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Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 80. Cooperación, comunicación, unión

Saludos, mis muy queridos amigos. Bendiciones para cada uno de ustedes. Bendita sea esta hora.

El estado más elevado y deseable en todo el plan de evolución es la unión. En este plano terrenal la unión no existe. Algunas personas tienen una idea vaga de la unión, y en momentos aislados intuyen o sienten la importancia se ese estado de ser. Pero luego pasa el momento. Como la unión simplemente es, existe fuera de la ley de causa y efecto. Por lo tanto, no tiene sentido que yo hable de ello. No podrían entenderme y yo no podría encontrar las palabras adecuadas en el lenguaje humano para transmitir lo que es.

Sin embargo, sí hablaré de dos etapas preliminares en la evolución hacia la unión. Estas dos etapas sí existen en su plano de existencia y conciencia. Son, en el nivel más bajo, la cooperación, y, en un nivel más elevado, la comunicación. Incluso en el nivel material, la Humanidad no podría sobrevivir sin ellas. El alimento, el agua y el techo—todo lo que necesitan para su supervivencia física—dependen de la cooperación y la comunicación, aunque su forma y su práctica pueden variar. Adoptan una forma diferente en una sociedad primitiva donde las personas organizan su propia comunicación con la naturaleza y los elementos. Al progresar el desarrollo y al aumentar la comunidad de tamaño, las personas tienen que organizar la comunicación con sus congéneres en consecuencia. Cuanto mejor se lleven las personas entre sí a través de la cooperación y la comunicación apropiadas, mejor funcionará la vida de la comunidad en el nivel material más básico. Esto es tan obvio que no necesito discutirlo con mayor profundidad.

Entender la necesidad de la comunicación y la cooperación en el nivel físico los hará darse cuenta de que la subsistencia mental, emocional y espiritual es por necesidad igualmente dependiente de la cooperación y la comunicación. Ustedes saben que las mismas leyes rigen en todos los niveles de la existencia. Uno de los grandes errores y tragedias de la raza humana es que esta verdad se ignora. Si se enseñara a la gente a entender esta verdad, su mundo sería muy diferente.

Existe en el alma humana un centro del que fluyen las fuerzas de la psique, o al que otra persona responde. Este centro gobierna las leyes de la comunicación, y, en un nivel más bajo, de la cooperación. Sin embargo, no hablaremos hoy de la cooperación, ya que su naturaleza será evidente cuando hayan entendido la comunicación. La cooperación es sencillamente una forma más superficial de comunicación.

Todas las leyes universales tienden a operar libremente cuando la entidad humana está en armonía con ellas. No obstante, si el ser humano está en desarmonía con estas leyes, por ignorancia o falta de desarrollo, entonces las leyes se violan, se tuercen y se distorsionan, y la comunicación no puede tener lugar. Así, el camino a la unión definitiva se bloquea hasta que las leyes armónicas se restauren dentro de la entidad.

Si repasan conferencias anteriores sobre los múltiples problemas del alma humana, debería ser fácil que vieran cómo violan estas leyes. Si están demasiado impacientes o ansiosos, si su deseo de comunicación se exagera y se convierte en agitación, las fuerzas del alma se volverán automáticamente ásperas, punzantes y rígidas. Su movimiento será repentino, y su impacto sobre el centro del alma de la otra persona—desde el cual ella responde a su vez, muchas veces muy inconscientemente—, será demasiado fuerte. Todo el universo se basa en el equilibrio, y siempre que el equilibrio se pierde, las fuerzas universales operan para restablecerlo. Éste suele ser un proceso doloroso. Por ejemplo, el efecto de la comunicación agresiva debe ser que la otra alma se retraiga, porque las fuerzas internas correspondientes restringen, y parecen rechazar, el intento demasiado impaciente de comunicarse.

En sus observaciones diarias pueden ver esto fácilmente, especialmente en el trabajo de autobúsqueda. Pueden ser muy inconscientes de su impaciencia oculta y su necesidad exagerada; pueden haberla tapado con una capa que manifiesta lo contrario. Sin embargo, lo que hay realmente en ustedes es lo que importa. Y cuando descubran sus ansias exageradas, entenderán que esta corriente hasta ahora inconsciente hace que la puerta se cierre en la otra persona. Entonces yo no lo interpretarán como un rechazo personal, sino que entenderán que las fuerzas del alma inconscientes de la otra persona deben responder de acuerdo con la ley que restablece el equilibrio.

Para entender mejor este proceso tenemos que tener claridad en cuanto al significado del ansia exagerada. Tal vez crean que es sólo una cualidad positiva fuerte, y que como tal no puede ni debe trastornar el equilibrio natural. Pero no es así. Ahora entenderán que esta ansia exagerada es una distorsión, porque la urgencia de su necesidad no está en la verdad. Es imaginaria y, como lo da a entender la palabra, surge de sus imágenes, conflictos y distorsiones. En su inconsciente creen que deben tener amor, afecto y atención. No es cuestión de desearlos en una mutualidad sana; existe en ustedes una demanda infantil unilateral como si su vida misma estuviera en juego. Es tan contundente que las fuerzas equilibradoras hacen que la otra persona se retraiga del movimiento exagerado de su demanda. Si la persona tiene conflictos y problemas internos no resueltos, la motivación de tal retraimiento será inconsciente y negativa. En la persona relativamente sana, la respuesta será similar, pero surgirá de motivos positivos y conscientes.

Traten de visualizar este movimiento fuerte y acometedor, con todo el impacto de la corriente forzante, y entenderán plenamente la respuesta inevitable. Visualicen las fuerzas del alma, y luego recuerden incidentes en los que estuvieron involucrados en cualquiera de las dos partes. En algunas ocasiones, la necesidad exagerada salió con fuerza de ustedes y fue repelida; en otras ocasiones, estas fuerzas fueron dirigidas a ustedes, y a pesar de su deseo de amor y comunicación, no pudieron evitar repelerla. Esta observación ampliará su comprensión y resultará muy benéfica para ustedes.

En el pasado, antes de que realmente penetraran las regiones y motivaciones ocultas de las fuerzas de su alma, todas estas acciones y reacciones eran inconscientes. En el mejor de los casos, ustedes eran vagamente conscientes de que algo así estaba sucediendo. Pero ahora, a medida que progresan en su camino de autobúsqueda, se han vuelto mucho más conscientes. Si combinan esta conciencia con el conocimiento de las leyes de la comunicación y el equilibrio, tendrán percepciones aún más profundas. Estas los protegerán de llegar a la conclusión equivocada de que su “amor” es rechazado y de que, como resultado, no valen nada. Entenderán que sus ansias infantiles y exageradas no tienen nada que ver con el amor sano, y que las primeras son en realidad la razón del impacto malsano y el rechazo subsecuente.

Una vez que entiendan plenamente esto, ya no necesitarán protegerse del dolor y la desilusión cuando sí amen, ni tendrán que protegerse del amor. Esta seudoprotección los lleva a aislarse; se niegan a comunicarse. Cuando no hacen intento alguno por iniciar un contacto, no se generará ninguna energía para buscar al otro. Por lo tanto, nada sucederá. Esto es tan dañino como el otro extremo de ansiar y forzar infantilmente.

Estas son las dos grandes distorsiones de las leyes que gobiernan la comunicación, con muchas subdivisiones y variantes personales, que tienen que encontrarse tal como se manifiestan en cada individuo. Sólo cuando crecen y, por lo tanto, se vuelven conscientes de que las reacciones equivocadas se deben a impresiones erróneas, pueden cambiar gradualmente este estado de cosas. Tengan presente, cuando examinen sus reacciones internas, que constantemente fluctúan entre los extremos de las ansias exageradas, que provienen de una necesidad también exagerada, y el retraimiento. Por extraño que esto parezca, a veces persiguen ambas alternativas simultáneamente; por lo menos tratan de hacerlo, sólo para “curarse en salud”. No sorprende entonces que su alma se parta a la mitad y que su fuerza se evapore. No sorprende tampoco que se sientan inarmónicos, infelices y desesperanzados. Pocas veces, o tal vez ninguna, se dan cuenta ni por un momento de que todos los sucesos exteriores a los que culpan de la situación son el resultado natural de su estado interior, que ustedes mismos han producido.

Amigos míos, les repito que el conocimiento teórico no les será de ninguna utilidad. Sólo su trabajo personal—su búsqueda personal de estas desviaciones, distorsiones y errores—les mostrará la verdad de estas leyes. La verdad es que los sucesos exteriores aparentemente ajenos a su estado interior son en realidad los efectos mismos que ustedes han puesto en movimiento. El conocimiento de estas leyes los liberará y les dará la fuerza y la perseverancia para aprender gradualmente a comunicarse sin una necesidad exagerada. Como saben por mis pláticas anteriores con ustedes, esta necesidad proviene, en una variación o en otra, de sus decepciones infantiles. Todavía no se han reconciliado con ellas y aún tratan de superarlas exagerando la necesidad porque están impulsados por sus reacciones y motivaciones inconscientes.

Una vez que vean y entiendan plenamente lo que está sucediendo en ustedes y, subsecuentemente, puedan soltar esta necesidad exagerada, descubrirán que esa necesidad es una ilusión. Una vez que deje de ser un asunto de vida o muerte satisfacer las ansias del niño, no tendrán que recurrir al otro extremo, que es sabotear lo que más desean, y lo que efectivamente deberían tener de una manera sana. Sabotean la comunicación, ya sea infundiendo miedo a las antenas tentativas de la otra alma, la cual se retraerá, o insistiendo en su propio aislamiento y negándose a encontrar la manera de salir de él. Erigen un muro alrededor de ustedes, así sea muy sutil. Si sueltan ambos extremos, desde el centro de su ser, las fuerzas del alma fluirán armoniosamente y tendrán un efecto favorable, aun sobre aquellos que aún tienen problemas no resueltos de este tipo. Esta ley siempre opera. Lo que dan debe regresar a ustedes.

Cuando las personas verdaderamente aprenden esto, siempre ocurre un cambio en su vida. Empiezan a comunicarse en vez de sólo subsistir a base de dependencia y necesidad mutuas. En este estado uno satisface la necesidad del otro a fin de que su propia necesidad sea satisfecha. Esta es ahora la interrelación de la mayoría de los seres humanos. No importa que suceda así en su vida profesional o en sus relaciones personales, como el matrimonio o la amistad. En un grado muy elevado, su mundo aquí en la Tierra está gobernado por la dependencia y la necesidad, y no por la verdadera comunicación. Dense cuenta de esto, amigos míos, y cuando miren en su interior traten de ver cómo impiden o sabotean el logro de lo mismo que tanto desean.

Muchos de ustedes ni siquiera reconocen que sí desean la comunicación. Los rechazos los han vuelto tan cautelosos que conscientemente creen que están genuina y sanamente desapegados, pero su necesidad exagerada tan sólo se encona por debajo, tapada por capas de falso desapego, que no es sino miedo y retraimiento para protegerse de ser lastimados. Desde luego, la herida no sería necesaria si ustedes se desenredaran y entendieran todo el proceso.

Una vez que hayan encontrado, reconocido y experimentado la necesidad subyacente, pueden tratar de determinar cuánta urgencia o ansias hay. Cuanto más fuertes son las ansias y la exageración malsana, más probable es que no se percaten de ella. Pueden creer que cuanto más fuerte es la necesidad, más conscientes de ella deben de ser, pero no necesariamente es así. De hecho, puede ser todo lo contrario. Algo en ustedes intuye la exageración y se avergüenza de ella. Ustedes saben que hay algo malo en ella. También se sienten inconscientemente humillados por el deseo constante y persistente que jamás puede ser satisfecho, porque ha sido desmedidamente exagerado, y por lo tanto lo pierden de vista. También se disgustan con ustedes mismos por su dependencia, que los hace sentir impotentes ante aquellos a quienes se someten a fin de satisfacer su necesidad. Como resultado, pueden tener una reacción exterior de “independencia” extrema y falsa. Tengan cuidado de esto, amigos míos.

Después de que encuentren la existencia de la necesidad y su intensidad, traten de determinar a qué medidas han recurrido en sus intentos por lidiar con la necesidad. He hablado de éstas anteriormente, pero se las mostraré ahora bajo una luz nueva.

Una de estas medidas es el sometimiento—a veces muy sutil—con el que venden su alma a fin de conseguir el amor. Cuando esta tendencia es superficial, pueden decirse que se trata de su capacidad y su buena voluntad de amar. Pueden creer que su sometimiento es un verdadero sacrificio y un acto de generosidad. Sólo una percepción y un análisis muy cuidadosos les mostrarán que estas ansias no tienen nada que ver con el amor real, y que, mientras las experimenten, no puede establecerse ninguna comunicación real.

Otra de estas medidas es la agresión, a la cual recurren como protección contra la vulnerabilidad del aspecto sumiso subyacente. También he hablado de cómo sobredramatizan su vida, sus emociones y todo lo que tiene que ver con su persona.

Esperan con todas estas medidas o conseguir lo que desean, o protegerse contra la decepción y la frustración de no obtener lo que desean. Como esta falsa protección automáticamente excluye la realización de su deseo, constantemente vacilan entre estas diversas medidas, nunca se deciden por alguna de ellas, y al mismo tiempo persiguen medidas contradictorias. Ya les habrá quedado claro que incluso una de estas medidas inevitablemente distorsionará la ley de la comunicación y por lo tanto saboteará el deseo de su corazón. Pero cuando al mismo tiempo persiguen varias alternativas mutuamente excluyentes, traen tal desarmonía al universo de su propia alma que se volverá mucho más difícil desenredar estos nudos y restablecer el orden.

Cuando hayan encontrado los medios falsos que han tratado de usar, abrirán el camino a la verdadera comunicación en toda su belleza. Entenderán lo que puede haber parecido contradictorio en su creencia de que son sanamente interdependientes con los demás. Sin embargo, esta sana interdependencia puede existir sólo si son verdaderamente independientes; no de la otra persona, sino de su propia necesidad y urgencia distorsionadas. Sólo con base en la independencia personal pueden tener una interdependencia sana. Sin embargo, ambas pueden estar distorsionadas, y eso, por desgracia, suele ser el problema. Quien se retire a una concha de aislamiento, o quien agresivamente se enemiste con las personas, muestra una independencia indiferente y falsa que procede de y también conduce a más dependencia y necesidad malsanas. Este comportamiento interior, no importa lo disfrazado que esté, jamás expresa una elección libre de tener una independencia y una interdependencia sanas.

Ahora, amigos míos, ¿tienen preguntas en relación con este tema?

PREGUNTA: ¿Entendí correctamente que la necesidad exagerada es un rasgo neurótico?

RESPUESTA: Desde luego. Es una ilusión, porque cuando sienten la necesidad creen que su vida está en juego. Acaso no lo piensen conscientemente, pero cuando examinen sus sentimientos de decepción o frustración, descubrirán su verdadera intensidad e importancia. Entonces descubrirán la ilusión y verán que la intensidad de sus emociones no tiene relación con el asunto.

PREGUNTA: Yo me refería a otra cosa. Usted habló de dos personas que se necesitan de una manera equivocada. Una satisface la necesidad de la otra a fin de que su propia necesidad sea satisfecha. ¿Por qué es esto malsano o erróneo?

RESPUESTA: Una relación así puede existir por mucho tiempo, e incluso puede funcionar por un tiempo limitado. Pero no es una relación basada en la verdadera interdependencia, porque la propia necesidad real del individuo no se ha establecido todavía como el núcleo de la comunicación correcta. Esta relación malsana se basa en el regateo y la interacción de actitudes sumisas y dominantes. Cualquiera de las dos actitudes puede ser dominante en uno de los miembros de la pareja, y pueden alternarse en ambos en diversas etapas de la relación. La interacción libre de parte de ambos miembros de la pareja es el sello de una relación sana.

PREGUNTA: Parece haber una línea muy delgada que separa la dependencia sana de la malsana, así como la independencia sana de la malsana. ¿Cómo podemos distinguir entre ambas?

RESPUESTA: La línea siempre es delgada. No puedes encontrar la verdad interior acerca de un asunto tan sutil y escurridizo sólo hablando de él. No hay regla ni fórmula. Puedes desarrollar las mejores teorías y creerlas con la mente, pero tal vez tus sentimientos se desvíen por completo. La única manera en que puedes descubrir la verdad es a través del trabajo que haces en este Pathwork, encarándote y examinando tus sentimientos y reacciones, y entendiendo su significado cuando los rastreas hasta sus raíces. Detrás de todos los sentimientos negativos, perturbadores e inarmónicos debe de haber algún deseo original y su frustración. Cuando los encuentres, puedes determinar cuán real o ilusorio es el deseo. Sólo después de que seas capaz de entender plenamente las emociones inmaduras y distorsionadas puedes alcanzar las sanas. Podrás ver dónde tal vez existan ya hasta cierto grado, y por lo tanto cómo puedes desarrollarlas. Entonces sentirás la diferencia entre querer algo libremente y necesitarlo tanto que la no realización duele mucho.

COMENTARIO: ¿Puedo agregar algo aquí? Creo que podemos entenderlo viendo el grado de frustración y ansiedad que crea en nosotros una no realización.

RESPUESTA: Sí, es correcto. Pero también debes cuidarte de la armonía seudoserena, de la falta de necesidad sobreimpuesta, que no son más que un retraimiento de la vida, del amor y de la comunicación debido al miedo. Eso también es algo que debes examinar cuidadosamente.

PREGUNTA: Usted habló del tema de la unidad. Un suceso en las noticias de esta semana plantea la cuestión de la posible unidad de todas las iglesias cristianas. Ha habido intentos hechos por el Papa y su llamado ecuménico, y por varios grupos confesionales, de congregarse con la esperanza de unirse. Pese a estos intentos, la batalla sigue librándose con fuerza entre el fundamentalismo y el liberalismo. Sólo en esta semana, el obispo James A. Pike de la Iglesia Episcopal Protestante se refirió a varios “mitos” en la Biblia, como Adán y Eva, el Edén, el Paraíso y el Infierno. De inmediato fue acusado de herejía por su propio clero. ¿Cuál cree usted que es el lugar del mito en la religión?

RESPUESTA: La gente no entiende lo que el mito realmente significa. Para la mayoría, el mito significa invención, fantasía, imaginación, cuento de hadas o mentira. Desde luego, el significado real del mito es muy distinto. Pero este equívoco no es la única razón por la que diversas religiones no se unen. Si este problema se resolviera, otra cosa se interpondría en el camino. Con mucha frecuencia, las personas están tan atadas por sus lealtades a la religión, la política o cualquier otra cosa a la que se adhieran, que tienen miedo de soltar. Aquí está involucrado un miedo o una amenaza personal. Piensan: “Si tengo que renunciar a lo que creo, entonces todo mi mundo y mi seguridad personal se desmoronan”. No pueden darse el lujo de enfrentar lo que consideran una amenaza a su seguridad.

Así que el meollo del problema no reside en la mala interpretación del mito, el símbolo, ni cualquier otra cosa. El meollo reside en los problemas psicológicos, en las falsas salvaguardias que la gente se ha construido para sí misma y en su resistencia a reexaminar la verdadera motivación de su tenacidad para aferrarse a ciertas ideas, sean verdaderas o falsas. Mientras este estado de cosas prevalezca entre la mayoría de las personas que son responsables de alcanzar la unificación, sus obstáculos internos siempre producirán otros externos. Sin embargo, yo no llamaría a su objetivo unión, sino unificación, cuyo logro siempre está un paso más cerca de la unión.

PREGUNTA: ¿Podría darnos alguna idea del verdadero significado de mito?

RESPUESTA: Podría hablar de esto durante mucho tiempo. Por el momento, sólo diré que el mito representa una verdad que se transmite en una forma aceptable y comprensible para los seres humanos. Un mito, similar a un símbolo, expuesto concisamente, es una vasta verdad en forma pictórica, como el lenguaje pictórico del mundo espiritual, como el lenguaje pictórico que experimentas en sueños. La diferencia entre un símbolo y un mito es que puedes tener un símbolo para todo, importante o no. En tus sueños, tienes tus propios símbolos personales para tus pequeñas idiosincrasias personales. Un mito, por otra parte, se ocupa de una verdad general, universal. Se presenta de un modo conciso, pictórico, para hacerlo aceptable y comprensible, para que puedas percibirlo. El principio del mito y del símbolo es el mismo.

PREGUNTA: ¿Es cierto que una actividad psíquica específica que se proyecta al mundo exterior es sumamente individual y relativa? En otras palabras, ¿lo que uno ve y percibe como la verdad se relaciona con lo que uno proyecta? ¿Y lo que uno proyecta es relativo a la actividad psíquica específica de uno?

RESPUESTA: Sí, es cierto, pero también va más allá de eso. Un mito, al contrario de muchos símbolos, es algo verdadero. Pero se presenta de tal manera que los individuos a quienes se les revela puedan entenderlo. Pero es, en sí, una representación de la verdad absoluta.

PREGUNTA: ¿Podría hacer un comentario sobre algo que vi recientemente? Fui testigo de una demostración de clarividencia en la que el médium no estaba en trance, pero podía ver ciertos espíritus. ¿Qué sucede en un caso así? ¿Se trata de un caso de lectura de la mente, de percepción de cuerpos etéricos, o es posible que el espíritu en cuestión estuviera realmente allí y el médium podía verlo?

RESPUESTA: Todas estas alternativas son posibles. La Humanidad siempre piensa en términos de “esto o lo otro”. No tengo manera de determinar ahora cuál de estas alternativas se aplica a este caso en particular. Pero en realidad no tiene tanta importancia como te inclinas a creer. Pareces pensar que si se trata de una cuestión de “lectura de la mente”, esto elimina la vida y la existencia del ser espiritual. La vivacidad del espíritu y su vínculo contigo puede hacer que tu subconsciente se impresione con él, de manera que un clarividente lo percibe a través del desvío de tu propio subconsciente.

PREGUNTA: ¿Pero es posible que el espíritu real estuviera allí?

RESPUESTA: Desde luego que es posible. Absolutamente.

PREGUNTA: Usted habló de la necesidad mutua que puede mantener unida una relación, y dijo que esta necesidad es malsana. Pero me parece a mí que es correcto y justo que si yo amo a una persona, esa persona también me ame. De otra manera sería mucho más malsano.

RESPUESTA: Mi querido amigo, estás muy equivocado si crees que yo defiendo el amor unilateral. En un estado sano, nunca tendrás que preocuparte de esto, porque si te liberas de la necesidad exagerada, tu ser más íntimo—tu ser real, o tu ser intuitivo—hará que dirijas tu amor y tu afecto hacia la persona que es capaz de responder. Entonces la mutualidad llegará casi por sí sola. La falta de mutualidad sólo está presente en una situación malsana basada en una urgencia inmadura y no en la voluntad libre de amar y comunicarse. Como eres nuevo en este grupo, es comprensible que hagas esta pregunta; no obstante, si estuvieras familiarizado con estas enseñanzas, entenderías plenamente que la mutualidad sana es la esencia y el resultado natural que automáticamente llega cuando uno libera al alma de sus grilletes. Un amor unilateral es su propia prueba de distorsión y desviación. A fin de evitar eso, no tienes que preocuparte, planear ni dirigir tus emociones, ni obligar a tus sentimientos a ir en ninguna dirección específica. Si crees que tienes que hacer eso, es señal de que hay niveles de reacciones inconscientes que deberían volverse conscientes en ti para que las manejes adecuadamente. Si respondes libremente, la mutualidad debe darse.

PREGUNTA: Hoy en día la psiquiatría recurre al tratamiento de choques. ¿Podría eso dañar a la psique y a los cuerpos sutiles?

RESPUESTAS: Sí, sí los daña y no efectúa una cura real, sino una semblanza temporal de cura.

PREGUNTA: ¿Qué hace?

RESPUESTA: Da una seudocura temporal, superficial y muy irreal.

COMENTARIO: Te saca por medios mecánicos de una psicosis y te lleva de vuelta a la realidad. Pero entonces tienes que empezar a averiguar cuál era la causa, a fin de evitar una recurrencia de la psicosis. ¿Pero es puramente mecánico el proceso?

RESPUESTA: Dijiste que te lleva de vuelta a la realidad. Pero lo hace de una manera muy limitada. Al mismo tiempo, estos choques pueden dañar, y muchas veces dañan, partes de la psique humana y de los cuerpos sutiles.

PREGUNTA: Vi en días pasados cómo recibían las personas estos tratamientos de choque y parecía que estaban realmente muertas durante unos minutos o segundos. ¿Es posible que hayan muerto por unos instantes?

RESPUESTA: No. Lo que ustedes llaman muerte ocurre cuando se rompe el cordón de plata. Pero hay muchas etapas de inconsciencia que por fuera pueden parecerse a la muerte, pero no lo son en realidad porque el cordón no se rompe.

PREGUNTA: ¿Podría el tratamiento de choques dañar ese cordón?

RESPUESTA: También podría suceder eso. Pero aun si no lo daña, sí puede dañar otras facultades y partes del ser interno, lo que sería igual de dañino.

PREGUNTA: ¿Es posible que nos dé una especie de fórmula que pudiéramos adoptar para interpretar los símbolos de los sueños?

RESPUESTA: Sí, amigos míos, he interpretado símbolos de sueños en muchos años de capacitación. Pero no puedo darles fórmulas preconcebidas. Esto simplificaría demasiado las cosas. Realmente entender e interpretar los sueños es un proceso largo y muchas veces tedioso. No sólo requiere conocimiento y experiencia, sino que también exige mucha intuición, comprensión y talento. Un sueño es algo sumamente personal. Hay tanta sobresimplificación en su mundo. El beneficio real del mensaje que el sueño pretende transmitir suele perderse cuando las personas diligente pero automáticamente analizan los sueños.

PREGUNTA: ¿Por qué se dan los sueños si se necesita un experto para entender su significado?

RESPUESTA: Si realmente quieren saber la verdad de sus sueños, y si se toman el tiempo y el esfuerzo, a veces pueden descubrirla incluso por sí solos. En otras ocasiones necesitarán ayuda. Pero en el caso de que de verdad quieran conocer su ser más íntimo, no rehuirán la posibilidad de recibir esa ayuda y serán guiados a ella. Como he dicho muchas veces, el trabajo real de autobúsqueda no puede hacerse solo. Esto se aplica no sólo a la interpretación de los sueños. Pero la mayor parte de las personas no quieren saber acerca de sí mismas, ya sea mediante un sueño, o por medio de la observación de sus reacciones diarias conscientes.

Que todos saquen de mis palabras beneficio y fuerza, una visión más amplia. Amigos míos, esto depende de ustedes. Háganlo realidad. Sean benditos cada uno de ustedes. Que queden envueltos en la fuerza y el amor que les traemos de nuestro mundo. ¡Queden en paz, sean en Dios!

Dictada el 17 de febrero de 1961.