ella tiene una gran capacidad para dar afecto hacia afuera, la inhibición se manifiesta tan sutilmente que es posible que no te des cuenta de ella de inmediato.

Si exploras tu personalidad en el curso de este trabajo, puedes encontrar inhibiciones sutiles que invariablemente afectan a la parte misma de la naturaleza de la otra persona donde es más vulnerable. Por lo tanto, el otro puede responder con infidelidad, porque está buscando esa autoexpresión libre misma, y la necesita primero en su pareja para que ella o él pueda expresarla. Todo el mundo anhela la verdadera fusión y unidad de las almas; algunos la anhelan conscientemente, otros inconscientemente; otros más pueden tener miedo de ella y rehuirla, pero eso no significa que el anhelo no esté allí. Cuantas más inhibiciones y miedos inconscientes existan en ti, más atraerás a una pareja que también tenga estas inhibiciones. Tal vez los dos necesiten otro tipo de compañero, uno que sea lo suficientemente libre para ayudarlos en su proceso de liberación. Pero ninguno de los dos puede atraer a ese compañero sin cambiar. No obstante, si encuentran y resuelven sus inhibiciones, podrían ayudar a su pareja actual a liberarse en este sentido para que él o ella ya no sienta que es necesario ser infiel. O, si tu pareja resulta ser demasiado inmadura, podrías entonces atraer a otra más acorde a tu nueva personalidad.

Considerar que de alguna manera te quedas corto y no satisfaces suficientemente a tu pareja suele provocar una reacción muy fuerte en las personas. Tus emociones se llenan de autoconmiseración: “Pobrecito o pobrecita de mí, no soy lo suficientemente bueno o buena”, como si no pudieras evitarlo, como si hubieras nacido así. Esto no es cierto. Tu valor real no está en juego, aunque tal vez efectivamente contribuiste a la infidelidad del otro por tus ansias infantiles de ser amado en vez de dar amor maduramente, por tus miedos e inhibiciones y vergüenza que siempre son una manifestación de egocentrismo y orgullo. Retiras a tu ser real por temor de perder algo, y al hacerlo en realidad puedes perder lo que te es más querido, pues así es la ley de la naturaleza.

Si enfocas esta cuestión con un espíritu de valentía y autoanálisis constructivo—aprendiendo dónde te quedas corto de alguna manera, quizás de una manera interior muy sutil—tendrás percepciones internas profundas que no sólo te darán paz, sino que te permitirán liberar dentro de ti lo que había permanecido completamente oculto. Es tu ser real del que ni siquiera te das cuenta todavía; lo que es y cómo se manifiesta. Con tu ser real podrás dar constructivamente. No darás con una actitud de dolor, de sumisión y de autocastigo masoquista, ni impedirás a tus fuerzas creativas dar y amar. No reemplazarás al “tú” genuino con uno ligeramente falso.

Necesitas mucho trabajo en este Pathwork antes de que empieces siquiera a darte cuenta de la medida en que todavía no eres tu ser real. Cuando empiezas este trabajo, éstas son meras palabras. Después de que hayas trabajado diligentemente y logrado algunas percepciones internas importantes, y hayas quizás logrado cambiar algunos de tus viejos patrones, entenderás el significado pleno de estas palabras. Verás que, durante toda tu vida, tu ser real con todas sus reacciones naturales, bellas, espontáneas y correctas fue constantemente obstaculizado. Tú ser real suele ser lo que la otra persona inconscientemente busca y necesita. Y cuando no lo encuentra, él o ella, porque no entiende la situación, buscará en otra parte en vez de volverse hacia dentro para finalmente liberar al ser real, de modo que la realización se vuelva natural e inevitable.

En otras palabras, cuando existe una situación así, ambos deben considerarse responsables, pues ambos han contribuido a ello de una u otra manera. Esta responsabilidad debe aceptarse con el espíritu constructivo de que puede cambiarse: que nadie está indefenso ni tiene que soportar un destino doloroso porque no es lo suficientemente bueno o digno de amor. Cuando piensas y sientes de esta manera, es la parte más enfermiza de tu ser la que habla: el niño que vive en ti y no quiere renunciar a la niñez, que quiere ser mimado y consentido, que quiere que lo cuiden en vez de cuidar su propia vida. Al insistir en que el niño interior permanezca en este estado—no importa lo indirecta o sutilmente que lo exprese—uno paga un precio terriblemente alto e innecesario en términos de infelicidad, impotencia y desesperanza.

Ser adulto en el verdadero sentido significa tomar cada ocurrencia negativa y ver cómo contribuiste a ella y qué puedes aprender de ella. Inevitablemente encontrarás una respuesta que sabrás en lo más profundo de tu corazón que es verdadera. Esta libertad te hará libre. Si no escoges la adultez adoptando esta actitud hacia la vida, creerás que eres una víctima inocente; te sentirás perseguido e injustamente tratado: serás un bultito indefenso que tiene lástima de sí mismo… y hasta te gustarás en este papel, aunque sufras mucho. Quiero que sepas que mis palabras no van dirigidas a nadie en particular. Éste es un tema muy general.

PREGUNTA: Creo que lo que quería decir la persona que hizo esta pregunta era: “Si está uno enamorado de una persona que está enamorada de uno, pero también de alguien más, ¿es maduro seguir enamorado de un compañero así?”

RESPUESTA: Bueno, creo que la respuesta está contenida en lo que dije acerca de este tema. Una situación continua de este tipo no puede traer felicidad. Es una señal de que algo está mal en los dos miembros de la pareja. El compañero que tiene la posibilidad y el conocimiento de la autobúsqueda debe hacer un esfuerzo honesto por encontrar sus propias obstrucciones. Al hacerlo, la situación seguramente cambiará de una u otra manera, del modo más natural posible. No deberán aplicarse medidas enérgicas ni a los propios sentimientos ni a la otra persona. Estas medidas de fuerza jamás funcionan. Un crecimiento natural orgánico traerá un cambio natural orgánico.

Si una persona está tan dividida por dentro que se encuentra enamorada de dos parejas, éstas seguramente tienen una inmadurez y una división correspondientes dentro de ellas para atraer a este tipo de persona. De nuevo digo, el remedio radica en encontrar las propias obstrucciones y divisiones que vuelven posible esta atracción.

Decir: “No debo estar enamorado” es inútil. Sólo puedes cambiar un sentimiento genuinamente si lo entiendes, pero no si lo suprimes. Y el entendimiento sólo puede alcanzarse mediante el procedimiento que siempre propongo. Mientras este procedimiento se desarrolla, no debes siquiera tratar de efectuar un cambio importante en tu vida, a menos que la situación exterior sea demasiado insoportable. Tus sentimientos generalmente fluctuarán en este periodo entre la sumisión masoquista, por una parte, y el resentimiento hostil por la otra. Debajo de ambos sentimientos hay una fuerte corriente forzante y avariciosa, que proclama a voz en cuello: “¡Quiero! A fin de obtener lo que quiero, o me someto y permito que me maltraten, o ya no puedo tolerar esto más, y por lo tanto odio”. Todas estas emociones deben observarse y procesarse hasta que uno profundice más en su origen. Éste es el único camino, amigos míos.

PREGUNTA: Me gustaría hacer una pregunta acerca de la creatividad. Como maestro, veo que algunos de mis alumnos muestran señales de independencia y creatividad. Pero, por alguna razón, muchos no desarrollan este talento. Me gustaría preguntarle si hay algo en nuestro sistema de educación que impide la manifestación de esta creatividad. ¿Podría usted decir algo sobre este tema?

RESPUESTA: En primer lugar, en cuanto al sistema actual de educación: No necesito decir que se queda muy corto de lo que debería y podría ser, hablando no sólo idealmente, sino también en forma realista. Un día será mejor. Hoy, la educación se encuentra compartimentada. El principio unificador, que vincula a todas las ramas del conocimiento, es completamente descuidado o ignorado, de modo tal que la mente humana se desarrolla con la idea de muchas ramas, muchas materias, todas inconexas. Esta separación, fomentada por conceptos intelectuales, tiende a desviar las fuerzas del alma y a aumentar su separación interior, impidiendo así la creatividad. Esta sólo puede funcionar en la integridad, nunca en la separación y la compartimentación.

El aspecto más importante de la educación sería la cualidad unificadora. A los jóvenes debería mostrárseles la verdad de que hay un común denominador unificador entre todas las ramas del conocimiento. Éste énfasis afectaría e influenciaría a final de cuentas a las corrientes del alma. Les ayudaría indirectamente a integrarse.

Sin embargo, la manera más directa, que también debería cultivarse junto con el énfasis en la unidad del conocimiento, es el tratamiento y la disolución de los conflictos personales de los jóvenes. Allí donde la personalidad es más robusta, debido a su desarrollo en encarnaciones anteriores, los problemas actuales tendrán un efecto más débil y, por lo tanto, las fuerzas creativas fluirán con mayor libertad. En estas personas, la actitud natural será crecer lidiando con los problemas, asimilándolos y aprovechando la experiencia que dan, en vez de dejarse atrofiar por ellos. Cuanto más prevalezca esta actitud, más creatividad se manifestará. Cuanto menos exista, más latente estará la creatividad. Pero en todos los casos esta reeducación interior sería sumamente importante a fin de crear una nueva Humanidad, para que un día la curación de las corrientes malsanas, similar a este Pathwork, sea una parte naturalmente aceptada de la vida. Será un elemento esencial de la educación para todo niño en crecimiento. Será la base de la educación. El mundo está avanzando hacia esta meta.

Otro aspecto más para resolver este problema es un tipo diferente de enfoque educativo en el hogar. Esto significaría que los padres tendrían que ser reeducados. La importancia e influencia de sus propios problemas sobre sus hijos tendría que hacérseles ver con claridad, para darles el incentivo de hacer un esfuerzo máximo de autobúsqueda, a fin de que acepten plenamente la responsabilidad de la paternidad. Así, su capacidad amatoria sana y madura alcanzará todo su potencial, y afectará a los niños tan favorablemente que crecerán con menos rigidez, parálisis, imágenes y problemas.

Tal vez algunos de ustedes en esta vida llegarán a experimentar los cambios mencionados en esta plática.

PREGUNTA: Me gustaría saber también lo que un maestro, como individuo, podría hacer para promover la creatividad en sus alumnos que no son realmente sus hijos.

RESPUESTA: Lo que el maestro puede hacer, sobre todo, es adquirir conciencia de estas cosas. Aun cuando las condiciones de su mundo todavía están lejos de ser lo que deberían y podrían ser, la sola conciencia de ellas ayudará.

Ni siquiera menciono la necesidad de la autobúsqueda y el desarrollo en el maestro, porque esto es tan obvio que no hace falta insistir en ello. Este autodesarrollo, en combinación con la conciencia de las condiciones generales tal como son, comparadas con lo que deberían ser, dará al maestro la intuición suficiente para saber lo que los alumnos necesitan en lo individual. Todos ustedes saben que el progreso en este camino hace aflorar las percepciones intuitivas.

Uno de los motivos más importantes para un maestro, si él o ella verdaderamente desea sacar el máximo provecho de su vocación, es el deseo interior de ayudar. Éste debe ser el motivo dominante, claro, generoso, conscientemente cultivado, revisado cuando se diluye o debilita, y fortalecido cuando aflora en toda su belleza. Este motivo debe ser clarificado y alimentado constantemente; el deseo interior de ayudar generosamente debe expresarse en oración e intención. La energía para cultivarlo en la acción nunca debe descuidarse. También ella debe revisarse y alimentarse. Todos los días debe formularse el deseo de que, si no más, entonces por lo menos un niño sea enriquecido. Si esto se hace, la guía y la inspiración llegarán automáticamente. Este enriquecimiento suele ser muy sutil; tal vez pueda sembrarse una semilla, y el maestro que trate de trabajar de esta manera percibirá cómo y dónde.

PREGUNTA: He estado estudiando un poco sobre la religión gnóstica y descubrí que las enseñanzas que se nos dan aquí son muy similares a las que se encuentran en muchas especulaciones gnósticas. Si son similares, tal vez pueda usted explicar la razón de la decadencia y desaparición virtual de la religión gnóstica.

RESPUESTA: No ha desaparecido. Ha reaparecido, y constantemente reaparece en diferentes formas. Pero el hecho de que tenga que reaparecer demuestra que toda la verdad siempre tiende a ser diluida y distorsionada por las masas que no están listas para entenderla. Así que se desvanece conforme los pocos que sí la entienden dejan esta Tierra y heredan estas enseñanzas a aquellos que suelen estar llenos de buena voluntad e intención, pero no pueden manejarla de la manera correcta. Al transcurrir el tiempo, la verdad se vuelve más y más rígida y, por lo tanto, falsa. Tienen que crearse canales nuevos, y la misma verdad aparece otra vez en una forma nueva, quizás adaptada a la civilización y a las características del periodo específico.

No ha habido un tiempo en la historia en que la verdad no se haya hecho presente entre ciertas personas. Fue enseñada y difundida, pero, como ya dije, la mayor parte de la Humanidad era todavía demasiado inmadura para usarla interiormente. Al crear reglas y reglamentos exteriores, impusieron restricciones que la distorsionaron. Si estudias la historia de la religión concienzudamente, verás que todas las religiones, incluidas las tradicionales, contenían la chispa vital de la verdad. Pero al difundirse, la verdad se debilitó y se convirtieron en religiones de letras, en vez de corazón y alma.

La Humanidad no entiende la esencia de la verdad o de la religión porque no quiere entender. Quiere apoyarse en el dogma y la regla, para no tener que pensar, enfrentar y tomar decisiones autorresponsables. De esa manera, la verdad se pervierte. Esto ha sucedido desde el principio de los tiempos y continuará, mucho me temo, durante algún tiempo más. Pero al transcurrir los años, cada manifestación nueva de la verdad penetra un poco más profundamente y entre más personas cuyas almas están lo suficientemente evolucionadas para anhelarla.

Verás que muchas más personas entienden la verdad hoy que hace unos cientos de años, o incluso hace sólo cincuenta años, aunque no siempre exactamente en los mismos términos. La difusión de ciertas ciencias y de la psicología ha contribuido grandemente a esta comprensión. La esencia y la raíz de la psicología, si profundizas lo suficiente, siempre llegarán a la psique y revelarán las verdades espirituales esenciales, tal como las proclamaron unos cuantos sabios en todos los tiempos.

PREGUNTA: Me gustaría plantear algo aquí. La religión cristiana, o, específicamente, la Iglesia Católica, sí logró sobrevivir hasta el día de hoy, mientras que las religiones gnósticas, que van más de acuerdo con sus enseñanzas, no han sobrevivido. Parece difícil entender por qué la verdad más grande mostró menos vitalidad.

RESPUESTA: El poder exterior puede traer a menudo el éxito exterior. Tal vez sólo porque había más verdad arraigada en ciertas religiones gnósticas, existía menos codicia de poder en los que las practicaban. Pero esto no significa que el poder interior de la verdad no trajera más éxito en el sentido real, aunque fue menos notable. La manifestación exterior puede, de nuevo, llevarte a creer que esto es injusto. Lo mismo ocurre con un individuo. Podrías preguntar por qué ciertas personas tienen tanto éxito exteriormente, aun cuando son realmente egoístas, muy inmaduras y poco amorosas. Aquí tenemos que ponernos de acuerdo en lo que realmente significa ser exitoso. Un hombre de negocios, exteriormente “exitoso”, poderoso y con mucho dinero, puede estar lleno de inquietud e infelicidad interiores, culpa y angustia que no se notan porque presenta una fachada muy convincente. Por lo tanto, no es exitoso en el sentido de lo que realmente cuenta: su felicidad, su seguridad y su paz interiores.

Del mismo modo, la iglesia poderosa que mencionas tiene éxito hacia afuera, pero no es ni remotamente tan exitosa hacia dentro. Las descuidadas enseñanzas de la verdad de las religiones gnósticas pueden parecer exteriormente débiles porque hay muy pocos proponentes de ellas que tú conozcas. Pero interiormente tienen una fuerza que tal vez no veas ni conozcas. Quizás ignores completamente la fuerte influencia que ejercen en las fuerzas cósmicas, una influencia infinitamente más fuerte de los pocos que de los muchos, a pesar del grado de poder externo que pueda tener una “religión exitosa”.

Aquí de nuevo se trata de entrenar a nuestra conciencia a percibir el contenido interior de algo, y no concentrarse en la manifestación externa. Desde ese punto de vista, el éxito no está donde lo ves. Aunque muchas personas son seguidoras de esa iglesia, hay muchas más que no lo son. Y muchos de los que son seguidores lo son de una manera tibia, o de una manera muy superficial, y no entienden bien de qué se trata. Eso no es fuerza, y por lo tanto esa iglesia no es exitosa. Al mismo tiempo, las pocas personas que se concentran en las enseñanzas de la verdad sin un poder manifiesto, en cualquier forma en que puedan aparecer en diferentes periodos de la historia, dejan una huella en el universo que el ojo humano no puede medir. Los esfuerzos y la comprensión de un puñado de estas personas son más importantes para el éxito universal en su sentido real que miles de personas que vayan a la iglesia.

Sean benditos todos ustedes, en el nombre del Santísimo. Reciban nuestra fuerza y nuestro amor para que les ayuden a progresar en su camino, a superar sus obstáculos y a luchar con éxito hacia la luz, la unión y la integridad dentro de ustedes. Queden en paz, queden con Dios.

Dictada el 25 de noviembre de 1960.