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Pathwork

Conferencias del Guía

Conferencia 200. El sentimiento cósmico

¡Saludos! Se les mandan bendiciones y ayuda. Reciban amor y fuerza.

La semilla divina está en cada uno de ustedes. El propósito de la vida es descubrir esto, saber quiénes son en realidad, recordar. Una vez que conozcan su verdadero ser, que es una herencia divina, ya no tendrán miedo ni sufrirán. El camino en el que los guío ayuda, por sus diversos enfoques, a eliminar los obstáculos para descubrir quiénes son.

Estas son meras palabras para la mayor parte de los seres humanos; sólo después de superar ciertos obstáculos pueden experimentar ocasionalmente su verdadera identidad. En la conferencia de esta noche me gustaría hablar de una de las experiencias que podrían tener cuando empiecen a vislumbrar su verdadera identidad. Quiero prepararlos para que entiendan el significado de esta experiencia de modo que no rechacen su magnificencia tratando de encajarla en el molde de la experiencia humana habitual; eso la destruiría y volvería más difícil su recurrencia. El propósito de esta conferencia también es ayudarles a alcanzar más pronto su verdadera identidad y eliminar los obstáculos puramente mentales.

Deseo explorar con ustedes un sentimiento específico, un sentimiento rara vez reconocido porque trasciende la usual experiencia de sentimientos del ser humano. Dentro del espectro de la emoción humana no hay ninguna más alta y más cercana a la realidad divina que el amor. El sentimiento del que deseo hablarles está más allá del amor. Como por lo general es una experiencia humana muy rara, salvo para las pocas personas que alcanzan la plena autorrealización, no tiene nombre.

He hablado de muchas manifestaciones que acompañan a la autorrealización. He dicho que el canal se abre para recibir sabiduría e inteligencia de tal magnitud que todos los problemas pueden resolverse. Las soluciones llegan de una manera que incluye todo. No quedan cabos sueltos. Les he dicho que encuentran en su interior un nuevo poder creativo que puede brindarles cualquier satisfacción, cualquier autoexpresión, cualquier alegría que deseen. Todos ellos están al alcance de la mano, listos para manifestarse. He hablado también de la belleza del universo que automáticamente descubren: un universo en el que todo está bien y no hay nada que temer, en el que encontrarán un sentido de integridad y de vida eterna, el poder de sanación y la plenitud emocional en el nivel más profundo posible. Pero nunca he mencionado un sentimiento en particular, aunque está implícito en todo lo demás que dije, ya que en su ser verdadero todo es uno: sus experiencias ya no están separadas y fragmentadas, así como ya no son ustedes una entidad separada de Dios. Así como su pequeño intelecto exterior y separado se volverá uno con la inteligencia mayor que habita en su interior, así también todas las experiencias serán una y simplemente tendrán distintas facetas.

En su estado actual de desarrollo pueden pensar una cosa, sentir otra, desear algo distinto e incluso actuar de otra manera más. Esta terrible fragmentación es el estado más doloroso y confuso imaginable. Su cura reside totalmente en su ser más interno, donde encontrarán la presencia eterna de Dios.

El sentimiento que estoy describiendo podría llamarse, a falta de un nombre mejor, el sentimiento cósmico. Éste no es meramente una comprensión teórica, ni un sentimiento acerca del cosmos o la creación. Es una experiencia física, mental, emocional y espiritual. Abarca a toda la persona. Trataré de describir esta experiencia lo mejor que pueda dentro de las limitaciones del lenguaje humano. Luego explicaré los requisitos para alcanzar este sentimiento cósmico, las cuatro llaves que lo hacen posible.

El sentimiento cósmico es una experiencia en la que el sentimiento y el pensamiento ya no están divididos. Es el sentimiento y el pensamiento en uno. Es difícil imaginar esto cuando nunca se ha tenido esta experiencia. Pero algunos de ustedes han experimentado ocasionalmente la unidad del sentimiento y el pensamiento. Es una experiencia de dicha, de la comprensión de la vida y sus misterios; de un amor que lo abarca todo; del conocimiento de que todo está bien y no hay nada que temer. La ausencia total de miedo es algo que a la persona promedio le cuesta mucho trabajo imaginar, en parte porque son ustedes tan inconscientes de sus miedos y en parte porque están tan acostumbrados a vivir con ellos que no se les ocurre que la vida podría ser distinta. Cuando saben que no existe la muerte ni ningún sufrimiento real aparte de la manifestación temporal de sus errores, ilusiones y negatividades intencionales—que podrían terminar cuando así lo deseen—, ni un paso real del tiempo ya que éste, también, es producto de la ilusión, entonces no pueden tener miedo. El amor y la alegría sin miedo es una experiencia de los sentimientos que trasciende su ser pequeño y personal. Incluye todo, y ustedes sienten la unidad de todo en el universo.

No distinguir entre lo que es real y lo que es falso crea confusión y dolor aparentemente inacabables. Mientras creen en las ilusiones, generalmente revierten el orden verdadero del universo: creen que lo que es real no existe. Pero saber qué es real y qué es ilusión es parte de la experiencia del sentimiento cósmico. Esta experiencia brinda una inmensa seguridad, un conocimiento de estar verdaderamente seguro, que a su vez libera mucha energía que sienten como dicha en cada parte de su ser. Entonces experimentan la relajación y el entusiasmo, la paz y el placer como aspectos interconectados, y no opuestos mutuamente excluyentes como lo hacen habitualmente. Esta unidad contiene cada partícula de ustedes: cuerpo, alma y espíritu.

No necesito decir que en este estado no pueden existir la preocupación ni la angustia. Tampoco una tensión dentro de ustedes que los empuje y les produzca inquietud. La inquietud es una expresión de la urgencia interna de buscar el camino de la verdad que los lleve a la autorrealización plena, pero antes de que la encuentren, el impulso puede ser doloroso y puede llevarlos temporalmente a buscar en la dirección equivocada, lo que los aleja cada más de lo que su ser más íntimo busca. El empujón puede ser sutil o muy notable. Tiene su función, pero utiliza energía que después estará disponible para el dichoso saber-sentir de la presencia de Dios en su interior. La inmediatez de esta presencia increíblemente poderosa es impactante al principio. El sentimiento bueno es impactante. Es como si los atravesara un choque eléctrico. Por lo tanto, el ego debe volverse suficientemente fuerte y sano para soportar las altas vibraciones cuando la presencia interna de Dios emane a la persona exterior. Experimentan después esta presencia como su realidad y estado eternos; su verdadera identidad. En el momento en que se encuentren en este estado sabrán de la manera más profunda que siempre han sabido lo que ahora redescubren, que siempre han sido lo que ahora sienten ser; que nada de esto es realmente nuevo. Se habían separado temporalmente de este estado de sentir y saber, de experimentar la vida como realmente es. La experiencia se vuelve posible en el momento en que pueden tolerar la inmediatez de la presencia de su semilla divina, su conciencia, su energía, su brillante realidad, su sabiduría que lo permea toda, su amor incluyente, su poder creativo que es de ustedes para que lo usen como deseen.

Esta descripción es, desde luego, extremadamente limitada, pues las palabras no pueden transmitir la experiencia. Para tener una noción de la realidad de estas palabras, oren, en este momento mismo, para poder tener una probadita de ella. Abran sus facultades internas, amigos míos. Observen en ustedes cuánto miedo le tienen a esta experiencia aunque la anhelen, y cómo, en consecuencia, se cierran a ella. Luego, por lo menos, sabrán que algo los espera; no caerán en la trampa de un truco del ego ni juzgarán con duda, felicitándose de que la actitud de duda es inteligente porque no es crédula. Para distinguir entre lo que es real y lo que es falso o ilusorio, deben estar abiertos y evaluar con sus sentimientos y facultades intuitivos, así como con su mente discernidora. Si el miedo los gobierna, la mente discernidora se usa y se pervierte. Si los sentimientos están abiertos con honestidad, la mente discernidora será la sierva que se supone que debe ser, no el ama. Si no pueden admitir honestamente que todavía tienen demasiado miedo de este sentimiento, está bien. Pueden trabajar serenamente con los obstáculos, sin tácticas de autoengaño que los aparten más del objetivo real que alcanzarán un día en el tiempo y el espacio.

Ahora hablaré de las cuatro llaves o requisitos para volverse lo suficientemente fuertes para tolerar el poder que son, y la sabiduría integrada en ustedes, y el amor oculto dentro de su ser, listo para fluir. Cada uno de ustedes, sin excepción—cada cosa viva en el universo, orgánica o inorgánica—está permeada con este poder e inteligencia; lo único que varía es el grado en que el poder y la inteligencia se manifiestan.

Las cuatro llaves son aspectos del Pathwork. Pero también deben verse en el contexto del sentimiento cósmico. Son las siguientes:

(1) Comprensión verdadera de la causa y el efecto en su vida. Entender la causa y el efecto es esencial para la autorrealización, para la realización de su identidad divina. Es esencial simplemente para la buena salud, para estar centrados en su interior y razonablemente integrados, para un funcionamiento significativo y experiencias satisfactorias. En el momento en que pueden ver el nivel en ustedes donde sus conceptos, sus intenciones y actitudes crean las circunstancias de su vida, ya tienen la llave para crear una vida diferente y más deseable. Pero cuando están desconectados del poder creador en ustedes, cuando crean inconscientemente, son impotentes, es decir, ignoran su propio poder y se meten en una reacción en cadena de error y distorsión. Están entonces en un estado en el que constantemente hacen a otros responsables de su infelicidad: las personas, las circunstancias, la vida en su conjunto. Esto crea nuevas reacciones en cadena. Este estado interior—estén conscientes de él o no—los hace culpar, acusar y sentirse victimizados. A su vez, se sienten justificados al odiar, resentir y vengarse.

Otro producto de su desconexión es su creciente sentimiento de indefensión e impotencia: dependencia de otros, con sus inevitables resentimientos que surgen de expectativas insatisfechas; miedo y las consiguientes defensas que los separan aún más de su fuente de vida. Y todo el tiempo siguen voluntariosamente ignorando cómo crean ustedes este estado miserable, porque les conviene más culpar a otros y esperar una salvación que jamás llegará. Sólo llegará cuando se den cuenta de su bello derecho natural a crear. Así como crean negativamente, también pueden crear positivamente. Así como crean voluntariosamente desde el ego pequeño, siguiendo los dictados de la vanidad, la avaricia, la pereza y la deshonestidad, también pueden crear permitiendo que Dios se exprese en ustedes y cree honesta y bellamente.

Mientras estén involucrados en el sutil juego interior de disociarse de las causas que han puesto en marcha por esta o aquella actitud y dirección de la voluntad, es imposible que usen sus poderes creativos para producir una vida de significado y realización. Así que esperan—en vano—que algún otro poder se haga cargo. Esto vuelve su vida triste y desesperada. Entonces niegan afanosamente su sentimiento de desesperanza y futilidad, y así siguen ignorando que sí hay una salida, pero en la dirección exactamente opuesta a la que han elegido.

Son afortunados de que el progreso de su Pathwork ha llevado a muchos de ustedes a hacer contacto con el nivel de su creación negativa. Empiezan a ver más claramente qué actitudes, expresiones e intencionalidades han producido manifestaciones en su vida que deploran y de las que se quejan mientras esperan pasivamente a que ocurra un milagro afuera; o frente a las que se han dado por vencidos, adaptándose a una privación y frustración innecesarias. Todavía tienen mucho trabajo que hacer cada uno de ustedes en la búsqueda de su autocreación negativa. Todavía hay muchas áreas de su vida que examinan superficialmente y no someten a un escrutinio tan esencial para este descubrimiento.

Descubran su vago sentido de futilidad que les hace temer que su vida se les escape entre los dedos sin que ustedes se hayan dado cuenta de su esencia, su belleza, la alegría creativa que está aquí para que la disfruten. Perderse de esto los vuelve muy infelices. Para cualquiera que esté inmerso en el Pathwork, este estado es menos agudo; pero siempre hay algunos que llegan a este trabajo con apenas una parte menor de ellos y no tienen la intención de abrirse por completo. En ese caso, la desesperación permanece. Por lo tanto, es absurdo que alimenten sus resistencias y actúen como si superarlas realmente no importara; como si sus resistencias se basaran en algunas razones válidas peculiarmente apropiadas para su “individualidad, o cualesquiera otras explicaciones que inventen. No se engañen pensando que pueden alcanzar resultados sin desafiar sus resistencias. Entiendan que nunca se pueden conectar con su nivel creativo, que nunca pueden estar verdaderamente seguros, a menos que sean conscientes de causa y efecto.

Una vez más, amigos míos, empiecen por preguntarse: ¿En qué aspecto se sienten infelices e insatisfechos? Y luego procedan, con ayuda de su helper, a investigar su actitud oculta hacia la infelicidad específica. No hablo de la intención consciente; me refiero verdaderamente a la intencionalidad negativa oculta de obtener más de lo que están dispuestos a dar. Todo esto debe explorarse.

Al principio, esto es doloroso. Se aferran a la ilusión de que son víctimas inocentes. Pero, ¡cuánta infelicidad compran con esta ilusión! Y una vez que superen su deshonestidad, verán y entenderán claramente la creación negativa que han producido y de qué manera sus actitudes mentales y sus sentimientos ocultos han creado las condiciones actuales. Estas actitudes son tanto más poderosas cuanto que están ocultas y no son reconocidas.

Les aconsejo que no permitan que una culpa abrumadora los disuada de tomar este rumbo. Reconózcanla como otro truco más del ego. Con esta culpa devastadora se impiden levantarse, desempeñar el único acto que puede remediar de verdad esta situación y reconocer su belleza a través de la exposición misma de su fealdad. Ni exageren la culpa, de modo que los haga encogerse en la represión y la infelicidad, ni la minimicen. Permítanse sentir el dolor de su culpa, para que vean plenamente todo su impacto, lo que hacen a otros y a ustedes mismos, y cómo. Esta conciencia los motivará a cambiar su creación negativa a una positiva.

Cuando se conecten verdaderamente con su nivel creativo, encontrarán un enorme alivio; sentirán que el mundo se les abre. Entenderán que si pueden crear inconsciente, inadvertida y erróneamente estos eventos y estados mentales tangibles, también pueden crear consciente, deliberada e intencionalmente las circunstancias y el estado mental que desean.

Por ejemplo, si ahora sienten que no pueden tolerar la felicidad y el placer—si la corriente es demasiado fuerte e inquietante—pueden crear esta capacidad en sí mismos declarando el deseo y la intención, estando dispuestos a renunciar a su deshonestidad y a su intencionalidad negativa, y deseando honestamente dar lo mejor que tienen. ¿De qué otra manera pueden encontrar la inacabable riqueza que hay en ustedes? Reteniendo su dar interno, su apertura y su compromiso con la vida aumentan su sentido de pobreza interior, su creencia de que están vacíos y no tienen nada que dar. El que se siente vacío no da nada. Pueden sentirse ricos y llenos sólo cuando desean dar. En el momento en que hacen esto crean positivamente, y poco a poco verán crecer sus creaciones. A veces tardarán unos cuantos años en manifestarse plenamente, a veces menos. Al ver de verdad la causa y el efecto de su creación negativa y sus manifestaciones, se vuelven creadores. Vuelven realidad su derecho natural a la divinidad.

Entender la causa y el efecto en su vida es un requisito increíblemente importante para volverse íntegros, para estar en la realidad, para abrir un canal hacia su divinidad. Esta divinidad no es nada sobrenatural ni místico, amigos míos. No es algo que llegue milagrosa o mágicamente de algún lugar lejano. Su divinidad es su poder para crear por medio de su pensamiento, de la expansión de su visión, de la impresión en ustedes mismos de sus intenciones y de la invocación del poder de Dios que está en ustedes para unirse con su conciencia.

(2) Aprender la capacidad de sentir todos sus sentimientos y manejar la experiencia de sentir. Se necesita un poco de crecimiento y búsqueda antes de que la personalidad pueda aceptar todos los sentimientos, y experimentarlos y manejarlos constructivamente. He hablado mucho de cómo hacer esto, así que ahora examinaré este tema sólo en su relación con el sentimiento cósmico.

Si la Humanidad atraviesa las profundidades de los sentimientos tristes y dolorosos, ello se debe a que los ha creado y sólo puede superarlos transitándolos. Muchos de ustedes ya han experimentado la verdad de que al aceptar y sentir su dolor sin reservas, se vuelven proporcionalmente capaces de tolerar el placer. Al admitir honestamente su odio y expresarlo de manera constructiva, es decir, asumiendo su responsabilidad de él, su capacidad de amar crece en la misma medida. Al experimentar voluntariamente su miedo, lo pierden y adquieren seguridad. Es así porque los sentimientos aparentemente opuestos son una y la misma corriente de energía, que aparece en diferentes frecuencias y grados de condensación. La vibración cambia a medida que descubren la unidad de los opuestos. Cuanto más evitan un sentimiento, menos pueden experimentar su otro lado.

El sentimiento cósmico es de la más alta frecuencia de energía. Si cualquier sentimiento dentro del espectro humano ordinario es todavía aparentemente inmanejable, el sentimiento cósmico es demasiado fuerte para tolerarlo. Mientras eviten un sentimiento, éste sigue siendo un muro, su enemigo, y ustedes siguen asustados de sus propios sentimientos. Por medio de esa dinámica crean el proceso de enajenación doble que es tan desconcertante y doloroso: miedo de su miedo; dolor por su dolor; odio por su odio. Su escisión interna se ensancha y ustedes siguen buscando a tientas su camino de regreso.

No hay ningún sentimiento en la existencia, no importa cuál sea, que no pueda experimentarse plenamente y manejarse de una manera constructiva y bella. Si ventilan sus sentimientos más negativos—el odio, la crueldad, el enojo y la rabia, y sus productos, que son la envidia, los celos, la avaricia, la deshonestidad y así por el estilo—su expresión limpia y honesta es bella. Es bella porque ya no fingen; se arriesgan a ser veraces y por ende se vuelven bellos cuando exponen la fealdad. Esto jamás puede ser dañino si no usan luego esta etapa de su trabajo personal para quedarse atorados; ya saben que cualquier cosa puede usarse y ponerse al servicio de los trucos del ego que niegan la vida. Si tienen el valor y la confianza en el universo para exponer verdaderamente una parte negativa de su conciencia—sin orgullo porque superaron la vergüenza—,y si invocan la guía interior para que les ayude en esta tarea, experimentarán la poderosa energía contenida en los sentimientos anteriormente ocultos. Esta energía es absolutamente esencial para crear su vida, para expandir su vida y su conciencia, para sentir alegría y placer. El cansancio, el desgano y la falta de energía pueden explicarse por muchos factores externos, pero a final de cuentas siempre son un producto de huir de los sentimientos y por ende de reprimir su energía vital.

No hay dolor que, si lo enfrentan constructivamente y sin ideas y proyecciones falsas, no resulte ser un túnel que atraviesan comparativamente rápido, liberando energía, amor y poder. No hay odio tan feo, ni intencionalidad negativa tan horrible, que el acto de expresarlos honestamente—en vez de exteriorizarlos contra otros—no produzca energía poderosa y contribuya a la belleza de su amor y su ambiente. Ningún odio, ningún dolor, ningún miedo es jamás permanente, pero el amor, el placer, la seguridad, la paz y la dicha con condiciones permanentes. El odio, el dolor y el miedo no son sino energía congelada, conciencia distorsionada. Cada vez que se sienten renuentes a sentir un dolor o su rabia, es sólo la deshonestidad lo que les provoca esta renuencia; el deseo de parecer diferentes de la manera en que realmente son. Cuando superan su necesidad imaginada de fingir, cuando pueden ser quienes son, no hay ningún sentimiento que no pueda ser una fuente de su energía creativa. Ser honesto incluye desafiar su suposición consciente o inconsciente de que si entran en su dolor, se perderán en él y morirán.

Al exponer lo que temen exponer, aprendan a lidiar con ello. Muchos de ustedes ya han visto que liberar la energía estancada y enferma de los sentimientos ocultos y distorsionados la transforma en un agente poderoso de alegría y creatividad.

Todo el espectro de sentimientos debe ser minuciosamente experimentado: como dije, sólo cuando se permiten los sentimientos negativos y lidian con ellos pueden aceptar y sostener sentimientos buenos. Del mismo modo, sólo cuando pueden aceptar y sostener sentimientos buenos ordinarios puede crecer su capacidad para sostener el sentimiento cósmico. Es importante que entiendan este proceso evolutivo de su naturaleza sintiente; ella les explicará por qué suelen ser incapaces de mantener los sentimientos buenos. Se descubren contrayéndose de nuevo, precisamente después de que se han abierto y experimentado el placer, el amor, lo bueno de la vida. Saben que este principio existe, pero todavía no lo usan lo suficiente para conocer el indicador que es; éste apunta a los sentimientos negativos no reconocidos, no aceptados y no expresados. Y si ocasionalmente les llega y rápidamente desaparece un vislumbre del sentimiento cósmico, esto es una señal de que su capacidad de amar no está tan desarrollada como puede estarlo y lo estará. La experiencia más fuerte del amor humano es sólo una sombra tibia y leve del sentimiento cósmico que abarca todo.

(3) Desarrollar la intencionalidad positiva. Deben desarrollar una intencionalidad positiva, pero no superficialmente, no sólo para acatar ciertas reglas, sino desde el núcleo de su ser real, donde quieren la verdad y el amor por ellos mismos y no por lo que desean obtener. Esto debe existir en ese nivel profundo donde siguen descubriendo la deshonestidad y las intenciones negativas hacia la vida, que son las verdaderas causas de su infelicidad. En el momento en que se arriesguen a ver sus intenciones negativas y empiecen a trabajar realmente con ellas en este nivel profundo, su intencionalidad positiva se expresará fuertemente. Entonces habrá amor; amor por el universo, amor por ustedes mismos, amor por otros, amor por la creación. Su amor carece de totalidad en el grado en que la intencionalidad negativa se encona en su psique. Y no pueden tener un sentimiento cósmico a menos que tengan amor.

El compromiso de hacer un intercambio justo con la vida es algo que deben repetir una y otra vez, buscando en los recovecos profundos y ocultos donde aún pueda existir la intencionalidad negativa y luego revirtiéndola en un acto deliberado y creativo de expresar la intencionalidad positiva.

¿Cómo pueden medir dónde existe aún la intencionalidad negativa oculta? Pueden medirla fácilmente sólo preguntando: “¿En qué aspecto sigo siendo infeliz? ¿En cuál me siento ansioso? ¿En cuál tengo problemas conmigo mismo, con la vida, con otros?” No importa lo fácil que pueda ser adjudicar la causa a otros—lo cual también puede ser cierto—hay, sin embargo, algo en ustedes que no ven. Su propia infelicidad es su medida, y pueden usarla todos los días. Nada puede ser más confiable. En su revisión diaria todas las noches, pregúntense: “¿Es mi vida tan plena, tan gozosa, tan rica y llena de sentido como anhelo que sea?” Entonces tienen su respuesta, y pueden explorarse más preguntándose: “¿Cómo contribuyo a esta situación? ¿Cómo la creo?” Desde luego que no pueden hacer esto solos, pero tienen un helper.

Aun si su vida es plena y feliz, y ven que cada día se vuelve más rica—y su trabajo en el Pathwork traerá consigo este cambio sin falta—también pueden preguntarse: ¿“Cuáles son las áreas de mi vida en las que aún no siento la alegría que sé que existe?” Su pista es que se asomen a su interior, al centro de su corazón. ¿Cuál es realmente su intención en este lugar tan íntimo con respecto a cierto aspecto de su vida? Es realmente muy sencillo hacer esto, amigos míos, y una vez que se enfoquen de esta manera, verán que esto es tan fácil como un diagrama que pueden trazar con el rasgo más simple. No es en verdad un misterio.

(4) Conectarse con su núcleo divino. Los otros tres enfoques son un requisito para esto. No pueden usar con éxito el cuarto enfoque a menos que los otros tres se hayan puesto en práctica. La cuarta clave tiene que ver con la meditación. Escúchense, vuélvanse calmados y receptivos, aquieten la mente ocupada y ruidosa. Empiecen con la premisa de que hay un profundo núcleo de saber, sentir, tener poder y presencia dentro de ustedes. Enfóquense suavemente, sin el sentimiento de “Debo experimentarlo ahora”. Esperen con calma. Aprendan a relajarse por dentro. Observen su propio apresuramiento, su impulsividad, su impaciencia. Obsérvenlos hasta que logren detenerlos. Al principio puede ser un dolor, pero dense la oportunidad de sentir el dolor sin resistencia. Aprendan el gran arte de sintonizarse. Pidan a su divinidad interior que les ayude en esto. Perseveren. Den su atención y su buena voluntad a la práctica. Un día el canal se abrirá. Contemplen la posibilidad de que tienen facultades en su interior que aún no han experimentado.

Hay un oído interior con el que finalmente escucharán; un ojo interior con el que verán; un poder interior con el que percibirán. Todavía no usan estas facultades, pero pueden despertarlas. Cuando se deshagan de sus pensamientos y sus dudas, que son un truco del ego, y cuando aumenten su capacidad de ver a través de los trucos del ego y estén atentos a sus movimientos internos, invocando una y otra vez su guía interior, despertarán y desarrollarán una nueva facultad interna. Esta puede aparecer en diferentes ámbitos para diferentes personas. Para una, el oído interno se abrirá de pronto y escucharán a Dios. Sabrán que no es su imaginación; nada podría ser más real. Para otra, el ojo interior empezará a ver, tal vez en formas simbólicas o imágenes. Podrá ver en un nivel interior, en el que ver es saber. Podría ser la luz de la verdad y el amor. Ese ver se convertirá en comprensión, pues ésta siempre debe seguir para integrar la experiencia con la personalidad del ego consciente. Otra persona más podría descubrir una capacidad para expresar el conocimiento interno en pensamientos: “Eso” piensa en ustedes, los instruye o quizás escribe a través de ustedes. Hay muchas maneras diferentes en que el conocimiento nuevo, el ver nuevo, el oír nuevo y la experimentación nueva proceden de la semilla divina interior. La integración de esta facultad nueva en la personalidad es la expansión de la que les hable con la última conferencia.

Todos pueden ser ayudados por esta conferencia a entender dónde se hallan en el Pathwork, independientemente de si cada persona puede usar realmente todo en este momento. Eso podría llegar sólo más tarde.

Para cerrar, me gustaría decir una vez más que el poder, la fuerza, el amor y la ayuda brindada a esta empresa grupal son maravillosos. El poder crece constantemente por medio de su progreso y liberación, además de la fe que adquieren a través de lo que experimentan y ven alrededor de ustedes. Pueden ganar tanto permitiendo que su corazón sienta el poder en estas reuniones. No permitan que los trucos del ego los separen de su corazón y sus sentimientos. Si reconocen su propio ego dudoso y negador en los trucos que emplea, y si entonces dudan de sus dudas, pueden abrir su corazón, amigos míos. Entonces sabrán que digo la verdad.

Mientras me retiro de este instrumento, traten otra vez de usar la poderosa energía que hay aquí. Hay muchas maneras diferentes de usarla. Tal vez haya personas aquí que no se aman, que han tenido fricciones o malentendidos entre ellas. Tal vez puedan usar esta poderosa energía para colocarse en medio del círculo y confrontarse honestamente. Otra manera puede ser que una persona que quiera ayuda pida a todo el grupo que le dé su energía para encontrar la pista necesaria. Pidan inspiración en la meditación que sigue, con la que generan más de esta bella energía. Usen la energía para que los mueva a donde los dirija el Dios que habita en ustedes. Ríndanse al poder y la guía divinos. Pregunten a su Dios interno si deben venir al frente, y cómo. Si verdaderamente se rinden a la voluntad y la guía divinas, sucederán cosas maravillosas. Permitan que sucedan. Enriquézcanse y no huyan del riesgo y de la resistencia momentánea. No se aparten de ello. ¡Sean benditos, queridos míos!

Dictada el 11 de abril de 1972.