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Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 131. Interacción entre expresión e impresión

Saludos, mis muy amados amigos. Bendiciones para cada uno de ustedes. Bendita sea esta noche. Que esta conferencia los ayude a todos a progresar en este camino, a encontrar las pistas y la iluminación que les faltan siempre que luchan en la oscuridad.

La lucha humana es un continuo esfuerzo por alcanzar la luz, lo sepan o no. Cuando digo luz, me refiero a la luz de la verdad… la verdad de la felicidad, pues en la verdad deben ser felices. Cuando pierden la verdad siempre se debe a que buscan soluciones mucho más complicadas que la verdad. Buscan mucho más adelante, lejos de donde está la respuesta.

El concepto que llevan impreso es que la felicidad sólo es alcanzable en el futuro lejano. Anhelan el futuro, mientras que la felicidad está en el ahora. He dicho esto antes, amigos míos, pero la mayoría de ustedes no lo entiende, así que quiero hablar de esto un poco más y mostrarles la manera de experimentarlo.

Si verdaderamente se entienden en relación con este momento mismo, a pesar de su infelicidad momentánea, deben ser felices. En otras palabras—y esto puede parecer una contradicción, pero no lo es—no importa lo infelices que sean ahora, al entender este ahora, deben ser felices. Y a la inversa, no importa lo favorables que sean las circunstancias, y no importa lo felices que crean que son en este momento, si no viven plenamente en el ahora y lo entienden en relación con ustedes, no pueden ser plenamente felices.

Cuando hablo del ahora y del momento, esto sólo puede significar una cosa; es decir, ustedes mismos. Su visión del mundo—su actitud frente a la vida, a los sucesos y a otros—sólo puede ser el resultado de su visión hacia ustedes mismos. Si se entienden en relación con la vida, en este momento, no pueden estar en la oscuridad.

Les he dado muchas herramientas para entenderse y, por lo tanto, vivir en el ahora. Todo este camino—con todos sus métodos y diversos enfoques—se ocupa de esta meta primaria. Cuando se realizan, cuando encuentran su ser real, están en el ahora; en el acto mismo de estar en ustedes mismos.

Tenemos, en nuestro Pathwork, dos enfoques fundamentales, y ambos son necesarios. Uno es encontrar, expresar y vaciar lo que hay en ustedes, para que puedan reexaminarlo en cuanto a su veracidad y realidad. El segundo es imprimir, moldear y dirigir los poderes dentro de ustedes, a fin de crear circunstancias favorables o más variables. Estos enfoques son interdependientes. A fin de vivir significativa y dinámicamente es necesaria una interrelación entre ellos. Reconozco que muchos de ustedes, amigos míos, suelen estar confundidos en relación con esta feliz interacción, esta interacción mutua entre expresar e imprimir, entre vaciar y ubicar en la verdad. Cuando no hay armonía entre estas dos actividades, hay confusión y oscuridad.

No importa lo importante que cada uno de estos enfoques es por sí mismo, usar uno en vez del otro vuelve inalcanzable la realización que buscan. No es fácil saber cuando una o la otra actividad es apropiada. Tratemos de arrojar un poco más de luz sobre este tema.

Por nuestros esfuerzos pasados todos ustedes conocen la importancia de examinar sus pensamientos y reacciones inconscientes. Todos saben que tomar un concepto verdadero e imprimirlo con ideas todavía no reconocidas y falsas es sólo un autoengaño, una sobreimposición. Esto no puede crear una actitud constructiva genuina. Su psique es como un navío. Si se llena de agua lodosa y le vierten agua clara, esta última se vuelve lodosa también. Así que primero debe vaciarse el agua lodosa. Cuando digo que debe ser vaciada, esto significa que deben entender su contenido. Deben entender que determinados errores conceptuales vuelven lodosa el agua, cuáles son estos errores conceptuales y por qué son errores conceptuales. Esta es la expresión, el vaciamiento.

Examinemos primero la expresión. Uno de los aspectos más importantes es ver su lucha por resolver problemas sobre premisas falsas. La pregunta que dormita dentro de ustedes—la pregunta que inconscientemente plantean con respecto a cierta actitud hacia la vida—se basa en una premisa completamente falsa. Suele ser un problema no existente en sí mismo, o existe de una manera por entero distinta de lo que consideran consciente o inconscientemente. Cuando construyen defensas contra un problema no existente, no importa cómo luchen, no importa cómo se defiendan, se enmarañan cada vez en una red de confusión. Esta es la dificultad general a la que se enfrenta toda la Humanidad, incluso aquellos que ya transitan por un camino de autorrealización. Cada uno de ustedes tiene todavía que desenredarse de estos predicamentos: luchando y defendiéndose contra suposiciones falsas, peligros inexistentes.

Ya han hecho estos descubrimientos y algunos de ustedes ya se han liberado de algunas de las luchas falsas. Las han entendido hasta cierto grado, pero me atrevo a decir que cada uno de los que está aquí—y cada uno de los que lee estas palabras—todavía lucha contra un problema que no existe.

Tomemos un ejemplo común muy simple para que les sea más fácil seguirme. Cada uno de ustedes tiene constantemente miedo, de una manera o de otra, de ser insuficiente, de ser rechazado, de ser minimizado, o de no ser tomado en serio. Independientemente de que consideren o no en conciencia esto como un problema suyo, luchan contra él y tratan de resolverlo a su propia manera. Tratar de resolver un problema que no existe crea problemas reales. El predicamento contra el que luchan es una idea sin sentido, pues los demás no se han propuesto rechazarlos o disminuirlos como muchas veces lo perciben ustedes emocionalmente. Se den cuenta de ello o no en este momento, nueve décimas partes de sus actitudes frente a la vida—frente a ustedes y a otros—son una lucha contra esta falsa premisa. Para defenderse de este temido evento, construyen una complicada estructura.

Cuando entran en un camino como éste—y muchas veces cuando ya han estado en él durante algún tiempo, sin pensar en ello específicamente—sus esfuerzos están encaminados a hacer que este temido suceso no ocurra. En otras palabras, esperan volver más eficaces sus defensas para estar mejor equipados para resolver sus problemas de rechazo e insuficiencia: un problema que no existe. Mientras se muevan en esta dirección no puede haber un alivio real. Primero deben reconocer que todas sus energías, todos sus propósitos, están encaminados en una dirección que no tiene justificación realista. Se enfocan en la ilusión, no en la realidad. Cuando este reconocimiento se hace presente, ya no proyectarán al futuro una perfección de ustedes mismos y una experiencia perfecta de vida. Ya no necesitarán esforzarse por ser algo que no son. El ahora será entonces totalmente satisfactorio. Dondequiera que estén en ese momento, este vaciamiento debe ocurrir.

El vaciamiento consiste en reconocer que el problema contra el que luchan no es un problema real, sino uno imaginario: ¡una imagen! De este problema imaginario surgen diversos errores conceptuales y actitudes destructivas generales y particulares. Encontrarán el siguiente factor conectado con él, mismo del que he hablado en el pasado pero que necesita examinarse otra vez en este contexto. Cuando tienen un deseo o un objetivo que es legítimo y realista, pero permanece insatisfecho, lo que lo bloquea es la lucha contra el problema inexistente. Como resultado de la lucha, una corriente del “no” opera contra sus deseos conscientes. Es esencial que se vuelvan específicamente conscientes de esta conexión.

Siempre que una meta de autoexpresión y realización permanece tenazmente insatisfecha, se pasa por alto una actitud de negación que no la desea, que la reprime. Hay una actitud que—aun sin decirle categóricamente no—se niega a alcanzarla, por cualesquiera motivaciones y razones. Si persisten en negar el hecho de que rechazan su deseo mismo, no pueden eliminar la desesperanza que siempre es el producto de esta situación interna. Mientras sólo se den cuenta de su deseo consciente y no vean que inconscientemente rechazan el deseo, debe de haber desesperanza. La única manera en que pueden disolver la desesperanza es yendo directamente a ese lado suyo que dice: “No, no lo quiero”. Esto aún no les ha ocurrido a muchos de mis amigos que permanecen y se obcecan en su desesperanza. Mejor digan “Me siento desesperanzado porque no obtengo lo que quiero; ¿qué hay en mí que le dice no? Quiero y pretendo encontrar esta negación”. Entonces la desesperanza se disolverá.

Las actitudes contra la realización deben desenterrarse, así como el problema inexistente contra el que batallan. Entonces, y sólo entonces, se disolverán sus bloqueos.

Ahora llego al segundo enfoque, la impresión, la aportación. Cuando están en la falsedad, la verdad debe entenderse. Detrás de toda falsedad existe la verdad. No puede borrarse, ni disolverse, ni forzarse a desaparecer por suposiciones erróneas de parte suya. Entender la verdad es sumamente importante. Cuando descubran un concepto falso, deben entender cuál es la falsedad de él. ¿De qué manera es falso? ¿Cuál es el concepto falso que existe detrás de él? Una vez comparé esto con el Sol detrás de las nubes. Si una persona vive en un clima donde el Sol rara vez sale y olvidan que el Sol existe, se desesperanzarán. Al darse cuenta de que el Sol existe detrás de las nubes, no hay desesperanza, aun cuando las nubes no se disipen. Lo mismo ocurre con la verdad y la falsedad. Dense cuenta de que no importa lo negativos, lo desesperanzadores, lo infelices que sean sus estados de ánimo momentáneos, la verdad es lo contrario. La verdad es felicidad, aun cuando no puedan experimentarla en el momento. Este conocimiento, la comprensión de este principio los acercará más a entender su falsedad momentánea específica y la verdad detrás de ella.

No pueden impresionarse con un concepto verdadero específico antes de entender su concepto falso específico. Sólo entonces es factible la impresión de su sustancia psíquica. Mientras estén confundidos, no saben de qué manera se hallan en la falsedad, de qué manera el problema contra el que luchan es imaginario, y por qué. Mientras ignoren el hecho de que el problema contra el que luchan no existe en realidad, ¿cómo pueden impregnarse de las ideas verdaderas correspondientes?

La interacción constante entre estos dos enfoque es de gran importancia, amigos míos. Sería un error suponer que estas dos actividades se siguen una a la otra constructivamente en el Pathwork; primero la expresión y luego la impresión. Hasta cierto punto, el Pathwork de una persona se concentra en sacar lo que está dentro. Sólo entonces comienzan el examen y el análisis de este material. Tanto la expresión como la impresión deben existir a todo lo largo, desde el principio hacia adelante. Ambas actividades son siempre necesarias. Al principio mismo de este camino la personalidad todavía está llena de errores conceptuales y no se da cuenta en absoluto de sus confusiones. Entonces todo este material necesita expresarse. A fin de lograr esta expresión es necesario, en el momento, comprender e impresionar al ser con afirmaciones verdaderas. Esta impresión tiene el poder de reunir fuerzas interiores y dirigirlas a los canales apropiados. Deben formular claramente su intención para activar los poderes interiores necesarios. Esto evitará el estancamiento y la posibilidad de darse por vencidos por desesperación y confusión. A fin de lograr esto, aun en las primeras etapas cuando el navío interior está lleno de sustancia turbia que necesita vaciarse, la interacción constante entre la impresión—la afirmación de la verdad y la formulación de la intención constructiva—y la expresión debe prevalecer.

A medida que avanzan en el Pathwork y hacen progresos, el navío interior lleva a primer plano las ideas falsas, las conclusiones equivocadas, los problemas que en realidad no existen y contra los que luchan sobre premisas equivocadas. Entonces es todavía más esencial que exista una interacción armoniosa entre las dos actividades. Debe encontrarse el momento correcto de cuándo es apropiado uno o el otro.

No hay reglas, amigos míos, de cuándo hacer énfasis más en una que en la otra de estas dos maneras de enfocar el ser. La única manera en que pueden descubrir este equilibrio es sintiéndolo y escuchando sus más íntimos movimientos del alma. Haciendo eso no sólo llegarán a sintonizarse sensiblemente con la necesidad del momento a este respecto, sino que también fortalecerán su individualidad. Al honrar el ritmo individual de su camino personal, asumen su propia responsabilidad en vez de tratar de encajar en reglas prescritas. Su propia sintonía cósmica sólo puede desarrollarse cuando la buscan consciente y deliberadamente. No puede revelarse si ignoran su existencia o si persiguen prácticas ciegas y rígidas.

Las personas tienen una tendencia demasiado arraigada a obedecer a una autoridad. Hemos hablado de esto ampliamente en el pasado, pero nunca en esta conexión. De una manera muy sutil y aún vastamente ignorada, persiguen incluso una actividad tan liberadora como el Pathwork—cuyo propósito es alcanzar la plena individualidad de todas las maneras posibles—sin hacer uso del material de acuerdo con las necesidades momentáneas de su psique. Tratan de usar el material como si contuviera reglas por las cuales gobernarse. Esto, desde luego, tiene un efecto sofocante. Aun cuando este enfoque no puede secar el río vital que fluye en ustedes, tampoco alienta su manifestación.

Las conferencias—todo el material y ayuda que se les da en este camino—sólo sirven si toman libremente un aspecto de las enseñanzas a la vez, el que sea apropiado para ustedes en un momento específico. En otras palabras, amigos míos, hay una enorme diferencia entre tratar de usar estas palabras en el momento—escuchándose con atención y permitiendo libremente que surja lo que tenga que surgir—y reconocer que el material que va llegando encaja en esta o aquella conferencia o parte de las enseñanzas. Éste es un enfoque muy opuesto. Con demasiada frecuencia, de una manera sutil y no reconocida, tratan de encontrar y meterse por la fuerza en las herramientas que se les han dado, en vez de localizar su material interno primero y elegir su herramienta después. El segundo enfoque los hará libres, mientras que el primero sigue atándolos. Sólo la autoridad ha cambiado, no ustedes ni sus actitudes. Esto se vuelve aún más confuso porque todo lo que aprenden y escuchan apunta a su liberación, su individualidad y su autorresponsabilidad. Por lo tanto es fácil pasar por alto la sutil esclavitud de meter por la fuerza sus movimientos del alma en patrones y etapas de este trabajo en vez de dejarlos salir y ver en qué etapas encajan. A fin de hacer eso, deben tener el valor de preguntar: “¿Tengo ahora más necesidad de vaciar porque la pesadez y la depresión indican que ignoro lo que realmente me molesta, o necesito instruirme?”

La instrucción puede ser necesaria también cuando es importante vaciar, pero su carácter es completamente diferente. Impresionar la necesidad de expresar—para enfrentar lo que hay dentro, para vencer la resistencia y el miedo irreal de hacerlo—significa usar la impresión a fin de ser más capaces de expresión. Cuando han expresado suficientemente lo que hay dentro, la naturaleza de la impresión se convierte en la afirmación del concepto verdadero, que es lo opuesto del falso.

Para recapitular: la impresión tiene dos facetas claras. Una ayuda a vencer la resistencia a la expresión. La otra reorienta y reconstruye la personalidad mediante la formulación deliberada y la profunda comprensión de la verdad, lo opuesto a la falsedad.

La reorientación de la conciencia negativa y destructiva sólo puede tener lugar después de que entienden que hay una lucha interna contra un problema inexistente y que finalmente renuncian a esa lucha. Siempre que lleguen a esta comprensión, el segundo tipo de impresión es necesario. Sin él, la comprensión se desvanece después de un rato, y sus viejas emociones habituales se revierten a su miedo de toda la vida, en un automatismo ciego. Sólo conocer la verdad evitará esto. Para saber la verdad, deben llenar el navío ahora vacío con la verdad, de manera que eviten que vuelva a llenarse de falsedad.

El propósito de esta interacción entre su mente exterior y su ser más íntimo es encontrar el ritmo y el equilibrio apropiados entre impresionar y expresar, encontrar qué tipo de impresión ha de usarse en qué momento. Cuando entren en sus periodos de meditación y concentración en este trabajo, escúchense, escuchen los movimientos de su alma. Instruyan a las capas más profundas de su psique que desean expresar apropiadamente y que también piden y desean conciencia de cuándo impresionar y cuándo expresar, y de cómo hacer cada cosa. Pidan inspiración para saber en qué medida tienen que soltar su mente volitiva y dejarse flotar, observando lo que surge. Esta individualidad, al confiar en los movimientos de su alma, existirá en la medida en que superen los movimientos perezosos del alma que quieren impedirles—con miedos falsos, bajo premisas falsas—hacer precisamente eso. Por eso, el problema imaginario contra el que luchan, con sus miedos falsos concomitantes, los aleja de la vida dinámica que es el resultado de este Pathwork.

Encuentren esta interacción, amigos míos. Una vez que se adentren bien en la interacción entre la impresión volitiva y el movimiento del alma que se expresa desde lo más profundo de su interior, hallarán una profunda armonía y razón para confiar en su ser más íntimo. Las fuerzas creadoras, los elementos positivos que no podían expresar verdaderamente antes, los guiarán cada vez más hacia la luz que buscan. Seguirán creciendo, aprendiendo y se extenderán, y la lucha inútil se acabará.

¿Hay preguntas en relación con este tema?

PREGUNTA: ¿Diría usted que el acto de vaciarse es la rendición del ser exterior que dice: “Estoy confuso, pido saber desde mi voluntad y mi inteligencia supremas cuál es la verdad en esto? Y esa impresión es la unificación, la identificación con esta inteligencia interior, con este verdadero Ser Superior, que actúa con la fuerza tal como sale con pureza de la fuente; sin distorsión, sin imágenes, sin límites. ¿Así sucede?

RESPUESTA: Así es. De hecho, lo que dije es exactamente eso. Estarás dividido dentro de ti mientras estás en esta lucha falsa, basada en premisas sin sentido; y empleo deliberadamente este fuerte término. Reconocerás que cada una de tus imágenes, si las examinas desde este punto de vista, tiene una premisa sin sentido. Esta lucha falsa no sólo tiene que ver con las motivaciones—corrientes de energía que corren en direcciones contrarias—sino que también te separa del ser más alto. La sabiduría, la inteligencia, la fuerza, la felicidad, el amor y la abundancia, todo lo bueno que existe en el universo está en ti. No puedes alcanzar esta fuente, que está tan cerca, a menos que te des cuenta de la lucha falsa y la entiendas. Esto sólo puede suceder si te vuelves hacia dentro y te permites escuchar los movimientos de tu alma. A menos que le pidas a esta fuente que se manifieste, la ignorarás. Tu inteligencia volitiva exterior debe poner en acción esta profunda inteligencia interior. La integración ocurrirá. La inteligencia exterior y la exterior se manifestarán después de que se absorba el material que mantiene a ambas separadas. Ese es el propósito. Mientras las personas alberguen ideas falsas, la unidad original estará escindida. De cada lado, por decirlo así, existe un tipo de inteligencia. Ambas pueden fusionarse cuando la exterior y consciente deliberadamente se acerca a la interior, todavía oculta, y elimina los elementos falsos que han creado la escisión en primer lugar. Sólo mediante un camino como el que les enseño pueden alcanzar esta meta.

Me gustaría tomar una situación común para demostrar este punto. Supongamos que estás cansado, deprimido y desesperanzado, hasta el punto de renunciar a tus esfuerzos porque tu lucha no te trae alivio. No quisieras hacerlo, pero simplemente no puedes ver cómo buscar. Este estancamiento es el resultado de la conexión de tus energías con la lucha falsa inconsciente. ¿Qué hacer? Dejar de luchar en un nivel consciente para forzarte a adoptar verdades que tu psique no puede aún absorber. La simple comprensión de que la más alta de todas las sabidurías debe existir en ti—aun si en el momento no lo sientes así y tal vez incluso dudes de su existencia—abrirá el camino. Reconoce honestamente tu duda, pero también admite la posibilidad de que la sabiduría sí existe en ti. Aun cuando dudes, puedes pedir guía de tu interior y abrirte verdaderamente a ella. Lo que suele suceder, amigos míos, es que cuando se examinan en una situación como ésta, ni siquiera llegan al punto de buscar la fuente más elevada de sabiduría dentro de ustedes. No se les ocurre, aunque han hablado de ella muchas veces y saben de su existencia teórica. ¿Por qué no? Si se miran más profundamente, descubrirán que en esos momentos no quieren creer que esta elevada fuente de inteligencia y belleza existe en ustedes. Por alguna extraña razón procuran no admitirlo. Mientras haya algo en ustedes que no quiera aceptar esta posibilidad, y mientras no se den cuenta de ello, no pueden renunciar a la lucha falsa.

Deben confirmar la existencia de la vocecita que le dice “no” a la posibilidad de su propia conciencia superior. Esta voz negativa se asusta incluso de la maravillosa verdad de que contienen todo lo que necesitan y pueden desear dentro de ustedes.

Amigos, no quiero decir que pueden llegar a estas comprensiones sin ayuda. Desde luego que no. A fin de encontrar esta fuente perfecta, necesitan ayuda. Como un equilibrio sano entre expresar e imprimir no significa uno versus el otro, del mismo modo un equilibrio sano entre aceptar ayuda y aceptar la autorresponsabilidad no significa uno versus el otro. Los dos no son mutuamente excluyentes, sino que interactúan en una interacción armoniosa. En ambas instancias, en el grado en que aprenden la interacción armoniosa, su ser más íntimo se convierte en su ser exterior. Ya no hay separación ni conflicto entre ambos. El intelecto sobreimpuesto, la inteligencia exterior, se llena y es motivada y movida por la fuente interior de todo, la fuente original de todo… que está en ustedes. Esto no debe olvidarse nunca. Existe en ustedes ahora mismo y es inmediatamente accesible. En el grado en que sepan esto, en ese grado puede manifestarse.

PREGUNTA: Lo que acaba usted de expresar encaja perfectamente en la etapa en la que estamos en mi trabajo privado. Tengo el sentimiento de que me da miedo la autorresponsabilidad. ¿Es cierto?

RESPUESTA: Sí, así es. Esto encaja en la fase en la que están ahora muchos de mis amigos. En tu caso, como muy correctamente supones, hay un gran miedo a la responsabilidad de ti mismo. Desde luego, el miedo es completamente injustificado. Te ayudará que te muestre lo siguiente: Como tienes miedo de la autorresponsabilidad, constantemente dependes de circunstancias fuera de tu control. Por lo tanto, te sientes impotente. Te sientes como una paja en el viento, sin poder alguno sobre la vida y las circunstancias. Eso ya lo sabes. Pero a fin de entender esto un poco mejor, es importante que sientas una resonancia con lo que dije esta noche. Tienes tanto miedo de reconocer a la fuente más alta de todas, la clave de toda la belleza, porque sientes que esto de alguna manera significaría que eres equivocadamente orgulloso. Temes que la mera consideración de esta posibilidad entrañaría una sobreestimación de ti mismo, y te daría aires que no te mereces. La posibilidad de que puedas albergar estos poderes interiores podría significar una enorme sobrevaluación. Esto es lo que temes. A fin de ser un niño bueno y obediente, niegas esta posibilidad. Tienes miedo del orgullo por el que podrías ser castigado, así como de la decepción. No te arriesgas a decepcionarte y, por lo tanto, no puedes encontrar la verdad de ello. ¿Te suena correcto? [Sí. Me ayuda.]

Tal vez puedas ahora enfocar el problema con una nueva comprensión. Pregúntate: “¿Estoy dispuesto a arriesgarme? No puedo estar peor de lo que estoy ahora. No necesito una esperanza injustificada. Aun si mis dudas—de que no tengo estos poderes ni esta fuente dentro de mí—fueran justificadas, es mejor saberlo y proceder desde allí, que tener constantemente esta posibilidad flotando como una teoría que no me atrevo a explorar”. En otras palabras, comprométete honestamente con el problema de tus dudas. Mientras dudes y no le des al lado positivo una oportunidad, no te comprometes honestamente con el problema. ¿Cómo puede resolverse, o disolverse, un problema, si no le brinda uno todas las oportunidades por medio de un compromiso pleno con él? El compromiso pleno y honesto reside en ponerlo a prueba una y otra vez. Esta prueba justa no puede terminarse pasado mañana porque demasiados errores conceptuales y miedos falsos obstruyen el canal. Darle una oportunidad plena significa deliberadamente buscar dentro para hacer contacto con la fuente del propósito inmediato de este Pathwork, de la autorrealización, de la vida creativa. Una prueba honesta significa una actitud de: “Le doy a la posibilidad todas las oportunidades”. No le digo “no” antes de darle esta oportunidad, con la falsa suposición de que la decepción dolerá entonces menos. Aparte del hecho de que no es así, la decepción es inevitable cuando se niegan antes de tratar sinceramente.

Ustedes y muchas personas están constantemente en la negatividad porque no se atreven a descubrir de una vez y para siempre: “¿Es positivo o negativo? ¿Es cierto o falso?” Niegan antes de que puedan encontrar una base verdadera para aceptar porque tienen miedo de que su aceptación resulte decepcionante. Esta es una situación muy general. Ten el valor de asumir la posibilidad de una alternativa positiva.

PREGUNTA: Usted se refiere al ser exterior como “el niño”. ¿Acaso no es la esencia misma de la vida que el niño debe madurar? A fin de que esta madurez tenga lugar, para que este patrón de crecimiento se dé, ¿acaso no debe haber esta transición, esta unión con el Ser Superior?

RESPUESTA: Sí. Sólo que podría ser engañoso creer que el niño es necesariamente el ser exterior. Esto no siempre podría ser exacto. El niño existe entre una madurez intelectual sobreimpuesta o parcialmente sobreimpuesta y la fuente más alta de toda sabiduría y felicidad. Reside en un punto intermedio. No es completamente exterior ni interior. Es relativa a la posición del que ve. En otras palabras, cuando se le considera desde la madurez exterior, desde el nivel donde saben más, el niño es interior. Cuando se le considera desde el punto de vista del ser real más íntimo, es exterior. Es importante entender esto. La madurez exterior debe tratar de aliarse con el ser real en un esfuerzo por enseñar al “niño” la verdad. La madurez exterior no debe confundirse con el ser real. Alcanza cierto nivel, pero donde termina ese nivel debe venir la expresión de la que hablé. Para que el niño terco y perdido, en toda su irracionalidad e ignorancia, crezca, debe aprender lo que es verdadero y lo que es falso.

Muchos de ustedes ven esa conclusión equivocada en parte, pero todavía es una realización casual. La totalidad de la suposición equivocada—que el problema en sí no existe—suele omitirse. Deben llegar a esa comprensión.

Les digo, amigos míos, que siempre que están atorados en este camino—cuando experimentan una gran ansiedad, una resistencia que parece insuperable—pueden estar muy seguros de que esto se basa en una conclusión equivocada. Temen excesivamente algo que no tiene existencia. Nada que es verdadero debe ser jamás temido de esta manera. Siempre que han hecho progresos en este camino, han visto que así es. Han encontrado pruebas de que sus defectos reales jamás inducen este tipo de desesperación. La desesperación es el resultado de un veredicto falso que han pronunciado contra ustedes o el mundo. Se conecta con un problema imaginario. Desafortunadamente, aunque este hecho ha sido corroborado por algunos de ustedes,tal vez lo olviden la siguiente vez, hasta que lo recapturen en el siguiente nivel.

Que este material—la conferencia, así como las respuestas a sus preguntas—les den un nuevo incentivo a todos aquellos que trabajan tan arduamente en su camino de autorrealización, en su descubrimiento interior. Que encuentren dentro de ustedes lo que falsamente creían que estaba muy lejos.

Mis muy amados amigos, sean benditos. Que estas bendiciones, que son una realidad, alcancen a todo lo que hay en ustedes que necesita ser activado a fin de que se encuentren a sí mismos. ¡Queden en paz! Entiendan la verdad, que es tan liberadora que no hay nada que temer, que el miedo y la infelicidad son un error. ¡Sean en Dios!

Dictada el 5 de febrero de 1965.