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Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 132. La función del ego en relación con el ser real

Saludos, mis muy amados amigos. Reciban bendiciones y guía para que todos y cada uno de ustedes encuentren su camino con mayor facilidad y alcancen su meta con menos lucha y resistencia.

¿Cuál es la meta? En lo que a ustedes concierne sólo puede ser una cosa: convertirse en su ser real. Enfocamos esta tarea desde muchos ángulos.

Primero quiero hablar de cómo difiere el ser interior del ser exterior, o el ser real del ego. ¿Cómo se relacionan entre sí? Existen muchas teorías confusas acerca de la función del ego. De acuerdo con algunos, el ego es esencialmente negativo e indeseable y la meta espiritual es deshacerse de él. Otras teorías, especialmente las que caracterizan al pensamiento psicoanalítico, dicen que el ego es importante. El punto de vista científico es que donde no hay ego no puede haber salud mental. Estas son dos visiones enteramente opuestas. ¿Cuál es la correcta? ¿Cuál es la falsa? Tal vez esta conferencia arroje alguna luz sobre esta importante cuestión.

Aun si no adoptan conscientemente estas visiones contradictorias, de todos modos ellas nublan su visión y les impiden alcanzar la importante meta de su autorrealización.

Recapitulemos brevemente sobre la esencia del ser real. Su ser interior es parte integral de la naturaleza y está ligado a las leyes de ésta. Por lo tanto, desconfiar de este ser íntimo es irrazonable, pues se puede confiar completamente en la naturaleza. Si la naturaleza parece una enemiga, es sólo porque no entienden sus leyes. El ser interior, o ser real, es naturaleza; es vida; es creación. Es más preciso definir al ser real de esta manera que decir que es “parte” de la naturaleza. El ser real y la naturaleza son una y la misma cosa.

Siempre que funcionan desde su ser real están en la verdad; están gozosos. Las más creativas y constructivas contribuciones a la vida provienen del ser interior. Todo lo que es grande y generoso, todo lo que expande la vida, lo que es bello y sabio proviene del ser interior o real. No se puede insistir demasiado en esto, incluso en las meditaciones. Es esencial tratar de entender esta verdad, no sólo con la mente, sino con los sentimientos.

Ahora bien, amigos míos, si es así, ¿cuál es entonces la función del ego, si entendemos con esta palabra el nivel exterior de la personalidad? El nivel del ego es más accesible para ustedes, y ustedes son más aguda y directamente conscientes de él. El ego es la parte que piensa, actúa, discrimina y decide. La persona cuyo ego no ha crecido lo suficiente, cuyo ego es débil, es incapaz de dominar la vida y lidiar con ella. Y la persona cuyo ego ha crecido demasiado y al que ha dado un énfasis excesivo, no puede llegar al ser real. En otras palabras, ambos extremos, la debilidad del ego y su inflación, son obstáculos para llegar al ser real. Sus problemas y conflictos siempre resultan de un ego o demasiado grande o demasiado pequeño.

No puede decirse que una persona tiene un ego demasiado grande y otra uno demasiado pequeño o débil. Aunque esto es cierto en ocasiones, más a menudo existe un desequilibrio: un ego subdesarrollado en un área de la personalidad y uno sobredesarrollado en otra. De esta manera, la naturaleza trata de restablecer el equilibrio. El sobredesarrollo puede ser el intento de la naturaleza por corregir la perturbación resultante de un ego demasiado débil.

Sólo cuando el ego está suficientemente desarrollado puede la persona deshacerse adecuadamente de él. Ahora bien, esto puede parecer una contradicción, amigos míos, pero no lo es, ya que si el ego está subdesarrollado, sus esfuerzos de compensación crean una debilidad y una evasión que sólo puede producir más debilidad. Mientras el ego no sea suficientemente fuerte, carecen de las facultades características de su ser exterior que son pensar, discriminar, decidir y actuar apropiadamente en cualquier situación que encuentren en el mundo exterior.

Cualquiera que se esfuerce por alcanzar el ser real rechazando el desarrollo de un ego sano, lo hace por pobreza. Estas personas ni siquiera son dueñas todavía de su ser exterior. Tal vez sepan que su ser exterior, o ego, está dejando de ser necesario, así que tratan de saltarse la creación de un ego sano. Esto puede deberse a la pereza ya que el desarrollo del ego es tan difícil, que esperan poder simplemente evitar este paso vital. Pero este error, como todos los errores, es costoso. En realidad retrasa el logro de la meta. Sólo cuando están en completa posesión de su ser exterior, su ego, pueden deshacerse de él y alcanzar su ser real.

Esta es una ley. Es una ley lógica, pues entonces actúan a partir de la fuerza y la abundancia, y no por debilidad, necesidad y pobreza. Sólo cuando el ego es sano y fuerte pueden saber que ésta no es la respuesta final, el ámbito final de ser. Sólo cuando poseen un ego fuerte y sano que no es desmedido ni exagerado pueden usarlo para trascenderlo y alcanzar un estado más elevado de conciencia.

En su trabajo en este camino aprenden por medio de sus meditaciones, por ejemplo, a usar todas las facultades de su ego para trascenderlo. Lo que absorben de fuera debe pasar primero por sus facultades del ego. En términos prácticos: primero buscan con sus facultades del ego y las usan para entender verdades que más tarde experimentan en un nivel más profundo de conciencia.

Hay muchos seres humanos que no se dan cuenta de que hay algo más allá el ego. Su objetivo final es cultivar un ego fuerte, lo piensen así, o no, en estos términos. Este esfuerzo puede llevarlos a la distorsión de un ego sobredesarrollado. Es un callejón sin salida: el objetivo se distorsiona porque es demasiado limitado tanto en su ámbito como en sus posibilidades, así que en vez de transcender la etapa del ego poderoso, las energías se usan para engrandecerlo más.

Es sumamente importante que entiendan, amigos míos, la ley de que tienen que alcanzar cierto estado y estar plenamente allí antes de que lo abandonen por un estado superior. Los humanos muchas veces pasan esto por alto y, aun más a menudo, lo ignoran totalmente. La importancia de esta ley no se ha vuelto suficientemente clara para la Humanidad, pese al descubrimiento de muchas verdades espirituales y psicológicas. Esta es una de las leyes grandes e importantes que deben conocer y entender profundamente.

En una variante, la esencia de esta misma ley puede verse en el tema en discusión: la función del ego en relación con el ser real. El ser real sabe que el universo no tiene limitaciones; que en la verdad sí existe la perfección absoluta, alcanzable para cada individuo; que la expansión ilimitada de facultades y fuerzas, tanto en el universo como en el individuo, vuelve posible esta perfección. Cuando se convierten en su ser real, su ser divino,se vuelven omnipotentes pues se convierten en el amo de todas las leyes existentes. Aun las personas que nunca han oído hablar de esta filosofía sienten y anhelan profundamente esta realidad final, este potencial de vida y de ser.

Es posible percibir este mensaje del ser real muy claramente aun sin el ego. Pero sin el ego, el significado del mensaje se distorsiona. No sólo han oído hablar en las enseñanzas psicológicas del anhelo infantil de perfección, sino que ustedes mismos lo han experimentado. El pequeño, al nacer, todavía no tiene un ego. Busca la omnipotencia, el placer supremo, la mayor de las dichas que no conoce ni la carencia, ni la insatisfacción ni la frustración.

Sin un ego, estos anhelos son poco realistas, incluso destructivos. Todos han experimentado en su Pathwork que primero deben dejar de lado estos deseos o anhelos antes de que puedan volver a ellos de nuevo y realizarlos.

En otras palabras, cada uno de quienes están en este camino tiene que lidiar con sus limitaciones como ser humano y aceptarlas antes de que pueda darse cuenta de que tiene una fuente ilimitada de poder a su disposición. Todos tienen que aceptar sus propias imperfecciones, así como las de esta vida, antes de que puedan experimentar esa absoluta perfección que, a final de cuentas, deben entender que es su destino. Pero sólo comprenderán esto después de que se hayan despojado de la distorsión infantil de este conocimiento que es defectuoso por la falta de un ego. Todos tienen que aprender a dejar ir un deseo de placer supremo y conformarse con un placer limitado antes de que se den cuenta de que el placer absoluto es su destino final. Aceptar menos es una aceptación de esta realidad terrenal. Para lidiar con esta dimensión son necesarias las facultades del ego. Sólo cuando su ego lidia adecuadamente con el ámbito en el que viven ahora su personalidad y su cuerpo pueden comprender profundamente sus facultades, posibilidades y potencial reales.

Cuando hablo de la meta última de la perfección, del poder ilimitado, del placer supremo, no quiero decir que realicen esto en un futuro distante cuando ya no posean un cuerpo. No hablo de este estado en una medida de tiempo, sino en una medida de calidad que podría existir en cualquier momento, específicamente en el momento en que despierten a la verdad. Despertar a la verdad es posible sólo cuando han encontrado primero y soltado después las distorsiones infantiles de la perfección total, el poder total y el placer total. En el ego subdesarrollado, estos deseos no son sólo ilusorios sino egoístas y destructivos. Tienen que abandonarse antes de alcanzarse.

Esta es la misma ley que determina que trabajar desde la abundancia produce abundancia, pero trabajar desde la pobreza y la necesidad produce más pobreza y necesidad. El ego fuerte y sano conoce la realidad sin afligirse porque la realización no puede ser posible todavía debido a las obstrucciones al ser real. El ego débil se considera aniquilado cuando sus deseos de omnipotencia permanecen insatisfechos; por lo tanto, su deseo es negativo. Se aferrará a las leyes y condiciones del ego pequeño, y distorsionará así las leyes mayores. Por necesidad y debilidad, el ego se priva de la fuerza y la plenitud que llegan cuando lidia adecuadamente con el ahora inmediato y lo trasciende.

Queridos amigos, esta conferencia es de gran importancia para todos ustedes. Tal vez no sólo disipe la confusión acerca de las aparentes contradicciones en las ideas filosóficas acerca de la vida, sino, lo que es más importante, puede darles una clave esencial para su propio desarrollo. Tal vez facilite un soltar que sólo puede suceder cuando confían en su ser más íntimo como parte integral de la naturaleza y la creación.

Cuando sientan y experimenten su ser real, no tendrán miedo y, en consecuencia, no exagerarán las facultades de su ego. Tampoco dejarán que las facultades del ego importantes y subdesarrolladas se duerman y permanezcan inactivas.

¿Tienen preguntas en relación primero con este tema?

PREGUNTA: ¿Tengo razón al pensar que estar en un estado de realidad sería finalmente igual a estar en un estado de divinidad?

RESPUESTA: Sí, desde luego. Pero cuando dicho estado se busca artificialmente porque la tarea de desarrollar el ego parece demasiado difícil, no es la manera correcta. El ego debe dominarse. Cuando digo el ego, me refiero a todo lo que éste tiene que enfrentar. Tomemos un ejemplo. De una manera distorsionada, la vida de la persona exterior suele ser difícil. Tienen que trabajar duro, y tienen que luchar por su supervivencia y subsistencia. Fue una distorsión y un error conceptual lo que los trajo a este estado. Al mismo tiempo sueñan con el estado al que finalmente llegarán, cuando cese la lucha, donde sólo exista la dicha. Tratar de escapar de la lucha buscando un atajo a la dicha es un error. La lucha corresponde al ego. Sólo después de que la lucha se haya aceptado positivamente resultará superflua, y el trabajo y el placer serán la misma cosa. Pero evadir este trabajo deja desatendidos e inexplorados importantes potenciales en la psique y el ego. Después de la aceptación de la lucha, las personas descubren con relativa prontitud que el tedio de la supervivencia diaria puede en verdad llegar a su fin. Es entonces cuando realizan el estado divino hasta cierto grado.

PREGUNTA: Con respecto a las partes sobredesarrolladas y subdesarrolladas del ego: ¿estarían conectadas con la hiperactividad y la pasividad, respectivamente?

RESPUESTA: Sí. Las funciones del ego promueven el estado de llegar a ser, mientras que el ser real es el estado de ser. Desde luego, los humanos malinterpretan el estado de ser como nula actividad. Pero la actividad está dentro del estado de ser. La actividad y la pasividad se mezclan como un movimiento cósmico armonioso.

PREGUNTA: Cuando soy incapaz de soltar mi voluntarismo y, por lo tanto, soy incapaz de soltar y confiar en Dios, es donde mi ego está sobredesarrollado. Cuando tengo miedo de mi propia responsabilidad, es donde mi ego está subdesarrollado. ¿Es correcto esto?

RESPUESTA: Efectivamente. Cuando no te atreves a tomar tus propias decisiones, cuando dependes de leyes prefabricadas, allí tu ego no está suficientemente desarrollado. Y aquí tienes una magnífica ilustración de lo que dije en esta conferencia: una distorsión crea una distorsión opuesta. Como tu ego está subdesarrollado en las áreas que mencionaste, algo en ti trata de alcanzar la individualidad que simultáneamente niegas cuando rechazas la autodecisión y la autorresponsabilidad. Sólo que lo hace al escoger de la manera equivocada. Como el proceso entero es ciego y carece de conciencia, se elige la manera voluntariosa y equivocada de alcanzar la individualidad, en vez de la verdadera independencia. Concomitantemente, tu psique profunda siente que debería haber un relajamiento cuando el aferramiento se vuelve tenso. Tu psique trata de aflojarse otra vez de la manera equivocada, al no confiar en tu ego discriminador para que tome tus propias decisiones. Más bien escoges las directivas de otros en tu obediencia a las reglas.

PREGUNTA: Se me hace muy difícil soltar la dependencia que siento hacia cualquier persona que posiblemente represente a mi padre o a mi madre. Estoy muy consciente de esto. Pero lo que dijo usted esta noche acerca de la renuencia a soltar este deseo infantil de omnipotencia, el sueño del placer supremo, me parece un factor importante. No creo haber entendido esto suficientemente hasta hoy. ¿Podría explicarme cómo estas dos cosas actúan juntas, dificultándome la tarea de soltar?

RESPUESTA: Bueno, desde luego que es muy importante que en tu trabajo descubras específicamente en qué áreas no deseas renunciar a la omnipotencia, al placer supremo y a la comodidad que el espíritu anhela, un estado donde las dificultades no existen. Anhelas más este estado de lo que te imaginas. No quieres responsabilidades porque todavía te parecen una carga. En un rincón de tu ser crees que el estado infantil donde no hay ninguna responsabilidad adulta puede mantenerse. Al insistir en que tus padres sigan cuidándote, crees que el estado infantil puede perpetuarse. En tus autoobservaciones debes encontrar de qué maneras específicas se manifiesta esto en tus reacciones emocionales.

Algo muy profundo dentro de ti clama por la satisfacción de todos los deseos infantiles. No quieres renunciar a ninguno de estos deseos, sin comprender que, de esta forma, son irrealizables. Al mismo tiempo, en un nivel interior igualmente profundo, temes las consecuencias de esta debilidad y dependencia. Por lo tanto, como persona interiormente débil y dependiente, ¿cómo puedes permitirte soltar? La única manera en que puedes parecer fuerte en tu propio concepto de ti es insistir, no renunciar y soltar. La debilidad crea miedo y el miedo genera desconfianza. Por lo tanto, no puedes soltar y entregarte al flujo universal que te llevará a un estado donde el Ser Superior alcanza estos deseos inicialmente infantiles en un nivel diferente. Primero debes decidirte a ser un ego fuerte y autorresponsable, un ego que sea lo suficientemente maduro en todos los niveles. Desde luego, hago hincapié en que hablo de este nivel interior, y no de ti como una persona íntegra y exterior, pues hay muchos niveles en los que eres maduro y lo suficientemente autorresponsable para renunciar a la versión infantil de deseos esencialmente realizables.

Ten cuidado del sentimiento de resignación de que nunca podrás tener nada de eso. Sabe que la realización existe. Llegarás a entender que cuando renuncies al sueño perfecto, lo que tienes ahora será tanto mejor, tanto más placentero. Medita y pronuncia las palabras de que verdaderamente deseas dejar ir los deseos inmaduros, pero sin resignación, con un espíritu positivo que aguarda las buenas posibilidades, aun cuando la versión rígida e infantil se abandone.

Parte de esta maduración reside en establecer clara y específicamente de qué manera has causado una dificultad o un vacío específico. Cuando recurras a esta meditación, verás que te fortaleces. Entonces confiarás en ti. Al hacerlo, el ser interior se convierte en una realidad. Al ser parte de la vida y la creación, confiarás en ellos. Ahora, tu desconfianza te impide entregarte, ser tú mismo. Debes desconfiar de ti mismo si te niegas a convertirte en un ego lo suficientemente fuerte que lidia adecuadamente con los asuntos inmediatos que te rodean. ¿Entiendes ahora la conexión?

PREGUNTA: Lo entiendo, es muy claro. Sólo que me pregunto: ¿no es un camino muy largo, en el sentido de que uno desea cierta experiencia, o cierto placer, o cierto poder? Y luego añadiría: ¿debo adaptarme a las circunstancias presentes o debo salir a buscar lo que deseo?

RESPUESTA: Sí puedes y ciertamente debes salir a buscar. Pero puedes buscar adecuadamente sólo si confías en que puede suceder, y dejas que suceda. Pero ahora quieres hacerlo con las deficiencias de tu ego exterior. En este caso el ego no puede servirte bien. Quererlo ahora es un grave malentendido de las funciones del ego. Usas tu ego donde no puede servirte, y te niegas a usarlo donde debe servirte. Quieres alcanzar ese placer con el ámbito y la visión limitados del ego, en vez de permitir que esa parte más real de la naturaleza: la vida y la creación dentro de ti te lo den a su propia manera. Pero no le tienes confianza porque no sueltas. Y no podrás soltar esta parte de tu ego hasta que hayas entendido estas cosas y recurras a las facultades del ego a su manera apropiada, incluso dejar de interferir y afirmar que hay funciones diferentes y superiores que desempeñan su papel por ti. Cuando aprendas esta interacción y vivas con ella, la confianza en ti mismo crecerá y se pondrán en movimiento reacciones positivas en cadena entre el ego, el ser real y las fuerzas universales.

Cuando buscas el mundo del ego con las facultades del ego, te limitas. Tratar de alcanzar el universo es algo que debe hacerse por una decisión del ego, pero no con sus limitaciones. Debes buscar otro ámbito. Aquí es donde el ego debe abandonarse. Esta fue la esencia de esta conferencia. La renuncia al ego puede suceder sólo cuando lo posees plenamente.

PREGUNTA: ¿No está el ego conectado con el voluntarismo?

RESPUESTA: Efectivamente. Las ideas falsas, así como el voluntarismo, son el resultado natural del mundo del ego, y no del ser real. Pero también tiene el ego el poder de renunciar tanto al voluntarismo como a las ideas falsas. Sólo el ego puede hacer eso. El ego desempeña una parte necesaria en el cambio de su propia opinión e intención. Desempeña una parte necesaria en la comprensión de que tiene una idea falsa; de que sí tiene voluntarismo. Depende del ego mantener o abandonar cualquiera de estos dos. Sólo el ego es capaz de cambiar la idea falsa por una veraz. Esto significa soltar el voluntarismo tenso y ansioso y reemplazarlo con una voluntad relajada, libre y flexible, basada en un poder de razonamiento discriminador, y convocando a los niveles intuitivos del ser para tener una guía interna superior del ser real.

PREGUNTA: No puedo visualizar cómo funciona la ley del karma y la herencia, y cómo tiene lugar el proceso del nacimiento. ¿Existe el alma antes de que nazca el bebé? ¿Cómo es todo esto?

RESPUESTA: Tal vez la mejor manera de que comprendas estos principios sería entender que el cuerpo humano es resultado directo de la personalidad que, desde luego, existe antes del nacimiento del bebé. El pensamiento, las actitudes, las emociones y las acciones tienen, todos ellos, sus efectos. El cuerpo con su ambiente, su vida y su situación de vida, su destino personal, son, todos ellos, efectos de la mentalidad, la personalidad y el carácter. No sólo tu cuerpo, sino tus condiciones de vida, son el resultado de lo que eres. Si contemplas la pregunta desde este punto de vista, te evitarás mucha confusión. La ley kármica, la herencia y las condiciones específicas del nacimiento dejan de ser un problema. La manera en que ahora percibes el proceso de nacimiento es como si el cuerpo fuera construido por fuerzas ajenas a la personalidad. Esto crea confusión porque este pensamiento ocurre en una escisión dualista y no en el espíritu de unidad, donde puedes percibir que eres el resultado inmediato de ti mismo, incluido tu cuerpo, tu país, así como cualquier otro factor en tu vida.

PREGUNTA: Es difícil sentir eso.

RESPUESTA: Desde luego. No debes obligarte a sentirlo. Llegará por sí mismo si pospones este problema ahora. Cuanto más entiendas la ley de causa y efecto en tu vida inmediata, donde aún prevalece la ceguera, mayor será tu experiencia del ser como causa central de tu vida.

Todos mis amigos todavía pasan por alto vínculos muy inmediatos de causa y efecto: cómo renuncian a los resultados que desean y hacen caso omiso de los patrones y actitudes que crean ciertas condiciones indeseables en su vida inmediata. Mientras haya un velo sobre estos vínculos entre causa y efecto, es imposible que sientan ahora cómo opera esta ley a lo largo de un periodo más amplio.

PREGUNTA: Sufro de ocasionales palpitaciones del corazón que no tienen causa orgánica. He descubierto en mi trabajo que esto se debe a culpas reprimidas. ¿Hay aquí también un autocastigo?

RESPUESTA: Sí. Es un autocastigo y al mismo tiempo miedo del castigo, y también miedo y resistencia a renunciar a lo que ocasiona la culpa en primer lugar. Has progresado mucho en tu trabajo. Ahora, si descubres un nivel en el que no quieres renunciar a ninguna de las facetas que crean la culpa, tendrás una profunda comprensión y experiencia de tu problema básico. El autocastigo es una sustitución de la renuncia a las actitudes que producen la culpa. Al hacer esto, inconscientemente crees que es posible mantener estas actitudes y, no obstante, absolverte de la culpa. Por lo tanto, sigues castigándote, en la creencia de que esto compensa el hecho de que no quieres renunciar a los patrones destructivos. Si dices con la frecuencia suficiente lo malo que eres, si sufres lo bastante por tus culpas, sientes que de todos modos eres una linda persona, a pesar de mantener lo que, en realidad, no encierra ninguna ventaja ni para ti ni para otros. La comprensión específica de este nivel te llegará en el grado en que verdaderamente desees encontrarlo. Las facultades de tu ego te ayudarán a descartar los patrones culpígenos. Aun si una parte de ti duda, de todos modos puedes deshacerte de los patrones en el entendimiento de que en cualquier momento tienes el derecho de retomarlos, si así lo deseas. Esto fortalecerá tu ego. Entonces tendrás éxito. Dejarás de ser una presa indefensa. De esta manera te adueñas de ti, usando tu ego de la manera apropiada.

Traigan sus problemas personales, amigos míos. Podemos examinarlos más profundamente en las sesiones de preguntas y respuestas. Seguramente sacarán provecho de esta participación.

Cada uno de ustedes es bendecido. Estas bendiciones son una realidad que los trasciende y los envuelve. Son el amor universal que responde a sus valientes esfuerzos de autoexpansión. ¡Queden en paz, queden con Dios!

Dictada el 19 de marzo de 1965.