J

Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 79. Preguntas y respuestas

Debido a la escasa asistencia a causa de la tormenta, decidimos tener, en vez de una conferencia, otra sesión de preguntas y respuestas, y dar a los presentes la oportunidad de recibir ayuda personal en algunos de sus problemas. Creemos que las respuestas a las preguntas personales beneficiarán a todos. Al final se anexa un ensayo escrito por un miembro de nuestro grupo.

Saludos, mis muy queridos amigos. Dios bendiga a cada uno de ustedes. Bendita sea esta hora. Tal como lo desean, responderé a las preguntas que, así lo esperamos, puedan ayudarlos personalmente y hacer de ésta una noche constructiva para todos.

PREGUNTA: ¿Cuál es el significado del Camino de la Cruz, sus principios y su curso de acción? ¿Cómo se compara con el concepto oriental, el que sigue al Buda?

RESPUESTA: El símbolo de la cruz representa al ser doble de una persona. Tienen ustedes fines que se contraponen. Esta es la gran lucha que hay que ganar. Todas las enseñanzas de la verdad observan la contraposición fundamental de la Humanidad. Ustedes ven esto de manera especial cuando exploran sus conflictos y problemas más íntimos. Esta contraposición se expresa de muchas maneras diversas. Está el deseo de ser amado y el rechazo del amor. Está el instinto básico de vivir y el rechazo de él. Con esto me refiero a algo más que la vida física. Me refiero a todo lo que implica la esencia de la vida vibrante, aceptándola plenamente. Está el conflicto en el alma humana entre la construcción y la creatividad versus la destrucción y el estancamiento. Todas estas cosas, y muchas más, indican la división de una persona dentro de sí misma. La cruz demuestra esto con las dos barras, una horizontal y una vertical, que indican dos direcciones opuestas. Mientras los opuestos no puedan armonizarse, el resultado será el dolor y el sufrimiento. Pero una vez que esta batalla concluye exitosamente, la persona real resucita y vive en armonía, paz y alegría. Jesús demostró todo este proceso. Demostró la victoria sobre los opuestos mediante la integración a través del amor y el sacrificio. Con esto me refiero a la manera sana y genuina, la manera que expliqué en la conferencia sobre la gran transición humana, cuando una persona deja de vivir en la perspectiva egocéntrica y comprende que es parte de un todo.

Esto no contradice en modo alguno las enseñanzas orientales. Es sólo un enfoque diferente, que expresa otra faceta.

PREGUNTA: Después de un año de trabajar en el Pathwork, tanto la persona con la que trabajo como yo creemos que he disuelto una imagen muy importante. ¿Es cierto esto, y podría usted darme algún consejo para nuestro trabajo futuro?

RESPUESTA: Es perfectamente cierto lo que dices. Sin embargo, como todos ustedes ya lo saben, uno tiene que estar en guardia. Desechar realmente una imagen no es algo repentino. No se trata de que la encuentres y entonces desaparezca automáticamente. Después de encontrarla sientes un enorme alivio, iluminación y victoria debido a la percepción y comprensión que adquieres sobre toda su vida y sobre ti. Pero no olvides que la psique humana está atada a hábitos; está diseñada para funcionar en ciertos canales, por decirlo así. Después de muchos años de hábitos constantemente repetidos, estos hábitos internos se instalan. Cuando no se les observa sistemáticamente para ver cómo funcionan de las maneras más ocultas, sutiles y discretas, uno vuelve a ellos inadvertidamente. Sin embargo, el conocimiento del hallazgo permanece. Debido a este éxito, uno puede reaccionar de manera diferente y sana en algunas áreas de su vida, mientras una parte de sus reacciones emocionales siguen obedeciendo inconscientemente al viejo patrón. Si esto no se prevé realistamente, la persona puede estar bajo la impresión de haber resuelto completamente el problema, mientras que lo ha hecho sólo en parte. Cuando no haces esto, te enredas, te bloqueas y te ciegas, sólo porque no te das cuenta de esta trampa. Luego, si después de más desarmonías y depresiones, vuelves a encontrar la faceta que estabas convencido de haber resuelto, la decepción y el desaliento pueden ser un obstáculo más grande que el problema mismo.

Por lo tanto, no puedo insistir demasiado contigo en que el hecho de encontrar, entender e incluso cambiar hasta cierto grado no significa que no permanezcan los residuos de los mismos hábitos viejos. Tienes que observarlos constantemente en tu revisión diaria, en tu trabajo en este Pathwork. Observa tus reacciones emocionales, analízalas, trata de entenderlas y de trabajar en ellas cada vez nuevamente. No te sientas desalentado si te das cuenta de que persiste en ti una parte de tus viejos patrones. No te sorprendas de que esto suceda, y este hallazgo, a su vez, te traerá más y más percepción, liberación, felicidad y crecimiento.

Por el momento, el hallazgo simplemente debe ayudarte a entender por qué, por lo menos durante un rato, no puedes evitar sentir y reaccionar de cierta manera. Una percepción más profunda que resulte de tu esfuerzo ininterrumpido y de tu perseverancia finalmente cambiará esto. Todo lo que puedes esperar ahora es que cada vez que observes que parte de tu ser reacciona de la manera vieja, adquieras una percepción y una comprensión adicionales. Ampliarás la visión que has obtenido hasta ahora. Al hacer esto, tú mismo producirás el material en el que necesitas trabajar. Tu guía interna te mostrará claramente cómo proceder. Yo sólo señalo ciertas direcciones cuando una persona está atorada y no puede salirse de un círculo vicioso en el trabajo. Cualquier cosa que te perturbe o te moleste, cualquier situación que te oprima en cualquier momento dado, éste es el material que debes discutir en tu trabajo. Y verás que de esto derivarás mayor percepción y progreso.

PREGUNTA: Tengo una deformidad que es un obstáculo en mi pensamiento y en mi habilidad. ¿Qué necesito saber y cómo encuentro la fuerza para superar esto?

RESPUESTA: Bueno, mi queridísimo amigo, la única verdad que puedo decirte a este respecto es que encontrarás la fuerza sólo entendiendo completamente las emociones negativas que todavía existen en ti y de las que no eres consciente, ya sea en conexión directa con este asunto o no. Éste es el único camino. La fuerza real, pura y permanente sólo puede venir a través del trabajo y el análisis diario meticuloso y gradual de las reacciones, emociones, impresiones y estados de ánimo negativos de uno. No hay otra manera. En vez de examinarlos sólo la mitad del tiempo, como todos ustedes tienden a hacer, ya sea apartándolos de su mente o adjudicándolos a razones externas—lo que en ocasiones puede ser muy lógico—deben investigar estas reacciones con voluntad y vigor para encontrar la conclusión equivocada oculta, ya que si existe una perturbación, una desarmonía o una infelicidad, no importa cuánto se presten las circunstancias exteriores a explicarla, debe de existir una conclusión interna equivocada, una impresión incorrecta acerca de los hechos y la realidad. Esta sencilla verdad se olvida constantemente, incluso por parte de mis amigos que trabajan en este Pathwork. Si tienen presente que cualquier sentimiento negativo, sea falta de fuerza o cualquier otra cosa, es de alguna manera la señal de que no están en la verdad, inevitablemente darán los pasos correctos que les permitirán encontrar, desde la falsedad, la verdad que fortalece.

Las motivaciones de las acciones, así como los deseos y las ambiciones, tienen que examinarse con un máximo de autohonestidad. Las motivaciones externas, conscientes, pueden ser verdaderas, pero tengan presente que no son necesariamente las únicas que existen. Encuentren las que están latentes y enterradas. Sáquelas de su escondite y véanlas bajo la clara luz de la conciencia.

Desgraciadamente, la Humanidad está compuesta de nueve décimas partes de simulación, de una u otra manera. Todas sus compulsiones, impulsos y buena parte de sus motivaciones son, en gran medida, el resultado de la simulación. Esto no sólo se refiere al deseo de parecer mejores de lo que son, a fin de pertenecer, de ser amados y aceptados, sino que se aplica también a las emociones negativas como el odio, el resentimiento y el desprecio. Si se examinan profundamente, descubrirán que sobreimponen no sólo emociones positivas sino también negativas a sus sentimientos genuinos. Producen sentimientos artificiales porque están bajo la impresión de que así es como deben sentirse. Cultivan estos sentimientos artificiales durante mucho tiempo, hasta que se convierten en parte de ustedes, de modo que ya no pueden distinguir entre su ser real y su ser falso. Sólo este trabajo los llevará finalmente al punto en que se den cuenta, a veces muy repentinamente, de que estas emociones son falsas. Las tienen debido a una conclusión equivocada y un deseo poco realista. Están bajo la impresión equivocada de que obtendrán lo que quieren sintiendo, reaccionando y siendo de una manera en que realmente no son, que es destructiva. Una vez que encuentren este proceso de razonamiento oculto, verán la simulación y su completa futilidad, y la desecharán como la carga que es. Entonces serán reales. Esto liberará sus facultades intuitivas para que puedan intervenir y funcionar adecuadamente.

El panorama es más o menos éste: Conscientemente uno suele no ser consciente de las emociones negativas, sean éstas resentimiento, odio o desprecio. En lo que se refiere a los deseos válidos, uno está consciente sólo de su propósito constructivo, mientras ignora las motivaciones falsas que están debajo. Después de algo de exploración en la dirección correcta, uno encuentra la existencia de estas emociones negativas, así como la existencia de motivaciones adicionales, que pueden ser infantiles, poco realistas e improductivas. En ese punto, aún no entienden por qué existe toda esta capa. Después de buscar más, sin embargo, encontrarán la verdadera razón. Como he dicho antes, descubren que han asumido su simulación con la idea equivocada de que entonces pertenecerán y serán aceptados, admirados y amados. Luego, después de hacer su elección, aprenderán que aun si esta actitud les trajera el resultado deseado—lo que, desde luego, no sucederá—, no valdría la pena y renunciarán a ella. Descartarán la simulación de actitudes, tendencias, deseos y motivaciones positivas y negativas.

Estas palabras tendrán sentido para todos los que se han topado con esta área de su ser. Los demás las entenderán sólo después de que hayan logrado esto.

La compulsión es el resultado de emociones, deseos y ambiciones artificialmente acelerados. La artificialidad, a su vez, es el resultado de la simulación. La simulación es el resultado de una visión equivocada de causa y efecto; un juicio equivocado: “Si soy, o siento o hago esto o aquello, obtendré tal o cual cosa”. Todo este proceso es tan sutil y la mayor parte del tiempo tan oculto que es imposible reconocerlo a través de una investigación superficial del ser. Pero siempre que existen problemas en la vida, como bien lo saben, su causa deben de ser los problemas internos. Estos problemas internos siempre están conectados con este proceso de simulación, de una u otra manera. Ni falta hace decir que la simulación impide la fuerza sana real porque esta fuerza sólo puede venir del ser real, que está enteramente tapado por la capa falsa de un seudoser.

Otro factor que contribuye a prohibir la fuerza es el concepto del tiempo equivocado. Con esto me refiero a la actitud de impaciencia. El niño interior los hace apresurarse, pensar que deben tener ahora lo que creen que deben tener. También esto causa una aceleración artificialmente producida… y por lo tanto compulsión. Como la impaciencia tampoco va de acuerdo con la verdad, tiene el mismo efecto y produce un conjunto similar de reacciones en cadena como la simulación. De hecho, las dos suelen interactuar. Las motivaciones falsas causan impaciencia.

El deseo intenso, a menudo inconsciente, de pertenecer al mundo que les parece más deseable produce impaciencia. Los obliga a asumir actitudes y emociones artificiales. Como ni este “mundo deseable” ni la manera en que proceden para acceder a él se basan en la realidad o en la verdad, su ser real está tapado, y por consiguiente también su fuerza real.

Lo que dije aquí se aplica a todos los seres humanos de un modo o de otro. Pero también responde a tu pregunta. Tu deformidad exterior no es la razón de tu falta de fuerza a este respecto. Puede parecer así, pero, créeme, no lo es. Los procesos internos están en la raíz de ello. Si encontraras y cambiaras estas corrientes, puedo prometerte que, a pesar de la dificultad física exterior, te llegará la fuerza de una manera que tal vez no creas posible hoy. Tu fuerza interna fluirá hacia afuera en el momento en que deseches los subterfugios, los sentimientos sobreimpuestos y compulsivos. Y esto, a su vez, sólo puedes hacerlo después de que estés completamente consciente de su existencia. Mira, amigo mío, constantemente manufacturas una fuerza artificial, usando elementos compulsivos para construirla. Cuanto más haces esto, más socavas e impides la fuerza real. Esta fuerza real sólo puede empezar a funcionar si primero tienes el valor de liberarte de la fuerza artificialmente producida, e investigas su origen y los procesos del razonamiento interno.

No puedo ser más personal. Lo que dije puede y debe abrirte el camino para que encuentres todo lo que he dicho que existe en ti, como existe en todos los seres humanos. Si no haces este trabajo sistemáticamente, y con la ayuda y la cooperación de otra persona, no lograrás mucho. Debo decirte que hasta donde esto puede hacerse solo, has tenido un muy buen comienzo. En muchos sentidos, estás procediendo sorprendentemente bien, amigo mío. Pero sin la ayuda sistemática de una persona objetiva, este trabajo será limitado. Todavía hay ciertas áreas en las que no ves con claridad, en las que no puedes avanzar por dentro. Esto sucede inevitablemente cuando uno no tiene ayuda. Si tienes la voluntad de buscar más intensamente con la ayuda de alguien más, tarde o temprano encontrarás un camino. Entonces, y sólo entonces, entenderás lo mucho que te he dicho ahora. Pero que le digan algo a uno, aun si es algo específico, y escuchar con el cerebro, nunca puede ser suficiente. Ya lo sabes.

COMENTARIO: ¿Puedo agregar algo? Desde que he estado trabajando, como uno de los miembros más antiguos del grupo, descubro que si logramos desechar algunas actitudes negativas, esto es algo tan gradual que, incluso después de tres años y medio, apenas estoy al principio de lo que necesita hacerse. La sanación completa puede tardar muchos, muchos años, y tal vez ni siquiera lo logre en esta vida. Desde luego que, para nuestro amigo que hizo esta pregunta, es mucho más difícil porque él habló de una deformidad que es muy difícil para él. Lo que él realmente quiere hacer es cantar, y por supuesto que se impacienta y no puede lograrlo en esta vida.

RESPUESTA: La deformidad exterior, física, no es más grave que las deformidades del alma que todos los seres humanos tienen hasta cierto grado. Es una ilusión humana creer que una deformidad exterior es un obstáculo mayor que una interior, sólo porque puedes ver una y no la otra. En el caso de que nuestro amigo encuentre los obstáculos internos, también le sería posible alcanzar el éxito exterior. Entonces verá que la deformidad exterior no tiene por qué ser un obstáculo.

Lo que dijiste acerca del progreso lento es cierto hasta cierto grado. Pero aquí también varía con cada individuo y cada problema. Hay ciertos problemas en algunas constituciones interiores que no están tan cerrados y bloqueados como otros. Aunque éste es un trabajo lento, cada pasito hacia delante trae liberación e importa mucho. Esto sólo pueden evaluarlo cuando adquieren una retrospectiva, una visión global. Hay momentos en su vida en que adquieren vislumbres de lo mucho que han avanzado, lo mucho que han cambiado con este trabajo. Mientras están en el proceso no notan lo decisivo que es cada pasito hacia delante. Cada paso parece pequeño, y sin embargo cuenta tremendamente como parte del todo. ¿Está claro?

PREGUNTA: Sí, está claro. Usted le dijo a él que obtendrá la fuerza después de que haya encontrado todos estos procesos, pero eso es lo más difícil de encontrar. Encontrarse uno mismo es una tarea monumental. Si él tiene que esperar para obtener la fuerza, sólo entonces… ¿y después…?

RESPUESTA: Gradualmente, poco a poco. Todos ustedes han notado, en el curso de este trabajo, que después de cada percepción y liberación una fuerza nueva surge de ustedes. Puede desaparecer otra vez, temporalmente, cuando lidian con un aspecto nuevo, pero cada paso hacia delante trae más fuerza.

PREGUNTA: Estamos en este camino porque queremos desarrollarnos, satisfagamos o no ciertas ambiciones. Pero él todavía quiere satisfacer sus ambiciones.

RESPUESTA: Yo sólo puedo decir lo que veo que obstruye sus ambiciones. Aquí ni siquiera es cuestión de que trate de disolver estas obstrucciones debido a un deseo de desarrollarse y de tener paz y armonía, o debido a un objetivo más directo de hacer realidad una ambición específica. Yo sólo puedo mostrar dónde veo el obstáculo. Empezar el proceso de encontrar y disolver la obstrucción no retrasará la realización. Aunque el trabajo sea largo, es la única manera de liberar realmente las capacidades inherentes. La impaciencia misma que es resultado de los procesos internos descritos antes es un problema en sí. Cuanto mayor sea la impaciencia, mayor será también la creencia equivocada de que producirá resultados. En realidad, no obstante, tiene exactamente el efecto opuesto. Paraliza todos los atributos genuinos que son necesarios para la realización.

COMENTARIO: ¿Puedo agregar algo a esta discusión? Tengo la impresión de que puede existir aquí cierto malentendido que confunde la impaciencia con el esfuerzo. Creo que se entendió que él no debe esforzarse más en la dirección de su ambición. También creo que nada está tan encerrado, no importa lo difícil o lo breve que sea la vida, que no pueda ganarse algo en esta existencia. Es cuestión de trabajo personal. ¿No es así? Nada está tan encerrado que no pueda disolverse.

RESPUESTA: Es absolutamente correcto. Si hay la voluntad, cualquier problema interior puede resolverse. También es correcto que mis palabras no deben interpretarse en el sentido de que nuestro amigo debe renunciar a sus esfuerzos por realizar su ambición. Pero tiene que verse la diferencia entre el esfuerzo sano y relajado y la impaciencia frenética y compulsiva. Esta última puede dejarse de lado sólo si se le entiende.

PREGUNTA: Para que quede claro, quiero decir que tal vez la impaciencia está en buscar un atajo, lo que es poco realista. La meta es inalcanzable de esa manera.

RESPUESTA: Sí. Y también las motivaciones que no se reconocen plenamente. Hay algunas motivaciones poco realistas, inmaduras y distorsionadas, además de las conscientes y válidas. Estas motivaciones no reconocidas no son “malas”, “malévolas” ni “pecaminosas”, son simplemente miopes, erróneas y de una lógica limitada, como siempre lo es el niño interior. Estas motivaciones no van a la esencia de la cosa, rodean el tema real y, por lo tanto, son ineficaces. Esto paraliza el éxito, lo que, a su vez, causa frustración. La frustración causa una compulsión frenética, que se manifiesta como impaciencia, y que se confunde tan fácilmente con el esfuerzo y la ambición. Eso es lo que bloquea el éxito, no el impedimento físico.

PREGUNTA: ¿Es posible hacer trabajo de imágenes con niños?

RESPUESTA: Sí, es posible, pero de una manera muy diferente. Un niño tiene muchas cosas en la superficie. El ojo adiestrado descubrirá dónde se están formando los conceptos equivocados, debido a cierta aflicción emocional. El niño tendrá entonces que ser guiado y enseñado a asumir los conceptos correctos. Esas enseñanzas tendrán que conducirse de una manera que afecte el área emocional donde existen o se están formando los problemas. De la manera correcta, la enseñanza correcta se dará en el momento correcto para que sea dirigida al subconsciente. Hablando en términos amplios, ésta sería la manera. El enfoque es diferente incluso para un adulto joven y para uno que tenga más años.

PREGUNTA: Me gustaría recibir un poco de ayuda. En mi trabajo, descubrí una emoción negativa hacia un hermano mío a la que me había aferrado desde que era una niña muy pequeña. Yo creía que realmente sentía esta emoción. Pero entonces, al trabajar, descubrí la razón real por la que la tenía. Era similar a las razones que usted ha examinado esta noche. En otras palabras, yo no me sentía realmente así, pero pensaba que tenía que hacerlo por diversas razones exteriores. Inmediatamente después de ver esto, me liberé. Pude soltar esta emoción negativa. Tengo la misma emoción negativa hacia mi marido, pero no puedo liberarme de ella ni soltarla. ¿Podría darme un poco de luz?

RESPUESTA: Sí. Trataré. La razón de tu incapacidad de soltar es que existe una herida específica que no te admites a ti misma. Te concentras en todo tipo de otras heridas que son sólo un subterfugio o una tapadera de lo que realmente te duele. Debido a tu ignorancia de lo que realmente te duele, también eres incapaz de encontrar tu propia causa, cómo contribuiste a la situación. Cualquier cosa que encuentres en esta dirección puede tener sentido para ti intelectualmente, pero emocionalmente penetrará sólo cuando hayas desenterrado lo que realmente te hirió pero que, por tus propias razones, no quieres enfrentar. Esa es la clave de todo el problema, y, quisiera decir, de mucho más que el problema que mencionaste. Por alguna razón infantil, crees que la herida real es inadmisible, y por lo tanto la encierras a piedra y lodo. Así, sobreimpones y artificialmente exageras otras heridas. A medida que progresa tu trabajo, a veces ves que no eres razonable cuando te sientes así, pero no puedes evitarlo. En otros momentos, sientes que las heridas sobreimpuestas son razones suficientes para guardar tu resentimiento. De esta manera, das vueltas en círculos. Por dentro, desde luego, sabes, pero hacia afuera, hasta ahora, no has querido saber lo que realmente te molesta. Si real y verdaderamente deseas encontrar esta herida, podrás soltarla, tal como lo hiciste con tu hermano. Recordarás que pasaste por un proceso similar en ese caso. Descubriste que lo que pensabas que te había lastimado no era tal cosa. Después de este descubrimiento toda tu actitud cambió. Lo mismo sucederá aquí. [Gracias.]

PREGUNTA: Me gustaría que nos hablara del mandamiento “No matarás” en la vida cotidiana, en las diferentes emociones, por ejemplo. ¿Tiene referencia a este mandamiento la destructividad de los pensamientos y los sentimientos?

RESPUESTA: Desde luego. Todos los mandamientos se aplican a todos los niveles de la personalidad humana. Lo mismo ocurre con éste. No se refiere sólo al acto del homicidio físico. Como dijiste correctamente, los pensamientos y las emociones pueden ser destructivos, y en ese sentido son actos de asesinato. Los términos “vida” y “muerte” no significan sólo las manifestaciones físicas, como lo he dicho muchas veces. Cuando consideras el mandamiento desde este punto de vista, adquiere un significado muy diferente. Tampoco se aplica meramente a tus emociones y pensamientos destructivos que afectan negativamente—matan—a otros, sino también a tu propia fuerza vital, cómo oscureces e insensibilizas la vida misma. Cuanto más avanzas en este trabajo, más cuenta te das de que tus problemas no resueltos, tus conflictos, tus desviaciones e imágenes afectan negativamente a tu ambiente, a ti mismo, y por lo tanto a la vida como tal.

Tomemos el ejemplo actual del proceso psicológico universal que tan a menudo discutimos. Cuando se sienten rechazados e inseguros, muchas veces adoptan una actitud de tratar de complacer a las personas mismas cuya aceptación anhelan. Al hacerlo, muchas veces desprecian a otros que, en su opinión, son despreciados por aquellos cuya atención ustedes desean tanto. Con frecuencia esto es algo sutil efectivamente, pero sin embargo, todos ustedes tienen problemas similares. Esta traición tiene no sólo el efecto más dañino en ustedes—pues les trae lo opuesto de lo que originalmente querían y por qué adoptaron el papel—, sino que lastimará y rechazará a otros. Esto puede no manifestarse en obras o palabras, pero existe como una actitud oculta y bien disfrazada. Pueden remover cielo y tierra para ocultarse a sí mismos y a otros esta actitud. Sin embargo, existe en ustedes y hace daño. Esto, por ejemplo, es un acto típico y frecuente de “asesinato” espiritual.

Sólo hay un camino para la salvación y la solución real, y éste es el amor y la verdad. Ni el amor ni la verdad pueden ser parte de todo su ser a menos que encuentren y entiendan las áreas en las que no están en el amor y en la verdad. Sólo este trabajo puede producir y gradualmente hacer realidad este estado. No hay atajos ni fórmulas; no hay milagros ni ninguna manera fácil de lograr esto, amigos míos. Sólo la más completa honestidad en todas sus obras y reacciones—sea en cosas pequeñas e insignificantes, sea en algo importante en su vida—los llevará a la meta deseada. Si perseveran en eso, todo tu ser se volverá más y más constructivo, sano y benéfico para ustedes y otros… y para el universo.

PREGUNTA: No sé si ésta es una pregunta general o personal. Me parece que a lo largo de nuestro trabajo aquí ha habido una tendencia de parte de los miembros más antiguos, y yo estoy entre ellos, a hacerle a usted cada vez menos preguntas. ¿A qué se debe esto? Seguramente, aunque sabemos un poco más, no sabemos tanto que no necesitemos hacer preguntas. ¿Es arrogancia, es un bloqueo o es falta de imaginación?

RESPUESTA: No hay una sola respuesta a eso… hay muchas. Todas las razones que mencionaste pueden existir. Otras razones pueden ser, por ejemplo, un estancamiento en cierto sentido, aunque no sea en el trabajo interno. Tal vez sólo porque toda la concentración está puesta en el trabajo interno que progresa muy bien, puede no quedar suficiente atención y curiosidad, temporalmente, para preguntar sobre cosas generales que no tienen nada que ver con sus propios problemas inmediatos. Esto no debe llevar a mis amigos a la conclusión de que cuanto mejor trabajen personalmente, menos preguntas tienen, porque no necesariamente es así. Y si lo es, puede ser una fase puramente temporal.

Otra posibilidad es que la persona todavía rehúya un problema interno fundamental. Como, debido a un buen progreso general, este problema se acerca más y más a la superficie, la resistencia subconsciente, el miedo al “descubrimiento”, puede producir una parálisis que evita hacer preguntas. Es como si la psique resistente tuviera tanto miedo de revelar el tema sensible que cualquier pregunta, no importa cuán remota sea, amenazara con derribar las barreras. Esto produce una parálisis como la que describes. Mientras el problema oculto permanezca convenientemente inaccesible, uno puede estar lleno de preguntas, interés y participación. Pero cuando el trabajo procede en la dirección adecuada, entonces la parte resistente envía “señales de peligro” y se pone en guardia.

PREGUNTA: Estoy trabajando con uno de los miembros del grupo. A ella le asusta subirse al metro. Se enferma físicamente cuando lo hace. Esto se debe ciertamente a razones psicológicas, pero ¿podría haber también causas físicas?

RESPUESTA: No. Mi consejo aquí es no trabajar y concentrarse en el problema. Esta es una manifestación o síntoma indirecto de algo más. Sólo puede resolverse cuando lleguen a la raíz del problema, pero no encontrarás las raíces trabajando directamente en este asunto. Si examinas todo lo que le molesta, la perturba o la deprime, cuando lo trabajen a fondo, verás que todas estas cosas tienen el mismo común denominador. Pero encontrar esto llevará más tiempo. Descubrirás que las reacciones internas a este problema del metro son similares a otros aspectos de la vida. Entonces verás que el problema del metro es más un símbolo que un síntoma del núcleo subyacente.

PREGUNTA: Encontramos algo, y ella se sintió aliviada. Luego, dos días después, todo empezó de nuevo.

RESPUESTA: Porque sólo encontraron una parte del todo, un pequeño segmento de él. Cada percepción verdadera producirá alivio, pero sólo temporalmente, si estas percepciones son sólo fragmentarias. El alivio permanente sólo puede llegar cuando todo el panorama se desenrolle, lo que, desde luego, es imposible en un tiempo tan corto. El alivio es una señal de que están en la ruta correcta, lo que no significa que deban persistir en la misma dirección. Tal vez tengan que acometer otra área a fin de progresar.

Queridos míos, sean benditos en el nombre del Santísimo. Llévense esta fuerza con ustedes como algo sustancial, como la realidad que es. Permítanle trabajar con ustedes. Úsenla para su voluntad y vigor interiores en la única dirección que lo abarca todo: este camino, este trabajo. Sean benditos. Queden en paz. ¡Queden con Dios!

LA PRIMAVERA

En lo más profundo de todos los seres humanos hay una fuente oculta de vida. Como una primavera debajo de la corteza terrestre, sin ninguna semblanza de fuerza yace profundamente enterrada bajo muchas capas de roca y arena duras.

Si se le considera superficialmente, parecería que el agua, por ser informe y fluida, sería más débil que la roca recia y sólida. Sin embargo, es cierto que nada tiene más poder que el flujo constante del agua. Puede mover rocas y abrirse una salida siempre que adquiere el impulso necesario. Pero en su curso interminable se topa con todo tipo de obstáculos. Algunos son arenosos. Vuelven lodosas las aguas y su agobiante peso permite muy poca filtración. Otra capa puede estar formada de barro. Éste absorberá el flujo fresco del manantial y dará un color rojizo a lo que se libera. Si se le juzga en ese punto el manantial podría descartarse por considerársele sucio y sin valor. Sin embargo, la siguiente capa que se encuentre podría ser la que sirva de catalizador. Cuando el manantial se haya abierto camino por la dureza porosa, tal vez sea más fresco y limpio que nunca.

De esta misma manera se manifiesta en todas partes, una y otra vez, la esencia de la fuerza y la claridad. Puede tardar muchísimo tiempo en llegar a la superficie, donde, finalmente, puede reflejar la luz y el calor del Sol. Pero un día, inevitablemente, rompe todas las capas de obstáculos y está lista para la tarea que debe asumir. Está en el estado de ser, y lista para transmitir vida, frescura nueva y purificación a todo lo que toca; da interminablemente y así encuentra su realización.

Dondequiera que se siente la necesidad de un manantial fresco, éste no llega a la superficie solo ni mediante la destrucción de una roca. Los que sienten la necesidad no se limitan a esperar y orar. Ofrecen su ayuda trabajando a través de las diversas capas desde afuera. Y un buen excavador de pozos sabe que no puede penetrar todos los estratos diversificados de la misma manera. Tal vez tenga que hacer estallar formaciones de granito, en tanto que las acumulaciones arenosas exigen una excavación y eliminación lentas para evitar que el arena resbale de regreso. El trabajo puede resultar tedioso, pero ciertamente vale la pena porque ayuda a liberar el manantial de la vida mucho más rápido.

Todos nosotros somos excavadores de pozos. Cuanto más claramente veamos el propósito que se halla más adelante, menos probable es que nos hallemos atrapados en la supuesta desesperanza de la oscuridad temporal de alguna obstrucción. Llegamos a entender que debemos encontrar todo tipo de obstáculos que hacen parecer que lo que perseguimos es indeseable o inalcanzable. Pero si sabemos y no perdemos de vista que el manantial está allí, más eficazmente excavaremos desde afuera y más rápido surgirá y alcanzará la luz de la libertad y la realización.

Esto podría aparecer en la forma de un arroyo, un lago o un géiser, de acuerdo con su individualidad. Pero la cualidad intrínseca de la pureza y la fuerza dadora de vida estará allí para siempre.

Dictada el 3 de febrero de 1961.