J

Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 186. Una empresa de mutualidad: la fuerza sanadora para transformar la voluntad interior negativa

Saludos, bendiciones, fortaleza y amor para todos los que están aquí reunidos, y que tienen como propósito común el crecimiento interior, a través del cual puedan encontrar la verdad de ser.

Es un camino largo y arduo, pero arduo sólo porque la mente está perdida en su propio laberinto. La condición de ser siempre mina y crea una escisión en su voluntad, que tiene el poder para determinar y moldear su destino. Cada uno de ustedes tiene una voluntad exterior consciente y una voluntad interior inconsciente. Con demasiada frecuencia la segunda se va en la dirección exactamente opuesta a la primera. Hablé de este tema en una conferencia que dicté cuando apenas empezábamos a reunirnos, hace años.

Desde entonces, ustedes se han desarrollado como entidades y como individuos en tal medida que muchos de mis amigos que están activamente comprometidos con este Pathwork han hecho contacto hoy con su intención interior, que es tan diferente de la exterior y consciente.

Al principio del camino, uno sólo se da cuenta de lo que conscientemente desea, quiere, busca, pretende y anhela. La persona está convencida de que su falta de satisfacción es el resultado de la mala suerte, o es culpa de alguien más. Se necesita tiempo y crecimiento para experimentar la verdad de la vida: que debe de haber algo en la persona que frustra su satisfacción. Aun cuando esta intención oculta se vislumbra y la aceptación conceptual se desarrolla, incluso así parece imposible aceptar que un No interior real exista que contradice los deseos conscientes de uno. Así que no es fácil aceptar que, por medio de sus propias “razones” interiores, ustedes mismos nieguen lo que tan ardientemente se esfuerzan por conseguir. La desconexión de la voz interior de uno es el principal problema. Cualquier trabajo relacionado con la autobúsqueda y el desarrollo genuinos debe desenterrar esta negación interior y las razones de ella.

El progreso de este grupo es notable porque muchos de ustedes han encontrado realmente esta voz interior y han descubierto por qué dice No. Aunque tal vez aún disten mucho de cambiarla, por lo menos están muy conscientes de su poder autodeterminante. Ya no se sienten victimizados y pueden emprender la investigación de las motivaciones, convicciones y suposiciones que crean la escisión en su corriente de la voluntad. Es fácil ver que la unificación estará fuera de su alcance mientras la conciencia de la escisión esté ausente.

A pesar del hecho de que la conciencia de la escisión en la voluntad de uno ofrece un gran alivio y aumenta la energía psíquica en todo el organismo, todos luchan contra este fragmento del autoconocimiento casi más que contra la destructividad y el mal mismos. Parte de la resistencia se basa en querer negar la escisión, que es la negación interior de la afirmación exterior. En otras palabras, el predicamento del ser humano promedio es que conscientemente quiere una cosa, inconscientemente quiere lo opuesto, y después lucha para reprimir la conciencia de esta división. El resultado es que se esfuerzan demasiado y muy frenéticamente por lo que inconscientemente niegan con más fuerza aún y se encuentran en un frenesí de frustración, amargura y tensión. Alternativamente, también pueden arreglárselas para negar—en un nivel superficial sobreimpuesto—lo que anhelan. Insensibilizan sus sentidos, sus sentimientos y sus anhelos.

Cuando empezamos a trabajar juntos hace muchos años, estas ideas eran, en el mejor de los casos, una teoría para aquellos que me escucharon entonces o leyeron más tarde estas palabras. Para algunos, la teoría era aceptable; a otros puede haberles parecido absurda. Incluso para aquellos que pudieron aceptar las premisas porque intuyeron la verdad de las muchas capas de la conciencia humana, todavía había una gran diferencia entre creer lo que yo decía como afirmación filosófica y experimentarlo como una verdad personal. En los años intermedios, y sobre todo últimamente, la mayoría de mis amigos ha hecho contacto en efecto con la voluntad interior negativa.

Quiero hacer hincapié en lo importante que es entender que cuanto más frenéticamente se esfuerzan por alcanzar una meta deseada, menos confían en su realización y más es esto un indicio de que existe un No interior firme. En lugar de desperdiciar energía en la tensión y el frenesí por superar lo que parece bloquearlos afuera, harían mejor en emprender con tranquilidad la búsqueda de su negación interior del deseo exterior frenético.

Muchos de ustedes han descubierto estas negaciones interiores. Éste es, en efecto, un paso enorme. Una vez que dejan de batallar, una vez que aceptan su escisión, eliminan mucha frustración; pero no toda, por cierto. Muchos de ustedes se han encontrado extrañamente atorados en este punto. Al contrario de lo que puedan creer, la conciencia de una voluntad totalmente irracional y autodestructiva de negar lo que es deseable no la elimina automáticamente. Aun cuando desentierren conclusiones erróneas, miedos falsos e injustificados que determinan la negación, aun entonces suele ser imposible renunciar a ella. En este punto sí tienen más energía y también, con toda seguridad, culpabilizan y acusan menos a otros. Sin embargo, parecen haber aumentado la culpabilización y la acusación de sí mismos, pues lo que hasta ahora proyectaban a otros ahora lo dirigen contra ustedes; cuanto más puesto que son extrañamente incapaces de cambiar la corriente del No en una corriente del Sí. Aquí es donde están muchos de ustedes.

En este punto les traigo un regalo. Sin embargo, éste no es algo que puedan recibir pasivamente; no llega a ustedes sin su participación. Se vuelve posible como resultado de su importante progreso, y su ejecución también requirirá su compromiso activo. El regalo se ha construido a partir de su progreso en conciencia y la aceptación de la negación de su afirmación consciente. La omnipresente y constante bendición y riqueza del universo puede extenderse ahora más intencionada y potentemente al lugar interior donde están atorados.

El regalo es una fuerza viva y poderosa de sanación que puede fluir ahora a través del instrumento por el cual me manifiesto. Para ser preciso, la fuerza sanadora puede fluir ahora por las manos de esta persona. No se trata de un poder sanador en el nivel físico. Tampoco les permite ser sólo pasivamente receptivos. Esta empresa debe ser verdaderamente mutua. Sólo puede operar como mutualidad. La última conferencia les ha dado cierta comprensión de lo que son las leyes de la mutualidad. Permítanme explicarles cómo pueden operar específicamente en esta empresa.

Cualquiera de ustedes que esté específicamente consciente de negar lo que desea en su conciencia interior, y sin embargo se sienta extrañamente paralizado, es elegible para beneficiarse de esta fuerza sanadora. Se trata de una fuerza sanadora espiritual que proviene de un ámbito más elevado de ser y afecta su ser interior, espiritual, donde determinan, desean y emiten sus intenciones. Generalmente, cuando las personas hablan de una fuerza sanadora espiritual se refieren a una fuerza sanadora física que se da a un beneficiario pasivo, y que está destinada a eliminar un síntoma de un mal funcionamiento espiritual interior. Pero calificar de espiritual a esta fuerza sanadora física es inapropiado, ya que una fuerza sanadora espiritual debe afectar la parte espiritual de la persona y requiere su contribución activa en el proceso de sanación. Los sanadores que brindan un poder sanador físico utilizan una poderosa energía universal, pero ésta puede no necesariamente efectuar una sanación espiritual en el sentido estricto de la palabra.

Indicamos los siguientes pasos para aquellos que estén listos para beneficiarse de este regalo. Acérquense, ya sea en las sesiones de preguntas y respuestas o después de la conferencia, y colóquense muy cerca de este instrumento. Su parte de la mutualidad consiste en reconocer lo más exactamente que puedan lo que desean conscientemente y lo que—ya no inconscientemente—niegan, por extraño e irracional que parezca; lo que su ser interior expresa y que se opone al deseo consciente. Luego afirmen, con mucha exactitud, que son incapaces de hacer que la voluntad interior ceda, aun cuando a su ser exterior le gustaría liberar la fuerza encerrada en ustedes, le gustaría obtener de su ser espiritual la inspiración necesaria para saber qué grado de conciencia les falta aún, y que desean hacer fluido lo que ahora está fijo. Podrían entonces descubrir que la no satisfacción, con todo su sufrimiento, parece preferible a los peligros que se imaginan que acechan en una actitud abierta y fluida, de manera que la negación y la negatividad, el mal y la destructividad, parecen medidas protectoras. Cualquier cosa que deban saber acerca de ustedes a fin de liberar la negación les llegará. Si se trata simplemente de dejar ir la fijación, eso les llegará. Pero deben declarar claramente que desean que les llegue.

Cuando hagan estas declaraciones claras, cuando su incapacidad de mover la voluntad interior se exprese, cuando su personalidad egoica se comprometa a querer ayuda, se volverán serenos, abiertos y receptivos. Con esto, habrán cumplido con su mitad de la empresa mutua. Entonces, a través de las manos del instrumento, los penetrará una fuerza y un poder vitales muy fuertes. Esto no afectará directamente sus males del cuerpo. Tendrá lugar algo más fundamental, que puede, si así lo desean, afectar también sus síntomas corporales. Pero esto sucederá desde dentro de ustedes como resultado secundario del poder que se les da. Este poder influirá en la sustancia estancada de su alma y puede trabajar dentro de ustedes. Éste es el regalo que todos los que trabajan en este camino han hecho posible, que han construido ustedes mismos, por decirlo así. Al cumplir con su parte de la mutualidad, se comprometen, abren algo en ustedes que queda registrado. Este “quedar registrado”, si me permiten usar la expresión, es una parte muy importante del proceso.

También tengo una sugerencia para todos aquellos que todavía no llegan al punto de tener una conciencia clara de la negación de sus deseos más preciados. Puede considerarse como un deber escolar y una ayuda sumamente esencial para todos. Primero, saquen de la vaguedad lo que anhelan, lo que no es satisfactorio en su vida. Muchas personas no se dicen claramente esto. Deploran cierta situación o problema, pero no dicen claramente que desean resolverlo. Cuanto mayor es el problema, menos cuenta se dan de que existe un problema. Les sugiero que se pregunten, de preferencia en papel, para que no los eluda: “¿Qué anhelo? ¿Qué deseo que sea diferente en mi vida? ¿Qué me gustaría que fuera diferente en mí, en mi personalidad? ¿De qué manera me gustaría ser diferente?” Respóndanse muy claramente estas preguntas.

Luego debe hacerse y responderse por escrito una segunda serie de preguntas. “¿Qué creo que contribuye a mi falta de satisfacción? ¿Creo que es un factor externo o que está en mí?”

La tercera serie de preguntas será la siguiente: “¿Me doy cuenta, en este punto, de que hay una realización específica que me falta, y a la que le digo No? ¿Soy consciente de esto, y en caso afirmativo, por qué, cómo? ¿Cómo se expresa en mi ser interior? ¿Cómo me lleva a comportarme esta expresión interior que vuelvo imposible que el deseo consciente se realice? ¿En qué creencias, suposiciones e ideas baso la negación en comparación con el esfuerzo consciente?”

Cuando respondan a estas preguntas lo más concisamente que puedan, habrán efectuado un cambio tremendo en toda su personalidad, independientemente de lo negativas, inmaduras o destructivas que les parezcan las respuestas. El beneficio de estar conscientes de sí mismos los aliviará de la tremenda presión de la división interior.

La pregunta final es: “¿Hasta qué grado estoy dispuesto a cooperar en esta empresa mutua, a recibir el poder sanador, a incorporarlo y dejarlo obrar en mí hasta que, finalmente, libere estas mismas fuerzas sanadoras y vivas dentro de mi propio ser?”

No sientan vergüenza de decir: “No, no estoy listo. No quiero lo que quiero”. Pero sí exploren las razones de por qué. Por lo menos ya dejarán de estar en el predicamento de ejercer sobre ustedes una presión inútil que provoca un cortocircuito en sus energías y también crea el riesgo emocional de proyectar al mundo exterior la insatisfacción que se imponen a sí mismos. Esta confusión siempre produce amargura, un sentimiento de injusticia y, por lo tanto, ¡resentimientos! Culpan al mundo de retenerles lo que creen que desean ardientemente.

Otro aspecto del problema es el desconocimiento de su estado real, que todo su ser interior anhela algo desesperadamente. Por lo tanto, debe examinarse una tercera capa. La capa superior de la conciencia está vagamente despreocupada, no se da cuenta de una gran necesidad, tal vez de una satisfacción humana legítima, que crea en un nivel menos consciente una urgencia que, a su vez, se manifiesta sólo indirectamente. La tensión, la ansiedad, la incapacidad de concentrarse, la distracción, un sentimiento de futilidad acerca de la propia vida, la depresión, la falta de energía, y a menudo las dificultades físicas caracterizan este estado. Estas manifestaciones son las consecuencias de no estar consciente de una necesidad o un anhelo profundo. En ocasiones, una necesidad humana legítima puede estar distorsionada por una llamada necesidad neurótica, pero la desviación rara vez es una ilusión total. Esta necesidad siempre alberga el germen de una necesidad real y legítima. Por lo tanto, no se le debe descartar por completo, aun si es infantil, destructiva y poco realista en su manifestación presente. También deben tomarse en consideración las capas adicionales de vaguedad, de falta de conciencia. Estas pueden incluso existir en algunas áreas de la personalidad, en personas que son muy conscientes de sus negatividades y negación en otras áreas.

Así, pues, tenemos dos manifestaciones. Algunas personas son muy conscientes de una carencia en su vida y sufren intensamente por ello. Otras no se dan cuenta de su anhelo ni de sus necesidades. Con su sensibilidad embotada sufren sólo indirectamente de la falta de realización. Esta insensibilidad no es una ventaja. Crea más autoenajenación, menos vivacidad, y requiere más trabajo hasta que la capa del anhelo se vuelva más consciente. Los individuos que se hallan en este predicamento deben escucharse profundamente y preguntar: “¿Qué es lo que realmente quiero? ¿Qué me falta en mi vida? ¿Realmente tengo la realización que anhelo? ¿Hay algo en la profundidad de mi interior que sabe que es posible más de lo que me permito experimentar?”

Vuelvo a hacer hincapié en que no nos ocupamos aquí de los tipos de personalidad; una persona que cae en ésta u otra categoría. Cada individuo estará en distintos lugares interiores con respecto a los diferentes aspectos de su ser. El enfoque que sugiero aquí puede ser aplicado por todos. Les sirve para volverse más conscientes de su anhelo…y esto es bueno.

Con respecto a lo que se afirma y lo que se niega, también hay dos posibilidades: En algunos casos, la parte afirmadora del ser lucha por lo que es sano, lo que es placentero, el amor, la expansión, el crecimiento, la plenitud; mientras que la parte destructiva e ignorante los niega. En otros casos, afirmar algo puede ser totalmente contrario a la unidad y el crecimiento, a la realización y la salud de la personalidad, de modo que la negación inconsciente surge del aspecto mejor y más sabio del ser. Los valores exteriores fijos nunca son una respuesta confiable a cuál es cuál. Por lo tanto, es necesario guardar la evaluación hasta que la personalidad sea consciente de sí misma y de sus diversas voces. Por ejemplo, cierta búsqueda vocacional puede parecer completamente aceptable y “correcta”, pero puede no ser “correcta” para esta persona en particular.

Donde tengan un conflicto o un problema en su vida que parezca difícil de resolver, que arroje una sombra sobre su alegría, pueden usar este enfoque. Su falta de una conciencia clara de decir No también los bloquea de la meditación en esas áreas. Esta obstrucción, cuando la confrontan, es un indicador invaluable de su división y deben hacerle caso.

Aquellos de ustedes que estén listos para recibir esta poderosa energía pueden acercarse ahora a mí. El resultado puede ser una conciencia y una comprensión más profundas, un conocimiento nuevo. Pero puede ser simplemente un relajamiento fresco, la capacidad de soltar algo negativo, una energía y una flexibilidad renovadas dentro de la sustancia del alma. O puede ser ambas cosas, y que una conduzca a la otra. A veces les daré explicaciones, a medida que esta fuerza entre en ustedes. En otras ocasiones, el conocimiento que necesitan vendrá de dentro de ustedes conforme la fuerza opere en su interior, siempre que la nutran y están abiertos a ella. El poder puede liberar el poder de ustedes para que sean inspirados y energetizados por sí mismos. Éste es el regalo de una nueva mutualidad que puede tener lugar y construirse más tarde en más y más extensiones de esta fuerza espiritual.

¿Tienen preguntas que hacerme?

PREGUNTA: ¿Es el camino de la alternancia entre el Sí interior y el exterior un camino de conciencia o un camino de acción? Si es el primero, el único problema es en realidad la capacidad de uno de seguirlo. Si es el segundo, lo que requeriría cambios radicales en los compromisos de uno de toda la vida, entonces sería muy perturbador.

RESPUESTA: La acción o el cambio exteriores no tienen sentido a menos que surjan de un deseo armonioso. Entonces los obstáculos se quedarán a medio camino. Primero deben cultivarse la conciencia y el sentimiento. Todo lo demás le seguirá natural y orgánicamente. El cambio puede crear afuera una perturbación, pero si el ser interior es íntegro, estas perturbaciones son pasos necesarios para superar las formas anteriores, que ya no tienen valor en la vida de las personas concernidas.

Sin embargo, el proceso nunca puede generalizarse por completo. En ocasiones deben hacerse cambios exteriores para preservar la integridad de la persona. Otras veces, los cambios exteriores ocurren gradualmente, al crecer la conciencia. Esto no significa que no haya actividad. La actividad interior puede ser tan intensa que el cambio provocado en la personalidad sea más significativo que cualquier otro cambio exterior; por ejemplo, el cambio que se efectúa para tapar una fijación y una resistencia interiores. Lo que es indicado nunca reside en la acción exterior. Lo que es correcto y bueno en un caso podría ser lo peor en otro. Responder a las preguntas que formulé—debido a la honestidad que se requiere y a la confrontación que entrañan—indica un estado sumamente activo. El compromiso con el poder divino no es una manifestación pasiva. También esto implica actividad. Por otra parte, si una persona desea producir un cambio exterior hasta que se encuentre libre de miedo y resistencia, es posible que nunca haya expansión. Muchas veces la persona debe atravesar estos sentimientos, independientemente de lo desagradables que sean, para darse cuenta plena de la verdad de su situación. Éste es uno de los compromisos más activos que una persona puede hacer.

PREGUNTA: ¿Por qué es tan difícil renunciar a nuestras neurosis?

RESPUESTA: La sustancia creativa del alma, cuando no está obstruida, cuando está libre y en armonía con su propia creatividad, se mueve constantemente. La materia viva nunca está quieta. Se mueve, se mueve y se mueve. Los conceptos equivocados y los errores engendran negatividad. La negatividad engendra más error. La sustancia del alma, atrapada en el error y la negatividad, está estancada y fija. La dificultad consiste en volver fluida de nuevo esa fijación. No hay ninguna partícula o átomo de energía o sustancia que no contenga conciencia. El universo está permeado de energía/sustancia, pero no como entidades separadas que existan lado a lado. La energía es conciencia, y la conciencia es energía. La conciencia que se solidifica en una sustancia creativa debe volverse fluida otra vez, despertar de su propio estancamiento. La energía/conciencia estancada y fija necesita su propio aflojamiento. La energía y conciencia fluidas pueden afectar las partes estancadas y fijas sólo con gran dificultad, porque el despertar verdadero debe ocurrir dentro de la parte latente. Por lo tanto, la energía/conciencia que fluye libremente siempre es repelida por el estado fijo. Esto es a lo que me referí cuando dije que le mente se pierde en su propio laberinto. La conciencia estancada debe encontrar de algún modo la manera de soltarse a sí misma. Mientras el libre flujo no sea el modo, la sustancia, la energía y la conciencia atrapadas en un núcleo fijo permanecerán estacionarias

Estas palabras no son fáciles de entender porque lidian con conceptos que la mente humana no puede comprender. Deben usar sus facultades intuitivas para entender el significado. Aquellos de ustedes que han recibido indicios del verdadero mundo donde todo es uno, donde las cosas que existen no están separadas, sentirán lo que quiero decir aquí. La tarea de la conciencia fluida e iluminada sólo puede cumplirse poco a poco, influyendo y afectando la energía/conciencia/sustancia atrapadas, que es lo que se llama “neurosis”. Como la conciencia adormecida está muerta—lo que puede parecer una afirmación redundante, pero no lo es, se necesita mucha paciencia y búsqueda para finalmente influir en ella con la conciencia libre, permitiendo que la energía fluida influya en la masa estancada. Si la conciencia libre e iluminada y la energía fluida no prevalecieran sobre la conciencia y la sustancia del alma fijas, éstas permanecerían fijas para siempre. La conciencia/energía que fluye libremente al final prevalece.

(Después de esto, dos personas aprovecharon el ofrecimiento del Guía; se acercaron a Eva y declararon sus negaciones y afirmaciones específicas y personales. La energía y el poder que se sintieron fue una experiencia profunda para todos los presentes. La habitación se llenó de ellas y, para algunos la energía radiante fue visible. Por desgracia, no es posible describir esta experiencia con palabras.)

Mis muy queridos amigos: El amor, el poder espiritual y la sabiduría son una sola cosa. La ayuda que llega desde “fuera” de aquí no es del tipo que jamás los volverá pasivos. Despertará dentro de ustedes la misma fuente que es la fuente de toda la vida. Así debe ser. Prevalecerá más y más sobre la energía y la conciencia estancadas y las volverá luminosas de nuevo. El primer paso es su participación activa a medida que recorren el camino que lleva a su ser más interno. El segundo paso—afirmar y clarificar su conflicto—como lo han hecho dos de mis amigos aquí—debe generar más del gran poder universal que es infinito, fuera y dentro de ustedes.

Esto es algo bendito, amigos míos. Surgió de su contribución y seguriá creciendo de su contribución. Es, en efecto, una fuerza viva. Es una realidad. Como sucede con todas las cosas vivas, su vida continua y su manifestación fructífera dependen enteramente del grado en que esta empresa siga siendo mutua. Esta mutualidad se expresará primero entre su propio don de sí mismos en veracidad y el poder de ayuda que viene a través de mí y de las manos del instrumento. Más tarde funcionará entre su conciencia egoica y la fuente de toda vida dentro de ustedes, que convergen juntas en la materia estancada, para aflojarla más y más. Tal vez puedan visualizar la diferencia entre la materia y la energía estancadas y la conciencia que sin cambio odia y retiene, y retiene y odia, y la materia fluida, la conciencia y energía que conoce la verdad de la vida y del amor. Cuando visualicen estas dos maneras de ser, les será más fácil tomar una decisión deliberada y consciente: permitir que la segunda influya en la primera.

Les mandamos amor a todos los que están aquí. Parte de este poder se manifiesta siempre que se expresan bendiciones, con tal de que estén abiertos a ellas. Estas bendiciones pueden llegar a ustedes y aligerar su carga volviendo fluido su propio estancamiento. Pero cuando se sientan aquí a la defensiva y llenos de dudas, la fuerza de la bendición no puede llegar a ustedes. Sin embargo, siempre llega hasta cierto grado, y ahora se volverá más y más fuerte, a medida que se abran a ella cada vez más, conscientes de su realidad, volviéndose más receptivos a ella. Así aumentarán el poder de las bendiciones. Queden en paz, amados míos.

Dictada el 6 de noviembre de 1970.