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Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 124. El lenguaje del inconsciente

Saludos, mis muy queridos amigos. Bendiciones para todos ustedes. Bendita sea esta hora. Que esta conferencia los ayude a descubrir más de ustedes, a ampliar y elevar su conciencia, a fortalecer su comprensión de la realidad.

El aspecto más poderoso de su vida es el inconsciente. Todo lo que es favorable y placentero, así como sus dificultades, su sufrimiento, sus desilusiones, sus insatisfacciones, la llamada “mala suerte”, la repetición de patrones desfavorables… todo esto está determinado por sus pensamientos y sentimientos inconscientes. Esto comprende más de lo que comúnmente se entiende. Cuando hablan de su suerte, de lo que les pasa o no les pasa como si eso fuera su destino, la verdad es que estos eventos no son causados por algo que no sea la fuerza gobernante de factores inconscientes.

El inconsciente es mucho más fuerte que la mente consciente porque lo absurdo de los errores conceptuales conscientes y de las perspectivas poco realistas es más fácilmente detectable y, por lo tanto, puede corregirse. Lo que está oculto de la conciencia sigue gobernándolos sin que puedan cambiarlo por medio de su razón. De ahí que sea sumamente importante detectar estas perspectivas erróneas ocultas.

Suele olvidarse que el inconsciente no sólo alberga conclusiones equivocadas petrificadas, patrones de conducta destructivos que resultan de las imágenes y emociones negativas debidas a problemas no resueltos, sino también una gran sabiduría, verdad divina y los elementos más constructivos del universo, y que constantemente los refuerza con infinita creatividad y amor. Estos pozos de energía positiva pueden utilizarse al grado de que las obstrucciones salgan de su escondite: el inconsciente. Entonces, y sólo entonces, emergerán a la superficie todos los elementos productivos que aún están ocultos.

Sólo cuando se hallan ustedes en un proceso dinámico de crecimiento y desarrollo se vuelven reales estas palabras. Hasta entonces, representan sólo una teoría. Poco a poco, a medida que empiezan a descubrir la realidad extraña, emocionante, a veces un poco aterradora y, sin embargo, estimulante de su inconsciente empezarán a tener un indicio de los poderosos elementos que están enterrados en él. Así que debemos persistir en este camino para detectar cuanto sea posible no sólo lo que es erróneo, sino también todos los elementos productivos detrás de los errores. Todos ellos yacen profundamente dentro de ustedes. En el grado en que se deshagan de la basura de los miedos y los errores conceptuales inútiles que los dividen, serán liberados los elementos constructivos, creativos y productivos que jamás pensaron que existieran.

¿Por qué repito esta verdad, después de haber hablado de ella tan frecuentemente y en tantas formas distintas? La razón por la que hago esto es que ninguno de ustedes, amigos míos, conoce real y verdaderamente el poder de su inconsciente y cómo los gobierna aún en su vida cotidiana, pese a su considerable progreso. Deseo ayudarles a entender mejor esto, a darles herramientas aún más eficaces para descubrir algo más de las fuerzas que los gobiernan sin que lo sepan.

Antes de brindarles pistas más prácticas a este respecto, permítanme hablarles de lo siguiente. Su personalidad es una repetición, en una forma más pequeña, de todo el universo. Tanto el individuo como el universo existen gracias a cierta distribución de diversas energías cósmicas. La manera en que estas energías interactúan y están dispuestas determina la existencia armónica o inarmónica del ser creado: humano, universo, planta u hoja. En su creación y estado ideales, estas energías y fuerzas trabajan juntas perfectamente, complementándose entre sí en vez de estorbarse. Por consiguiente, el ser creado emana una corriente cósmica unificada. De nuevo, esto se aplica a un sistema estelar, a un planeta individual, así como a todas las entidades que habitan los planetas individuales, desde un mineral hasta la criatura espiritual más elevada. Las fuerzas universales reguladoras deben ser las mismas para todos.

Cuando un sistema estelar se desintegra, ello se debe a que hay fuerzas opuestas en acción: lo contrario de la veracidad, del realismo y de la conciencia. Las dos fuerzas opositoras crean tal tensión a través de la presión de dos corrientes energéticas opuestas que finalmente ocurre una explosión y la entidad se aniquila. Esto es igualmente aplicable a un sistema estelar, a un planeta o a la descomposición de una hoja en un árbol. Para decirlo con palabras sencillas, el universo, hasta cierto grado de desarrollo o conciencia, consta de dos corrientes primarias: la corriente del “sí” y la corriente del “no”. La corriente del “sí” comprende todas las energías constructivas porque está de acuerdo con la percepción interior veraz, que sólo genera amor y unidad. La corriente del “no” es destructividad porque inadvertidamente se desvía de la veracidad, y por ende genera odio y desunión. Esta explicación general se aplica a su vida diaria individual, así como a grandes conceptos en la historia de la creación.

Ya saben, amigos míos, por experiencias pasadas, que no les pido que acepten ciegamente enseñanzas espirituales que no puedan verificar dentro de ustedes ahora mismo. Lo que se aplica a ustedes personalmente debe, en principio, aplicarse a toda la creación. Es fácil y absolutamente factible que detecten las corrientes del “sí” y del “no” dentro de ustedes mismos, en su vida cotidiana, si aprenden a entender e interpretar el lenguaje de su inconsciente personal. Hacer esto requiere cierta técnica, la misma que se necesita para aprender un idioma nuevo. Significa práctica, perseverancia y paciencia a fin de aprender los símbolos nuevos.

El lenguaje, en cualquier forma que tenga, es un conglomerado de símbolos. ¿Qué otra cosa es el lenguaje? Cuando dicen la palabra “mesa”, éste es un símbolo del objeto que usan y conocen. Lo mismo se aplica al lenguaje de su mente inconsciente personal. Y es tan posible aprender su lenguaje como aprender cualquier otro lenguaje. Pero también se necesita tiempo, esfuerzo y práctica. No les llega por sí solo, como tampoco les llega así aprender un idioma nuevo sin un esfuerzo organizado. Pero es infinitamente más gratificante, más esencial para su vida personal, conocer el lenguaje de su inconsciente que aprender muchos idiomas terrestres extranjeros.

El trabajo de este Pathwork es múltiple. Lo hemos descrito en diversas analogías y definido de varias maneras. Entre muchas otras cosas, este camino consiste también en el aprendizaje del lenguaje del inconsciente. Cuando lo hagan, podrán detectar las corrientes del “sí” y del “no”.

La corriente del “sí” suele ser, pero no siempre, la más notable de las dos porque es, en su mayor parte, consciente. Siempre que se encuentren perturbados debido a una insatisfacción persistente, pueden estar seguros de que ambas corrientes están poderosamente en acción, y así se inhiben una a la otra. Conscientemente, la corriente del “sí” es más fuerte y borra la corriente del “no” inconsciente. Cuanto más se reprime esta última con la idea equivocada de que esto la elimina, más se le envía bajo tierra, donde sigue haciendo su trabajo. Y cuanto más sucede esto, más urgente y frenética se vuelve la corriente del “sí”: Las dos corrientes tiran de la personalidad en dos direcciones opuestas, creando una tensión y una presión cada vez más fuertes. La manera de eliminar el cortocircuito es descubrir la corriente del “no”, entender sus premisas defectuosas y, así, descartar gradualmente la creencia en la necesidad de su existencia.

Será útil que cada uno de ustedes se enfoque a sí mismo y su vida de esta manera. Suena, y realmente es, simple, pero no sobresimplificado.

En las áreas de su vida donde las cosas fluyen con facilidad, donde parecen tener suerte, donde la mayor parte del tiempo se sienten realizados sin crisis problemáticas y confusas, pueden estar seguros de que hay muy poca corriente del “no” y la corriente del “sí” predomina, sin un trasfondo oculto contradictorio. Para decirlo de otro modo: no sólo la actitud superficial, sino también la actitud de todo su ser, están integradas y de acuerdo con la realidad. No están escindidos ni en su motivación ni en su deseo.

Pero en las áreas en las que repetidamente tienen “mala suerte”, la corriente del “no” debe estar en acción en una u otra forma. Desde luego, las razones pueden variar con cada individuo, pero las causas subyacentes tienen que definirse claramente a fin de desactivarlas. La mayoría de ustedes han empezado a detectarlas, al menos en parte.

Cualquier meta que se propongan conscientemente pero que no alcancen es prueba de que hay una corriente del “no” que ha pasado inadvertida. No es suficiente adquirir, o haber adquirido, una comprensión de sus imágenes y errores conceptuales, ni de cómo y por qué se formaron en las circunstancias particulares de su niñez. Por muy importante que sea ese trabajo, sólo constituye un paso. A este respecto, casi todos ustedes han hecho un progreso considerable. Pero no es suficiente, ya que todos se equivocan cuando creen que haber descubierto los errores conceptuales, las conclusiones equivocadas, automáticamente cambiará sus reacciones emocionales más internas y sutiles. Esto no funciona así, porque esta suposición sólo conduce a la ilusión de que su hallazgo y su alivio momentáneo ya los han liberado, mientras que siguen reaccionando de la manera vieja sin ser conscientes de ello. Tarde o temprano, esto tiende otra vez a producir resultados negativos, que entonces se experimentan como una doble decepción y desaliento.

La única manera en que puede producirse el cambio es mediante la detección de cómo sigue operando la corriente del “no”, impidiendo incluso el cambio mismo tan fervientemente buscado por la corriente del “sí”. Con ese propósito, realmente tienen que dominar el lenguaje del inconsciente.

Supongamos que desean cierta realización en su vida de la que han carecido hasta ahora. Tal vez se hayan dado cuenta de su fuerte deseo de esta realización y en su Pathwork hayan descubierto errores conceptuales inconscientes, culpas falsas y actitudes destructivas que la impiden. Quizás hayan descubierto incluso un miedo de la realización misma que desean y, en consecuencia, una actitud sutil de rechazarla. El miedo puede estar basado en una premisa enteramente ilusoria y, por lo tanto, innecesaria. Puede deberse al deseo infantil de no querer pagar el precio necesario conectado con la realización. Puede ser un sentimiento de no merecer esta felicidad. Puede ser cualquier cantidad de otras razones, o una combinación de todas ellas. Cualesquiera que sean, han descubierto en esencia lo que se interpone en su camino. Pueden experimentar el descubrimiento como un núcleo único, por decirlo así, como un paquete de perturbación. Pero rara vez se les ocurre a mis amigos que este paquete sigue emitiendo sus expresiones a pesar de habérsele detectado. Y ésta es la parte importante del trabajo, sin la cual la verdadera liberación no puede alcanzarse.

En vista de todo esto, es necesario que renueven sus esfuerzos de detección diaria de la corriente del “no” en acción. Sus manifestaciones pueden ser muy sutiles, difusas y casi demasiado vagas para captarlas. Pero si se proponen hacerlo, lo que era una vez tan difuso que resultaba casi imposible formularlo se volverá obvio. Se destacará claramente. Descubrirán que se estremecen ligeramente ante el pensamiento de la realización siempre que ésta se acerca. Cuando es una fantasía juguetona, todo está bien. Pueden detectar un sentimiento vago de inquietud conocida que solían hacer a un lado cuando pensaban en la realización. ¿Es un sentimiento de miedo o culpa falsa de que no la merecen? Sea lo que sea, traten de tomar estas impresiones emocionales vagas y difusas, y cuestiónenlas a la luz de la conciencia. Examinen la fantasía distante cuando, aparentemente, sólo la corriente del “sí” está en acción. Pero en esta fantasía, ¿desean lo imposible en cuanto que no toman en consideración las imperfecciones humanas de todos los involucrados? ¿Fantasean con el espíritu de que todo sea a su manera, lo que puede no ser malo ni estar equivocado, pero, al examinarlo más de cerca, es rígido, unilateral e irreal? En esta fantasía, ¿esperan ser favorecidos, a expensas de ajustarse flexiblemente a circunstancias nuevas? En estas circunstancias podrían dar de sí mientras transigen y renuncian a sus expectativas. O bien, ¿sienten sutilmente que la vida debería proveerlos de la realización ideal sin necesidad de un cambio, un ajuste y una renuncia de su parte? Esta actitud predominante puede ser sumamente sutil y requerir todo su discernimiento para descubrirla. Cuando lo hagan, habrán encontrado una razón de la existencia de la corriente del “no”, que funciona exclusivamente cuando se trata de la realidad, pero no de su fantasía unilateral. En esta fantasía unilateral pueden estar dispuestos incluso a dar de sí, pero sólo porque n la fantasía ustedes dirigen la obra y, por ende, determinan cómo, cuándo y de qué manera dan. En la realidad no pueden determinar todo eso. La realidad les exige estar listos con su flexibilidad cuando sea necesario. Como inconscientemente saben todo eso, bloquean la realización y de alguna manera esperan lo imposible.

Cuando se vuelvan conscientes de la corriente del “no” siempre en acción, antes de que entiendan plenamente su presencia, hallarán alivio a su desesperanza y la salida estará a la vista. Entenderán por qué no ha cambiado su vida a pesar de sus extensos reconocimientos de las imágenes y de las lecciones de la niñez. Detectarán ahora los sentimientos destructivos al servicio de la corriente del “no”: miedo, culpa, enojo, frustración, hostilidad, etc. Estos sentimientos siguen bullendo, pero pueden ser ingeniosamente camuflados, justificados por provocaciones aparentemente reales y proyectados “exitosamente” a otros. Descubrir todos estos mecanismos es aprender el lenguaje del inconsciente. Esta es una buena traducción de ello.

No importa cuántos hallazgos hagan, nada cambiará realmente en su vida hasta que observen la corriente del “no” en acción, diariamente, una y otra vez; hasta que interpreten sus mensajes y descifren sus códigos.

Antes de que puedan descubrir la corriente del “no” detrás de un fuerte deseo no realizado, muchas veces se desconcertarán porque la corriente del “sí” es tan desesperadamente urgente. En vez de dejar que esto los lleve a suponer que ello demuestra la ausencia de una corriente del “no”, pueden estar seguros de que la urgencia demuestra su presencia. El miedo frenético de que la desesperada urgencia no sea satisfecha siempre anuncia un “no” subterráneo a la realización. La ausencia de ese “no” produce una corriente del “sí” fácil y relajada, sin un ápice de desesperación. Es una corriente del “sí” que quiere la realización, que está lista para ella, pero que es muy capaz de vivir una vida constructiva sin ella, independientemente de lo bienvenida que sería la realización. Si la realización no puede tener lugar por diversas razones exteriores, si la detección de la corriente del “no” ocurrió demasiado tarde, la persona aún sabrá que hay otras maneras abiertas a la experiencia de una vida productiva.

Seamos ahora más específicos acerca de la detección de una corriente del “no”. Pueden estar seguros de que existe si sigue habiendo frustración en su vida a pesar de haber encontrado las imágenes pertinentes. También pueden estar seguros de su presencia si su corriente del “sí” es desesperada; si tienen miedo de que su realización jamás llegue; si creen que su vida es deprimente sin ella. Después de que hayan determinado de esta manera que debe de existir la corriente del “no”, es cuestión ahora de experimentarla; no sólo una vez, sino siempre que esté en acción.

Para que estén más intensamente conscientes de su existencia, la práctica de la revisión diaria, como ya lo saben, es muy útil y tiene que aplicarse en este sentido. La observación y el cuestionamiento de sus reacciones emocionales deben ampliarse y profundizarse en este camino, en vez de disminuir. Si progresan en la dirección correcta, ahora observarán más, y no menos; al contrario de la idea equivocada de que hay menos que ver debido a su progreso. El escrutinio estrecho de sus emociones es el primer requisito.

Es igualmente importante que reaviven la parte petrificada del inconsciente. Si lo dejan solo, intacto y sin cuestionar, las obstrucciones de la corriente del “no” no se manifestarán. Se dormirán, y sólo cuando se les sacuda reaccionarán de una manera más notable. Esta reavivación ocurre por medio de las frustraciones y dificultades que trae la vida. También tiene lugar a través del cuestionamiento constante del ser y del esfuerzo de penetrar el cascarón externo y racional con el espíritu de penetrar la búsqueda interior.

Las emociones reavivadas revelan la corriente del “no” si se les investiga, cuestiona y entiende. Como ya dije, esta reavivación ocurre en parte a través de las inevitables circunstancias de la vida y, en parte, por medio de los procesos deliberados del Pathwork. Para observar productivamente lo que expresa el inconsciente es importante que separen la parte sana de ustedes de la parte malsana, confusa y enredada. La observación desapegada de algo oscuro y extraño es el procedimiento más sanador en el camino de la liberación. Cuando su corriente del “sí” observa la corriente del “no” sin autoacusaciones frenéticas, se vuelve posible traducir esta última en un lenguaje humano conciso. La formulación concisa de sentimientos anteriormente vagos es invaluable y necesita aprenderse en las primeras etapas de este camino.

Están erróneamente convencidos de que entender lo que ocurre en su inconsciente significa descubrir elementos hasta ahora desconocidos. Esperan verdades completamente desconocidas. Esto sólo es cierto en el más raro de los casos. No es necesario pasar por giros y distorsiones para buscar novedades. No se necesita nada irrealizable para descubrir lo que hace falta para vivir una vida significativa. No tienen que esperar algo lejano y completamente oculto. Primero, observen las capas que son fácilmente accesibles cuando enfocan su atención en ellas. Están los pensamientos semiconscientes, las actitudes y expresiones vagas y difusas que son casi automáticas en ustedes y que, por lo tanto, ya son parte suya. Pero ninguno de los sentimientos, reacciones y conceptos semiconscientes se formulan claramente en pensamientos concisos. Si observan las reacciones semiconscientes en las áreas problemáticas de su vida sabrán todo lo que necesitan saber de sí mismos. Esta es una parte vital de aprender el lenguaje de su inconsciente.

No hablaré ahora de la interpretación de los sueños, que trata de la traducción de las capas más profundas. Para esto se necesita más ayuda que la observación de material semiconsciente y su traducción en su lenguaje conocido. El material semiconsciente comprende sus reacciones emocionales inmediatas así como sus fantasías. La comparación de ambas demuestra con frecuencia sus discrepancias y contradicciones, así como sus expectativas inmaduras.

Cuanto más claramente vean cómo rechazan o se retraen de la realización misma que ansían—a medida que ven esto una y otra vez en acción—más se acercan a la eliminación de la corriente del “no”. La debilitan con sólo observarla.

Cuando la parte petrificada del inconsciente es suficientemente atosigada—en parte por la petrificación misma que experimentan como frustración y dolor, y en parte por su Pathwork—la dureza se vuelve suficientemente fluida para dejar ir parte de su sustancia. Esto causa que la corriente del “no” aparezca fuertemente en la superficie, menos y menos disfrazada, lo que vuelve cada vez más difícil racionalizar. Esto puede conducir a un punto decisivo, siempre que el ego no afloje su vigilancia y permita que la corriente del “no” vuelva a fortalecerse. Por favor pónganse a prueba con respecto a esta posibilidad, por lo menos en ciertas áreas.

Es esencial que presten más atención a la corriente del “no” en su forma exacta. Cierto tipo de meditación puede ayudar. Aquiétense y relájense y empiecen a observar su proceso de pensamiento, e incluso su incapacidad inicial para hacerlo. Con el tiempo, esto lleva a impedir la entrada de los pensamientos durante un tiempo breve y a vaciarse completamente. En el vacío es posible que el material hasta ahora reprimido salga a la superficie, si expresan este propósito y lo desean ardientemente sin rehuir el esfuerzo de alcanzar la meta. Aunque es difícil al principio, luego de un tiempo este esfuerzo establecerá un canal a una parte de ustedes que antes no podían utilizar. Al principio verán surgir los elementos destructivos, y después serán capaces de acceder a los elementos constructivos, profundamente ocultos en su interior. Sin embargo, muchas veces, el proceso no sigue esta secuencia. En otras palabras, no es que lo “bueno” siga después de que todo lo “malo” haya salido; esto fluctúa. Puede representar una prueba adicional para ustedes porque tal vez los lleve a la ilusión y a una sobreestimación de su persona. Alguien que ha experimentado cierto material constructivo del alma anteriormente no manifestado y creativo puede no estar más avanzado que otro que aún no abre el canal divino. Sólo tienen un ritmo diferente.

En la literatura del ocultismo suele usarse la expresión “el tercer ojo”. Cuando establecen contacto con el inconsciente oculto y entienden el lenguaje de sus obstrucciones inconscientes, desarrollan “terceros” órganos perceptivos y formas de comunicación en todos sentidos, no sólo ojos con los cuales ver más claramente, sino oídos y otros sentidos de percepción, así como una forma nueva de hablar.

Las prácticas metafísicas han logrado brindar un entrenamiento y disciplinas adecuadas a este respecto, pero sólo rara vez se usan en la dirección correcta. Las personas siempre tienen la tentación de llegar al estado ideal que todavía no alcanzan, así que ponen las facultades recién adquiridas al servicio del escape, en lugar de usarlas para la autodetección y la comprensión del significado de los elementos destructivos.

Todo esto exige cierta disciplina, así como una fuerza de voluntad inquebrantable. La dificultad es que detrás de la falta de fuerza de voluntad que necesitan en su camino está la corriente del “no” misma que crea el problema que tanto desean resolver. En otras palabras, los frenos que inadvertidamente aplican a su realización conscientemente deseada debido a algún miedo desconocido se manifiestan en su Pathwork de diversas maneras: falta de energía y deseo, pereza, bloqueos, falta de comprensión, proyección del enojo a los que ayudan, dramatización y exageración de las dificultades reales hasta que el Pathwork ya no es posible, o sólo puede continuar de manera tal que los problemas reales siguen intactos. También es importante la insistencia negativa en concentrarse en temas que el Pathwork no trae orgánicamente a su atención a través de las circunstancias de su vida.

Darse cuenta y estar atentos a estas tácticas dilatorias de la corriente del “no” es esencial para su trabajo de autorrealización. Aunque una parte sustancial de ustedes ansía detectar, superar, cambiar los problemas con la ayuda de la corriente del “sí”, también hay un miedo profundo del cambio, que muestra la corriente del “no” en acción. Esta existe en proporción con la dificultad del problema y del trabajo. La corriente del “no” no puede eliminarse a menos que el miedo profundo y sus errores conceptuales concomitantes, que la llevan a existir, se vuelvan conscientes, y su razón e inteligencia puedan examinar su validez. Por lo tanto, es muy aconsejable no pasar por alto la corriente del “no” ni actuar como si no existiera. Debe hacérsele caso, pues contiene la llave del problema mismo.

Esta importante corriente del “no” también se llama “resistencia”. Pero esta palabra ha perdido su significado para ustedes, así que la mera mención de ella podría aumentar su corriente del “no”. Si se dan cuenta de que la corriente del “no” es un factor universal, presente en su mundo de muchas maneras, podría resultarles más fácil detectarla en ustedes mismos.

Cada uno de ustedes está constantemente involucrado en una corriente del “no”. No se trata de quién la tiene más fuerte, y quién más débil. La cuestión determinante es si se le detecta, se le observa y se le sigue en sus maquinaciones, que deben entenderse claramente. Una corriente fuerte del “no” se debilita constantemente por su percepción de ella, y llega a ser menos dañina que una débil pero obstinada corriente que se aferra a la personalidad de la manera más perjudicial porque no es observada. Esta última es más difícil de encontrar, especialmente cuando la corriente del “sí” es fuerte. Así que, por favor, amigos míos, propónganse descubrir su corriente del “no”, encuentren de qué manera se manifiesta, así como en qué errores conceptuales se basa.

Su inconsciente habla todo el tiempo, amigos míos. Habla sin que ustedes lo escuchen, así que no se comunican con él y, por lo tanto, pasan por alto una parte muy importante de su trabajo. Muchas veces siguen buscando una comprensión intelectual de viejos errores conceptuales, y de esa manera ignoran el flujo constante de la corriente del “no” y cómo opera. En vez de ello, enfóquense en ella, conviértanla en su tarea y hagan hincapié en la autoobservación. Si todos los días dedican un poco de tiempo a este asunto tan importante, los resultados serán maravillosos.

Pregúntense: (1) ¿Qué objetivo persigo ahora? ¿En qué área me siento insatisfecho? ¿Qué me gustaría que fuera diferente? (2) ¿Cuánto lo deseo? (3) ¿En qué medida hay algo en mí que no lo desea o lo teme, o, por alguna razón, le dice “no”? (4) Si la corriente del “no” existe en relación con la cosa misma que deseo, también debe de existir también en mi Pathwork. ¿Cómo se manifiesta ahí? (5) ¿Cómo puedo detectar las diversas formas y manifestaciones de la corriente del “no” en mi vida diaria?

Si formulan claramente estas cinco preguntas y empiezan a responderlas con veracidad, su trabajo en este camino será muy dinámico y su progreso los sorprenderá y los deleitará. De nuevo, las respuestas veraces a estas preguntas, por medio de la observación constante, la formulación de sentimientos vagos y los ejercicios de meditación no pueden ser permanentes. No crean que lo que encuentren ahora sea suficiente y no necesite mayor atención; más bien, la observación tiene que ser continua. Sólo entonces se debilitará lentamente la corriente del “no”. Cada observación puede traer una comprensión más profunda y más amplia.

Como ya saben, es esencial que estén tranquilos y relajados durante los periodos de autoconfrontación. Pero si tienen dificultades a este respecto, si se sienten demasiado tensos, estresados e impacientes, si creen que no pueden dar con algo importante y no pueden nombrarlo, pueden estar seguros de que ésta es una manifestación típica de la corriente del “no”. Eso es lo que les impide hacer silencio y escucharse. Si pueden reconocer esto y decirse tranquilamente: “Estoy demasiado nervioso e inquieto para relajarme y hacer esta parte del proceso mismo que deseo”, su inquietud disminuirá porque estarán en la verdad del ahora. El siguiente paso será más fácil. Pueden entonces observar en acción cómo reaccionan cuando tratan de trabajar en su problema. Si siguen observando cómo, quizás en otro momento, la corriente del “no” se manifiestará de una manera enteramente diferente, pero la observarán con calma, con toda la atención enfocada que puedan lograr, sus esfuerzos se verán coronados por el éxito, y finalmente eliminarán lo que es más destructivo en su vida. En vez de esto, suelen volar en alas de la fantasía a una meta lejana de perfección, mientras por debajo en verdad temen esta meta misma y, por ello, pasan por alto, lo que se interpone en su camino.

La corriente del “sí” debe observar a la corriente del “no”. ¡Que éste sea su lema! En el grado en que logren comunicarse con su inconsciente y entender su lenguaje, establecerán una conexión con una parte más profunda y sabia de su inconsciente. Esta finalmente se hará cargo y los guiará por todas las fases de su vida, incluso aquellas en las que todavía no han tenido éxito. La parte saludable de su inconsciente debe dotarlos constantemente de fuerza regeneradora, energía creativa, ingenio y armonía. Pero esta ayuda sólo vendrá cuando hayan aprendido a ver, observar y descifrar la parte petrificada y destructiva del inconsciente.

Cuando aprendan a hacer esto con un desapego sereno, no sólo aprenderán a comunicarse conscientemente con la parte constructiva de su inconsciente, sino que también se comunicarán conscientemente con el inconsciente de otras personas. Esto significa mucho, amigos míos. Han empezado a descubrir la verdad de lo que les digo todo el tiempo, es decir, que todos los seres humanos se afectan constantemente unos a otros en sus niveles inconscientes. Las comunicaciones de las que no son conscientes determinan la relación. Ser ignorantes de esto, y no ser capaces de entender lo que sucede, los deja volando en el aire. Con frecuencia no entienden lo que realmente sucede en las relaciones. Ni lo entienden ni se hacen entender. Por lo tanto, cuando aprendan a percibir conscientemente el inconsciente de otros, y por ende entiendan sus interacciones, experimentarán una liberación revolucionaria. Éste es, de hecho, un umbral vital en su desarrollo.

Cuando esto suceda, verán que no hay palabras para describir el fenómeno. Será como si un telón oscuro cayera ante sus ojos. Los malentendidos, las heridas, los miedos dejarán de existir. Verán que pueden observar serenamente lo que los amenaza en otros, y los pone tensos y a la defensiva, así como han aprendido a hacerlo con su propio ser. Aprenderán a interpretarlo en otros como lo han hecho con ustedes mismos. Aprenderán a interpretar en otros lo que significan ese gesto, aquel énfasis, esta expresión, aquella acción, estas palabras, ese músculo tenso, sin que la otra persona lo sepa. Aprenderán a oír, ver y percibir lo que realmente quieren decir otras personas, lo que quieren expresar a pesar de su disfraz, lo que los gobierna detrás de sus actitudes y fachadas conscientes. Conocerán lo que dice su inconsciente cuando se comportan de tal o cual manera. Cuando lleguen a este punto, no tendrán nada más que temer. Pero éste es un acontecimiento orgánico que no puede suceder antes de que haya sucedido con ustedes mismos.

Mientras tengan miedo, carecen de la necesaria observación serena para percibir verazmente, ya sea que esto tenga que ver con el miedo de lo que otros puedan hacerles, o con el miedo de su propio inconsciente. En la última conferencia hablé de su miedo a su propio inconsciente en conexión con su miedo a dejarse ir en la unión con una pareja y, el tercero de la tríada, el miedo a la muerte. Es este miedo del propio inconsciente lo que vuelve tan fuerte la corriente del “no”. Verán la interconexión de la tríada y la liberación que acabo de describir cuando ya no teman a otros, porque pueden contemplarlos serenamente y emplear todas sus funciones y órganos de observación para verlos en la realidad. De ahí que esta conferencia pueda ser verdaderamente comprensible sólo si verifican el miedo de su propio inconsciente. A medida que pierdan este miedo aprenderán a interpretar el lenguaje de su inconsciente. Así, se perfeccionan más y más en la técnica que establece una relación valiente con otros.

¿Tienen preguntas que hacerme?

PREGUNTA: Si las personas se vuelven conscientes del miedo detrás de sus deseos, y el deseo disminuye entonces porque se dan plena cuenta del miedo, ¿qué pueden hacer luego?

RESPUESTA: La pregunta no es en realidad qué puede hacer uno, sino qué significa esto. Si el deseo de realización se desvanece debido al miedo, ello significa que el miedo no se entiende, ya que los errores conceptuales y la perspectiva irreal detrás de él no se ven todavía en todas sus conexiones y ramificaciones. Si el miedo se entendiera plenamente, ciertamente disminuiría, pero no porque se le tape, sino porque se le disuelva real y verdaderamente. Esto significa que no se ha explorado plenamente todo el territorio. Hay muchos cabos sueltos y queda mucho por hacer. ¿Entiendes?

PREGUNTA: Sí, entiendo, pero aún tengo la sensación de que… ¿Puedo dar un ejemplo? Siempre he querido ser actriz. No pude hacerlo porque temí que no iba a ser tan perfecta como quería serlo y no deseaba correr riesgos. Ahora que soy mayor, me doy cuenta también de que no habría podido hacerlo por más tiempo. Ahora existe el deseo, pero también el miedo, y también el reconocimiento de que ya es demasiado tarde.

RESPUESTA: Has descubierto aquí un grupo relativamente superficial de emociones, reacciones y actitudes. El deseo, con todo lo que abarca, es una manifestación de algo mucho más profundo. Podríamos decir verdaderamente que es un desplazamiento. Es la manifestación de un deseo y de un miedo mucho más profundos. Es imposible resolver un problema cuando uno lidia con su desplazamiento. Hay que lidiar con, sentir y experimentar el problema en su profunda manifestación original. Para que esto sea posible, muchas restricciones e inhibiciones—en suma, la corriente del “no”—deben volverse plenamente conscientes en la mayor parte de sus aspectos. Sólo entonces puedes revivir la frustración y el dolor que sufriste de niña, y por lo tanto aún sufres ahora muchas veces, sólo que ya no es necesario que lo hagas. Sucede porque has instituido defensas muy destructivas contra el dolor y la frustración originales. Una de ellas es una corriente del “no” inusualmente fuerte. Esta última es la que te dificulta tanto desenrollar todo el proceso y estar vibrantemente viva.

PREGUNTA: Entiendo eso muy bien. Sé que el desplazamiento contiene exactamente la misma cosa. Siento la corriente del “no”.

RESPUESTA: No plenamente. Es esencial que te vuelvas más intensa y específicamente consciente de ella, tal como se manifiesta en tu vida diaria, en tus reacciones, contactos, actitudes, en el trabajo del Pathwork mismo. Sólo entonces será posible que penetres hasta donde tu conciencia no ha podido hacerlo hasta ahora.

PREGUNTA: Tengo una pregunta de una amiga ausente. A ella le gustaría saber cuál es la mecánica metafísica con respecto al endurecimiento de las arterias del cerebro que afecta las capacidades mentales de un paciente. ¿Por qué sucede esto? ¿Qué se puede hacer para ayudar?

RESPUESTA: Sucede debido a un mecanismo de protección de la psique humana. Le permite a una persona que esté en el límite entre esta manifestación de vida y una dimensión de vida diferente volver el periodo de transición menos doloroso, tanto física como mentalmente. El dolor mental existe en los individuos que están llenos de miedo e incertidumbre. Como ya saben, cuando los problemas internos no se han resuelto, el miedo a lo desconocido es muy fuerte. Casi podría semejarse a una forma de anestesia que la naturaleza administra en caso necesario. Esto es, de hecho, una bendición. Esto responde ya tu segunda pregunta, porque cuando lo entiendes y lo ves bajo esta luz, la comprensión elimina una corriente interna de ansiedad, lo que a su vez será captado por el inconsciente del paciente. Los miedos se convierten en cargas, pero aquí la ausencia de aprensión traerá un alivio adicional. Si dejas de empujar y presionar contra el proceso natural, sino que lo ves con gratitud por lo que es, ya no habrá presión de tu parte sobre el inconsciente del enfermo. Esto le facilitará a éste entregarse al alivio, en vez de luchar contra él con una vergüenza estimulada por una falsa conciencia. Esto puede suceder de una manera muy sutil.

Por favor guarden las preguntas que surgen espontáneamente después de estas conferencias. Una pregunta o un paralelo de su propio Pathwork se les podría ocurrir a medida que escuchan o leen. Por favor denles a todos sus amigos el beneficio de compartir, y a ustedes mismos una mayor profundización de un punto que podría ayudarles mucho si anotan lo que les ocurre.

Esperemos que esta conferencia, a pesar de las muchas repeticiones en esencia, les hayan transmitido algo nuevo y les hayan dado un incentivo y una fuerza motriz renovados para observarse desapegadamente. Cuando encuentren difícil hacerlo, no ignoren la dificultad, sino tómenla en sí como un lenguaje, una expresión e interprétenla.

Sean benditos todos en cuerpo, alma y espíritu. Queden en paz, mis muy queridos amigos. ¡Queden con Dios!

Dictada el 1 de mayo de 1964.