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Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 112. La relación de la Humanidad con el tiempo

Saludos, mis muy amados amigos. Bendiciones para cada uno de ustedes. Bendiciones para su trabajo en este Pathwork.

Todos los organismos vivos experimentan cambios visibles, que representan hitos en su proceso de crecimiento. Cuando hablo de un organismo vivo, no me refiero sólo a un individuo. Un grupo como éste es un organismo vivo y en crecimiento, porque descansa sobre bases sanas y permite a muchos más individuos cultivar su propio crecimiento. Cada uno de los que participa en este trabajo contribuye al desarrollo interno del grupo. Muchos de ustedes hacen lo mejor que pueden para salir de la confusión y del error, y, por lo tanto, contribuyen al crecimiento interior de su comunidad. Algunos también ayudan por medio de acciones externas, cada uno a su propia manera. Nuestra gratitud—si podemos llamarla así, por falta de una palabra mejor—toma la forma de bendiciones específicas que no son fácil e instantáneamente reconocibles. Su realidad se percibe sólo en la meditación profunda. Estas bendiciones particulares llegan esta noche a todos mis amigos, presentes y ausentes. La gratitud universal y divina realmente existe, amigos míos. Que todos los que están ayudando interior y exteriormente sientan la realidad de estas bendiciones. Todos tienen una posibilidad diferente de contribuir al crecimiento de este “cuerpo de verdad”, pero es el enfrentamiento de su ser con total honestidad lo que representa la principal contribución que asegura la continuidad de este grupo en sus actuales bases sanas.

El crecimiento de un organismo vivo no siempre puede medirse con señales exteriores. Esto puede decirse tanto de los grupos como de los individuos. Cualquiera que tenga una mente abierta y sensible puede percibir el crecimiento y la salud interiores, aun si, a veces, no hay cambios externos ni manifestaciones obvias. No obstante, hay ocasiones en que un cambio exterior es notable. Esta es una de esas ocasiones. El hecho de que nos alojemos ahora en habitaciones nuevas representa un hito. Bendiciones divinas llegan a todos ustedes que hicieron posible este crecimiento; la nueva empresa es bendecida. Siempre que se llega a un hito en el proceso de crecimiento de un organismo, la realidad interna es experimentada por todos los que han contribuido a ella mediante sus actos y su trabajo de autoconfrontación. Que sea así ahora. Que todos ustedes sean inundados por una ola de esperanza y seguridad de que viven en un universo benigno en el que no tienen nada que temer.

Esta noche me gustaría hablar de un tema nuevo, la relación de la Humanidad con el tiempo. Éste es, de hecho, un tema importante. Mis palabras serán muy útiles, si se toman la molestia de sopesarlas y tratar de aplicarlas a ustedes mismos. Lo que voy a decir puede parecer al principio totalmente inaplicable a su vida personal debido a su naturaleza abstracta, filosófica y metafísica. Pero si tienen paciencia y tratan de entender el significado más profundo de mis palabras, pronto verán que sí tienen una aplicación muy práctica.

La existencia humana en la Tierra, en la dimensión de la Tierra y su atmósfera, está determinada por el tiempo. Expliqué en una ocasión anterior que el tiempo es una creación de la mente. Sin la mente, el tiempo no existe. En la dimensión de ustedes, el tiempo, el espacio y el movimiento son tres elementos separados de la realidad. Cuando la Humanidad alcance un grado más alto de conciencia, y con él una dimensión extendida, el tiempo, el espacio y el movimiento empezarán a integrarse más y más, hasta que se vuelvan uno. Sin embargo, es un error creer que la siguiente dimensión más elevada sea la atemporalidad. Hay muchos “tiempos” extendidos, si me permiten usar esta expresión, en los ámbitos más elevados de ser, mucho antes de que alcancen el estado de ser que es atemporal. Hasta ahora es imposible que la Humanidad entienda esto por completo. Lo más que pueden hacer es intuir esta verdad ocasionalmente.

El tiempo es una modalidad existencial muy limitante. Es un fragmento, cortado de una dimensión de experiencia más amplia y libre. El fragmento limitado, llamado tiempo, está a la disposición de los seres humanos para que puedan crecer, realizarse, experimentar y alcanzar la felicidad y la liberación hasta el límite proporcional a esta dimensión. En el grado en que realicen su potencial por medio del crecimiento interior, su vida será una experiencia dinámica y plena dentro de la cual la limitación del tiempo no será una dificultad.

En este punto, y porque tiene tanta relación con el tema, me gustaría hacer un paréntesis otra vez para decir que es posible estar en un camino de autodesarrollo en general y, sin embargo, perder muchas oportunidades de crecimiento. ¿Cuántas veces ocurre que se encuentran en un estado de ánimo negativo sin aprender la lección profunda que hay detrás de él, ni ver su significado para su ser más íntimo? En vez de ello, ¿simplemente esperan a que ese estado de ánimo desaparezca solo? Estarán expuestos con cada vez mayor frecuencia a estos periodos de depresión, ansiedad, incertidumbre y desarmonía, y si no les prestan atención, será más difícil encontrar la causa interior. En estos casos no utilizan bien el tiempo, y éste se convierte en una carga y una fuente de conflicto. Si emplean cada una de estas oportunidades de crecimiento para ir a la raíz del incidente o del estado de ánimo negativo, experimentarán una profunda comprensión y liberación. Entonces, el júbilo y la confianza en la vida y en ustedes mismos que ahora experimentan sólo ocasionalmente se volverán un estado más permanente. Entonces estarán en armonía con el elemento del tiempo de su dimensión, y por ende crecerán orgánicamente hacia una dimensión del tiempo extendida.

La apatía, la depresión, la impaciencia, el nerviosismo, la ansiedad, la tensión, la frustración, el aburrimiento, la desgana y la hostilidad—todas estas emociones y muchas otras—son, a final de cuentas, el resultado del tiempo no utilizado. Si no hacen todo lo posible por entenderse y disolver sus conflictos internos y su confusión, no podrán evitar las emociones negativas que se desencadenan cuando el tiempo no se utiliza.

A mis amigos que han experimentado la liberación de estas emociones con un influjo de fuerza y alegría interna, sintiendo que están en armonía con la vida, les digo: pueden repetir esta experiencia siempre que no rehúyan el esfuerzo de mirarse profundamente hasta que descubran el origen de todas las emociones negativas. Cuando recuerden estas ocasiones de liberación, sabrán que siempre estaban conectadas con estos esfuerzos suyos. Y a aquellos de ustedes que no hayan tenido aún esta experiencia, porque tal vez sean demasiados nuevos en este camino, les digo: puede ser suya si hacen lo necesario.

Tal vez se pregunten qué tienen que ver estas reflexiones con su relación con el tiempo. Si analizan cada emoción negativa, descubrirán que entra en conflicto con el limitado fragmento de tiempo del que disponen. Éste puede ser un excelente ejercicio de meditación y se prestará a una exploración más profunda. Los sentimientos constructivos, realistas y positivos no entran en conflicto con el tiempo, porque éste se emplea como debe ser.

El conocimiento vago de que el tiempo que tienen a su disposición es limitado en esta dimensión terrenal crea una tensión especial. Por lo tanto, se esfuerzan por salir de esta limitación de “tiempo”, forcejeando como un perro que trata de zafarse de su correa. El tiempo los tiene sujetos y ustedes se sienten prisioneros en un fragmento de la realidad. El inconsciente todavía guarda un recuerdo de la gran experiencia de la atemporalidad y trata de encontrar el camino de regreso a una libertad ilimitada. Pueden hacer esto, pero sólo aceptando y utilizando plenamente el fragmento que llaman tiempo. Entonces la transición hacia la libertad será un flujo orgánico con un mínimo de conflicto. O pueden, desde luego, resistirse forcejeando contra la transición y no utilizando el tiempo de la manera en que describo y que todos los verdaderos maestros espirituales señalan. Entonces, inevitablemente surgen conflictos y tensiones.

Todos los verdaderos conceptos, ideas o postulados espirituales, metafísicos o filosóficos tienen su aplicación práctica en las actitudes psicológicas. Así es como pueden entender y corroborar cualquier verdad que se les dé.

Hablemos ahora del conflicto específico que los seres humanos tienen con el tiempo. Cada uno de ustedes tiene la posibilidad de descubrir la verdad de lo que digo, con la condición de que den los pasos necesarios de autoinvestigación. Como ya lo apunté, los seres humanos se esfuerzan por alcanzar una dimensión más libre del tiempo. Traducido a la vida práctica, esto se manifiesta en el anhelo del mañana. Si se observan atentamente desde este punto de vista específico, verán que es cierto en muchos casos. A veces esto es muy obvio porque sus pensamientos están en la superficie; otras veces los permea como un clima general vago y, por lo tanto, no es fácilmente reconocible.

Las personas anhelan el futuro principalmente por dos razones: no les gusta el presente y esperan que el futuro les traiga algo mejor; o bien temen cierto aspecto de la vida y quieren relegarlo al pasado. Sus vagas esperanzas de un futuro mejor y el estado desagradable e insatisfactorio del presente son sus razones para querer alejarse del presente y llegar al futuro. Así pues, evitan vivir en el ahora. Sin embargo, si exploraran dentro de sí mismos las razones de su insatisfacción y las dificultades que los hacen querer alejarse de ellas, serían capaces de vivir plena, significativa y dinámicamente en el ahora, obteniendo todas las muchas alegrías de cada momento que ahora pasan por alto. Si vivieran cada momento en toda su plenitud, ya alcanzarían una dimensión extendida de tiempo, aun si permanecen todavía en esta dimensión terrenal. La verdad es que sólo empleando plenamente la dimensión en la que viven pueden sobrepasarla. Experimentar todo lo que contiene cada momento del tiempo les permitirá no querer alejarse de él; por ende, se encontrarán fluyendo automáticamente hacia la siguiente dimensión del tiempo.

Como siempre, la conciencia es el primer paso. Así pues, vuélvanse conscientes de su esfuerzo interior por alejarse del ahora. Entonces descubrirán que luchan contra el ahora porque en realidad no han encontrado y resuelto las causas que los llevan a anhelar el futuro. Esta investigación les dará el mejor indicio acerca de un lado del conflicto de la Humanidad con el tiempo.

El panorama es enteramente opuesto en el otro extremo del conflicto. Los humanos temen el futuro al mismo tiempo que lo anhelan, porque el futuro también significa muerte y decadencia. Mientras desean el futuro, con la esperanza de la realización, simultáneamente quieren detener la marea del tiempo, parar su movimiento, o incluso regresar a su juventud. Las personas desean dos cosas imposibles: la realización del futuro en el pasado o, por lo menos, en el presente. Este deseo genera dos movimientos del alma contradictorios: uno tira hacia delante; el otro, hacia atrás. No necesito decir que el alma sufre de tensión, un desperdicio de energía inútil y destructivo.

Hace algún tiempo hablé del miedo a la muerte, que es parte integral del conflicto con el tiempo. El miedo a la muerte causa un movimiento hacia atrás que se opone al movimiento natural del tiempo, que es un flujo constante y armonioso. Si logran sentir su ritmo, estarán en armonía. Pueden lograrlo estando en el tiempo de la única manera que tiene sentido, usando cada momento e incidente para crecer. Si no se esfuerzan por alejarse del futuro, no tendrán que temerlo. Si no se retraen del presente, lo utilizarán bien, así que no les parecerá deseable tratar de huir de él. Esto es ser, aun cuando no sea el estado más elevado de ser. Es el estado de estar acorde con la dimensión de tiempo en la que viven.

Una vez en este estado, siguen el flujo natural. La ola del tiempo los llevará natural y dignamente a la siguiente dimensión extendida, a la que tanto temen porque todavía no pueden demostrar su realidad. Su prisa misma, por un lado, para acceder a la nueva dimensión, y su miedo de lo desconocido, por el otro, son reacciones a lo que le parece tan incierto a una parte de su personalidad. Con estas reacciones restringen el movimiento natural y crean tensión, por lo que las fuerzas de su alma trabajan en direcciones opuestas. El resultado es un estancamiento del crecimiento, así como la ausencia de la experiencia plena de cada “ahora”.

Después de que determinen el sutil, pero muy claro movimiento doble, encontrarán un valor psicológico en la comprensión de la naturaleza de las emociones y actitudes responsables de los movimientos contradictorios del alma.

Si tienden hacia delante, lo hacen porque de una u otra manera no quieren reconocer ciertas funciones en su vida particular que podrían mejorarse. De alguna manera, dejan pasar las oportunidades. No hablo de las oportunidades y realizaciones exteriores, aunque éstas pueden ser muchas veces el resultado final de oportunidades interiores perdidas para crecer y desarrollar el alma; para la resolución de conflictos internos y la disolución de los errores internos.

La revisión diaria que propongo es uno de los mejores medios para vivir cada día y cada hora con plenitud. Me aventuro a decir que todos mis amigos que trabajan tan diligentemente en este Pathwork han experimentado, por lo menos en ocasiones, esa paz especial que está llena de una chispa de vivacidad, tan dinámica como serena, después de haber reconocido en toda su profundidad una distorsión o una actitud negativa en ellos. Si todo el beneficio contenido en este reconocimiento se ha derivado de él, entonces este maravilloso sentimiento de vitalidad seguramente se manifestará.

El hecho de que el reconocimiento mismo sea muy poco halagador y decepcionante para uno, y a veces incluso doloroso, no disminuirá la gran experiencia una vez que el reconocimiento sea completo. Al contrario. Esto puede proveer la mejor prueba de la verdad de mis palabras. Asimismo, pueden usar la experiencia de paz como vara de medir. Siempre que una autoconfrontación no produzca, al final, una experiencia edificante, no han encontrado todo lo que deben descubrir. Este conocimiento no debe ponerlos impacientes o tensos, sino, más bien, ayudarlos a entender que están evadiendo la verdad de alguna manera. No desean ver todo lo que hay que ver.

La conciencia se abrirá para que finalmente deriven la máxima experiencia de cada incidente específico. Cultivarán la voluntad interna para enfrentar y entender en ustedes todo lo que hay que confrontar y comprender. Entonces experimentarán el júbilo de haberse realizado al máximo en este momento. Entonces ya no querrán tirar del tiempo en direcciones diametralmente opuestas.

¿Han pensado alguna vez, amigos míos, por qué, después de un reconocimiento poco halagador o doloroso—con tal de que lo hayan tocado en toda su profundidad y no se detengan a medio camino—, experimentan tal estado dinámico de armonía y vivacidad? Es así sólo porque, en ese momento, han utilizado plenamente lo que se les ha dado, el fragmento de tiempo que tienen a su disposición. Cuando se sienten apáticos y deprimidos, o de alguna manera infelices, el material está allí, frente a ustedes; está justamente allí, pero son ciegos a ello. No enfocan su atención en el material. Simplemente tratan de salirse de este “ahora” sin utilizarlo. Ese es el movimiento hacia delante que también causa su miedo de acercarse a la muerte, que en realidad es un umbral de la vida. Por lo tanto, se contienen mientras que también tiran hacia delante.

El miedo a la muerte existe en muchas formas y maneras. No quiero entrar en más detalles sobre lo que dije antes sobre este tema, sólo que cualquier creencia espiritual o religiosa, si es sobreimpuesta desde fuera y no experimentada interiormente, es tan parte del miedo a la muerte como una declaración violenta de incredulidad. Sólo son dos lados de la misma moneda.

La única manera de experimentar el fluir del tiempo que no conoce interrupción, que los lleva a dimensiones extendidas, es utilizar cada momento de vida de la manera en que aprenden a hacerlo en este camino. Entonces ya no lidian con conceptos que adoptan o rechazan, con los que están de acuerdo o en desacuerdo. Se produce una experiencia interna que los hace darse cuenta de que la matriz presente del tiempo es sólo una faceta de otra matriz del tiempo; es sólo un fragmento de una pieza mayor. Esto, en sí, trae el conocimiento de que la muerte es sólo una ilusión. La muerte es simplemente una manifestación de la transición a una dimensión diferente. Sin embargo, estas palabras sólo tienen sentido si vuelven posible la experiencia de su realidad. Este Pathwork les da una amplia oportunidad para ello.

Cuando relean esta conferencia, se toparán con pasajes que no les resulten muy claros. En sus grupos de discusión tendrán la oportunidad de aclararlos más, siempre que hagan el esfuerzo de buscar juntos lo que desean entender en un nivel más profundo. La participación en las discusiones es esencial, pues, de lo contrario, mis palabras serán sólo palabras…y eso no basta.

Y ahora, ¿hay preguntas relacionadas con este tema?

PREGUNTA: Dice usted que cuando uno deja esta dimensión de tiempo entra en otro tiempo que implica la unificación del espacio, el tiempo y el movimiento. ¿Podría aclarar esto?

RESPUESTA: Sí, trataré de hacerlo. En tu dimensión, el tiempo y el espacio son dos factores separados. Te daré un ejemplo práctico: te encuentras en cierto espacio, y necesitas tiempo para llegar allá. A fin de salvar la distancia es necesario el movimiento. Así, el movimiento es el puente que combina el tiempo y el espacio. En la siguiente dimensión, donde hay un fragmento más amplio de lo que puedes llamar tiempo—que todavía está muy lejos de la atemporalidad—el movimiento, el tiempo y el espacio son uno. En otras palabras: estás en un espacio. Piensas en el espacio en el que deseas estar. El movimiento que se necesita para salvar la distancia es tu pensamiento. Éste tiene un lapso más breve de tiempo y movimiento. El pensamiento, que es movimiento, te lleva a otra área de espacio, sin importar la distancia, tal como se mide en tu dimensión. ¿Entiendes eso?

PREGUNTA: Sí. Pero me trae a la mente dos preguntas. Una es: ¿Puede pasar esto en la Tierra? Y dos: Hace poco vi un programa de televisión en el que se explicaba que en el espacio exterior, como lo conocemos hoy, este ajuste mediante el movimiento por el tiempo y el espacio ocurre, así que el tiempo cambia de acuerdo con la velocidad a la que se viaja en el espacio. No lo entiendo muy bien.

RESPUESTA: Salvar la distancia con el pensamiento no es posible en la Tierra por medios materiales. El espíritu, la psique, es, desde luego, capaz de experimentar esto. De hecho, lo experimenta constantemente, pero el cerebro despierto rara vez se da cuenta de ello. El cuerpo físico es incapaz de tener esta experiencia porque está hecho y ajustado a la dimensión limitada en la que existe una separación entre tiempo y espacio, y el puente entre éstos es el movimiento.

En cuanto a tu segunda pregunta: Cuando se han inventado medios materiales y técnicos para dejar esta dimensión, un indicio de este factor se vuelve accesible al conocimiento del cerebro material. Pero el hecho de que el descubrimiento se entienda o no en su significado más profundo depende, desde luego, del individuo, de la capacidad y la voluntad de las personas de entender. Me gustaría añadir que el conocimiento técnico que trajo esta verdad cósmica a tu mundo material—la misma verdad que abordé aquí desde un ángulo distinto—es consecuencia de una disposición general y global de esta esfera terrenal para entender una verdad superior. Si, a pesar de la posibilidad de crecimiento que le hizo ver esta verdad superior, la Humanidad sigue sin aprender su significado más profundo, esa verdad se estancará con todos los resultados destructivos de ese estancamiento. Es exactamente el mismo proceso con un individuo. Una persona que tiene el potencial para crecer, pero no lo utiliza, será un alma más afligida que la que en realidad haga menos esfuerzos en su desarrollo individual, pero esté más cerca del potencial dado. Esto explica por qué es imposible juzgar y comparar.

Para volver a tu pregunta: Los descubrimientos técnicos son una manera de ayudar a la Humanidad a adquirir una conciencia más amplia. Pero si un descubrimiento técnico no lleva a una comprensión más amplia y profunda, ese descubrimiento no sólo será inútil, sino que se volverá destructivo. El carácter constructivo y el beneficio de todos los descubrimientos dependen de si la Humanidad en su conjunto entiende o no la ley espiritual y cósmica en un nivel más profundo que antes de que se hicieran esos descubrimientos. Si esto sucede, ayudará a la Humanidad a producir una mayor libertad interior, un crecimiento y un desarrollo más rápidos, y, por ende, paz y justicia exteriores en mayor medida.

Si se observa la historia desde este punto de vista, se verá que todas las convulsiones terrenales que la Humanidad ha experimentado son el resultado de un conocimiento más amplio usado sin la comprensión adecuada. Los vínculos entre el conocimiento nuevo en ciertas épocas y las convulsiones subsecuentes debidas a la ignorancia del significado real de ese conocimiento podrían establecerse si los historiadores que emprendieran esta investigación se hallaran, ellos mismos, en un proceso de vida de crecimiento pleno. El conocimiento nuevo no es necesaria ni exclusivamente de naturaleza técnica. Puede ser una aportación al arte, a la filosofía o a cualquier ámbito de experiencia. Los vínculos no son inmediatamente visibles, pero ahí están. Podría ser un estudio interesante para un historiador que tenga el equipo interno para ver lo que al principio parece oscuro, pero que se destaca claramente una vez que su atención se enfoca en la dirección correcta.

Lo que mencionaste en tu segunda pregunta es lo mismo en términos técnicos que lo que expliqué en términos filosóficos y psicológicos.

Mis amadísimos amigos, sean benditos otra vez, cada uno de ustedes. Que estas palabras no pasen sólo por su cerebro. Que les den, efectivamente, el incentivo para escuchar profundamente en su interior a fin de que pongan un poco de distancia con respecto a ustedes. Sólo al adquirir más objetividad podrán sentirse más en casa con ustedes mismos y más cómodos con la vida en este fragmento de tiempo, de manera que puedan utilizarlo sin miedo, ni adelantándose al futuro ni tratando de evitarlo. Por lo tanto, estarán en armonía con el flujo del tiempo. Así, poco a poco, por medio de los descubrimientos acerca de sus actitudes y emociones ocultas, se encontrarán fluyendo con la ola del tiempo, en armonía con ella, viviendo plenamente cada ahora. Que todos mis buenos amigos—los que están presentes y los que se hallan ausentes, los que son nuevos y los que titubean, los que contemplan empezar una manera nueva de vida interna; que todos ustedes encuentren su ser real y, así, finalmente, salven la barrera que los hace tender a la manifestación visible, mientras son ciegos a lo que la produce.

Estén en paz. Que encuentren la fuerza y la realidad que trato de ayudarles a encontrar. Sean benditos. ¡Queden en Dios!

Dictada el 1 de marzo de 1963.