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Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 195. La identificación y la intencionalidad. La identificación con el ser espíritual para superar la intencionalidad negativa

Bendiciones y saludos para cada uno de ustedes. Permitan que el poder del espíritu los aliente, viva y se manifieste a través de ustedes. Entonces estarán en el mundo real y su vida tendrá significado. Cada paso que den en esta dirección genera energía nueva. Ustedes, que verdaderamente quieren descubrir quiénes son, y están dispuestos a hacer el sacrificio de renunciar a los viejos patrones destructivos de pensar y reaccionar, descubrirán el incomparable tesoro que hay en su interior. Entonces la palabra sacrificio se vuelve verdaderamente absurda, pues no renuncian a nada para ganarlo todo.

En los últimos meses se ha generado una poderosa energía nueva gracias a los esfuerzos de cada individuo, así como del grupo en su conjunto. Han puesto en marcha algo que es efectivamente mayor que la vida humana que conocen. Esto se ha vuelto notable para todos los que quieren ver y percibir. Se necesitaría una insistencia deliberada en cegarse para no darse cuenta del notable progreso que han hecho; un movimiento nuevo en su vida interior y exterior, la renovación de los sentimientos y la profundidad de la experiencia nueva. Todos ustedes se han vuelto mucho más conscientes de sí y, en consecuencia, la vida empieza a abrirse más y más. De igual modo, este mismo influjo nuevo es ciertamente obvio en la vida del grupo, en la dinámica y las experiencias de los sentimientos, en la honestidad de éstos y en las relaciones más íntimas entre ustedes. Lo que es más, la fuerza espiritual es ahora tan grande como resultado de sus esfuerzos y su progreso que incluso los más escépticos entre ustedes empiezan a ver que su escepticismo es en sí una defensa adoptada. En este punto, la validez de este Pathwork ya no es una teoría ni una filosofía. Se ha convertido en una realidad y una experiencia que ya no pueden cuestionarse.

Al volverse más perceptivos y sintonizados como resultado de su desarrollo acelerado, saben que la realidad del espíritu es mucho mayor que la de las cosas que tocan y ven. La energía espiritual generada por ustedes se vuelve autoperpetuante. Esto es notable en su vida personal, así como en sus relaciones con otros. Desde luego, incluso después de hacer un gran progreso, todavía tienen que lidiar con sus defensas y negatividades no disueltas, sus resistencias, distorsiones y oscuridad. Por lo tanto, tenemos que seguir trabajando para tener más energía espiritual para eliminar los aspectos negativos de su personalidad: más de la irrealidad y más de la máscara. Como siempre, estos aspectos deben ser plenamente reconocidos y aceptados antes de que puedan renunciar a ellos. Es imposible dejar ir algo que no saben que tienen o que no quieren expresar.

Una vez más me gustaría encontrar el común denominador de donde la mayoría de ustedes está en este momento. Esto se aplica sólo a aquellos que verdaderamente siguen este camino de todas las maneras, y con toda la ayuda disponible. Para ellos se volverá inmediatamente aparente que en este momento se encuentran en el punto crucial del que hablaré esta noche. Algunos de ustedes tal vez hayan dado algunos pasos para rebasar este punto. Otros todavía estarán luchando para verificar este punto de autoconciencia, pero sentirán que están en el umbral. Pero la mayoría de mis amigos están exactamente en el punto del que ahora hablaré.

Ahora me gustaría examinar la necesidad de darse cuenta de su intencionalidad negativa, antes oculta pero ahora consciente. En el pasado, tal vez hayan aceptado la teoría de que ustedes también tienen un ser inferior, que tienen fallas y defectos de carácter. Tal vez hayan incluso enfrentado muchos de ellos y lidiado con ellos honesta y constructivamente. Pero esto no es lo mismo que encontrar su intencionalidad negativa, aunque existe una conexión entre esta última y los defectos de carácter, las imágenes, los errores conceptuales y los sentimientos destructivos.

Es una importante verdad de la psicología humana que lo que las personas temen, inconscientemente quieren, que cualquier cosa que experimentan, también quieren inconscientemente. Todo el Pathwork se basa en este hecho verdadero de la vida. Ahora bien, muchos de ustedes están enfrentados con una actitud negativa básica hacia la vida: una actitud que no expresa ningún deseo de dar, de amar, de contribuir, de relacionarse, de recibir o de vivir bien y fructíferamente. Esto puede parecerle ilógico a la mente consciente que no desea más que cualquiera y todas las realizaciones imaginables. Pero existe esta otra parte del alma, en un rincón recóndito de la psique, que dice lo contrario. Quiere odiar, guardar rencor, retener, aun si esto causa sufrimiento y privación.

Reconocer esta parte del alma es de enorme importancia. No necesita ser la mayor parte del ser. De hecho, tal vez una parte relativamente pequeña de su conciencia esté encerrada en la negación, mientras que una parte más sustancial del ser se esfuerce por lo contrario. Pero no importa cuán pequeña sea en relación con los aspectos liberados y positivos del ser, la parte negativa ejerce un poder magnético sobre la vida del individuo precisamente porque no está siendo conscientemente reconocida.

Cuando llega a la superficie la conciencia plena de esta intencionalidad negativa, empiezan a darse cuenta de la fuerza con que los tiene agarrados esta actitud devastadora. A pesar de saber lo destructiva e insensata que es, todavía se encuentran incapaces, o más bien renuentes, a abandonar esta actitud. Es necesario un gran esfuerzo para superar la resistencia antes de que puedan aceptar esta verdad, al principio impactante, sobre su vida. De hecho, gran parte de la resistencia con la que se topan en ustedes y en otros se basa precisamente en no querer ver la existencia de esta insensata destrucción y negación dentro de ustedes.

Pero cuando finalmente la ven, es una bendición. Entonces pueden lidiar con esta negación de la vida. Existen muchas “razones” para la negatividad, si podemos llamarlas así, de las que ya son muy conscientes. No obstante, tal vez descubran que todavía no pueden moverse de este punto. Aun así, el simple hecho de que sepan que son ustedes los que quieren el aislamiento, la soledad, la falta de amor, el odio y el rencor, en vez de culpar a algún destino que recae sobre ustedes, tan inocentes, es una clave para encontrar el siguiente eslabón en la cadena de su evolución.

En este punto, será útil hacer una distinción clara entre la negatividad y la intencionalidad negativa. La negatividad comprende una gama amplia de sentimientos, incluidos los defectos, la hostilidad, la distorsión de la realidad, la envidia, el odio, el miedo, el orgullo y el enojo, por mencionar algunos. Pero cuando hablamos de la intencionalidad negativa, nos referimos expresamente a la intención de aferrarse al estado de negar la vida y al ser. La mera palabra intención denota que el ser está a cargo y toma la decisión deliberada de hacer, actuar y ser de cierta manera. Ahora bien, incluso cuando se responsabilizan de las actitudes destructivas, crueles y brutales, siempre dan la impresión de que no pueden evitar ser de la manera en que son. No obstante, cuando logran descubrir su intencionalidad negativa, ya no pueden engañarse pensando que la negatividad es algo que sólo les “ocurre”. Tarde o temprano deben entender el hecho de que su vida es el resultado de sus opciones. Y la opción implica la posibilidad de adoptar otra actitud. En otras palabras, pueden descubrir verdaderamente en un nivel profundo que son libres. Incluso sus estrechos confines presentes son el resultado de un rumbo que siguen y que continuarán siguiendo hasta que elijan cambiarlo.

A la mente consciente, estas intenciones negativas le parecerán absurdas, pero tengan la seguridad de que la intencionalidad negativa sí existe. Admitir y lidiar con este hecho extensa y profundamente requiere considerable lucha, esfuerzo y paciencia, así como la superación interior de la resistencia. No hablo de un vago indicio ocasional de un reconocimiento que después se olvida. Lidiar realmente con la intencionalidad negativa es una crisis importante en la vida y significa una transición básica. No es algo a lo que nadie pueda acceder fácilmente.

Examinemos ahora ciertas etapas y progresiones fundamentales de esta transición. Pueden emprender un camino como éste sin ninguna conciencia de sus tercas intenciones negativas. Como dije antes, si se vieran confrontados con este hecho, no podrían creerlo, y no digamos ya sentirlo y observarlo dentro de ustedes. Podrían darse cuenta de algunos defectos y actitudes destructivos, de algunos comportamientos y sentimientos neuróticos, pero no puedo insistir demasiado en que esto no es en modo alguno lo mismo que estar conscientes de su intencionalidad negativa.

Cuando su Pathwork progrese bien y adquieran una percepción interior más profunda y honesta acerca de ustedes, podrán aceptar más de lo bueno que tienen así como de sus sentimientos dolorosos. Adquirirán fuerza y objetividad. Por medio de su compromiso renovado con enfrentar la verdad en ustedes una y otra vez, lo que activa las energías espirituales más puras, finalmente llegarán a descubrir su negación intencional de todas las cosas buenas de la vida. Descubrirán que cuanto más frustrados se sientan por no alcanzar lo que tan ardientemente desean, mayor será su intención negativa interior y menos inclinados se sentirán a lidiar con ella. Esta correlación es extremadamente importante. Lo mismo se aplica a las dudas: cuanto más miedo sientan de que lo que desean no se materializará, menos fe tendrán en su vida, y menos conectados estarán con su propia voluntad negativa.

El hecho de que el ser elija deliberadamente un rumbo de negación, rencor y odio, incluso al precio del sufrimiento, es algo muy difícil de admitir. Pero una vez que hagan esto, se abrirá la puerta a la libertad, incluso antes de que uno esté listo para trasponerla. Incluso antes de que el ser esté listo para hacer una nueva elección, la simple disponibilidad de otro camino, de otro enfoque de la vida y de la reinversión de las energías y recursos propios, trae esperanza; no una esperanza falsa, sino una expectativa realista.

Adjudican tanto a las esperanzas falsas, amigos míos… ¡tanto! Realmente invierten sus mejores energías en soluciones neuróticas basadas en esperanzas irrealizables o en puras ilusiones. Pero existe una esperanza real, realista y realizable: una esperanza que no terminará en decepciones y desilusiones. Esta esperanza crece lenta pero seguramente y lleva a una realidad y verdad manifiestas, que resultan en la autorrealización y la materialización de lo mejor que tienen, y, por lo tanto, el acceso a todo lo que la vida ofrece. Sólo piensen en todos los potenciales que encierra la vida. Son inacabables y son suyos con sólo pedirlo.

Sin embargo, aunque es importante que descubran la existencia de su intencionalidad negativa, la conciencia de ella no es igual a renunciar a ella. Los que han llegado hasta este punto han descubierto que esto es muy cierto. Es posible reconocer y admitir plenamente la negatividad y, sin embargo, no estar dispuestos a dejarla ir. A veces puede suceder que darse cuenta de una actitud destructiva o distorsionada automáticamente la elimina, pero esto no siempre es cierto. Se vuelve evidente una y otra vez en el trabajo de casi todos que, a pesar de saber lo insensata y destructiva que es la propia intencionalidad negativa, se requiere más que sólo reconocerla antes de que la mente, la voluntad y la intención puedan cambiar.

Hay muchas razones de esta dificultad. Algunos de los miedos más grandes son: el miedo a lo desconocido, el miedo a ser herido y humillado, el miedo y la negativa a experimentar el dolor pasado y presente. Una actitud negativa funciona como defensa contra los sentimientos reales. Aferrarse a la dirección volitiva negativa es también el resultado de una renuencia a asumir la autorresponsabilidad, o a lidiar con circunstancias menos que ideales. El origen de esta negación de la vida está en la infancia. Ahora es su insistencia interior a forzar a sus “padres malos” a convertirse en “padres buenos” debido a la culpa, y a usar su infelicidad como un arma contra ellos. La intencionalidad negativa es también un medio para castigar a la vida en general. Algunos de ustedes tal vez hayan explorado, verificado y trabajado con estos sentimientos, reacciones y actitudes, pero siguen insistiendo en aferrarse a ellos. ¿Por qué?

Muchas veces es la única manera que tiene el niño de preservar su individualidad. Si la resistencia interna del niño a soltar esta intención no se mantiene, la personalidad se siente amenazada: el niño equipara el soltar la resistencia con la capitulación, con la renuncia a su individualidad. Muchos de ustedes saben esto y conocen lo inapropiado que es llevar una posición alguna vez válida al presente, donde ya no es válida y sí francamente destructiva.

Puede parecer casi inconcebible para aquellos de ustedes que no han hecho este autodescubrimiento de que uno pueda admitir una actitud tan absolutamente insensata e ineficiente que no hace sino traer resultados indeseables, y sin embargo, insista en mantenerla. ¿Por qué existe esta negativa aparentemente insensata, aunque ustedes sepan que sólo les causa dolor a ustedes y a otros? Los hace perderse de vivir plena y gozosamente y les provoca una culpa y un autocastigo severos. Debe de haber una razón poderosa que obviamente va más allá de las causas antes mencionadas, por ciertas que éstas sean en sí. Muchos de ustedes están atorados en este punto específico y necesitan ayuda para trascenderlo.

¿Qué les impide verdaderamente decir: “No deseo odiar, deseo amar. Ya no quiero retener sino dar lo mejor de mí a la vida. No necesito mi malevolencia y de verdad quiero renunciar a ella. Quiero abrir los brazos y dar a la vida y recibir igualmente de ella lo mejor que ofrece?” Espero que esta conferencia les ayude a entender mejor esta resistencia.

A fin de lidiar con este cuello de botella tienen que enfocarse en la cuestión de la identificación. ¿Con qué parte de ustedes se identifican? Esta identificación no es algo que el ego consciente elige. De nuevo, es algo que deben descubrir con su mente observadora. ¿De qué manera se identifican con las diferentes partes de su ser?

Por ejemplo, si se identifican exclusivamente con el ego—esa parte consciente, volitiva y actuante de ustedes—es automáticamente imposible que produzcan un cambio que yace más allá de la provincia del ego. El cambio interior de las actitudes y sentimientos más profundos de un individuo no puede producirse con las muy limitadas funciones del ego. Uno debe identificarse con un aspecto más profundo, amplio y eficaz del ser a fin de siquiera creer en la posibilidad de un cambio así. Cualquier cambio profundo acontece cuando el ego se compromete a querer el cambio, y a confiar en los procesos del ser espiritual involuntario para producirlo. Si no hay una identificación con el ser espiritual, esta confianza y el clima necesario para una expectativa positiva y sin presiones no puede existir. Y si no existe, la persona no puede siquiera desearlo, pues la convicción del fracaso robustecería la impotencia del ego de una manera demasiado desagradable. Así pues, es preferible que el ego limitado diga: “No quiero” a que diga: “No puedo”:

En un nivel superficial existe la situación exactamente opuesta: El “No quiero” se niega con el “No puedo”. En un nivel más profundo y sutil el asunto se invierte, simplemente porque el ego no quiere admitir sus limitaciones, y, sin embargo, el ser no ha encontrado la manera de identificarse con el espíritu.

La identificación puede existir de una manera muy positiva y constructiva o de una manera muy negativa, obstructiva y destructiva. La diferencia no está determinada por su identificación con uno u otro de los diversos aspectos de la personalidad, como si uno fuera bueno y el otro malo. La identificación con cualquier aspecto de ustedes puede ser o deseable, sana y fructífera, o lo contrario. Por ejemplo, podrían pensar: “¿Cómo puede ser destructivo identificarse con el Ser Superior?” O a la inversa: “¿Cómo puede ser deseable identificarse con el ser inferior?”. Yo digo que puede ser cualquiera de las dos cosas.

Si se identifican con el Ser Superior o su espíritu, sin estar verdaderamente conscientes de su ser inferior, su ser de la máscara, sus defensas, sus artilugios deshonestos y su intencionalidad negativa, entonces su identificación con el Ser Superior se convierte en un escape y una ilusión. En estas circunstancias no es en modo alguno una experiencia verdadera o real. Es mucho como defender de labios para afuera una filosofía en la que creen en el nivel puramente intelectual. Está muy bien saber que son una manifestación divina con un poder potencialmente ilimitado para cambiarse a sí mismos y su vida, que son el espíritu mismo del universo en forma manifiesta. Esto es cierto. Empero, es una verdad a medias cuando este tipo de identificación pasa por alto la parte de ustedes que necesita su escrutinio y su atención sincera.

Del mismo modo, la identificación con su ser inferior puede ser deseable o indeseable. Quizás la mejor manera de decir esto sea: Una cosa es identificarse con su ser inferior o su ser de la máscara, pero observarlo e identificarlo es otra. Cuando se identifican con el ser inferior creen que eso es todo lo que son. Cuando lo identifican, lo observan, lo admiten y lidian con él, no creen que eso es todo lo que son. La parte de ustedes que hace toda esta observación está ciertamente más a cargo, tiene más poder y es más activa y real que la parte que está siendo observada, evaluada o cambiada. En el momento en que identifican algo, bueno, malo o indiferente, la parte que identifica es más ustedes que lo que está siendo identificado. En otras palabras, el observador es más real y está más a cargo que lo observado. Esta es la enorme diferencia entre identificar algo e identificarse con él.

Cuando la máscara y el ser inferior, o la intencionalidad negativa y los juegos deshonestos se están identificando, hay espacio para que los sentimientos reales, incluido el dolor, se experimenten honestamente, y el dolor ya no tenga que ser negado. Esto se debe a que la energía que ya no se invierte en la negación los llevará a la verdad. Y cuando pueden experimentar verdaderamente sus sentimientos, pueden entonces identificarse con el ser espiritual.

El ser inferior debe identificarse; pero hay que identificarse con el ser espiritual. El ego lleva a cabo la identificación, pero renuncia a sí mismo voluntariamente para integrarse al ser espiritual.

Cuando renuncian a la intencionalidad negativa, ya se experimentan como algo más que el ser inferior, cuyas energías deben disolverse en su forma actual, y reconvertirse y canalizarse de una manera nueva y mejor. Pero cuando reafirman el insensato rechazo a renunciar a la voluntad negativa, es porque están totalmente identificados con este aspecto del ser. Así debe de ser, independientemente de sus aspectos desarrollados donde esto no es cierto en forma alguna. En otras palabras, ésta no es una condición total. No es verdad que una persona esté enteramente identificada con el ser inferior o haya dejado de estarlo. Todos ustedes son invariablemente una combinación. Algunos aspectos del ser son libres y ahí debe sentirse una profunda identificación espiritual; al mismo tiempo, los aspectos aún no identificados del ser inferior y los sentimientos no experimentados crean parcialmente un clima de sumersión en el ser inferior y el ser teme que ésta sea su única realidad. También puede existir una tercera identificación, esta vez con el ego, del que se cree que es la única función válida y confiable. Así es como las personas están escindidas con respecto a la identificación.

Cuando una identificación secreta, aunque parcial, existe con el ser inferior, renunciar a él le parece una autoaniquilación a esa parte del ser que es destructiva, cruel, llena de odio y de rencor, y pronto, esto parece el ser real. El otro parece irreal…quizás incluso falso. Esto parece ser cierto especialmente cuando se usa un barniz falso para tapar la realidad del ser inferior. Renunciar al odio, la malicia y la intención negativa parece como renunciar al ser mismo de uno. No se puede correr el riesgo de esta aparente autoaniquilación, ni siquiera por la atractiva promesa de acrecentar el gozo y la plenitud a cambio de este sacrificio. En el mejor de los casos, cualquier gozo que haya parece existir sólo para alguien más que ustedes. ¿Qué bien logran la alegría, la plenitud, el placer y el respeto por sí mismos si sólo pueden experimentarlos otros que no son ustedes? Este sentimiento o clima inarticulado que existe dentro de ustedes es la parte más difícil de superar; o tal vez la segunda parte más difícil.

La primera parte difícil es hacer el compromiso inicial de descubrir la verdad acerca de ustedes. Esto comprende observar y admitir mentalmente sus verdaderos pensamientos, experimentar todos sus sentimientos, responsabilizarse de ellos en todos los niveles. Luego necesitan responder la siguiente pregunta: “¿Cómo me voy a liberar de mi identificación con mi ser inferior?”

Cuando se experimentan como reales exclusivamente en el ser inferior, en cualquier grado en que esto ocurra, no pueden renunciar al ser inferior. La renuencia a hacerlo es la voluntad negativa de vivir. Viven con la ilusión de que más allá de sus aspectos más negativos nada de ustedes existe. Se sienten reales y revitalizados sólo cuando se manifiestan la negatividad y la destructividad, no importa cuánto las restrinja el ambiente y los fuerce a experimentar esta energía como algo que existe sólo dentro de ustedes. El adormecimiento y entumecimiento parecen ser el resultado de haber “renunciado” al mal, pero no han renunciado a él para nada, ni tienen que hacerlo. La misma energía puede reconvertirse una vez que han dejado de negarla.

Amigos míos, entiendan bien esto: Su resistencia a renunciar a lo que más odian de ustedes se debe a una falsa identificación. En este punto, muchos de ustedes se sienten desconcertados consigo mismos. No entienden por qué no quieren moverse de esta posición interna sumamente incómoda e indeseable. Saben que hay un mundo hermoso que los espera afuera. Y si niegan este hecho, lo hacen para justificar su posición: si todo es deprimente de cualquier modo, entonces no hay nada de raro en su estado. Así que muchas veces se fuerzan a creer en un universo terrible y carente de sentido. O, si no es así, no pueden hacer que su creencia en el universo bueno y hermoso influya en la intencionalidad negativa.

La manera en que están atados y congelados en esta posición de resistirse a soltar la intencionalidad negativa no es sólo obstinada y maliciosa. Eso sería demasiado estúpido. Pero la obstinación y la malicia endurecen su posición, de modo que su miedo a la aniquilación que sería lo siguiente si renunciaran al ser inferior se vuelve más fuerte y la negatividad se autoperpetúa. Entonces viven en un mundo pequeño y encerrado en sí en el que lo peor de ustedes parece ser su realidad.

¿Cómo van a encontrar la salida? Lo primero que tendrían que hacer sería preguntarse: “¿Es esto realmente todo lo que soy? ¿Es cierto que mi realidad deja de existir cuando renuncio a mi intención y voluntad negativas? ¿Es esto lo único que hay en mí?” El mero hecho de que se planteen estas preguntas honestamente les abrirá ya una puerta. Incluso antes de que lleguen las respuestas—y con el tiempo les llegarán—el hecho de que se hagan estas preguntas les permitirá llegar a la segunda etapa en esta progresión en la que se dan cuenta de que la parte que hace las preguntas ya está más allá de la identidad que han asumido. Así, establecen un puente nuevo. De ahí en adelante no les será tan difícil encontrar una voz en ustedes que responda de una manera nueva, más allá del ámbito limitado del ser inferior que solía protegerlos tan celosamente.

Ábranse con preguntas tentativas, preguntas hechas con buena voluntad y de buena fe. Éste es el primerísimo paso para encontrar la salida de su prisión de sufrimiento innecesario. Cuando hagan eso, ya no se identifican con el ser inferior que no sabe nada más allá de estos muros confinados y que deriva su identidad, o su realidad, de ser negativo. En vez de ello, llegan al punto en el que pueden identificarlo y ser su observador. Entonces, identificarse con el observador se convierte en un primer paso y una primera extensión más allá de su experiencia familiar.

Supongamos, por ejemplo, que se han acostumbrado a experimentarse como individuos altaneros, fríos y despectivos. Renunciar a esta actitud parece ser la muerte. Pero, ¿morir a qué? Morir a su ser real donde están sus sentimientos reales. Si están dispuestos a sentir sus sentimientos independientemente de su naturaleza, sabrán quiénes son. Si no están dispuestos, seguirán siendo ese “ser” duro, rígido y limitado. Aquí está su opción.

No puede afirmarse que cuando renuncian a su intencionalidad negativa experimentarán instantáneamente la dicha universal…ni siquiera la dicha terrenal. Experimentarán sus sentimientos reales, algunos de ellos muy dolorosos. Pero el dolor será mucho más fácil de soportar que la posición en la que ahora se encuentran. En su naturaleza fluida los llevará a estados nuevos y mejores, como el río mismo de la vida.

El compromiso siempre debe ser con la verdad del ser; lo que realmente siente y piensa y es. Si el compromiso con el ser es el objetivo, entonces no pueden dejar de realizarse. Experimentarán nuevas profundidades de sentimientos. Incluso darán la bienvenida al dolor pues es real y fluido. Se mueve y es totalmente ustedes.

Las primeras respuestas que recibirán a sus preguntas tal vez ni siquiera vengan todavía de su profundo ser espiritual. Pueden no experimentar revelaciones mágicas, visiones ni inspiraciones místicas. Las primeras respuestas podrían venir de su mente consciente. Su capacidad para formular nuevas posibilidades y respuestas, y usar el conocimiento de la verdad que ya está integrado en su conciencia, se sentirá como algo seguro y muy real. Al mismo tiempo, les dará una clave nueva para usar el equipo que tienen a su disposición de maneras diferentes de su habitual y viejo canal.

Estos pensamientos nuevos tal vez tomen en consideración que hacer la prueba de una intencionalidad positiva podría ser interesante y deseable para ustedes. Podrían jugar al principio con la formación de pensamientos nuevos, con la consideración de posibilidades y alternativas nuevas en la manera en que ponen a funcionar su aparato de pensamiento. Éste es un esfuerzo emocionante que no los obliga en principio a seguir ningún curso de acción. Simplemente significa dar un nuevo alcance a una mente muy fija. Siempre pueden ejercer su derecho a regresar a donde estaban, jamás son forzados por la vida ni por alguien más. Este conocimiento hará que parezca menos definitivo el riesgo aparente de intentar una nueva dirección del pensamiento. Sólo investiguen cómo se siente poner en movimiento una intencionalidad positiva. Al aprovechar esta nueva libertad, tienden otro puente hacia una mayor expansión del ser. Poco a poco pueden serenarse y escuchan su interior. Percibirán la voz siempre presente y continua de la verdad y de Dios. Esta aumentará en intensidad y frecuencia hasta que se den cuenta de que son todo lo que existe. No hay nada que ustedes no sean, amigos míos. Esto puede sonar muy lejano, pero no está tan lejos de ustedes como les puede parecer ahora.

¿Tratarían de dar este paso después de escuchar esta conferencia? Tal vez puedan meditar juntos, como grupo, y ayudarse unos a otros a dar el paso. Este paso necesita repetirse muchas veces, así como el compromiso inicial de encontrar la verdad en su interior. Pero cada pequeño paso libera más energía y facilita los pasos sucesivos. Este proceso podría generar una enorme energía espiritual a través de su meditación y su compromiso.

Ustedes que se abren a nuevas posibilidades de concebir, percibir y formar actitudes internas nuevas experimentarán la riqueza del universo, la riqueza de su ser más íntimo. De ahí fluyen nuevas acciones y nuevas experiencias exteriores. Ustedes que se quedan confinados dentro de sus viejas posibilidades permanecen en una condición de insatisfacción, no importa lo desarrollados que puedan estar en relación con otros. No existe la inmovilidad. Si se quedan inmóviles se confinan. Sólo cuando siguen expandiéndose pueden volverse realmente ustedes.

Una maravillosa fuerza dorada quiere abrirse camino entre las nubes. Estas se dispersan más y más. En cualquier grado en que den un paso sólo hasta quererlo, las nubes se adelgazan. En cualquier grado en que se escondan detrás de la negación y la duda, que son las defensas más fuertes contra salir de su prisión, el sol y la fuerza dorada no pueden entrar. Pero están ahí.

No crean que tienen que convertirse en una persona diferente. Se convierten en lo mejor que ya son. Cuando logren esto lo reconocerán, experimentarán su familiaridad y sentirán lo seguro que es, ¡lo mucho que es ustedes! Es lo mejor de ustedes. No traicionan su realidad, no se convierten en algo de lo que necesiten avergonzarse. Traten de creer esto. Los que están aquí, suelten un poco. Permitan que la luz entre en ustedes y acepten que la realidad no es de ninguna manera tan sombría. Es, de hecho, una realidad hermosa. El universo está lleno de amor. La verdad es amor y el amor es verdad. Encontrarán en ellos la libertad de su propio espíritu. ¡Sean benditos, todos ustedes!

[Lo que siguió no se puede transcribir. Fue una experiencia sumamente conmovedora. Se generó una fuerte energía que llevó a algunos de nuestros amigos a dar este paso. Esto condujo a sentimientos profundos y llanto, pero nos ayudamos mutuamente con afecto y amor de una manera profunda y genuina. Todo el grupo se elevó a un estado nuevo y más libre. Desafortunadamente estas experiencias no pueden transmitirse con palabras. Pero al menos queremos que nuestros amigos que no estuvieron presentes sepan lo que sucedió.]

Dictada el 19 de noviembre de 1971.